Una clase para olvidar
Siento el post lacrimógeno, pero a alguien le tengo que contar mis penas o reviento. Ayer me tocó ir a dar clase a Tarragona, acabar a las 8 y media de la noche, volver a Barcelona y llegar a casa a las 11, agotada, frustrada, asqueada de todo y con ganas de matar gente.
A una gente, en concreto, para más señas: los 5 ó 6 impresentables del curso. Parece mentira que fuesen tíos como montañas, de cuarenta y muchos o cincuenta y pocos, y se comportaran como adolescentes en una clase de instituto. Qué ganas de abofetearlos de darles una paliza de muerte a todos.
Nada más empezar, de hecho antes incluso de empezar la clase, uno me preguntó que de qué era el curso. Pues si tú no sabes a qué has venido, ¿qué te voy a contar yo? Le expliqué de qué iba la clase, y se largó despotricando de que la organización en Tarragona es una mierda porque él ya sabía hacer lo que yo iba a explicar. ¿Y a mí qué me cuentas? ¿Acaso crees que me voy a comer más de cuatro horas de tren, entre ida y vuelta, para escuchar tus penas? Ni siquiera se quedó a empezar la clase, y se largó con un cabreo monumental. Pues con viento fresco.
Otros dos, sentado en un lado de la clase, no paraban de hablar entre ellos, reírse y no prestar atención. Me obligaban a elevar el tono de voz para hacerme oír por encima de sus risas y de sus cuchicheos, y eso que les pedí varias veces que, si no me prestaban atención por mí bien, pero al menos que estuvieran callados para no hacerme gritar para que el resto me escuchara, o al día siguiente (lo que viene siendo _hoy_) iba a acabar con un dolor de garganta delirante y una afonía la mar de graciosa por pasarme dos horas dando berridos. Se lo pasaron por el puto forro. Y mira que cuando aún no llevaba ni dos minutos de charla, viendo el panorama, ya les dije que me iba a poner en plan sargento y o se callaban o iban a salir del local al acabar la clase firmes y marcando el paso. Pues ni flores, oye. Toda la clase igual.
Y en el lado de los aplicados, la cosa no mejoraba: dos de ellos apenas sabían moverse con el ratón. Les pedí que comprobaran si tenían conexión a internet, y me pusieron cara de que les estuviera hablando en alemán. Me hacían ir ordenador por ordenador para ver por dónde se habían quedado. Una clase con una duración prevista de un par de horas, con ellos podría haber durado 4 ó 5, así que no quedó más remedio que acortar el temario si no quería quedarme a dormir allí. Un horror.
Y dos personajes más a destacar: El Jefe, y El Borde.
El Jefe, un idiota. También vino a la clase, pero llegó tarde, no me entendió cuando le dije que abriera el explorador de internet y se conectara a la web que íbamos a trabajar (y que estaba delante de sus narices, en una pantalla de dos metros de alto por dos de ancho), se pasó 10 minutos dando gritos y perdido hasta que por fin consiguió situarse. ¿Os he dicho ya que este persona es El Jefe? El principio de Peter, en estado puro: en una empresa, entidad u organización las personas que realizan bien su trabajo son promocionadas a puestos de mayor responsabilidad una y otra vez, hasta que alcanzan su nivel de incompetencia. A este no le ascenderán ya nunca más. Y, por si fuera poco, interrumpió la clase varias veces, se largó a hablar por teléfono en dos ocasiones, y el tiempo que estuvo se lo pasó bostezando sin cortarse un pelo. Oye, tío, que si lo que estoy explicando te parece aburrido, nadie te obliga a quedarte, eh? Joder, un poco de respeto, que yo tampoco estoy aquí por gusto, cobro la mitad de lo que ganas tú, a mí no me pagan dietas ni desplazamiento y voy a llegar a mi casa a las 11 de la noche, así que no me toques las narices.
Y luego tenemos a El Borde, otro personaje que también es para echarle de comer aparte. Se pasó toda la clase soltando borderías como por ejemplo:
ÉL: ¿Puedes volver a repetir más despacio esa última parte?
YO: (toda sonrisas) Sí, claro (vuelvo atrás y repito, más despacio, y explicando por qué me salto una parte).
ÉL: (sin escucharme, a gritos y con un tono de sobrado inaguantable) ¡¡¿la parte de “más despacio” la entiendes?!!
Yo: ¿y la parte de la educación que te enseñó tu puta madre, la entiendes?
Y así unas cuantas más que me soltó sin venir a cuento, y tratándome como un trapo. Un impresentable épico. Y claro, como el resto de la clase no eran precisamente un ejemplo de educación y buenas maneras, todo se me sumó y ahora estoy que echo humo. El efecto del pelotilleo ha durado un suspiro. A veces no sé cómo aguanto todo esto.


¿Por pasta para pagar el crédito del coche, el alquiler, la comida…?.
juer luego dicen q si los jovenes no tienen educacion en clase, normal con mayores asi…desde luego q la educacion no se paga con dinero.
Con lo borde que m pongo yo cuando m tocan los coj..piiii, a mas de uno y mas de dos les hubiera contestao.
Enfin muchacha, mucho ánimo, spero q no tngas q volver…
muaaaaas
Malaputa, en este caso la clase era opcional, no me han pagado más por ello y si me hubiera negado a hacerla me habrían pagado igual. Vamos, que fue por el morro. No compensa.
Esfarelita, desde luego con gentuza así miedo da pensar cómo saldrán sus hijos. Luego son los mismos que dirán que los jóvenes de hoy en día no tienen educación. Vaya tela.
Mira, no soporto a esa gente. ¿Te obligan a estar presente? no, pues si quieres te quedas y respetas a los demás, y sobretodo a alguien que intenta enseñarte algo, y si no cojes la puerta y te vas a tomar el aire. Hay un par en mi clase que mis amigas y yo estamos pensando si esperarlos para pegarles en la puerta o que, no hay cosa que me joda más que que no presten atención, luego pregunten, y aún pretendan saber más que el profesor… Ánimo chica!!!
Madre mía, qué gentuza te ha tocado… :S
Mucho ánimo.
Además de principio de Peter yo acudiría también al principio de Dilbert (http://es.wikipedia.org/wiki/Principio_de_Dilbert)
Si la clase la hubiera dado contigo, más de uno se habría marchado de clase, pero con el rabo entre las piernas y las orejas gachas de la lindeza que le habría soltado, porque se lo merecían.
Qué gentuza!!
qué maleducados :S
Me repatea la gente así… pero desgraciadamente hay mucha y andan repartidos por todo el planeta, grrr…
ánimo y espero que no tengas que volver a verlos nunca más.
[...] de la frustrante clase de ayer, está claro que hoy no es un buen día para mí, pero joder, es que se me acumulan los ineptos! [...]
[...] En ocasiones puedo estar equivocada, en ocasiones puede que me niegue a rectificar. En este blog expreso mis ideas y pensamientos personales, que no tienen por qué coincidir con los tuyos. Si es tu caso, no busco darte la razón ni que me la des tú a mí. No me tomes demasiado en serio, ni yo misma lo hago. « Una clase para olvidar [...]
[...] qué? Por pasan cosas como estas o como estas, y se toleran cosas como estas, y cuando crees que todo puede cambiar, que aún hay esperanza, [...]
[...] lunes tuve que ir hasta Tarragona a dar un curso, 3 horas de pie y bastante movimiento, y el propio curso me dejó tan agobiada que cuando llegué a [...]