Ayer estuve trasteando por primera vez con el Pinnacle Studio, y como todavía no había subido el vídeo de la despedida de soltera a nuestro canal de Youtube (fue el primer vídeo que grabé con la nueva vídeocámara, y todavía no controlaba el tema), aproveché para hacer algunas pruebecillas, y de paso subir el vídeo que tenía pendiente. Este es el resultado.
Y sí, lo que todas estáis esperando (que nos conocemos ) está a partir del el minuto 7:51 ¡Que lo disfrutéis!
Para las que pasáis por aquí desde hace poco poro queréis enteraros de más cositas relacionadas con mi despedida de soltera:
Ifo ha pasado por varias fases en relación con mi despedida:
La fase no quiero ni que tengas despedida, no me hace ni puñetera gracia y no pienso acompañarte a comprar el vestido
La fase no me importa que vayas, pero yo no quiero saber nada, no quiero ni me enseñes el vestido que te compres
La fase te llamaré durante la noche para comprobar que va todo bien
Y por último (de momento), la fase quiero saberlo todo, quiero que lo grabéis en vídeo y quiero verlo
Es normal, a mí tampoco me hace ni puñetera gracia su despedida de soltero, y probablemente ese día (la semana que viene) me quede en casa aprovechando para ver Pretty Woman en DVD. Lo que ya no puedo prometer es que le espere despierta. Y él no sé qué hará esta noche, si me esperará despierto, si se quedará en casa o si saldrá con sus amigos a tomar algo. Pobrecito mío, no quiero que lo pase mal por los celos. Antes de salir de casa, le haré un regalito para que se quede más tranquilo
Mi cuñi lleva varios días reclamándome los teléfonos de la gente que va a venir a la despedida de soltera, dice que ha mirado varias cosas que son para un grupo de mínimo 15 personas y si somos menos no se puede hacer. Miedo me da la que puede estar liando.
Ayer le envié la lista y esta mañana he hablado con mi madre sobre el tema. Dice que vamos un poco justas de tiempo, que hemos esperado demasiado. Al final, lo de la despedida de soltera en Ibiza queda completamente descartado por motivos económicos: estamos todas tiesas, y si la montamos tan lejos y tan cara iban a venir cuatro gatas. De todas formas, por una parte confío en mi cuñi, pero por otra me da pánico. Ya veremos como acaba la cosa.
Pero lo que más me ha molestado de la conversación que he tenido con mi madre, es que me dijera que ha invitado, por su cuenta y riesgo, a una persona que yo no soporto, y ella sabe perfectamente que no la trago. Se lo dejé bien claro, que no pensaba invitarla a la boda porque no la aguanto, y ella va y la invita a la despedida de soltera. No lo entiendo, de verdad. No quiero que venga, no me da la gana. De adolescentes mi insultaba, me pegaba, me hacía la vida imposible en el patio del colegio. Es la típica que te mira, se descojona en tu cara, te insulta, te humilla, y todo el mundo se lo toma como una broma porque te lo ha dicho riéndose. Pues con una carcajada yo también me puedo cagar en su puta madre, y entonces nadie se lo toma a broma, y me dicen que qué mal genio tengo. Joder, con la ley del embudo.
No me ha hecho ni puta gracia que la invitara, y presiento que como venga nos va a dar la noche. Es la sobrina de una amiga de la familia, y esa amiga sí que viene. Pero, vamos, que me parece a mí que la despedida de soltera es un momento para celebrarlo con las amigas más íntimas, y no con la petarda a la que tienes que invitar por compromiso. Esa, si quiere, que venga a la boda, que una invitada por compromiso más, total, tampoco se va a notar entre tanta gente, pero ¿en la despedida de soltera? ¿en mi fiesta de cachondeo más íntimo con mis amigas? No, en esa fiesta no pinta nada.
Si me la encuentro antes de la despedida, se lo pienso decir bien clarito a la cara:
Te ha invitado mi madre, pero _yo_ no quiero que vengas a mi despedida de soltera porque no me caes bien.
