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May
22
    
Lo escribí en Mayo-22-2008 |

Ayer leí un post en el blog de Florci sobre el “bullying” o acoso escolar, que me puso los pelos de punta: por la viveza con la que explicaba lo que sentía, lo que había vivido… Y también porque me recordó las humillaciones que yo misma padecí en el colegio cuando solo era una cría. Sí, yo también sufrí acoso escolar en mi infancia, desde los 8 ó 9 años hasta los 13 en que mis padres lograron cambiarme de colegio.

Lo recuerdo como una época en la que la salida del cole era un momento terrorífico, donde cada día tenía que preparar un plan de fuga como fuera si no quería llegar a casa con moratones, con escupitajos en el pelo y en la ropa, con chicles enganchados en el pelo, con la mochila pisoteada y las libretas destrozadas…

Y en clase la cosa no mejoraba. En la hora del patio los matones de clase pasaban bastante de mí y me ignoraban, no así en la hora del comedor cuando también aprovechaban para torturarme; y en clase no era extraño que chulearan a los profesores y me hicieran a mí la vida imposible delante de ellos sin contemplaciones, como ponerme la zancadilla cuando me hacían salir a la pizarra, darme empujones a la que tenían ocasión, pegarme chicles en el pelo o escupirme, esconderme la mochila o pasársela de unos a otros, boicotearme a gritos cuando los profesores me hacían hablar…

A Florci la acosaban por tener un acento diferente y por ser pelirroja. A mí me acosaban por tener capacidad de retención y facilidad para recordar, lo que hacía que me fuera muy fácil obtener buenas notas. Resumiendo: me pillaron gato por ser “la empollona” de la clase, con todo lo que eso comporta. Y dejar de estudiar no sirve de nada, porque no es un “motivo” sino una excusa como cualquier otra la que estos impresentables utilizaban para acosarme. Podría haber sido cualquier otra cosa, podría haber sido cualquier otra persona, pero me tocó a mí sufrir el maltrato de estos bestias con tan pocos añitos.

En mi caso también se dio el famoso “triángulo del bullying”: la persona acosada (en este caso, yo), los acosadores (varios chicos y una chica, que era la cabecilla del grupito de matones), y los que observaban y animaban a los acosadores. Se da la circunstancia, además, de que puesto que todos me consideraban una víctima de maltrato escolar, había personas que en un momento determinado, para sentirse mejor ellas, optaban por humillarme también de alguna forma, uniéndose al coro de los acosadores. La gorda Daniela me lo hizo pasar fatal muchísimas veces, iba de amiga y cuando ella se sentía mal consigo misma me humillaba a mí delante de todo el mundo, se las daba de dura pero ella también sufría por su sobrepeso, aunque a ella nadie la torturaba ni la humillaba como a mí; y la gorda Toñi, aunque ni siquiera iba a mi clase sino que estaba un curso por encima, también aprovechaba las horas del patio y del comedor para hacerme la vida imposible. Toñi es la indeseable que mi madre ha invitado a mi despedida de soltera.

Mi madre ya no sabía que hacer: si me venía a recoger a la salida del colegio, al día siguiente me daban el doble en la hora del patio; si no venía a recogerme, me las tenía que apañar yo solita para librarme del acoso de esa gentuza; si iba a hablar con los profesores o con el director, malo; si hablaba con los padres de las fieras, peor… En aquélla época no había la información que hay ahora, nunca se nos ocurrió denunciarlo, solo tratamos de que los profesores pusieran de su parte (unos más que otros) y los padres se implicaran un poquito en la educación de esos animales que tenían por hijos (también con éxito desigual).

Si os soy sincera, quizá es la parte correspondiente a la responsabilidad de los padres la que más me sorprende. Se habla de los adolescentes y los niños de hoy, pero ya hace 15 años había críos a los que sus padres se veían incapaces de controlar. Si a esas edades tan tempranas los niños y las niñas (una en concreto sobre todo) ya van de ese palo, ¿qué les puede esperar en el futuro? Nada bueno, está claro.

Todo aquello terminó cuando mis padres consiguieron cambiarme de colegio en 8º de EGB, con lo que se acabó aquélla tortura. Del colegio público me consiguieron plaza en un colegio concertado a varios kilómetros de casa, en el que estudiaba mi hermano, y solo por enchufe, porque mi madre conocía a una de las profesoras (curiosamente, tener a mi hermano estudiando en ese centro me perjudicó más que ayudarme, porque vaya pieza que estaba hecho también el enano… y en el cole no querían arriesgarse a tener a otra gamberra como él, pero en la clase de los mayores).

