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Jun
01
    
Lo escribí el Junio-1-2008 | (12) comentarios |

Hace unos días os comenté que mi hermano y mi cuñi lo habían dejado. En realidad, ha sido _ella_ quien le ha dejado a él, después de 2 años y medio de relación, de la noche a la mañana, sin dar más explicación que el clásico “necesito tiempo” porque “se estaba agobiando“. La semana antes de dejarlo, era ella quien le estaba metiendo prisa a él para mirar pisos, irse de casa, tener hijos… Solo tienen 20 años.

Resulta que mi ex-cuñi ha empezado a trabajar hace un mes en un curro nuevo (es otra a la que los trabajos no le duran ni 3 meses, porque se agobia, está a disgusto, y los deja antes de tener otra cosa). Hace 3 semanas que lo dejó con mi hermano. Y a mí, por las explicaciones que mi hermano me dijo que le había dado (que me trajeron recuerdos nada agradables de cuando mi ex me dejó), me pasó por la cabeza que tal vez habría conocido a alguien en el trabajo. Mi madre, que trabaja en la misma empresa (sí, a eso se le llama enchufe) pero en otro turno, me dijo que eso era imposible porque no había ningún compañero ni siquiera medio potable. Muy convencida no me dejó, pero así quedó la cosa.

Y, mientras tanto, veía a mi hermano humillarse y hacer el capullo igual que yo lo hice en su momento, con la intención de recuperar algo que ya era a todas luces (al menos para mí) irrecuperable. Claro que yo lo veía desde la perspectiva de alguien que ha pasado por una situación similar, y se ha encontrado con reacciones similares de la otra parte. Lo tenía clarísimo: mi ex-cuñi está con otro, y está intentando quitarse de encima a mi hermano como puede, y por mucho que mi hermano haga no la va a recuperar, porque el motivo de que su relación se haya roto no está en él, sino en ella, en que ha conocido a otra persona.

Se da la circunstancia además de que mi ex-cuñi padece un desorden alimenticio, que no es solo un desorden alimenticio sino también una enfermedad psicológica. Seguro que sabéis a qué me refiero, lo cual no hace sino agravar la situación.

Y hace unos días me llamó mi madre para darme la noticia: hay sospechas de que mi ex-cuñi pueda estar liada con un compañero de trabajo, está haciendo total dejación de sus funciones en el curro (no da ni golpe, vamos), y siempre se la ve muy arrimada a un compañero con el que tiene más roce que con el resto. Ella lo niega, evidentemente, pero sus excusas suenan a un falso que lo flipas.

Que te dejen sienta fatal. Pero sienta peor que te dejen y encima te mientan, porque la cara de gilipollas no se te quita en una buena temporada. Me duele que mi hermano tenga que pasar por lo que yo pasé, sangro por dentro cuando lo veo destrozado y llorando la pérdida como un niño pequeño. La pregunta más difícil de responder en estos casos siempre es

Y si me quiere, ¿por qué me hace esto?

Mi hermano estuvo ahí cuando mi ex me dejó y me ayudó a superarlo, aunque sus lealtades estuvieran algo confusas. Y ahora se me parte el alma a mí de verlo así de deshecho.

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May
27
    
Lo escribí el Mayo-27-2008 | (10) comentarios |

Es curioso cómo la mente humana, con el tiempo, selecciona los recuerdos de aquéllo que hemos vivido y les da forma en función de vete a saber qué criterios. ¿No te ha pasado nunca eso de echar la vista atrás, recordar algún momento especial de tu vida, y llegar a la conclusión de que cuando lo viviste no lo sentiste de la misma forma en que ahora lo recuerdas?

