Abr
20
    
Lo escribí el Abril-20-2008 | (5) comentarios |

Leyendo el último post de Autoestima y Cucaracha, me ha animado a escribir esto, y es que en ocasiones siento nostalgia de mi apartamento de soltera, y más concretamente de la época en la que vivía sola.

Me recuerdo a mí misma sentada en el sofá amarillo que todavía conservo, en pijama y con unos calcetines de colores, comiendo galletas y un té con sabor a fresa, y viendo alguna tontería en mi pedazo de tele (la que está en casa de mis padres desde que nos compramos el plasma de 42 pulgadas, por cierto), siendo dueña y señora del mando a distancia y disfrutando de esos pequeños momentos de independencia personal.

Llevo unos días algo agobiada, y no acabo de encontrar un motivo. Solo sé que necesito estar sola, que quiero espatarrarme en mi sofá amarillo, cerrar la puerta y leer un rato a solas, que necesito paz interior para calmarme y no soy capaz de encontrarla.

Ifo se da cuenta enseguida de este estado de ánimo, y curiosamente en esos momentos en los que yo más necesito estar sola, más necesita él que esté encima suyo, que le mime y le cuide más que de costumbre, que le diga que le quiero más a menudo y que esté más por él. Es como si necesitara reafirmar que, a pesar de que necesite mis momentos de soledad, le sigo queriendo igual y no es de él de quien quiero alejarme.

Por supuesto que no es de él de quien quiero alejarme, ¡faltaría más, si nos casaremos en apenas 2 meses! A él le cuesta entender que sea tan independiente que en ocasiones no quiera estar con él y que necesite momentos de intimidad para estar sola, y a mí me parece algo tan obvio que no encuentro argumentos para explicarlo sin que se sienta ofendido.

Nota: él tiene una teoría alternativa, que consiste en que cuando _él_ está de bajón y necesita más caricias, besos y mimitos, es a mí cuando me coge el rollo independiente y quiero estar sola. De lo que deduzco que cuando yo esté en este estado de ánimo, no debería callarme y esperar algunos días a decírselo, porque entonces se cree que és él quien se lo ha pedido primero.

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Mar
21
    
Lo escribí el Marzo-21-2008 | (3) comentarios |

Hay días en que te apetece encerrarte en tu habitación, tumbarte en el sofá con una manta y escuchar música de cuando tenías 18 años.

Cada vez que escucho Princesa se me ponen los pelos de punta: Y cuéntale a otro que la vida te ha maltratado, que lo nuestro no va bien, que sería mejor dejarlo…


Escuchame princesa
que la lluvia no molesta.
Que mi mente esta mi ceca
del colapso.
Si quieres dar el paso
solo tienes que mirarme,
no tienes que decir nada,
para darlo.

¡Y cuentale a otro que,
la vida te ha maltratado,
que lo nuestro no va bien
que sería mejor dejarlo!
¡Y date la vuelta,
que aquí hay tres taxis parados!
Finge que no estas contenta,
¡Y dejame aquí tirado!

Escuchame princesa
olvidaré tu ultimo beso
solo dame algo de tiempo
solo eso.
No intentes consolarme
con tu amistad eterna,
no te inventes mas historias
de novelas.

¡Y cuentale a otro que,
la vida te ha maltratado!
¡Que lo nuestro no va bien
que sería mejor dejarlo!
¡Y date la vuelta,
que aquí hay tres taxis parados!
Finge que no estas contenta,
¡Y dejame aquí tirado!

¡Escucha!
¡Escucha y no digas nada!
¡Que ya va haciendo frío
y en tu casa faltas tu!
¡Despide a Bobby en mi parte!
¡Ya me darás los discos
cuando tengas ocasión!

¡No jures
que algún día me quisiste!
¡Que nunca me engañaste
pero el tiempo te cansó!

¡Solo dame un abrazo
y deseame lo mejor!
¡Que no me caeré atrozos
ni me volare los sesos!

¡Solo dame un abrazo
y deseame lo mejor!
¡Que no me caeré atrozos
ni me volare los sesos!

