Ahora que ya me estaba acostumbrando a sus celos, va y se retuerce sobre sí mismo y se pone en plan pasota. Me desconcierta y me deja para el arrastre.
Ayer le necesitaba más que nunca, estaba de bajón y le necesitaba cerca, pendiente de mí, mimándome, abrazándome, besándome… Como había sido hasta hace poco. Pero no estuvo tan cerca como yo necesitaba, y eso me puso todavía más triste. Con ese panorama, el día no podía acabar bien, y acabamos durmiendo cada uno a un lado de la cama.
Creo que mi petición es bastante razonable, que no nos quedemos TODOS los fines de semana encerrados en casa, que de vez en cuando salgamos por ahí, a cenar, al cine, a tomar algo… lo que sea. Pero me dijo que será difícil y se puso a la defensiva. No pido tanto, solo un fin de semana al mes, o así.
Ya me habían advertido tanto él como sus amigos que convivir con un jugador de juegos on-line es complicado, que se crean auténticas comunidades virtuales, que la competitividad es máxima, las pruebas son complicadas, las misiones son auténticos retos y llegan a enganchar, pasándose horas y horas frente al ordenador, conectado con sus amigos, luchando contra las hordas enemigas… Bueno, en fin, un mundo.
Lo que no me esperaba es que ese hobby conlleve pasarnos TODOS los fines de semana encerrados en casa, él frente al ordenador y yo espachurrada en el sofá zapeando… No es plan. Este ha sido el primer fin de semana que nos lo pasamos así, y el domingo por la noche quise poner las cartas boca arriba.
Esto no va a ser así siempre, ¿verdad? Saldremos de vez en cuando, ¿no? Yo no me voy a oponer, ni te voy a apartar de tus amigos, ni te voy a prohibir que tengas tu hobby, pero esto de quedarnos TODOS los fines de semana encerrados en casa, como que va a ser que no…
Y su respuesta me puso los pelos de punta: va a ser difícil… Y toda una serie de rodeos casi incomprensibles para mí. Y nos fuimos a la cama sin conseguir llegar a un acuerdo, aunque creo que se lo estaba poniendo bastante fácil: no pido tanto, solo de vez en cuando, pongamos un fin de semana al mes… Nada, no quiso llegar ni siquiera a un acuerdo de mínimos. Esto pinta peor que las negociaciones sobre Constitución Europea…
Lo peor llegó cuando ya estábamos en la cama. Seguíamos dándole vueltas al tema, no me entraba en la cabeza que mi petición le pareciera tan descabellada o difícl de cumplir. Me soltó que habrá fines de semana que pasaremos separados, porque a mí me apetecerá ir a la piscina y pasar el finde en Canet y a él le apetecerá quedarse en casa jugando…
¡¡¿¿Quéééééé??!! De eso nada, por ahí sí que no paso. ¿Pasar el fin de semana separados, yo en Canet en la piscina y tú jugando en casa? No, no y no.
A él le parecía de lo más normal, a mí no me lo parece. Menos aún teniendo en cuenta que hemos tenido enganchadas anteriores porque a él no le hacía ninguna gracia que yo fuera al gimnasio de enfrente de casa porque hay demasiado tiburón suelto, y me había bombardeado a preguntas sobre si el año anterior me habían tirado los tratos muchos tíos en la piscina, que seguro que se me echaban encima… Bueno, sus celos, retroactivos o no, a los que ya me había acostumbrado a pesar de haber tenido alguna que otra enganchada por ellos.
¿Y este cambio tan radical, a qué viene? Pasar de pedirme que no vaya yo sola a la piscina de Vallparadís, en nuestro pueblo, mientras yo tengo jornada intensiva y que me espere a que él llegue a casa para ir juntos; a que ahora me diga que no pasa nada por pasar el fin de semana separados, que me vaya a Canet a la piscina yo sola todo el fin de semana, que a él no le importa… Pues hay un abismo, un cambio increíble. ¿Y sus celos, donde están? Nunca creí que diría esto, pero los echo de menos. Este pasotismo de ahora no es normal.
Se lo dije, que se estaba volviendo pasota y que no me gustaba nada… Y me dijo que me buscara a otro. Ole, fue lo único que pude decir, me aparté de su pecho y me giré, él también se dio la vuelta, no se le ocurrió decir un lo siento, me he pasado, y nos quedamos los dos dormidos, cada uno a un lado, al cabo ni sé de cuantas horas.
