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Nov
13
    
Lo escribí el Noviembre-13-2008 | (12) comentarios |

Ir de puto culo consiste en trabajar 35 horas semanales, tener dos formaciones diarias de dos horas cada una, prepararlas, actualizar manuales, preparar documentación, mantener listados de inscritos y de asistencia actualizados… y seguir haciendo además todo el trabajo habitual del departamento. En las mismas horas. ¿Cómo me lo monto? Pues así: me dan las 8 de la tarde y sigo en el curro, cuando tendría haber plegado hace hora y media; tengo medio abandonadito el blog, no leo los blogs de las demás, no puedo ir a la autoescuela, y no me da tiempo para nada. ¿Así como va a hacer una vida matrimonial y quedarse preñada? ¡Si es que no hay manera!

Llego a casa a las mil, duchita rápida, pijama, me pongo la tele y a la media hora estoy roncando a pata suelta. Esto no es vida. ¡Qué ganas tengo de que lleguen ya las vacaciones de Navidad! La buena noticia es que estoy acumulando un montón de días en vacaciones. A este paso me pillo vacaciones después del Puente de la Constitución, y no vuelvo hasta después de Reyes… Grin

Nota: por este motivo no estoy actualizando todavía las peticiones que tengo pendientes de dar de alta en Las Chicas Son Blogueras. En cuanto tenga un ratito de descanso me pongo, pero es que hasta los sábados estoy currando también, y cuando llego a casa, sinceramente, de lo último que tengo ganas es de acercarme al ordenador. ¡Paciencia y muchas gracias a todas!

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Sep
03
    
Lo escribí el Septiembre-3-2008 | (9) comentarios |

Sin llegar a los extremos de la Perli, que se presenta en la oficina un día antes de lo que tocaba, mi primer día de trabajo después de las vacaciones de verano también ha tenido su qué. Y no es de extrañar, porque después de dos semanas de luna de miel, una semana de curro y después otras 5 semanas seguidas de vacaciones, tener que volver al trabajo es como para deprimir a cualquiera.

Para empezar, ayer dormí poquísimo, apenas 3 ó 4 horas. En parte porque me acosté tarde y nerviosa preparando el borrador del libro que tengo que enviar la semana que viene, y en parte por los nervios añadidos del “primer día de clase”. Tomároslo a cachondeo si queréis, pero me sentía como si fuera el primer día de clase, igual de nerviosa.

Así que cuando me desperté ayer por la mañana, el primer pensamiento que cruzó por mi mente fue:

¿Y si llamo a mi jefa y le digo que estoy enferma?

A regañadientes me levanté, me lavé la cara, me vestí, blablabla. Y, como cada mañana, me dirigí al bar a tomar el primer café matutino que me pusiera las pilas mientras espero el autobús, pensando que si el bar de la esquina todavía está cerrado por vacaciones, me pego un tiro.

Con la cafeína corriendo por mis venas, subo al autobús y me pongo me pongo el Ipod a volumen rompe-tímpanos. Esta mañana necesito algo que me anime y me ponga de buen humor, que me va a hacer falta. El día va a ser muy largo. Me sorprende la facilidad que tiene mi Ipod para detectar mi estado de ánimo. Suena una canción de Platero y tú, el estribillo dice algo así:

Gasta por la noche
lo que gana por el día,
su futuro tiene forma
de billete lotería.

Este maldito trabajo,
¡voy a mandar
a todos al carajo!

Pierdo el tren de las 8:50, así que tengo que coger el de las 9. Salí de casa cargada con el material para el borrador del libro, para aprovechar los 45 minutos de trayecto adelantando trabajo, pero me siento incapaz de leer una sola página, así que me paso todo el camino escuchando música.

A las 10 estoy en la oficina, charla de rigor con las compañeras sobre lo rápido que pasan las vacaciones. Sí, ya, como si no lo supiera. Me da una pereza horrorosa subir hasta mi planta, no quiero encender el ordenador por miedo a lo que me pueda encontrar cuando abra el correo. Me planteo pegarle fuego, pero creo que es una solución demasiado radical. ¿Y si simplemente le diera una patada y dijera que se ha roto? Quizá así me traerían un ordenador nuevo y limpito… No, no funcionaría.