Que le quede bien claro. Y si aún así tiene el morro de presentarse el gran día… es que no me puedo esperar nada bueno de ella y fijo que la lía.
¿En qué líos me metes, madre? A ver si, con un poco de suerte, lo arregla ella y le dice que ha sido una metedura de pata, un error suyo, y que no puede venir… En fin, ya os contaré.
Queridas lectoras, os propongo una apuesta cuyo resultado sabremos exactamente el día 28 de junio. ¿Vendrá mi amiga Zorri a mi boda?
Ella dice que sí.
Yo digo que no me lo creo.
Ella me promete que vendrá.
Yo le digo que no me falle, que ese día es muy importante para mí.
Ella jura y perjura que vendrá. Que a la despedida de soltera no vendrá, por temas de dinero (para variar), pero que a la boda seguro que viene.
Yo no se lo digo, pero estoy viendo el futuro que nos espera:
La llamaré una semana antes de la boda, para recordarle la fecha y asegurarme de que vendrá.
Ella volverá a repetir por activa y por pasiva que vendrá.
El día de la boda, no se presentará. No llamará para dar una mínima explicación.
En el restaurante, tendré una mesa con dos sillas vacías.
En mi cuenta bancaria, tendré 300 euros menos, que no me sobran precisamente.
En mi casa, tendré una bronca monumental con mi madre por culpa de la impresentable de mi amiga.
No sabré de ella durante semanas, hasta que sea _YO_ quien se decida a llamarla.
Me pondrá alguna excusa estúpida que no quiero oír y mucho menos estoy dispuesta a creer.
En la factura telefónica, tendré una llamada de casi una hora, total, para escuchar soplapolleces que no me interesan.
Y, finalmente, tendré una amiga menos.
La historia tiene que ser _exactamente_ tal como la cuento para que gane la apuesta. Es decir, para que _yo_ gane la apuesta, no me conformo solo con que mi “amiga” no se presente sin dar explicaciones, sino que toda la historia tiene que ser exactamente así. Triple o nada. Si me equivoco, aunque sea en un punto de lo expuesto, tú ganas.
¿Qué me dices? ¿Vendrá o no vendrá? ¿Avisará de que no vendrá, o se comportará como la impresentable que es? ¿Me tendrá una hora al teléfono para explicarle una gilipollez como la catedral de Burgos, o tendrá una excusa mínimamente creíble? ¿La mandaré definitivamente a la mierda y no nos volveremos a ver más? ¿Qué nos apostamos?
Ya es duro estar completamente segura de que tu mejor amiga (sí, yo también me pregunto por qué) desde hace más de 12 años te dejará colgada y no se presentará el día de tu boda, te hará pagar su cubierto y el del Yerno Perfecto por no tener la decencia de decirte que no vendrá, y que encima no llamará tampoco después a menos que tú la llames, y solo entonces se dignará a inventarse alguna excusa chusca. Pero más duro es mantener viva la ilusión hasta el último momento, cruzar los dedos y soñar con que quizá no sea tan zorra como para dejarte colgada ese día, porque ella sabe perfectamente lo importante que es para tí. Pero, ¿sabe que nunca le perdonarías que te fallara ese día? No lo sé, creo que su confianza en mis tragaderas es ilimitada. No creo que tenga en cuenta que estoy hasta las narices y que esta sí que no se la voy a tolerar, ya sería demasiado.
La verdad es que no sé cómo la he aguantado hasta hoy. Desde hace un par de años (concretamente desde que empezó a salir con el Yerno Perfecto) nunca ha estado cuando la he necesitado, y ella tampoco ha dejado que yo estuviera cuando me ha necesitado a mí, a pesar de haberme ofrecido incondicionalmente; he perdido la cuenta de las veces que me ha dejado colgada sin una explicación, sin una llamada posterior (ni mucho menos previa) y con una excusa ridícula cuando la llamo yo. Así que esta es la última oportunidad que le doy a la que ha sido mi amiga de adolescencia y (quiero creer) primeros años de la edad adulta.