Y algunas no tan antiguas. Ahora mismo suena Soldadito Marinero, de Fito & Fitipaldis, y me estoy poniendo más tontorróna…

Él camina despacito
que las prisas no son buenas
En su brazo dobladita,
con cuidado la chaqueta
Luego pasa por la calle
dónde los chavales juegan
Él también quiso ser niño
pero le pilló la guerra.

Soldadito marinero
conociste a una sirena
de esas que dicen
te quiero
si ven la cartera llena
Escogiste a la más guapa
y a la menos buena
Sin saber como ha venido
te ha cogido la tormenta

Él quería cruzar los mares
y olvidar a su sirena
la verdad, no fue difícil
cuando conoció a Mariela
que tenía los ojos verdes
y un negocio entre las piernas.
¡Hhay que ver, que puntería!
No te arrimas a una buena.

Soldadito marinero
conociste a una sirena
de esas que dicen
te quiero
si ven la cartera llena
Escogiste a la más guapa
y a la menos buena
Sin saber como ha venido
te ha cogido la tormenta

Después de un invierno malo,
una mala primavera
dime por que estas buscando
una lágrima en la arena

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Jun
12
    
Lo escribí el Junio-12-2007 | (3) comentarios |

Rosa en blanco y negroHay momentos en los que estoy de bajón, y si entonces escucho una canción que me trae recuerdos, con la que me identifico, que me recuerda algo que he vivido… No puedo evitar emocionarme, se me pone un nudo en la garganta y a veces incluso se me llenan los ojos de lágrimas

Aunque estas canciones suelen dejarme el corazoncito en un estado lamentable, cuando alguna da conmigo, le pongo el repeat al mp3 y escucho esa letra que me emociona una y otra vez y, si estoy en la intimidad, llorando a lágrima viva. ¿Será que en el fondo soy un poco masoquista y me encanta sufrir por tonterías? ¡Con lo fácil que sería saltar a la siguiente canción y ahorrarme el mal rato! Pues no: la escucho una y otra vez hasta que me aburro.

Hoy me ha pasado algo parecido con una canción, Quiéreme como te quiero yo) La he escuchado como 5 veces desde la estación hasta la oficina, y me he tenido que aguantar las ganas de llorar para no hacer el ridículo por la calle (no sé si con mucho éxito, la verdad).

Era en su vida oscura la luz de su puerto;
era en su cielo la estrella que más brilló;
era su cara la mas bella flor que un día,
por azares de la vida,
en su caminó tropezó.

Luchó por ella queriéndola con locura,
sintió cómo se le llenaba el corazón,
pensó que nadie podía tener su suerte,
y que el resto de la gente
no conocía el amor.

Quiéreme
como te quiero yo,
lléname
de amor y vida el corazón,
lléname
de amor el alma,
quiéreme
sin paz ni calma,
lléname
de vida el corazón.

Cambió de rumbo con el paso de los años,
se fue apagando de sus ojos la pasión
,
y, aunque la seguía queriendo,
su cariño iba perdiendo:
se olvidaba de regar su corazón.

Fue la reina en su palacio de ilusiones
hasta un buen día en que otra estrella
en su universo se cruzó

Se fue despacio, sin decir media palabra,
y a la reina que adoraba
le dedicó esta canción.

Quiéreme
como te quiero yo,
lléname
de amor y vida el corazón,
lléname
de amor el alma,
quiéreme
sin paz ni calma,
lléname
de vida el corazón.

¿Por qué, si tengo a mi lado al hombre más maravilloso del mundo, que está siempre pendiente de mí y me cuida como una reina, de repente me siento tan sola?

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Dic
11
    
Lo escribí el Diciembre-11-2006 | (2) comentarios |

Un millón de palabras no pueden hacer que vuelvas. Lo sé, porque lo he intentado. Tampoco un millón de lagrimas. Lo sé porque he llorado hasta no poder más.

lunes bebé dios dame fuerzasÚltimamente estoy algo nostálgica. Será que el sábado pasado no tuvimos el desayuno diplomático de rigor, (pero hubo llamada y recuerdos para todos) que ya se está convirtiendo en una cita semanal obligada, todos los sábados por la mañana. Será que el Golfo no vino, y todavía arrastro el bajón, porque lo cierto es que me hacía mucha ilusión volver a verle y aún me estoy mentalizando. O tal vez sea sólo el síndrome premenstrual, no lo sé. O a lo mejor es sólo que es lunes, vete a saber.

