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Se me ocurren unos cuantos. Veamos:
Es domingo, estás tumbada en la cama y tienes los ojos abiertos como platos. Miras el despertador y son las 9:30 de la mañana. A pesar de que te acostaste a las 3 de la madrugada, y de que es muy temprano para levantarse un domingo, no puedes pegar ojo.
Tan temprano y ya estás completamente empapada de sudor en la cama porque no has conseguido convencer todavía a tu futuro marido de quitar las mantas y las sábanas de franela (tendrás que hacerlo en un momento de descuido) y poner ropa de cama de verano. Total, solo estáis a veintitantos de junio…
Se acerca el mediodía. El termómetro en la calle marca 35 grados. La piscina es una tentación a la que no te has podido acercar en los últimos dos meses de lluvia casi ininterrumpida, y estás deseando darte un baño. Por algo llevas desde septiembre viviendo en una urbanización pija con piscina en la que estás deseando remojar tu cuerpo serrano y ponerte morena. Pero tú tienes que fastidiarte, asfixiarte de calor y llevar pantalones largos porque el jueves tienes cita en el centro de estética para una depilación integral, por lo que el domingo tus piernas y tus ingles están lejos de ofrecer el aspecto ideal para ir a la piscina. Al menos, fuera de las fronteras de Suecia… Intentas convencerte a tí misma de que podría pasar por una rebelión en contra de la concepción femenina de la belleza impuesta por los cánones machistas, pero lamentablemente no funciona.
Con la intención de que se te haga menos duro el suplicio, te acercas a la piscina con pantalón largo y todo, y piensas que si al menos el agua está helada, eso te consolará. Pero el agua está a la temperatura ideal para darse un chapuzón, y a tí te espera un laaaaargo puente de cuatro días, en el que verás la piscina pero no la catarás. 4 interminables días durante los que tendrás que conformarte con el ventilador de pie, tumbarte quietecita a la sombra en el balancín del patio y ponerte ciega a horchatas y limonada casera para pasar el calor. Ni siquiera te queda el consuelo de la manguera del patio para remojarte, porque se estropeó hace meses y aún no la habéis arreglado.
10 meses esperando para disfrutar de la piscina: cuando hace sol, el agua está helada y no hay quien se bañe sin arriesgarse a exponerse a la hipotermia; cuando se acerca el verano, llueve sin parar. Y cuando por fin llega el momento, estamos en verano, hace sol, no llueve y la temperatura del agua es la ideal… ¡no me puedo depilar y mis piernas parecen las de un futbolista de la selección! Y no puedo depilarme a lo tonto en casa porque cuando llegue la boda y la luna de miel posterior no quiero tener que preocuparme de unos incómodos pelitos, quiero estar perfecta y tener las piernas suaves. La vida es muy injusta.
¿Es o no es como para despertarse de mal humor un domingo?
Por cierto, el Sant Joan lo pasamos cenando en casa de mis suegros, y después haciendo explotar petardos en la calle: en mi tiempos, los petardos llevaban mayor carga de pólvora y duraban más rato, pero es que ayer era realmente frustrante ver las pequeñas fuentes de colores de pirotecnia y que no duraran ni 15 segundos.
 
 
En esta entrada hablo de: boda, cabreo, decepción, feminismo, fotos, Ifoxe, luna de miel, mala suerte, mujer, piso, vacaciones
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- Vestido de novia: 900 €
- Peluquería y maquillaje: 380 €
- Conjunto de ropa interior: 150 €
- Crucero por el mediterráneo: 2.700 €
- Botella de Chardonnay y fresas: regalo del capitán
Darme cuenta de que estaré con la regla el día de mi boda y la mitad de mi luna de miel… no tiene precio.
mierdamierdamierdamierdamierda…
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¿Cuantas cosas se pueden torcer a última hora cuando estás preparando una boda? Hagamos un breve recuento:
1. Mi cuñi, que era quien se encarga de organizar la despedida de soltera, ha cortado con mi hermano. Se sigue encargando de la organización, y sé que a la despedida vendrá, pero a la boda no lo sé. En cualquier caso, es una situación bastante rara. Y mi hermano, claro, está bastante jodido.
2. Mi madre ha invitado por su cuenta y riesgo a la despedida de soltera a una impresentable a la que no tengo ningunas ganas de verle la cara.
3. Ifo está histérico pensando en su despedida de soltero. No quiere tener despedida, dice que eso no va con él, y está acojonado perdido pensando en la que le pueden montar, y sobre todo en las putadas que le tendrán preparadas sus amigos.