Sí, esta es la última oportunidad que le doy. ¿Y tú, qué opinas? ¿Fallará Zorri el día de mi boda, o se presentará como una buena amiga? Puedes votar por la opción que quieras aquí. La que más se aproxime, gana. Mi apuesta, ya sabéis cual es. ¿Y la vuestra?
Mañana iremos a nuestra seguda feria sobre bodas: hace unos meses fuimos al Fira Núvies, algo perdidos y con la intención de buscar restaurante e ideas; y mañana iremos al BodasyBodas, con la intención de coger teléfonos, presupuestos y coger más ideas, aunque en la anterior feria ya nos hicimos una ida más o menos clara de lo que queríamos: los regalitos que daremos a la familia y amigos en la boda, las invitaciones, el reportaje, las flores, etc.
Así que, para no dejarme nada, llevo un par de días haciendo inventario mental de todo lo que ya tenemos concretado, lo que tenemos apalabrado y lo que nos falta todavía.
El restaurante. 3 meses antes de la boda tendremos que ir a probar el menú, que ya tenemos elegido: básicamente un pica-pica, langostinos de primero, solomillo de segundo, degustación de helados de 7 sabores entre plato y plato, y el pastel de boda, claro. Ya os colgaré las fotos de los platos, porque son espectaculares. Ya veremos si cuando vayamos a hacer la degustación es todo como sale en las fotos…
La Iglesia. Ayer fuimos a hablar con el cura, conservador el hombre (Ifoxe me apretaba la mano para que no le soltara un mitin cada vez que el tío lanzaba como quien no quiere la cosa una reflexión sobre el aborto, las familias monoparentales que no son más que una anécdota o las familias con padres del mismo sexo), pero vamos, majo el hombre. Le dijimos un poco avergonzados que sí que estábamos viviendo juntos (y otra vez me tuve que morder la lengua cuando nos dijo que muchos matrimonios se rompen porque no se conocen bien: yo quería soltarle las ventajas de la convivencia prematrimonial, al menos ya sabes dónde te estás metiendo, pero Ifo me apretó la mano y no me dejó).
Tenemos apalabrado:
El coche: será un BMW descapotable azul marino que mi madre se encargará de reservar en Avis, porque tiene contactos importantes allí y nos lo garantizan y además nos lo dejarán bien de precio. Por cierto, nos llevará mi hermano a la Iglesia, a mi padre y a mí, y él está encantado. El lunes os cuento un par de anécdotas sobre mi hermano y la boda que me han emocionado (me lo contaba mi madre y se me caía la lagrimilla tonta).
Peluquera y maquillador: se encargarán entre mi cuñi y un compañero suyo de la academia, que dice que maquilla y peina de P.M. Nos falta, eso sí, peluquera y maquilladora para mi madre, que esa noche se quedará a dormir en mi casa por temas logísticos: más que nada, que nos casamos a las 12 y no les daría tiempo de venir desde el Prat hasta Castellar (hay más de una hora de trayecto), peinarse, maquillarse, etc. y estar a tiempo. Para no ir de culo, se quedan a dormir en mi casa.
Despedida de soltera: También se encargan de este asunto mi madre y mi cuñi, y tienen clarísimo que será en Ibiza y en barco. Mi hermano quiere organizársela a él, y para no ser menos quiere llevarlos a Amsterdam… Miedo me dan, honradamente.
La ropa interior: Samuel, que tiene una tienda de ropa interior, se encargará de enseñarme modelitos.
Y nos falta todavía:
El traje del novio: Ya, ya sé que a 7 meses de la boda no es algo urgente, que puede esperar tranquilamente a después de fiestas o incluso más, pero así va cogiendo ideas. Si quiere chaleco, si no lo quiere, qué tipo de camisa, qué tipo de corbata, qué color de traje le gusta más… Esas cositas. Habíamos pensado inicialmente en Giorgio Armani, pero vistos los precios, y que su madre quiere un traje que pueda volver a utilizar en cualquier otra ocasión y no uno para ponerse un solo día (como dijo Toxcatl, mi suegra es toda dulzura y espiritualidad), y además que no sea muy caro, esta opción queda descartada.
