Esta tarde vienen a pasar un par de días en casa Maripuchi y familia. Así que Ifo y yo estamos haciendo los últimos preparativos para cuando lleguen: preparar la habitación de los niños, comprobar que la cama inflable de matrimonio no esté pinchada, hacer la compra para 6 (dos de ellos un par de mocosos de 2 y 3 años), esconder los vibradores… en fin, esas cosas que hay que hacer cuando esperas visita y quieres tenerlo todo a punto.
La verdad es que es la primera vez que unos amigos se quedan en _nuestra casa_ unos días, aunque en casa de mis padres el tráfico de familiares y amigos que vienen de visita es contínuo, es la primera vez que Ifo y yo ejercemos de anfitriones a tiempo completo.
Me hace mogollón de ilusión la visita de Maripuchi, de Fer, y de conocer a Tomás y a Lara. Volvernos a ver, ponernos al día, explicarnos anécdotas y tener esas conversaciones intensas sobre el sentido de la vida. Aunque, por otro lado, no sé si estaré a la altura. Lo que sí sé es que voy a hacer todo lo que esté en mi mano para que estos días que pasen aquí se sientan como en casa, se lo pasen fenomenal y desconecten todo lo que puedan.
Un besote, wapa! Nos vemos mañana esta tarde. Conducid con cuidado, que aquí os esperamos y lo importante es llegar.
Mis padres tienen un bungalow en Canet de Mar, en la Costa Brava, y mis suegros un apartamento al lado de Torredembarra, en la Costa Dorada. Si quisiéramos, podríamos pasarnos todos los fines de semana en la playa, y probablemente Ifo estaría encantado de la vida. Y aún así yo, igual que Florci y que Inner Girl, no soporto la playa. No me gusta. En cambio, a Ifo, a mis padres y a mi hermano les encanta. Suelen pedirme que vaya con ellos a pescar en la lancha, pero yo me mareo con facilidad y no lo llevo nada bien. En cambio, hacer un poco el tonto con la barca sí que me gusta.
Y eso es lo que hicimos el mes pasado, al poco de volver del crucero de la luna de miel, por si no había tenido suficiente mar, nos fuimos a pasar el día a Canet, a pescar un rato (por suerte llevaban poco cebo ) y a hacer un poco el tonto con un flotador tipo donut gigante sujeto a la lancha con una cuerda. Nos lo pasamos en grande, y mi padre acabó pegándose la gran leche del día (podéis verlo a partir del minuto 10:03, con la repetición de la jugada a continuación a cámara lenta), por hacerse el chulito: primero iba sin manos (a partir del minuto 7:21), después nos decía que eso no era nada para él, que le metiéramos más caña (a partir del minuto 8:00)… Hasta que pilló una ola a contrapié, ¡y acabó dando una vuelta de campana y tragando más agua que en toda su vida!
Lástima que esté haciendo mal tiempo estos días, porque Ifopilla vacaciones a partir de mañana (hoy es su último día en su curro actual) y podríamos repetirlo si hace bueno.
Hace unos días os contaba que estaba aburrida de las vacaciones, agobiada por el calor y por no tener a Ifo conmigo estos días. Pues ha ido de un pelo que no me cargara los días que me quedan de vacaciones.
El viernes a mediodía empecé a sentir unos dolores muy fuertes en el estómago, como unos pinchazos bastante fuertes a la altura del ombligo. Al principio no le dí demasiada importancia, sentía estos pinchazos cada media hora aproximadamente. Hacia las 2 de la tarde empecé a sentirlos con mayor frecuencia, cada 10 minutos o así. De todas formas, comí normalmente y a eso de las 3 de la tarde más o menos me metí en la cama, porque ya el dolor era cada vez más intenso y frecuente, cada 5 minutos, después cada 2 minutos… No podía tenerme en pie, me doblaba por la mitad, sentía que me partía en dos, era como si me hubiera tragado 20 cuchillas y se me removieran en el estómago.
Hacia las 4 de la tarde empecé a sentir arcadas cada vez que venía de nuevo el dolor, pero no era capaz de vomitar, ni siquiera metiéndome los dedos. Cada vez me sentía peor. A las 4 y media por fin logré vomitar todo lo que había comido, y entre sudores y escalofríos le supliqué a Ifo que me llevara al hospital porque ya no podía soportar más el dolor.