4. La florista se niega a hacerme el ramo de novia como yo quiero, porque no le da la gana, simplemente. Se empeña en que no quedará bonito. Yo lo quiero de rosas blancas, y con las rosas abiertas, que no tengan forma de capullo cerrado sino que se las vea bien. Y la borde de la florista dice que parecerá que están pansidas y que no quedará bonito. ¿Acaso estas flores parece que estén pansidas? No, y a mí me gustan así. Pero a ella no, y dice que si no le gusta cómo queda, no me las va a poner. ¡Pues vaya! Puedo aceptar que me diga qué tipo de flor aguantará más o menos, en el coche, en el portal, o donde sea, pero críticas estéticas no acepto. Además, quería ponerle a Ifo en el ojal una rosa roja o una orquídea rosa (con todos mis respetos, el efecto quedaría demasiado gay para mi gusto) para diferenciarlo del resto de hombres de la familia. No me da la gana, mi novio no va a llevar una orquídea rosa en el ojal; y mi padre, mi hermano y mi abuelo tampoco. Bueno, pues a la florista no le hizo gracia. Ya veremos cómo sale la cosa, porque es amiga de mi suegra, y ya me ha estado enviado indirectas, como que tengo a la pobre florista preocupadísima por el tamaño de las rosas de mi ramo. En fin, ya veremos.
5. Además, está el tema de que yo quería partir el ramo y darle la mitad a cada cuñada. Ahora ya no puedo porque solo tengo una cuñada, y ya le he encargado a la florista que me lo monte en dos partes y cogido por un clip para poder separarlo. Si al final viene Mari Carmen, como le había prometido una rosa del ramo, igual le doy la sorpresa de darle la mitad, porque ahora me da palo dárselo a mi ex-cuñi, aunque ya se lo había prometido, y seguro que se lleva un chasco (eso, suponiendo que venga a la boda… . ¡Ay, qué mal rollo, no sé qué hacer!
6. La música del restaurante: tenía previsto enviar hoy por fax el documento con la música de cada momento especial, y la que queremos que suene durante el baile, pero ¡no lo encuentro! Suerte que aún tengo un par de días de margen, pero ese documento tiene que aparecer como sea.
7. La organización de las mesas es como hacer el cubo de Rubik, y mi suegra todavía no me ha confirmado a más de la mitad de los invitados. Lo peor es que voy a tener que pillarla por banda en un par de semanas máximo, porque la veo muy dispuesta a esperar hasta el último momento, y no tengo ganas de ir con nervios y con prisas a última hora.
8. El viaje de novios lo hemos contratado en la agencia de viajes para la que trabaja Ifo, pero aún no está pagado porque se encarga su madre de eso. Ya tenemos el pasaporte y el DNI electrónico (a pesar del policía borde), pero el viaje propiamente dicho está bastante en el aire. Digamos que hay bastante mal rollo en el trabajo, no está muy claro que no los mande a la mierda antes de la boda, y tal y como está el patio es probable que nos hagan LA PUTADA de anular el viaje, si se ponen en plan cabrón (cosa que no me extrañaría lo más mínimo). Así que, a un mes de la boda, estamos buscando otra agencia de viajes. Genial, como os podéis imaginar.
9. Nos llamaron para hacer el cursillo prematrimonial hace unas tres semanas, pero no pudimos concretar cita con la pareja de acogida que nos tocó, y aún no nos han vuelto a llamar nos ha llamado hoy para hacer el cursillo el miércoles. Menos mal, porque se nos echa el tiempo encima, y hasta que no hayamos pasado por este trámite el cura de nuestro pueblo se niega a darnos el expediente para que nos podamos casar en la iglesia que nosotros hemos elegido y donde ya tenemos fecha.
10. Mis uñas están hechas una pena. Estoy probando el método Maripuchi para dejar de morderme las uñas, que consiste en pintármelas de colores cantosos para que me dé cosa mordérmelas y las deje en paz durante un mes. Parece que funciona, al menos esta semana está funcionando, veremos si aguanto lo que me queda hasta la boda. Aún así, me parece que un mes es un plazo demasiado corto para que mis uñas se regeneren y mis dedos tengan un aspecto aceptable. En cualquier caso, tendré que hacerme la manicura unos días antes.