Esta mañana, al despertarnos, antes de que siquiera se le pasara por la cabeza perdir perdón por la tontería que dijo anoche, se mostraba ofendido porque creía que yo no pensaba decirle un te quiero. Y yo seguía enfadada porque ni siquiera me había podido decir que lo siente. ¿Tan fuerte es el orgullo? No me lo podía creer. Ha necesitado preguntar ¿qué puedo hacer para que te sientas mejor? Y ante la respuesta ¿a tí qué te parece? creo que ha empezado a reaccionar y a darse cuenta de que ayer se pasó y de que así no vamos a ninguna parte. No es únicamente la última frase lo que me hizo ponerme de mala leche, sino lo que ocurrió durante todo el día en general:
sentirme sola y notar que no me hacía tanto caso como siempre
pensar que todos los fines de semana serían iguales, encerrados en casa, y que cuando me apetezca salir tendremos poco menos que una guerra. ¡No quiero tener que discutir para ir al cine o salir a cenar de vez en cuando!
que no se comprometiera siquiera a un mínimo
que me dijera que ya no le importaba que pasáramos algunos fines de semana separados, el pasotismo…
que me dijera que me buscara a otro. Si antes me parecía pasota, ¡ahora me lo confirma!
que no fuese capaz de pedir perdón en toda la noche, y parte de la mañana. ¡Pasotismo al cuadrado!
Parece que esta mañana estaba algo más receptivo y hemos logrado arreglarlo: nada de pasar los fines de semana separados cada uno por su lado, nada de quedarnos todos los fines de semana encerrados en casa… Es un paso. Espero que no se quede en solo palabras.
Si tienes un Gravatar, tu imagen saldrá al lado de tu comentario. Si todavía no tienes, puedes subir la tuya clickando aquí. Y, si no, aparecerá un pequeño monstruito.
Sí, bueno… fuimos al Ikea y al Baricentro… Si eso cuenta…
k_otik El Julio 2nd, 2007 a las 3:11 pm #
Será debido a mi escasa vida sentimental que me estoy enganchando al serial que es la tuya.
Hace apenas cuatro dias que me paso por tu diario online, y no he leido todas las entradas
anteriores asi que se me escaparán muchos detalles que habrás contado más los que habrás
guardado. ¿ Pero tu estás bien con el chico este ? yo tengo 24 años y sigo comprando comics
de Spiderman y viendo peliculas de anime, asi que no soy el mas adecuado para juzgar la
afición de tu chico a los juegos de rol, pero de entrada me chocan vuestras personalidades.
Tu pareces una chica a la que le guste salir, hablar, la libertad, y no pasarte los fines
de semana encerrada en casa o saliendo solo para ir al super. Y yo no soy tampoco un
fiestero que salga cada noche. Tras tres años yo cai en la monotonia con mi
pareja y apenas saliamos, pero por lo poco que sé, me parece que llevais poco tiempo para haber
caido ya en esa monotonia. Aparte de los juegos de rol online, alguna afición mas debe de tener.
Y sino apuntate al gimnasio xD Mira de hablarlo con él cuando lo veas mas receptivo y menos pasota.
Bueno, ahora es cuando me matas, pero la reacción de ¿tu chico? es del todo lógica: si no estás a gusto con él o con vuestro estilo de vida, búscate a otro; ¿por qué vas a tener que ceder? En una relación no hay que ceder, hay que llegar a puntos comunes, que no es lo mismo. Pero bueno, que él valore vuestra relación, y cuando esté jodido que vaya a pedirle a un ciber-elfo que le anime y le dé cariño, a ver como le resulta.
Y recuerda que tienes amig@s con los que salir, a la piscina o a donde sea, y si no, estoy convencido de que much@s de los que pululamos por aquí se ofrecen voluntari@s!
Vaya fin de semana, tu que no sales y yo que no entro… Como dice la biblia: en el termino medio está la virtud… Estoy deacuerdo con Teillu (aunque me suene raro decirlo, jejeje) hay que llegar a puntos comunes.
Un saludo apañá!
A ver, chic@s, no sé vosotr@s pero yo creo que es muy difícil encontrar a la persona con quien encajes al 100%. De una manera o de otra, las dos partes han de ceder, unas veces cede uno, otras veces cede otro, o ceden los dos en diferente o igual medida.
Yo tampoco es que sea una fiestera de narices, pero sí me gusta salir de vez en cuando y no quedarme encerrada en casa. Eso no quita para que también me guste de vez en cuando mis momentos de apalanque y me apetezca más quedarme espachurrada en el sofá, lo que no me gusta es que eso se convierta en una rutina.
Aún no hemos caído en la monotonía como decíais, en realidad es el primer fin de semana que nos pasa esto, pero prefiero ponerle freno antes de que sí se convierta en una rutina que no es para nada agradable para mí. Como dice Cruzqui, la historia es llegar a puntos comunes, un término medio. Y hablando, negociando, podemos llegar a acuerdos.