Hace casi tres años, cuando mi ex me dejó, tenía una idea determinada de cómo habían sido nuestros casi 8 años de relación y cómo había sido la ruptura; tiempo después, cuando me enteré de todo lo que había ocurrido con la tarada de su novia y todas las movidas que tuvimos, empecé a ver mi pasada relación con él bajo un prisma muy diferente, y cambió la perspectiva sobre la manera en que me había dejado y cómo habíamos quedado desde entonces (empezar a descubrir mentiras y más mentiras hacen que te plantees muchas cosas de tu vida, y que te surjan dudas inevitablemente). Hoy, en cambio, veo todo aquéllo de una forma muy diferente, no solo por todas las cosas de las que me he ido enterando con posterioridad, sino también por el hecho de poder pensar fríamente en lo que ocurrió, y poderlo mirar de forma desapasionada siempre aporta nuevos puntos de vista que en caliente una es incapaz de abordar.

Por no hablar de la “memoria selectiva”, es decir, quedarte con una parte de lo que realmente pasó y olvidar el resto, que pueden ser incluso detalles importantes pero que por algún motivo tu mente bloquea. A veces Ifo me pregunta por cosas de mi anterior relación, que yo misma le conté en su momento, y que ahora ya no recuerdo. A veces incluso se me queda cara de tonta, preguntándole

¿En serio te conté yo eso? pues la verdad es que no me acuerdo…

Queda fatal, no me extrañaría que el pobre mío pensara que o bien le mentí cuando se lo conté, o bien le estoy mintiendo ahora cuando me pregunta, pero lo cierto es que hay cosas que he olvidado completamente. Sobre todo las que se refieren a los malos momentos. Si hago un esfuerzo, puedo revivir el rechazo y la soledad, incluso cuando estábamos juntos y se suponía que todo iba bien… pero si no me paro a pensar en profundidad, la sensación que me ha quedado y el recuerdo que más persiste de la relación que tuve con mi anterior novio, es la de un aburrimiento tremendo.

Sin embargo, según tenga mi estado de ánimo, puede pasar que todas las ideas que tenía tan claras se desmoronen y empiece a pensar en explicaciones “alternativas”. Claro que ayudaría que mi ex me hubiera dado una explicación clara de por qué me dejó, pero como es tan mierda que es incapaz de hablar claro (y no solo por su dificultad para vocalizar, que debería haber sido estudiada por algún logopeda hace mucho tiempo), pues es lógico que ante el desconocimiento de los motivos auténticos y la gran cantidad de tópicos que me tocó aguantar, mis especulaciones se disparen.

Y hace unos días tuve un bajón monumental, provocado probablemente por el síndrome premenstrual más las dudas y los nervios pre-boda habituales, más un bajoncillo momentáneo… agítese bien, y tienes un cóctel corrosivo. Me dio por pensar que mi ex me había dejado por borde, porque ya no me aguantaba más, y que antes o después con Ifo me pasaría lo mismo pero peor, porque la situación sería mucho más grave si hablamos de un divorcio, y más con hijos de por medio, y también porque Ifo es el hombre de mi vida (y en cambio con mi ex me aburría como una seta, solo que eso no se me ocurrió pensarlo en ese momento de bajón).

Así que en pleno bajón estaba yo, llorando como una Magdalena, con la autoestima en paradero desconocido y muerta de miedo porque Ifo me dejara dentro de unos años, aburrido de mí y de mis tonterías. Suerte que este tipo de bajones duran poco, pero mientras duran es horroroso.

Ifo me ha confesado que él también tiene dudas, pero ¿y quien no las tiene, antes de dar un paso tan importante en nuestras vidas?

Lo que sí tenemos muy claro los dos es que nos hace una ilusión tremenda dar este paso juntos, los dos estamos deseando ponernos el uno al otro el anillo en el dedo ante el altar y decirnos el Sí, Quiero. De hecho, cada uno ha escrito sus votos personalmente y los leeremos el día de la boda. ¡Me muero de ganas!

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Jun
12
    
Lo escribí el Junio-12-2007 | (3) comentarios |

Rosa en blanco y negroHay momentos en los que estoy de bajón, y si entonces escucho una canción que me trae recuerdos, con la que me identifico, que me recuerda algo que he vivido… No puedo evitar emocionarme, se me pone un nudo en la garganta y a veces incluso se me llenan los ojos de lágrimas

Aunque estas canciones suelen dejarme el corazoncito en un estado lamentable, cuando alguna da conmigo, le pongo el repeat al mp3 y escucho esa letra que me emociona una y otra vez y, si estoy en la intimidad, llorando a lágrima viva. ¿Será que en el fondo soy un poco masoquista y me encanta sufrir por tonterías? ¡Con lo fácil que sería saltar a la siguiente canción y ahorrarme el mal rato! Pues no: la escucho una y otra vez hasta que me aburro.