11. Mi peluquera es imbécil. Cuando tuve la última prueba del vestido, fui el día de antes a la peluquería, para hacer la prueba del peinado. Le recalqué que quería que el peinado me durara hasta el día siguiente, que ya me las ingeniaría yo para que se mantuviera por la noche, pero que tenía al día siguiente la prueba del vestido y quería verme con el peinado. Le llevé hasta el tocado para que pudiera hacerme la prueba con todos los complementos. ¿Y qué hizo la tipa? Me alisó el pelo, me hizo unas ondas con las tenacillas, no me puso ni laca ni nada, ¡y me cogió una coleta! Me dijo que más o menos así es como me vería. Pero, a ver, ¿no te he dicho que quiero que me hagas un peinado semi-recogido, que me dure hasta el día siguiente? ¿PUES-QUÉ-COÑO-ES-ESTO? Estoy planteándome seriamente cambiar de peluquera, necesito una que venga a casa bien temprano y que nos peine y maquille a mi madre y a mí. De momento he encontrado esta donde parece que son especialistas, pero a ver lo que cobran por el desplazamiento, porque están en Barcelona, y la sección de maquillaje no me convence lo más mínimo. Buscaré también en Sabadell y en Castellar, porque este viernes tengo la prueba con el vestido y se me echa el tiempo encima. Además, tengo que teñirme el pelo, y de esta tía no me fío.
12. Necesito unas bailarinas blancas como repuesto de emergencia por si los zapatos me matan el día de la boda porque tienen bastante tacón, pero no las encuentro por ningún lado.
13. Y, para colmo de males, no deja de llover. Se ha pasado todo el finde lloviendo, y me temo que el viernes, cuando tengo la prueba del vestido y del peinado, llueva también. Mi idea original era ponerme los zapatos durante todo el día, para ir haciéndome a ellos y que no me hicieran daño el día de la boda (o que me hicieran lo mínimo posible), pero si no deja de llover no va a poder ser (no sea que mis fantásticos zapatos de novia acaben en un charco), y ya veremos qué ocurre con el peinado, porque si también llueve ese día llegaré a Pronovias hecha una piltrafa.
14. Y, por si fuera poco, bola extra: me peleo con mi mejor amiga (???) apenas un mes antes de mi boda. Es cierto que ella se estaba portando como una auténtica imbécil, y ni siquiera tenía muy claro que viniera (no: tenía clarísimo que NO vendría), pero joder, empiezo a sentirme ligeramente desbordada por la situación.
No sé si queda algo más que pueda salir mal. Lo que sé es que quedan 33 días para la boda, y la lista de cosas que tengo bajo control es bastante más corta.
En esta entrada hablo de: Amigos, boda, despedida de soltera, hermanos, idiotas, Ifoxe, luna de miel, mala suerte, mi madre, suegra
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Cuando comenté que la entrada de año me estaba iendo de pxxa pena, algunas comentáteis que lo bueno que tiene empezar el año de una forma tan desastrosa es que a partir de ahora solo podía mejorar…
Bueno, pues lamento deciros que estábais equivocadas. Y es que, como en aquella célebre máxima del cabxxn de Murphy, si algo puede salir mal, seguro que saldrá mal.
Ya no solo por los navagazos que he recibido últimamente y que me han dejado para el arrastre física, anímica y mentalmente… Quizá, como decía Toxcatl, era incluso previsible, no lo sé, lo que sí sé es que _yo_ no me lo esperaba ni muchísimo menos…
No, ya no me apetece seguir doliéndome de heridas recientes, ya habrá tiempo de seguir con esa guerra, porque me consta que todavía dará mucho de sí.
Hoy es una herida nueva, en un costado diferente, la que me hace sangrar, y es que cuando pensabas que ya estabas al límite, un nuevo disgusto te hace darte cuenta de que las cosas todavía pueden ir a peor. El viernes por la tarde le robaron la cartera a Ifo y nos sacaron, en cuestión de menos de 10 minutos, 1.200 leuros de nuestra cuenta común. Nuestro viaje de bodas. Enseguida anulamos las tarjetas, pero ya era demasiado tarde, ya nos habían pegado el gran sablazo.
Llamamos a Caixa Protect el mismo viernes por la tarde, y nos tranquilizaron diciéndonos que el seguro de la tarjeta nos devolvería todo el dinero de las operaciones no autorizadas realizadas en las 48 horas anteriores a la anulación de la tarjeta… Y después de poner la denuncia en comisaría, pasamos el fin de semana más o menos tranquilos. Hasta que esta mañana, Ifo va a la oficina de La Caixa a tratar de arreglar el asunto, y nos dicen que ni Caixa Protect ni poxxas en vinagre, que como han sacado el dinero desde el cajero, y que para eso necesitan el código pin de la tarjeta, no nos devuelven ni un duro.