Me subió al coche y en dos minutos nos plantamos en el ambulatorio. Y los pinchazos en el estómago cesaron. Estuve casi una hora esperando a que me atendiera la doctora, y aunque seguía sintiendo un intenso dolor de estómago, ya no sufría esos pinchazos tan intensos que me dejaban doblada y casi sin poder caminar. Como cuando llevas el coche al taller porque hace un ruido raro, y justo al entrar deja de hacerlo… pues igual.
Ni siquiera habíamos cogido los móviles, Ifo vuelve a casa, sube las escaleras de dos en dos y baja con su móvil, el mío, y unos 5 ó 6 libros, por si me quedaba ingresada en el hospital ya esa misma tarde. ¡Más monooooo…!
Así que nos plantamos en el Taulí, yo seguía con dolor de estómago pero ya bastante menos, y ni rastro de los pinchazos que me destrozaban por dentro un par de horas antes. Nos hicieron pasar enseguida, me hicieron varias exploraciones básicas y la conclusión del médico (¡¡en prácticas!!) que me atendió fue que probablemente no fuera una apendicitis (¡¡uf!!) sino algo relacionado con la vesícula (¿¿¿mande???), así que me hizo una radiografía de abdomen, un análisis de sangre, otro de orina, llamó a otra doctora y a una cirujana para que me exploraran también… Y el resultado, después de más de 5 horas de hospital entre pruebas y salas de espera, fue que ni apendicitis, ni vesícula, ni nada parecido: lo que tenía era una gastritis de hipopótamo. No me quedé muy convencida, la verdad, pero es lo que hay.
No descartaron del todo que pudiera ser apendicitis, pero me dijeron que como sólo habían pasado unas horas, los síntomas que presentaba no eran del todo concluyentes, así que me mandaron de vuelta a casa y que volviera en caso de que los dolores se agravasen. Genial.
Así que me he pasado el fin de semana con dolor de barriguita, pero superándolo, y tranquila porque al menos no me tendrán que ingresar, operar, y pasarme lo que me queda de vacaciones apoltronada y sin ni siquiera poder ir a la piscina. ¡Guay!
Este calor me pone de mal humor, estoy agobiada, pegajosa e incómoda. Llevo casi dos semanas de vacaciones y ya no sé qué hacer, me paso todo el día marmoteando en el sofá y viendo la tele, alternando entre La Sexta, el club Megatrix, Antena punto Neox y cualquier pedorrez que pongan en el Disney Channel, ya me da todo lo mismo. Para compensar, como tengo el videoclub a la vuelta de la esquina, he cargado la tarjeta del videocajero con 40 eurazos, y de vez en cuanto me alquilo alguna chorri-peli para pasar la tarde entre sudores. Este calor sí que mata neuronas, y no los porros.
¿Resultado? Tengo un dolor de espalda que no me aguanto, de pasarme tantas horas en el sofá, y una mala leche de escándalo del dolor de cabeza que se me pone por culpa del ventilador. Estoy A-B-U-R-R-I-D-A. Y aún me quedan por delante otras tres semanas, creo que voy a acabar adquiriendo la misma habilidad que Spiderman para subirme por las paredes.
De vez en cuando me alivio pegándome algún que otro remojón en la piscina. Ya tengo pilladas las horas en las que no hay casi nadie en la piscina, y me sirve para aliviarme del calor en el agua, pero como no sé estar sin darle caña al coco, porque en cuanto le doy tregua a la neurona aún me aubrro más, he aprendido a leer _dentro_ de la piscina. Sí, sí, como lo leeis: me pongo en la parte que menos cubre, y que normalmente es la que está más concurrida de madres con peques (por eso voy cuando no hay casi nadie, sobre todo entre semana), de pie y apoyada en el bordillo, por lo que el agua me cubre hasta la altura del pecho, y coloco el libro en el bordillo, obviamente fuera del alcance del agua. Y así puedo remojarme, huir del calor horroroso, y no aburrirme como una ostra. Otra alternativa es engancharme el Ipod Chufle a la coleta y meterme en el agua tan pancha, pero me dio mal rollo y no lo he vuelto a hacer.