Las invitaciones: asunto importante. Queremos hacer algo original y bonito, hemos visto algunas que se montan sobre una foto de los novios que nos hubieran hecho para la ocasión, en lo que se le llama el reportaje preboda, y me gustó mucho la idea. También vimos en el Fira-Núvies unas invitaciones muy divertidas y originales que nos gustaron mucho, pero no sé si serán muy caras, y además igual conseguimos que nos las regalen los mismos que nos hagan el vídeo y las fotos de la boda, y así nos ahorramos unos dinerillos.
El vídeo y las fotos: es imporante que lo miremos ya, porque si nos regalan las invitaciones, será cuestión de contratarlos antes de final de año (y así, de paso, nos mantienen precios del 2007, que también es un tema importante), para que puedan tener las invitaciones preparadas como muy tarde a finales de enero o principios de febrero. Así todo el mundo está avisado con tiempo, aunque como (a pesar de que organizamos un bodorrio) en cuanto a invitados será una cosita más bien íntima (35-40 personas por parte de cada uno, es decir, familia y amigos cercanos), la mayoría ya están avisados y no pillará a nadie por sorpresa. Pero prefiero hacerlo con tiempo.
La floristería: Tengo clarísimo cómo quiero que sea mi ramo de flores, y como quiero que vaya decorado el coche. Y que las solapas de los hombres (el novio principalmente, y también mi padre, mi hermano, mi abuelo y mi suegro) sean de la misma flor que mi ramo de novia. Y también quiero que el ramo se separe en dos, para poder regalárselo a mis dos cuñadas: mi cuñe, la novia de mi hermano, y también a la hermana de mi nene. Así que paso de tirar el ramo de novia y que lo pesque quien pueda, porque me temo que las que van a ir a la boda más bien intentarían esquivarlo…
Los zapatos: quiero unas sandalias blancas y fresquitas, cómodas, con poco tacón y que no me rocen. ¿Pido un imposible?
Los detallitos para la familia: en lugar de los típicos cigarros, puros y figuritas de recuerdo, vimos unos recuerdos hechos con chocolate que eran una auténtica monada, pero no encuentro el número de teléfono de la empresa. A ver si tenemos suerte y nos los volvemos a encontrar.
Y creo que no me dejo nada… ¿Alguna sugerencia, especialmente aquéllas que ya habéis pasado por esto antes? Gracies miles.
Mi madre y mi cuñi están organizando mi despedida de soltera, y claro, Ifo está nervioso perdido porque las conoce a las dos y sabe que tienen un peligro…
Se les ha ocurrido que como Montse tiene descuentos en Vueling, estaría bien celebrar la despedida de soltera en Ibiza. Me parece una idea genial, entre otras cosas porque nunca he estado en Ibiza y porque la perspectiva de pasar mi despedida de soltera de fiesta loca en una isla del Mediterráneo, seguramente durante la verbena de San Juan, con 10 o 12 coleguis, me parece un plan muy muy apetecible.
En cambio, a Ifo no le hace ni pizca de gracia. Para empezar, él lleva días diciéndome que no quiere despedida de soltero, y no sé si lo dice porque no le hace gracia que yo tenga despedida de soltera, o porque se malicia que después de la que él le organizó a su amigo Jordi, estará deseando tomarse la venganza.
En cualquier caso, será cuestión de negociarlo, porque a mí me hace mucha ilusión. Una despedida de soltera es algo único, un solo día en la vida y tiene que ser divertida y especial, memorable, de las que nunca se olvidan. Pero, eso sí, sin desfasar demasiado con los boys: todo tiene un límite, y yo no sé si es que soy demasiado modosita o es que la peña se le va la cabeza en las despedidas de soltera, pero eso de acabar en plan orgía con el streapper, como que no.
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