Café, necesito otro café. En la sala de descanso, el parte de daños es devastador: chocolate, desaparecido en combate; Nescafé, duro como una piedra; leche, sospecho que caducada; azúcar, como un bloque de granito. Resisto la tentación de echarme a llorar porque, sí, además me acaba de venir la regla.

Puesta al día del e-mail, puesta al día de las últimas novedades en la casa con mi jefa… Conforme avanza el día, aumenta mi mala leche y desciende mi confianza en el género humano.

Después de comer con Ifo, y de resistirme todo lo que puedo a volver, me arrastro de nuevo hasta la oficina a resistir lo que me queda de tarde. ¡Quiero irme a casa! Y el resto de la jornada está en una nebulosa, no sabría precisar si me he dormido o he perdido el conocimiento. Debe ser un superbajón post-vacacional. Como dice Perli:

¿Entonces esto va a ser así otros 11 meses más?
Este bajón sólo lo soluciona una inyección en vena de nocilla..

Afortunadamente, esa droga es legal y no hace falta receta.

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Ago
17
    
Lo escribí el Agosto-17-2008 | (5) comentarios |

Vivimos en una comunidad de vecinos que está completamente cerrada a cal y canto del exterior, a la que no se puede acceder si no es con llave o picando a algún vecino para que abra, y aún así es posible que la puerta que comunica la escalera con el interior de la comunidad (la zona común, donde están la piscina, la zona ajardinada, el parque infantil y demás) también esté cerrada con llave.

Y lo que es peor: una vez dentro, en la zona comunitaria, no hay forma de salir si no es con llave, porque en los portales interiores no hay ni portero automático ni maneta en las puertas, así que o tienes suerte y te encuentras alguna abierta, o no sales de ahí dentro si no es con llave o bien pegando cuatro gritos y que algún alma caritativa se digne a salir de casa y abrirte desde dentro del portal. Además, las viviendas tienen vídeo portero, por lo que podemos ver quien intenta colarse con la típica cantinela de “correo comercial“.
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Pues con todo y con eso, ayer a medio día llamaron a la puerta de mi casa dos policías urbanos. Al parecer, el presidente de la escalera había llamado a la policía para denunciar que varios rumanos se habían colado y se estaban bañando en la piscina.

De entrada, una se queda patidifusa

¿Cómo se han podido colar?

Abrimos la puerta de acceso a la zona comunitaria a los policías, y yo me asomo a ver si podía enterarme de algo, para el disgusto de Ifo. Solo consigo ver a los urbanos hablando con tres o cuatro chicos, que están sentados en uno de los bancos y con unas bolsas de deporte a sus pies. Muy discretos no parece que son, los chicos, por cierto.

Vuelvo a meterme en casa, decepcionada por la poca información que he podido obtener (si por eso yo prefería un ático con terraza en vez de un bajo con patio…Wink. Al poco rato vuelve a llamar a nuestro timbre la pareja de urbanos, para tranquilizarnos: no se trataba de rumanos, sino de amigos de uno de los vecinos.

Eek! ¿Perdón? Ahora sí que lo flipo.

Está bien ser precavidos, pero me pregunto: ¿el presidente de nuestra escalera ha llamado a la policía porque los amigos de un vecino de otra escalera (junto con el propio vecino, imagino) se estaban bañando en la piscina? ¿Pero esto que es? Evidentemente que cada vecino tiene derecho a que sus invitados disfruten de la piscina en su compañía (en cambio, el gimnasio y la sauna son instalaciones que las visitas tienen vetadas), de hecho mi familia y mis amigos han venido a casa un montón de veces y están hartos de bañarse en la piscina (que esa es otra: mi madre no hace más que decirles a _sus_ amigas que, si están aburridas, como _yo_ estoy de vacaciones, que se vengan a mi casa a bañarse en la piscina… tengo que tener una seria conversación con ella, está claro).

Así que me imagino la cara de gilipollas, y el consiguiente cabreo, del vecino y sus amigos al enterarse de que los han confundido con rumanos-jetas que se habían colado en la urbanización por todo el morro. Vamos, me pasa a mí y lo más probable es que pillara por banda a ese presidente de escalera y tuviera con él unas palabritas…

Por no hablar del racismo implícito en toda la escena: ¿cómo coño sabe el presidente que se trata de rumanos? Es evidente que no ha hablado con los chicos. Y no me digáis que por las pintas, porque estaban en bañador en la piscina… ¿Entonces? Que alguien me lo explique, porque no lo entiendo.

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