Sobre el primer punto, entiendo perfectamente a Campanilla cuando dice que echa de menos a su ex, la comodidad de estar junto a él después de tanto tiempo de relación… Yo también hecho de menos a mi ex. Mucho. Pero hay días en los que le echo de menos mucho más.

Me pregunto si estos desayunos de sábado por la mañana serán algún tipo de penitencia autoimpuesta después de tanto tiempo portándose como un idiota, o si será algún tipo de acuerdo al que ha llegado con la tarada para que yo esté tranquilita y durante el resto de la semana no dé por culo. No lo sé, quiero preguntárselo, aunque conozco de sobra la respuesta. Sé muy bien que nunca saldrá de su boca algo así como “Pues mira, sí: eres una pesada de coxones, y si quedo contigo los sábados es para que el resto de la semana me dejes en paz, preciosa.” Así que, puesto que no va a haber respuesta sincera, no sé para qué molestarme siquiera en preguntar. Quizá porque necesito oírlo. Suena de fondo una canción de Ella Baila Sola que me pone todavía más tonta: “Cuando los sapos bailen flamenco”

Me alegra tanto oir tu voz
aunque dormido,
por fin viajabas como en tus sueños
buscando un sitio para volver.
Y sin poder olvidar lo que dejas,
lo que has aprendido,
van a cambiar las caras, los sueños,
lo días y yo lentamente te pierdocomo un regalo que al ensuciarse
tiró quien limpiaba,
o como un vaso después de beber
el trago mas dulce.

Con un adios, con un te quiero,
y con mis labios en tus dedos
para no pronunciar las palabra
que dan tanto miedo….
Te vas y te pierdo.

Me alegra tanto escuchar tus promesas
mientras te alejas,
decir que piensas volver algún día,
cuando los sapos bailen flamenco…

Y yo te espero, ya ves,
aunque no entiendo bien
que los sapos
puedan dejar de saltar y bailar
lejos de su charco.
Porque mis ojos brillan con tu cara
y ahora que no te veo se apagan,
porque prefiero que estés a mi lado
aunque no tengas nada…

Te vas y te pierdo….

Hay días en que me siento el gusano más absurdo de toda la creación. Y, por si fuera poco, Coco nos recuerda que en breves instantes aterrizaremos en la Navidad. Lo que me faltaba. Espero que a ningún imbécil de la familia se le ocurra preguntar dónde está Joan este año, o qué le ha pasado que no viene. Hay capullos para todo.

Pero gracias al Peluche Práctico de hoy, me alegra el día:

Si un día te sientes inútil y deprimido,
recuerda que tú fuiste el espermatozoide más veloz de todos.

Y, para olvidarme de esta nostalgia repentina, me da unas cuantas cosas en las que pensar:

  • Dios hizo el mundo en seis días. Hasta el momento nadie se ha podido explicar a qué venía tanta prisa.
  • Es lamentable que, puestos a crear absurdos como el ombligo, Dios no haya provisto al cuerpo humano de bolsillos.
  • De los alemanes se puede esperar lo peor desde el momento en que para dar las gracias dicen “tanque”.
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Nov
21
    
Lo escribí el Noviembre-21-2006 | (24) comentarios |

CelosLo admito, estoy celosa. Me está costando mucho admitir que ya no soy la única mujer en su vida, ni siquiera la más importante. Ya la pone a ella incluso a mi altura, la compara conmigo. Sé que no le gusta hablar de ella conmigo. Le pregunté si ella sabía que habíamos quedado. Me respondió que no tiene que darle explicaciones. Le miré con cara de “¡Oh, venga yaaaaa! A otro perro con ese hueso, ¿o es que me has tomado por tonta?“. Después de todo lo que ha pasado en los últimos meses (aún se me pone un dolor intenso en el estómago cuando lo pienso), que me venga con esas de “no tengo que darle explicaciones” es como de chiste.