Hace un par de años o tres saltó a los medios de comunicación el caso Jokin: un chico se había suicidado tirándose desde un muro, porque ya no podía seguir aguantando el acoso al que le sometían sus compañeros de instituto. Lo dramático del caso, parece ser que fue lo que consiguió que las administraciones públicas se pusieran las pilas e investigaran este tema a fondo, desde entonces se empezó a acuñar el término “bullying” y el acoso escolar dejó poco a poco de ser considerado “cosas de críos” para ser tratado como algo más serio, como lo que es de hecho: terrorismo infantil. A los menores acusados de provocar la muerte de Jokin se les impuso una pena de 18 meses de libertad vigilada. Amos, hombre, nomejodas. ¿Libertad vigilada? ¿Por quien? ¿Por sus padres? ¡Venga ya, cachondeíto el justo! ¿Por las autoridades? ¿Les pondrían un policía en el culo? No estaría mal, abriría un bonito precedente para las mujeres víctimas de malos tratos… pero me temo que va a ser que no. ¿Entonces qué coño es eso de libertad vigilada?

Os confieso que nunca tuve el valor suficiente para hacer lo que realmente me pedía el cuerpo en aquella época, e incluso años después. Son muchas veces las que he soñado con la cabecilla de la panda de terroristas infantiles que me acosaban, tirada en el suelo, y yo saltándole encima de la cabeza, bricando encima de su barriga, destrozándole la boca, saltándole los dientes… Después de lo que me hicieron pasar durante años, ¿qué esperábais? Ya no me quedan mejillas que poner, y aunque me quedaran, ¡¡no me da la puta gana!!

He podido saber un poco qué ha sido de la vida de estos terroristas escolares. Uno de ellos es boxeador. ¡Claro! ¿Qué si no? Me lo dijo todo orgulloso, ¡hasta había salido por la tele alguna vez! Mira que bien, de algo te sirvieron los puñetazos que me dabas cuando era una niña, desgraciado. La gorda Daniela trabajaba de cajera en el supermercado de delante de casa de mis padres, se casó y tuvo al menos un hijo. Y a la cabecilla de la panda me la encontré cuando yo trabajaba en el aeropuerto, una vez que cambié el turno y en lugar de ir de mañana me tocó ir de noche. A las 11 de la noche, a punto de cerrar la oficina, la ví entrar a ella, con su bata de limpadora y un mocho viejo: trabajaba limpiando las oficinas del aeropuerto por las noches. Creo que no llegó a sacarse el graduado escolar. La satisfacción que sentí cuando la ví, la sonrisa que me iluminó la cara ante aquella situación tan desigual, creo que pudo aplacar un poco las ansias de empalarla con el palo de la fregona. Pero solo un poco. Todavía conservo las mismas ganas de romperle la cabeza y bailar una rumba sobre su estómago que tenía hace 15 años. De hacerle sentir solamente una vez lo que ella me hizo sentir a mí durante años. Y es que estas cosas, por muchos años que pasen, difícilmente se olvidan. Que te marquen más o menos, depende de cada una, pero olvidarse no se olvida nunca.

Cuando oigo algo relativo a la “tierna infancia” todavía me descojono: Ni yo, ni Florci, ni nadie que haya sufrido acoso escolar a esa edad puede considerar “tierna e inocente” la infancia. Los niños pueden ser extremadamente crueles.

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17 comentarios en "Yo también sufrí acoso escolar"

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Wendeling MonsterID Icon Wendeling El Mayo 22nd, 2008 a las 3:41 pm #

Como madre, solo añadir que los hijos son lo que sus padres les enseñan. No me entra en la cabeza (y lo he visto como mis ojos) la madre que intenta sacarle los ojos a la profesora por castigar sin recreo, a su “tierno” niño que se ha dedicado a apedrear y patear a un niño de infantil (el “señorito” con 12 años y el pequeño con 4). O la madre, que me niega una y otra vez, que su hija haya llamado bizca a otra compañera “porque su hija no conoce esa palabra” y siendo yo la que lo ha escuchado y llamado la atención a la agresora verbal.

Creo sinceramente que toda la culpa la tenemos los padres y un porcejante, mínimo, los profesores que pasan del asunto después de años de cansancio e ilusiones perdidas.

Mi hija mayor también sufre acoso, aunque como el colegio es muy pequeño, más o menos está controlado. Mi miedo es el curso siguiente, cuando vaya a estudiar a un instituto con 1.200 compañeros más.

Besos de una maia.

Wendeling MonsterID Icon Wendeling El Mayo 22nd, 2008 a las 3:42 pm #

Por cierto, perdona, pero en esta nueva plantilla me saltan demasiados pop up :S

Pimkie MonsterID Icon Pimkie El Mayo 22nd, 2008 a las 4:07 pm #

Wen, probablemente cuando tu hija vaya al instituto, habrá aprendido de la experiencia y se las apañará para pasar desaparcibida para que no la vuelvan a molestar.