Gritos después, el tío de La Caixa nos dice de muy malos modos que no ha sido él quien ha PERDIDO los 1.200 euros. No, perdona, ni yo tampoco los he perdido, nos los han ROBADO, que es muy diferente. Gritos, lloros, amenazas y varios ¡Quiero hablar con el director de la oficina! después (no recuerdo si exactamente en ese orden), conseguimos que se tome un poquito de interés en el asunto, pero no conseguimos que nos dé por escrito las cláusulas de Caixa Protect con el argumento de que le estamos poniendo nervioso y que mejor volvamos en otro momento, que él ya lo buscará con más calma. Alucinante. Yo es que no me puedo creer que en una entidad como La Caixa no sean capaces de darme por escrito las condiciones de un contrato. Que por teléfono me digan una cosa y en persona otra, después de mi experiencia en distintos Call Centers, me cuesta menos de creer, pero aún así no me lo esperaba de una entidad con la solera y el renombre de La Caixa. Aún así, cojo el móvil y delante del chico de la oficina llamo a Caixa Protect para que me confirmen delante de él lo que me habían dicho por teléfono, y el tipo se hace el sueco y me dice que él no se va a poner, que si quiero hable_yo_ con ellos y él va haciendo su trabajo, que tiene cosas que hacer… Tremendo.
En fin, parece que el chico se lo toma con algo más de interés, busca, rebusca, llama, nos marea un poco, que si tenéis que ir a Terrassa, que si ya no tenéis que ir, que si esperaros a ver si mañana os lo puedo arreglar desde aquí y no hace falta que vayáis… Nos explica que no nos puede devolver el dinero porque si así fuera habría mucho fraude, dándonos a entender que podríamos estar compinchados con el ladrón, porque utilizó nuestro código pin para acceder a la tarjeta. Le pregunto que si hubiera sido comprando en un comercio si nos lo devolverían, y me dice que en ese caso sí. ¡Genial! Le voy a dar mi tarjeta a mi cuñi, que le funda el límite en el Mediamarket, y después denuncio que me han robado la tarjeta y han hecho operaciones fraudulentas. Y los 1200 leuros los recupero por una vía o por otra, por la madre que me parió. El chico palidece, tiembla ligeramente, me parece que ha empezado a sudar, creo que me ve perfectamente capaz de hacerlo. Hace bien. Y eso que no me conoce aún.
Total, que al final nos dice que esto de Caixa Protect es relativamente nuevo, que solo tiene 6 meses (acoxonante), que antes no se hacía así, que en La Caixa son pioneros, bla, bla bla (¿encima el tío está intentando venderme las excelencias de La Caixa, después del disgusto que nos acaba de dar, de decirme que si estoy compinchada con el ladrón, y que es mi problema si pierdo las cosas? Flipo en 32 bits). Resumiendo, que es posible, y solo posible, que sí que nos reembolsen la pasta que nos han robado. Veremos a ver. Yo hasta que no lo vea ingresado en mi cuenta, no me fío un pelo.
Pero es que aún hay más. Es solo un mal presentimiento, no lo voy a decir claramente porque no tengo pruebas pero… un comentario que hizo el chico de La Caixa y un presentimiento cruzó por mi cabeza como un rallo. Sacaron el dinero de la oficina de la calle Comte d’Urgell, Nº 240, Urgell - París, donde está la gasolinera… Y algo en mi cerebro ardió. ¡¡AY, DIOX, NO!! ¡¡Justo enfrente de donde trabaja mi ex!! nopuedeser-nopuedeser-nopuedeser-nopuedeser… ¿O sí? Cuando vea, si me dejan, la grabación de la cámara del cajero del que nos robaron nuestro dinero, probablemente me quede tranquila. Espero.
En esta entrada hablo de: boda, cabreo, decepción, dinero, idiotas, Ifoxe, luna de miel, mala suerte, mi ex-novio, trabajo
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- Junio 26, 2008 -- Hacienda
- Junio 24, 2008 -- Motivos para despertarte de mal humor un domingo
- Diciembre 31, 2007 -- No puede ser, no puede ser, no puede ser, no puede ser, no puede ser, no puede ser…
- Junio 13, 2008 -- ¿Qué decir cuando los amigos te fallan?
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