Y entonces lo dijo:
¿A tí te he dado alguna vez explicciones de con quien voy o con quien quedo?

Para empezar, no somos iguales: yo nunca se las pedí. No puede tratarnos a las dos de la misma manera, porque ella no es como yo. Si ahora no sabe a lo que me refiero, ya se dará cuenta, con el tiempo.

El mazazo consiste en darme cuenta de que ya es posible comparar la relación que tiene con ella a la que tuvo conmigo. Ya no soy la mujer de su vida, y me está costando mucho aceptarlo.

Tengo que seguir adelante, tengo que haceros caso y mirar al futuro y dejar el pasado atrás.

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Nov
20
    
Lo escribí el Noviembre-20-2006 | (15) comentarios |

El desayuno de este sábado con mi ex ha sido terrible. Emocionalmente corrosivo, pero necesario. Cierto que para que él explote de esta manera tiene que estar realmente hecho polvo. De hecho, nunca le había visto así, tan hundido…

Intenta contener sus emociones, explicar de forma racional cómo se siente. Me quedo con la idea de que se ha dado cuenta de que se ha comportado como un auténtico capullo, ha ido a la suya sin darse cuenta del daño que hacía a los demás (principalmente, a mí), y ahora que se ha dado cuenta está dolido consigo mismo, arrepentido y con ganas de corregir todos los errores que ha cometido en el pasado. Está hecho polvo, pero es un gesto que le honra.

Tristeza y dolorPor supuesto, además de hablar, de dar rienda suelta a sus sentimientos y a sus emociones, además de desahogarse, también buscaba la absolución. Que le perdone, claro. Es sincero, está arrepentido y quiere arreglarlo. Me inspira mucha ternura y le perdono. No quiero que sufra. Claro que tampoco quiero sufrir yo. Supongo que esto es lo más parecido al síndrome de Estocolmo que sentiré nunca (con suerte…).

En un momento de la conversación, no puedo reprimir las lágrimas. Intento secarme los ojos como puedo sin emborronarme la cara de rímel. A él le hace gracia el gesto, me mira divertido, sonríe y me dice bajito: “Estás muy guapa“. Su sonrisa, su voz, todavía me desarman.

Cuando nos despedimos, con un abrazo, un beso de más en la mejilla que se le escapa con ternura y la promesa de llamarme él esta semana (”el lunes o el martes“, en un tono que no sé si es para tranquilizarme a mí o para tranquilizarse él), ya tengo el corazón en los zapatos.

Me voy a casa y sólo tengo ganas de darme un baño caliente y llorar hasta cansarme. Pero mientras me preparo el baño, me descalzo, meto los calcetines en los zapatos, dejo los zapatos en la habitación para que no se estropeen por la humedad, limpio la bañera de pelos que ha dejado mi padre, caliento el agua, busco el champú baño de espuma con olor a frutas del bosque que escondí en el rincón más profundo del armario de baño antes de irme (no pongáis esa cara, que no conocéis a mi madre)… Vamos, que para cuando pongo el culo en remojo, ya se me han pasado las ganas de llorar.

Se me pasa rápido el disgusto, que ni siquiera es disgusto sino una sensación de bajón en el cuerpo y en el alma. Últimamente, todo se me pasa rápido. Supongo que cuando una tiene la sensación de haberse cargado su vida a base de tonterías grandes y pequeñas, los disgustos no tienen más remedio que pasar rápido.

Perdonadme, hoy estoy algo depre. Pero se me pasará enseguida.

Joan y Pimkie

[Nota: Esto lo escribí el sábado por la tarde, después del famoso desayuno ¡y del baño! Dos días después, estoy mucho mejor de ánimo y compruebo que el síndrome premenstrual tenía mucho que ver en esa sensación de bajón... Y también que casi darme de morros con un tío cañón en el tren de camino al trabajo, mientras en el mp3 suena "vamos juntos hasta Italia, quiero comprarme un jersey a rayas, pasaremos de la mafia, nos bañaremos en la playa" hace que se te pase el bajón del lunes de golpe... No me miréis así: todos hemos tenido una época hortera, ¿o es que vosotr@s no?]