Revisaré lo de los pop-ups que dices, a ver si puedo arreglarlo, pero chica, ¿a estas alturas y tu navegador de internet no bloquea los pop-ups? Actualízate ya a Internet Explorer 7, o mejor, ¡usa Firefox! http://www.getfirefox.com

Bichito MonsterID Icon Bichito El Mayo 22nd, 2008 a las 4:28 pm #

A mi cuando era pequeña primero se propasaban conmigo porque llevaba falda, empecé a llevar pantalones.

Después porque vivia fuera del casco urbano, ahí no le podía hacer nada.

Más tarde porque sacaba muy buenas notas.

Y después porque la prima de mi mejor amigo pensaba que yo, una “chaletera”, estaba con su primo, también me hicieron la vida imposible.

Hasta que llegué a la universidad y los catetos que me hacían la vida imposible ya no estaban.

Guardo buenos momentos que pasé con mis amigos en la infancia, pero también muuuchos malos que me hicieron llorar

Bichito MonsterID Icon Bichito El Mayo 22nd, 2008 a las 4:30 pm #

Los niños se aprovechan de los que ven (o les parecen) más frágiles. Pero con 12 años ya no son niños, saben lo que hacen.

Lucía MonsterID Icon Lucía El Mayo 22nd, 2008 a las 5:15 pm #

Es un tópico lo de que los niños son inocentes, los niños son lo peor, son egoistas, son crueles y sádicos y son los padres los que deben fomentar en ellos los valores de la convivencia y el respeto.

Es normal que no olvides esa experiencia y que te marque de por vida.

Maripuchi MonsterID Icon Maripuchi El Mayo 22nd, 2008 a las 7:20 pm #

Y sin embargo, Jessica, me parece mal que utilices “gorda” como insulto… porque bastante tenemos con lo que tenemos… y muchos no nos hemos metido con nadie…

toxcatl MonsterID Icon toxcatl El Mayo 22nd, 2008 a las 7:48 pm #

Bueno, yo tambien sufri ese acoso; pero tenian claro que al que pillase le iba a dar una buena tunda. No es la solucion, pero teniamos todos la misma edad y si a ellos no les hacian nada por meterse conmigo ¿por que me iban a hacer a mi, alumna empollona donde las hubiera?

Pimkie MonsterID Icon Pimkie El Mayo 22nd, 2008 a las 10:29 pm #

Maripuchi, no pretendía ser un insulto, sino una descripción gráfica del complejo de estas dos indeseables, que las llevaba a torturarme a mi para quizá sentirse ellas mejor.¡Si yo también estoy algo pasada de peso! Pero en aquella época era lo más parecido a un insecto palo…

Wendeling MonsterID Icon Wendeling El Mayo 22nd, 2008 a las 10:56 pm #

Pimkie uso desde hace años el firefox, por eso me ha extrañado los pop ups, habitualmente no me saltan pero hoy, al entrar, “zasca” y me he quedado O_O

El problema de mi hija es su extremada timidez, es incapaz de soltar una bordería o un simple “déjame en paz”. Por eso se meten constantemente con ella. La última de la que me enteré (a saber cuantas más ha habido sin yo saberlo) fue llamarla “friki suicida” y preguntarle constantemente cuando pensaba matarse. Habitualmente intento que ella aprenda a solucionarlo sola, pero ante esto fui incapaz de quedarme callada y actué. Desde entonces está la cosa más suave, pero ya estamos a final de curso.

Repetimos besos de maia.

Cuca MonsterID Icon Cuca El Mayo 23rd, 2008 a las 12:08 am #

Voy a tener pesadillas con este tema, de verdad. Para mi, la solución al acoso fue de lo más tonto. Me dejaron la moral tan por los suelos que me creia merecedora todo lo que me decían o hacían , y ya no me alteraba sino que les daba la razón. Y claro,se cansaron. No es una buena solución para nada, lo que en realidad merecen es una buena torta!! Por suerto sólo lo sufrí el primer año de instituto.

Naty MonsterID Icon Naty El Mayo 23rd, 2008 a las 4:25 am #

Es mi primera visita a su blog, me gustó mucho! Leí muchas de las entradas (principalmente aquellas que habla sobre su ex, con las cuales me sentí identificada…)

Respecto al tema de acoso escolar, yo tambien lo sufrí en el preescolar. Había un chico que cada vez que yo abordaba el bus, se sentaba tras de mi para jalarme el pelo hasta hacerme llorar…se llamaba Tomás y mis padres tuvieron que prescindir del servicio de bus, porque yo (con apenas 3 años de edad) lloraba todas las mañanas solo de pensar en lo que iba a ocurrir cuando abordara el mismo, fue una experiencia muy traumática.