Hoy me ha pasado algo parecido con una canción, Quiéreme como te quiero yo) La he escuchado como 5 veces desde la estación hasta la oficina, y me he tenido que aguantar las ganas de llorar para no hacer el ridículo por la calle (no sé si con mucho éxito, la verdad).

Era en su vida oscura la luz de su puerto;
era en su cielo la estrella que más brilló;
era su cara la mas bella flor que un día,
por azares de la vida,
en su caminó tropezó.

Luchó por ella queriéndola con locura,
sintió cómo se le llenaba el corazón,
pensó que nadie podía tener su suerte,
y que el resto de la gente
no conocía el amor.

Quiéreme
como te quiero yo,
lléname
de amor y vida el corazón,
lléname
de amor el alma,
quiéreme
sin paz ni calma,
lléname
de vida el corazón.

Cambió de rumbo con el paso de los años,
se fue apagando de sus ojos la pasión
,
y, aunque la seguía queriendo,
su cariño iba perdiendo:
se olvidaba de regar su corazón.

Fue la reina en su palacio de ilusiones
hasta un buen día en que otra estrella
en su universo se cruzó

Se fue despacio, sin decir media palabra,
y a la reina que adoraba
le dedicó esta canción.

Quiéreme
como te quiero yo,
lléname
de amor y vida el corazón,
lléname
de amor el alma,
quiéreme
sin paz ni calma,
lléname
de vida el corazón.

¿Por qué, si tengo a mi lado al hombre más maravilloso del mundo, que está siempre pendiente de mí y me cuida como una reina, de repente me siento tan sola?

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Jun
07
    
Lo escribí el Junio-7-2007 | (3) comentarios |

Hogar ChimeneaAdmito que al principio me costó bastante, me resistía a cambiar la dinámica de mi vida, me gustaba mucho vivir sola y no quería ceder la soberanía del mando a distancia, ni consensuar el canal que veremos esta noche, ni preguntar si te molesta que me duerma con la radio encendida… Pequeñas cosas de mi vida cotidiana me hacían feliz, porque las sentía mías, propias, algo que me había ganado a pulso: mis zapatillas de peluche, mis calcetines de colores, mi pijama de franela, mis sábanas limpias, mis toallas rosas, mi té con sabor a fresa, comer galletas en mi sofá con el mando de mi tele… Esas pequeñas cosas, que para cualquiera serían tonterías sin importancia o incluso superficiales, para mí eran lo suficientemente importantes como para dedicarles una página en mi diario, ya ves que tontería.

El año anterior lo había pasado primero viviendo con mi novio, después se convirtió en mi ex-novio, ya no sentía que aquella era mi casa, el ambiente estaba enrarecido, nunca llegó a estar a mi gusto y yo nunca llegué a sentirme realmente a gusto allí, ni cuando éramos pareja ni mucho menos después de romper. Ahora tampoco puedo decir que esta sea mi casa, porque vivo de alquiler, pero sin embargo la siento más mía que antes, la he puesto a mi gusto, está todo como yo quiero y me siento realmente cómoda.

Pimkie tras la duchaY cuando tú llegaste, todo cambió. Ya no me preocupaba simplemente de estar a gusto yo, sino que tenía que ocuparme de que tú también estuvieras a gusto, aquí, conmigo. El cambio fue brutal: pasar de vivir sola a compartir piso con la persona que amas… No siempre es sencillo, y a mí me costó adaptarme. He necesitado mi tiempo para aprender a compartir, a cambiar el mi por el nuestro, a cambiar el ritmo de mi caminar para adaptarlo a tu paso al tiempo que tú adaptas tu paso al mío. No ha sido fácil, pero he aprendido que no se trataba de renunciar sino de compartir, y que cuando comparto mi espacio y mi vida contigo me siento bien conmigo misma.