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Nov
16
    
Lo escribí el Noviembre-16-2006 | (8) comentarios |

AlucinacionesAcabo de recibir una llamada desde el Más Allá… O, como mínimo, una llamada muy muy extraña…

Me acaba de llamar mi ex para decirme que está anímicamente hecho polvo, y que necesita hablar.

¿Hablar? ¿Él? ¿Conmigo? Pero si él ha sido siempre más bien de conversación tipo correcaminos (¡¡meec-meec!!).

¿Hablar él, de cómo se siente, sin chantaje ni presión de por medio, y encima por voluntad propia? Esto es rarísimo… Y encima ¡¡conmigo!!

Cuando dije que me había salido con la mía pensaba que lo que había logrado era mantener un mínimo de contacto, “relaciones diplomáticas” como dice Campanilla. No me esperaba yo un cambio tan radical de actitud…

Es un cambio de actitud sorprendente, no sólo el pasar de no querer verme nunca más a llamarme cuando necesita hablar, sino ¡el hecho mismo de que necesite hablar! Él era de los que desaparecía y no daba señales de vida en días, se encerraba en su mundo, y cuando tenía las cosas claras volvía. En lugar de aclararlo conmigo, que creo es como reaccionaría un hombre con la suficiente madurez como para hablar de lo que le preocupa, de lo que le duele, de lo que le molesta, con su pareja. Más aún cuando su pareja tiene parte de responsabilidad en esas preocupaciones. Normalmente, no me daba opción a réplica, no podía defenderme y argumentar más que cuando era yo quien se quejaba, porque como él desaparecía durante días y no volvía hasta que no se había aclarado, evidentemente no había posibilidad de llegar a un acuerdo.

No le voy a echar la culpa de que nuestra relación se rompiera, porque fue cosa de dos. Pero sí diré que su forma de afrontar los problemas, encerrándose en sí mismo en lugar de compartirlo conmigo, fue determinante para que no pudiéramos superar muchos malentendidos que no fueron más que eso, malentendidos, pero que en él fueron dejando un poso de resentimiento que, cuando llegó la gran crisis, se le acumularon y no fue capaz de superarlo todo a la vez. Para entonces ya estaba todo perdido. Quizá desde mucho antes, y yo sin darme cuenta. En la inopia.

En cualquier caso, hemos quedado para vernos el sábado por la mañana. A ver qué se cuenta.

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Nov
07
    
Lo escribí el Noviembre-7-2006 | (9) comentarios |

Parece que las aguas vuelven por fin a su cauce. Veremos lo que dura….

Al final Joan sí se presentó ayer en mi casa, con una puntualidad que no había tenido en la vida: dijo que vendría a las 8, y a las 8 y cuatro minutos estaba llamando a mi puerta. Increíble. En primer lugar, porque la puntualidad nunca ha sido su principal virtud (no, esa tampoco es); y, en segundo lugar, porque después de los repetidos plantones y desplantes, ni siquiera esperaba que viniera, así que cuando llegó me pilló recién salida de la ducha (vale, lo admito: un poco de picardía Chica en la playapor mi parte también hubo. Digamos que el factor por si acaso estuvo presente, y no me sacaréis nada más si no es bajo tortura).

