Ayer no tuve precisamente mi día más lúcido: había dormido poco, estaba cansada, el fin de semana no había descansado apenas y arrastro cansancio acumulado desde hace varias semanas.
Al abrir el correo esta mañana, me encuentro con un mail de la jefa de ayer por la tarde, convocándome a su despacho a primera hora. ¡Uf! Mal rollo, me temo lo peor: una bronca por no haber tenido listo el trabajo de ayer, o algo parecido. Pero no, todo lo contrario, la jefa me tenía preparada una grata sorpresa: un proyecto alucionante, del que no puedo dar más detalles (de momento).
Solo puedo decir que es muy importante, públicamente muy importante; y que amigos-compañeros y amigos-adversarios lo van a destripar sin piedad, sin saber que ha sido obra mía (al menos a nivel técnico, con la ayuda de la gente de diseño).
Estoy emocionada, por lo que supone de reto personal pero también por la puesta a prueba de mi capacidad profesional. El que tus propios amigos y tus adversarios puedan destripar tu trabajo con total sinceridad en la plaza pública y sacarte los fallos hasta sonrojarte, sin que sepan que has sido tú la promotora del invento… tiene su punto, pero a la vez asusta. Y la magnitud del proyecto y su relevancia pública acojona.
Os iré contando en cuanto pueda…
En esta entrada hablo de: blogs, dudas, ilusión, política, trabajo
Mis fotos
Mi FotoBlog Móvil
Mi VídeoBlog
Mi MicroBlog
Mi Facebook
Mi e-mail
Mi Messenger