Esta tarde, volviendo del trabajo, lo comentábamos. Mi chico le había dicho a un amigo suyo que esta noche no se conectará, que nos vamos de concierto. Y su amigo le contestó “jeje, ya te ha pillado la parienta, ¿eh? a mí también me pasa, pero tenemos que dar nuestro brazo a torcer o se nos acaba el chollo…
La propuesta que le hice fue de un 25%-75% a su favor, es decir, salir un finde al mes. ¡Me parece más que razonable! Y es lo que os comentaba, que tampoco es que sea una fiestera, simplemente hablaba de airearnos un poquito de vez en cuando… Pero al ver cómo se puso, pensé, ¡oye! ¿Y por qué no dos fines de semana para que tú juegues y dos para salir? La carita de perrito abandonado cuando se lo he dicho ha sido para no perdérsela: lo del 1-3 sigue en pie, ¿no?
Y lo curioso del asunto es que le oigo hablar con sus colegas mientras ¡y no me entero de nada! Salvo que tienen que matar noséqué (o a noséquien), es que no pillo ni una…
Las discusiones por tonterías son normales en todas las parejas, ¿¿¿NO??? Como me digáis que no, me asusto!!!
A veces por simple cabezonería, por cansancio… No sé. Seguro que hablando lo arregláis, de hecho ya lo que habéis hablado es un trato de 1 a 3, jejeje… Ya nos irás contando.
Ah! Me has ofrecido “consejitos” en el blog sobre las búsquedas, ¡¡te los acepto encantada!! Tengo mucha curiosidad por aprender sobre este mundo de la blogosfera, estoy todavía un poco pez y creo que tú dominas, así que, seño, quiero aprender!!
Besossssss
Es mas que razonable lo que pides; ah y al proximo “buscate otro” empieza a hablarle de lo buano que esta o lo amable que es fulanito o no se quien contigo (mano de santo)
k_otik El Julio 2nd, 2007 a las 10:36 pm #
Si quieres tenerlo a tu merced, sorprendele un dia y recibele vestida de elfa o de bruja de la virtud y caerá a tus pies. A no ser que le vaya mas el rollo de enanos y orcos, lo que seria mas preocupante. Todo es hablarlo.
Pues me parece muy exagerada su manera de actuar. No es normal, uno puede tener un hobby, pero de ahí a “apartar” a tu pareja, va un trecho. Yo misma con la lectura: depende del libro con el que esté, no me movería del sofá, pero sé que convivo con alguien… y que también requiere atención. Aunque bueno, ya sale de mí brindarle esta atención, porque también le necesito. En fin, que me enrollo. Que no tía, que no pases por el aro. Ponte firme, con los brazos en jarra y a ver qué narices le pasa, porque ahí hay algo más. Qué juegos on line ni qué ocho cuartos… vamos hombre.
[...] todas las historias, siempre hay al menos dos versiones. Yo ayer dí la mía, y para ser ecuánimes, ahora le toca a él dar la suya, ya que de lo contrario no estaría siendo [...]
[...] los domingos, ¿entendéis ahora por qué quise dejar las cosas claras desde el primer momento y me puse tan a la defensiva aquella vez?), pues los sábados no quería salir a ninguna parte, solo íbamos al cine, no hacíamos nada más, [...]
¿Por qué caminar sin dejar huella?
Si tienes un Gravatar, tu imagen saldrá al lado de tu comentario. Si todavía no tienes, puedes subir la tuya clickando aquí. Y, si no, aparecerá un pequeño monstruito.
¿Quieres recibir en tu e-mail cada día la última entrada de Diario Personal? Pues suscríbete aquí.
Te llegará un correo para confirmar. Revisa también la carpeta de "Spam" o "Correo no deseado", ya que si no confirmas, no podrás recibir Diario Personal en tu e-mail.
Cites la fuente poniendo un enlace, que no te cuesta nada. Si tú quieres que tus lectores reconozcan tu trabajo, yo también.
Que sea para uso no comercial. Si quieres ganar pasta utilizando mi trabajo, vamos a medias, ¿no te parece?
Y que lo compartas bajo la misma licencia ¡Qué menos! Si tú te beneficias de una licencia CC, que se beneficien también tus lectores de lo mismo, ¿no?
Que me pidas permiso antes de publicarlo. Quiero saber exactamente dónde van a aparecer publicados mis textos. No quiero sorpresas. El menoscaba o la restricción de los derechos morales deribados de mi autoría, no está amparado en esta licencia.