En términos generales, la noche fue productiva: ya tengo redactado el acuerdo de separación, en los términos que yo quería y sin que él pusiera una sola pega (aunque tengo que reconocer que con él soy bastante blandita, y le dejé más margen del que le habría dado si las cosas se hubieran puesto feas. Después de compartir mi vida con él durante 8 años, ¿qué queréis?). Ahora sólo falta llevarlo a firmar al notario para que todo quede atado y bien atado. Ya veremos a ver si a la hora de dar el paso definitivo no volvemos a estar otra vez como siempre

Un par de momentos memorables:

1. Cuando le dije que dentro de dos años le veo casado con ella, o haciendo planes de boda. Dijo que si pienso eso de él, es que no le conozco. Soy muy chula, lo sé, y le dije si quería apostar: si tengo razón yo, quiero ser la madrina de esa boda. Una sonrisa se pintó en su cara (cuando sonríe todavía me desarma), pero se negó a apostar… Advertido quedas: esta es de las que te instalará un chip GPS en los dientes mientras duermes para tenerte controlado las 24 horas… Me dijo que si no se casó* con la persona a la que más ha querido, no se casará con nadie. Y me hizo polvo, claro. Mi corazón adquirió vida y voz propias: “Ooooohhhhh! Qué tiernooooo!“. Luego mi sentido común me devolvió de nuevo al planeta Tierra.2. Cuando le pregunté: ¿Y cómo te lo vas a montar para conseguir el dinero? Puso cara de alucine, como si fuese algo que no se le había ocurrido o pensara que esa cuestión se resolvería por sí misma. Le propuse una serie de alternativas, a saber:

  • Atracar un banco
  • Protituirse
  • Vender sus órganos en el mercado negro
  • Hacerse narcotraficante

(sonrisa en su cara: cree que se lo digo en coña… ¡pobre iluso!)

O bien, ¿porqué no te hipotecas de nuevo, esta vez con ELLA?
Su respuesta no dejó lugar a dudas: Sí, los cojones Basta decir para hacerse una idea que, de los dos, la malhablada siempre he sido yo…

Otra alternativa: ¿porqué no vendes el piso y te vas a vivir con ELLA?
Su respuesta: un escueto NO. Su cara de rontundidad estaba diciendo: ¿Vender el piso? Esa posibilidad ni se plantea. No me extraña: si yo estuviera en su lugar, tampoco vendería un chollo como el que nos compramos juntos por un futuro incierto, menos aún tal y como está el patio, por muchos recuerdos que me traiga.

En fin, que hemos quedado como amigos y el Efecto Tarada está temporalmente desactivado. A ver lo que dura. De momento, parece que no va a haber Tarada Revolutions (por la cuenta que les trae a los dos), lo que me recuerda otro momento memorable de la noche:

3. Según Joan, la Tarada no tuvo nada que ver cuando me dijo que no quería volver a verme… a pesar de haber hablando con ella durante la noche anterior del tema (su explicación me inspira sólo tres palabras: JA JA JA). Dijo que me quedaría parada si me demostraba que ella no tenía nada que ver con eso.Chula que es una, le solté a bocajarro: DEMUÉSTRAMELO.

Sonrisa de “mira que es chula mi niña” … segundos de duda … y respuesta: “ahora no te lo puedo demostrar“.

Pimkie pone cara de fingida sorpresa: Nooooooo???

chica fumandoInsistió en que si no quería volver a verme es para no hacerme más daño y para que yo pudiera rehacer mi vida, porque tiene la extraña teoría de que si yo no salgo con nadie es porque espero que él vuelva conmigo. ¿De dónde se sacará esas tonterías? Yo se lo niego, pero en esos momentos me debato entre dejarle que siga pensando que su niña es una señorita pura y virginal, o la tentación de contarle que 4 días antes, a esa misma hora, me lo estaba pasando divinamente en la habitación de al lado… Finalmente decido dejarle en la ignorancia: ¿Qué necesidad hay de que conozca mis travesuras? Ninguna.

En fin, como os decía, quedamos como amigos, en que será él quien me llamará cuando esté más calmado, como hizo la última vez, y será él quien marque los tiempos. No me parece mal, teniendo en cuenta que él va bastante más liado que yo. Así que ahora me quedo mucho más tranquila en todos los sentidos.

Una vez más, Pimkie se sale con la suya. xDDDD (espero no estar cantando victoria demasiado rápido… En fin, sea como sea, os cuento).

No necesito que me prometas la luna:
me bastaría con que te sentaras un momento a mi lado a contemplarla.