No sé exactamente en qué momento empecé a darme cuenta de esto. Supongo que cuando te ví por primera vez tumbado en el sofá, relajado, y me dí cuenta de que hasta ese momento nunca te había visto así. Una inmensa ternura me embargó en aquel momento, lo recuerdo bien: nos estábamos relajando el uno con el otro, tú mismo lo describiste, ha quedado claro que los dos tenemos derecho a meter la pata.

Ahora son otras “pequeñas cosas” las que valoro más:

  • el hueco de tu hombro, en el que encaja mi cabecita cuando estamos en la cama
  • dormirme acariciendo tu pecho
  • los besos que me das en la frente como quien no quiere la cosa
  • estirarnos juntos en el sofá del comedor, poner mis piernas en tu regazo y que me acaricies con ternura
  • hacerte de pinche en la cocina, aunque quede hecha un desastre
  • fregar los platos y adecentar la cocina, mientras me pones carita de perrito abandonado porque se te hace un mundo
  • que te encierres en el cuarto de la lavadora a pelearte con la ropa sucia cuando preparas la colada
  • jugar juntos con las conejas, ¡y que ellas reclamen tus caricias!
  • el beso que me das justo antes de irte a trabajar
  • en realidad, que me llenes de besos todas las mañanas sin faltar una
  • tu voz cuando estoy medio dormida y me llamas para despertarme y que no llegue tarde al trabajo
  • ducharnos juntos las mañanas de los fines de semana
  • que entres en el baño cuando estoy en la bañera, y juguetees con la espuma
  • tu risa mientras jugamos cuando hacemos el amor

Y tantas otras cosas que hacen tan agradable la convivencia contigo. Eres lo mejor que me ha pasado. Me encanta vivir contigo.

Nota: el monstruo del armario me sigue asustando cada mañana.

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Mar
27
    
Lo escribí el Marzo-27-2007 | (9) comentarios |

Seductor musculosoDe vez en cuando, mi novio siente la necesidad de hacer una de esas demostraciones de fuerza masculina a las que son tan aficionados algunos hombres: llevarme en brazos desde el sofá hasta la cama cuando me muero de sueño, levantar la cama-canapé (¡sin vaciar su contenido!), con una sola mano mientras hace el tonto, para que yo pueda barrer debajo (si tuviera que mover yo la cama, ya se podría acumular pelusa ahí debajo por los siglos de los siglos…). Le encanta demostrar su fuerza masculina invirtiéndola en cosas prácticas: por ejemplo, dejarme dormir toda la noche recostada sobre su pecho y brazo sin una protesta.

PulsoEn ocasiones, algunas situaciones me hacen recordar cosas que ya he vivido antes, y recordar cómo era mi ex en la misma situación… Por norma general, llego a la conclusión de que he salido ganando. Por ejemplo, a mi ex le encantaba hacer alarde de su fuerza bruta arreándole a un punchin-ball en la feria o echándole un pulso a Robocop en el New Park. Muy útil. Sí, de todo el grupo, mi ex era el que más fuerza tenía pero, ¿de qué sirve? No me cabe en la cabeza cómo un tío que ha trabajado en la construcción (y no precisamente de arquitecto), que ha trabajado descargando camiones, que levanta sacos de cemento de 50 kilos de dos en dos… ¿cómo un tío así, me dice que se le duerme el brazo a los 10 minutos de que hubiera recostado la cabeza sobre su hombro? Algo no me cuadra…

En cambio, mi novio no se limita simplemente a demostrar su fuerza “porque sí”: Si los zapatos nuevos me están haciendo heridas en los talones, él me lleva en brazos hasta el coche para que no tenga que caminar.