Hace 2 meses, cual fue mi sorpresa! Me encontré a ese enjendro (Tomás) en el supermercado: Es un tipo bastante descuidado, desempleado, que nunca acabó la universidad y con un sobrepeso exagerado. Al verme explamó: “Naty, que bien te ves! Qué es de tu vida?” a lo que yo muy orgullosa respondí: “soy Abogada Criminalista….(y muy dentro de mi: Pendejo-fracasado!)

Creo que la solución a este problema también está en manos de los padres, quienes debemos de enseñar a nuestros hijos a respetar a los demás y bajo ningún aspecto justificar o dejar pasar este tipo de comportamientos.

Felicitaciones nuevamente por el blog!!!
Saludos desde Guatemala.

Tam MonsterID Icon Tam El Mayo 23rd, 2008 a las 9:56 am #

Hola nena! leí tu comentario en el blog de Flori (a quien adoro por cierto) y ahora al venir a visitarte descubro tu historia.. Como a Flor sólo puedo decirte que es injusto que un niño tenga que vivir estas situaciones sin que nadie haga nada, sin que hayan padres que se molesten en ejercer como tales, y que estos traumas y estos malos momentos vividos durante la infancia seguro que te han convertido en la persona que eres ahora, sensible con tu entorno, concienciada y madura.

Siento mucho que tuvieras que vivir esa experiencia, a mí me aterroriza que pueda pasarle eso a mi hijo.

besos!

Marina MonsterID Icon Marina El Mayo 23rd, 2008 a las 1:19 pm #

Yo hice precisamente el miércoles una exposición en clase de un trabajo sobre acoso escolar. Y el tema es preocupante. ¿Por qué? Porque esos niños obtienen el refuerzo más fuerte del mundo: el “respeto”, la atención y el apoyo de sus compañeros. En mi clase había una chica que nos hacía la vida imposible (nunca se metió conmigo directamente, por fortuna, pero torturó a bastantes compañeras como para tenerle miedo). Cuando ella pasaba por algún sitio, la gente se apartaba. Todo el mundo le invitaba a tabaco, a pipas, a donuts. Nadie decía nada malo de ella, ni en su presencia ni a sus espaldas porque, como se comentaba a menudo entonces, “las paredes oyen”. ¿Cómo vas a enseñarle tú a esa chica que hay formas alternativas de actuar? ¿Cómo vas a convencerle de que utilice el diálogo y se enfrente a que puedan criticarle, a las diferencias de opinión, a tener que comprarse sus propias pipas? Pues chungo lo llevas.
Así que no queda sino jugar duro, denunciar, no callarse, enseñarles a los niños a no callarse y a tener perspectiva.
En fin… es un problema muy complejo, y siento de corazón que pasaras por eso, Pimkie. Pero ya ves, ahora tú eres una mujer de provecho y ellas un desastre… Aunque tampoco esté bien regodearse en la miseria ajena ;)
Besitos.

Igrein MonsterID Icon Igrein El Mayo 23rd, 2008 a las 4:39 pm #

Es la tercera vez que tengo que escribir el comentario… no sé que pasa, pero me lo borra todo el rato…

Decía que mi peque también lo ha sufrido…
No sabíamos porqué era,hasta que se lo dijeron: “por ser demasiado mona”… manda huevos…

Hay niños que son unos cabrones…

Yo he ido al cole y he dicho, después de dejar bien claro que no miento, que a la próxima que agredan a mi hija y el agresor no tenga el castigo que merece les voy a denunciar, al cole y al niño.

De esto hace 3 semanas, de momento todo bien… a ver cuanto dura…

Un besote!

Pimkie MonsterID Icon Pimkie El Mayo 23rd, 2008 a las 8:11 pm #

Wen, el que tu hija sea tímida no creo que sea una dificultad añadida sino todo lo contrario en estos casos: como han dicho más arriba, eso puede llevar a que se aburran de ella y la dejen en paz. Yo era (y sigo siendo) bastante respondona, y eso les excitana aún más.

Igrein, qué triste que tu hija, desde tan pequeña, tenga que sufrir la envidia de la gente. Qué asco de mundo.

Marina, totalmente de acuerdo: una vez establecido el rol de dominación y comprobado lo que se puede obtener, a ver cómo lo cambias. Si ha pasado en la policía de Coslada, ¿qué no pasará en los colegios e institutos?

florci MonsterID Icon florci El Mayo 26th, 2008 a las 10:31 am #

vaya, duele ver como eso le ha sucedido a más personas, has descrito perfectamente lo que muchas veces me pasó a mi, escupitajos, patadas, empujones….y la odiosa pizarra.
Sabes? cuando vi a una de las abusonas que me pegaban tambien sentí unas irrefrenables ganas de partirle la cara pero me dio incluso pena, fijate que gilipollas soy, pero esque esa gente lo unico que produce aparte de asco es pena, porque solo les espera lo que merecen, UNA MIERDA DE VIDA,
Lo siento guapetona, siento que hayas tenido que pasar por aquello, un fuerte abrazo.

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