* Nota: aunque hable de divorcio, lo hago por abreviar, porque lo cierto es que no nos casamos con toda la parafernalia que eso implica. “Simplemente” nos registramos como pareja de hecho en el ayuntamiento de nuestro pueblo, y nos casamos por el rito hipotecario. Nos arrejuntamos con la bendición del director del banco y del alcalde, lo que vienen siendo los poderes fácticos de toda la vida, vamos.

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Oct
28
    
Lo escribí el Octubre-28-2006 | (5) comentarios |

Ayer desterré definitivamente la foto de mi ex de mi monedero.

Sí, ya sé que no es como para darme un premio, y que lo que os estaréis preguntando en realidad es “¿y porqué has tardado tanto?“, pero no se me amontonen.

No recuerdo exactamente en qué momento (aunque creo que el que me pidiera amablemente que me buscara la vida y me largara de su casa tuvo algo que ver…) decidí castigar a la foto de mi ex, dándole la vuelta dentro del monedero. Así, cuando lo abría ya no le veía la cara, pero seguía estando ahí. Solía decir, medio en broma-medio en serio, que le tenía castigado de cara a la pared por malo.

Bueno, pues ahora, un año después de que me dejara, ya no le tengo castigado de cara a la pared: le he desterrado definitivamente. Ya no es que no tenga que verle: es que ya ni siquiera estará ahí.

¡Animadme, que es un paso!

Por cierto, he descubierto una cosa que no sé cómo analizar… He descubierto que mientras aún vivía conmigo, como poco apenas un mes después de que rompiéramos (quizá antes), en diciembre del año pasado, se registró en una web para conocer gente y para que le califiquen lo sexy que es… No sé cómo tomármelo, porque entonces aún dormíamos juntos, vivíamos juntos, por navidades vino a cenar a casa de mis padres, yo entonces aún pensaba que podría recuperarle… Y ahora me entero de esto y es un mazazo tremendo. No es algo que me vaya a hundir, pero tampoco me hace especialmente feliz pensar que estuve haciendo el gilipollas los meses en que viví con él después de romper, pensando que era sólo un parón temporal…

Bueno, no sé, ahí queda el enlace para que le votéis. Por cierto, la mitad de lo que dice en su ficha ni siquiera es verdad: Mide más de 1.80 (1.85 o 1.86 aprox.), dice que le gusta bailar… pues será con la música del telediario, querido, porque lo que es salir a bailar, había que suplicarte… Dice que le gusta viajar… esperen que me da la risa… ¡¡¡jajajajajaja!!! Si vieran lo que tenía que hacer para sacarle de viaje, casi a rastras… Preparar con él un viaje era todo un espectáculo, no me pidan más detalles. “Odio el egoísmo y la falsedad” le faltó añadir “ajena”, porque a la falsedad propia no le tiene tanta manía. Al menos, no le ha importado mentirme durante un año… Me considero divertido y me gusta disfrutar de la vida. “y… y… y… ¡la paz en el mundo!” que dicen siempre las misses. ¿Disfrutar de la vida? ¡Si vivía amargado por cualquier cosa! Los cambios le cuestan sangre, cualquier contratiempo le tiene meses rallándose, para cualquier problema servidora le tenía que poner siempre la solución en bandeja, y aún así le costaba decidirse… Bueno, llegados a este punto, mejor dejarlo correr.

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Oct
23
    
Lo escribí el Octubre-23-2006 | (14) comentarios |

Hay días en los que toca pararse y recapitular, revisar el historial de lo que ha ocurrido durante los últimos x meses, y hacer balance. Hoy es día de inventario para Pimkie.