Le tengo dicho que mi padre es un “jefe indio”, y mi novio quiere ser merecedor también del rango de “jefe indio”, apto para formar su propia tribu Smile

En realidad, estas demostraciones de fuerza masculina no son tan “gratuitas”, porque a mí me encantan y él lo sabe: me hacen sentirme querida, cuidada y especial; nada que ver con aquéllas veces en que mie ex le arreaba un puñetazo a un punchin-ball, que en el mejor de los casos me quedaba fría, y en el peor me asustaba… Nunca fue violento, pero alguna vez algún objeto de su tamaño (pared, armario, árbol…Wink sí aque se llevó un puñetazo…

Me encanta cuando se pasea por casa en tejanos y sin camiseta. Es la cosa más sexy que he visto en mi vida. Y es que la parte del cuerpo de un hombre que más me pone son sus brazos musculosos, su torso fibroso, su espalda fornida… mmmmm… En un par de ocasiones me ha ocurrido sentirme atraída por un tío, y en cuanto se quita la camiseta sentir ganas de salir corriendo. Y es que la barriga cervecera me supera, es superior a mis fuerzas, no puedo. En cambio, cuando mi niño se quita la camiseta, es que me lo comería a besos.

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Ene
25
    
Lo escribí el Enero-25-2007 | (2) comentarios |

Os pongo en antecedentes:

Hace unos días, hablando de la blogocena cerdanyolense, comentábamos la posibilidad de llevar novios o no. Comenté que Caramelito empezaba a ponerse un poquito celosillo de Tako, y que después de ver que Tako me había dedicado un par de posts en su blog, fijo que también querría venir a la blogocena. A raíz de eso, Tako dijo de no ir, y Caramelito (a partir de ahora le llamaré por su nick, Ifoxe) le pidió a Tako que viniera a la quedada, porque si no a él le iba a tocar dormir en el sofá…

Y esta escena me trajo a la memoria escenas de mi pasado:

Cuando aún salía con mi difunto, él solía decir (con esa simpatía que le caracteriza… ¡ejem!) que el día que tuviéramos piso, pondría en el comedor el sofá más cómodo que encontrara, para que cuando le mandara a dormir al sofá a él no le importara. Lo cual es un reconocimiento implícito de que asumía que iba a hacer cosas que me harían enfandar hasta el punto de enviarle a dormir al sofá, y ya se estaba preparando para las consecuencias… Reconozco que esta afirmación ya debería haberme movido a desconfiar, pero ¿qué queréis? Una es así de imbécil.Años después, nos compramos un piso y pusimos en el comedor el sofá más cómodo que encontramos. Y, efectivamente, hizo cosas que me hicieron enfandar. Pero cuando me hacía enfadar no era él quien se marchaba a dormir al sofá ni aunque yo se lo pidiera, no: su respuesta solía ser del tipo “¿Que YOOooo me vaya a dormir al sofá? ¡¡Y una pxllx!! Si no quieres dormir conmigo, al sofá te vas tú“. Encantador, ¿no?

Esta mañana me he despertado y estabas a mi lado, abrazándome. Y he vuelto a ser consciente, una vez más, de la suerte que tengo. De lo bien que me cuidas. De lo tierno que eres conmigo. De lo bonito que es todo esto que nos está pasando. De lo mucho que TE QUIERO.

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Ene
18
    
Lo escribí el Enero-18-2007 | (7) comentarios |

chica destrozada anímicamenteIndudablemente, el Pimkie-Blog realiza un servicio público: asesoramiento sentimental, aunque no me explico por qué teniendo en cuenta que mi propia vida sentimental, hasta hace un mes, ha sido un auténtico desastre. Vamos, que tampoco soy yo nadie como para dar consejos a los demás.

Pero miro los criterios de búsqueda que utiliza la gente para llegar hasta esta mi casa, y me sorprendo cada día más. En este blog ha recalado gente que buscaba respuestas, y como el Pimkie Blog tiene voluntad de servicio público, queda inaugurada la sección “Consultorio Sentimental“, cortesía de Pimkie, donde iré recogiendo las búsquedas que más me llamen la atención. He aquí unas cuantas de las preguntas que me hacen habitualmente, y para las que no sé si tendré la respuesta adecuada, pero por intentar ayudar que no quede (Nota: por muy increíbles que parezcan, todas las consultas que he incluido aquí son REALES, sacadas de las estadísticas de visitas de este blog):

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