Veamos:

  • Noviembre del 2005: Joan me deja. Lo acepto de mala gana. Pienso que las cosas ya no estaban bien, y que mejor dejarlo ahora, tomarnos un descanso, y volver después con nuevas energías, que ir directos al divorcio 5 años más tarde. Por supuesto, ni por un momento se me pasa por la cabeza que esto pueda significar una ruptura definitiva.
  • Febrero del 2006, día de los enamorados: Joan y Pimkie se acuestan juntos por última vez. A la mañana siguiente, Joan no quiere ni cogerle la mano a Pimkie de camino al parking.
  • Marzo del 2006: Joan le dice a Pimkie las dos palabras que más daño le han hecho hasta ahora: “Búscate la vida“. Joan dice que superar la ruptura (curioso, cuando fue él quien me dejó…) si seguimos viviendo juntos. Pimkie tiene que buscarse otro sitio al que irse a vivir. ¿La casa de mis padres? Ni por un momento contemplo esa posibilidad: fracasada, tal vez, pero humillada ¡nunca! (eso creía, ingenua de mí…)
  • Abril del 2006: Joan y la tarada ya salen juntos en secreto (como amigos, me dijo después)
  • Abril del 2006: Pimkie se va a vivir a Terrassa. Aún no sabía nada de la relación de Joan y la tarada, aunque ahora, visto con perspectiva, me planteo de quien fue la idea de que para que Joan “pudiera superar la ruptura”, yo tenía que irme de casa…
  • Abril intenso del 2006: Pimkie conoce a un golfo que le hace olvidar a Joan.
  • Junio del 2006: El golfo tiene que irse para no volver, por motivos de trabajo.
  • Julio del 2006: Pol tal como entra en mi vida vuelve a salir. Mi corazón parece tener puertas giratorias.
  • Julio del 2006: La novia del golfo pilla un mensajito de cumpleaños y se pilla un rebote de mil pares. El golfo que ya es un poco menos golfo me llama en plena bronca con su novia para que confirme su versión de los hechos. Tiene tela. La que acaba saliendo peor parada, como siempre, Pimkie: la novia del golfo le obliga a borrar mi número, a borrar mis mensajes, a que no le llame, a que no me llame… Y él hace lo que le da la gana, como siempre, pero son unos meses bastante raros a partir de entonces.
  • Julio del 2006: la tarada entra en mi vida, haciéndose pasar por Joan, y me hace creer que Joan y yo podemos volver a estar juntos. Pone patas arriba todos mis sentimientos. La ilusión me dura sólo un día, porque al día siguiente confiesa el engaño. Joan me dice que son “sólo amigos”, que NO la considera su NOVIA, y que no me lo ha dicho antes porque no le daba importancia.
  • Agosto del 2006: Joan y yo nos vemos por última vez. Él me pide que no le llame, que ya me llamará él. Me pide tiempo para reflexionar, para asimilar “todo lo que se le ha venido encima“. Lo respeto y no le llamo en un mes.
  • Septiembre del 2006: David, otro que ha descubierto la puerta giratoria, entra en mi vida y sale asustado. Según él, soy demasiado perfecta y también, no está preparado para tener una relación. Pues con viento fresco, querido.
  • Septiembre del 2006: Joan por fin da señales de vida: me manda un mensajito para saber cómo estoy. Hablamos durante un rato, y la conclusión a la que llegamos es que me volverá a llamar ÉL, la próxima vez para quedar. Quiere que sigamos siendo amigos.
  • Octubre del 2006: Lunes de explicaciones. Me quedo con la frase “Si hasta ahora no he arreglado nada -tema papeles- es porque tenía miedo de que, una vez arreglado, te perdiera. Me da miedo que no nos volvamos a ver.” ¿No es encantador?
  • Octubre del 2006: La tarada golpea de nuevo. Si el lunes tenía miedo de que no nos volvamos a ver, el jueves por la noche habla con la tarada y el viernes por la mañana ya ha perdido el miedo, no quiere volverme a ver y “tenemos que rehacer nuestra vida cada uno por su lado“. ¿No es encantador? Lleva 6 meses saliendo con la tarada y ahora descubre que si somos amigos no podemos rehacer nuestra vida cada uno por su lado. Un cielo de hombre.

¿Sabéis qué? Me he cansado de luchar por algo que no sé si vale la pena. Me he cansado de recibir un disgusto tras otro cuando creo que empiezo a levantar cabeza. Me he cansado de sufrir. Estoy taaaaaaannnnnn cansada…

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