A Ifo le queda todavía toda la semana que viene de curro, y después cogerá dos semanitas de vacaciones y podremos estar juntos. Este año solo podremos compartir un par de semanas juntos, y aún nos podemos dar con un canto en los dientes, porque hemos estado en un tris de no coincidir ni un solo día: a mí, por convenio, me obligan a hacer todas las vacaciones en los meses de verano (después tengo una semana extra en navidades), y él no pidió las vacaciones en su momento porque pensaba largarse de la empresa presentando la baja voluntaria, pero se ha alargado la cosa y ya estaban las vacaciones del departamento pedidas, así que solo quedaba septiembre. Finalmente empieza el 1 de septiembre en otro sitio, así que ya ha dado los 15 días de preaviso para largarse y podremos hacer juntos las dos últimas semanas de agosto, pero nos ha ido de un pelo.
Ayer me llamó mi madre, está de vacaciones en Canet con mi tía hasta el día 14, y quería me fuera con ellas a pasar la semana (sospecho que porque ya debe estar hasta las mismísimas narices de mi tía, otra del gremio de las del parloteo incansable). Le dije que Ifo no podía venir porque él no tenía vacaciones hasta el día 17, y que cómo le iba a dejar solo. ¿Su respuesta?
- Ponle una barandilla en la cama para que no se caiga, pobrecito…
Una cachonda, mi madre. Pero no me voy, no quiero dejar a mi maridito solo una semana entera.
Le hecho mucho de menos estos días en que él no está porque tiene que trabajar, no comemos juntos, casi ni hablamos por el gtalk, y cuando él llega a casa solo tiene ganas de desconectar, de enchufarse al juego ese del Conan en el ordenador, guerrear un poco con sus amigos y dejarse mimar porque está hasta las narices del curro, tiene unas ganas locas de pillar vacaciones y él también está que se sube por las paredes como yo, pero teniendo que ir a trabajar cada mañana, a aguantar a compañeros pedorros y a un jefe inútil, y sin piscina donde remojarse para pasar el calor. Y encima, cuando llega a casa, me encuentra a mí agobiadísima, aburrida y con ganas de marcha, de moverme, de hacer algo, y él sin ganas de nada más que de espachurrarse en su sillón delante del ordenador y poner la mente en blanco. Pobrecito, la verdad es que le entiendo, lo está pasando bastante mal, parece que no llegue nunca el último día de curro y está muy agobiado. ¡Vaya vacaciones!
Es domingo, estás tumbada en la cama y tienes los ojos abiertos como platos. Miras el despertador y son las 9:30 de la mañana. A pesar de que te acostaste a las 3 de la madrugada, y de que es muy temprano para levantarse un domingo, no puedes pegar ojo.
Tan temprano y ya estás completamente empapada de sudor en la cama porque no has conseguido convencer todavía a tu futuro marido de quitar las mantas y las sábanas de franela (tendrás que hacerlo en un momento de descuido) y poner ropa de cama de verano. Total, solo estáis a veintitantos de junio…
Se acerca el mediodía. El termómetro en la calle marca 35 grados. La piscina es una tentación a la que no te has podido acercar en los últimos dos meses de lluvia casi ininterrumpida, y estás deseando darte un baño. Por algo llevas desde septiembre viviendo en una urbanización pija con piscina en la que estás deseando remojar tu cuerpo serrano y ponerte morena. Pero tú tienes que fastidiarte, asfixiarte de calor y llevar pantalones largos porque el jueves tienes cita en el centro de estética para una depilación integral, por lo que el domingo tus piernas y tus ingles están lejos de ofrecer el aspecto ideal para ir a la piscina. Al menos, fuera de las fronteras de Suecia… Intentas convencerte a tí misma de que podría pasar por una rebelión en contra de la concepción femenina de la belleza impuesta por los cánones machistas, pero lamentablemente no funciona.
Con la intención de que se te haga menos duro el suplicio, te acercas a la piscina con pantalón largo y todo, y piensas que si al menos el agua está helada, eso te consolará. Pero el agua está a la temperatura ideal para darse un chapuzón, y a tí te espera un laaaaargo puente de cuatro días, en el que verás la piscina pero no la catarás. 4 interminables días durante los que tendrás que conformarte con el ventilador de pie, tumbarte quietecita a la sombra en el balancín del patio y ponerte ciega a horchatas y limonada casera para pasar el calor.Ni siquiera te queda el consuelo de la manguera del patio para remojarte, porque se estropeó hace meses y aún no la habéis arreglado.
10 meses esperando para disfrutar de la piscina: cuando hace sol, el agua está helada y no hay quien se bañe sin arriesgarse a exponerse a la hipotermia; cuando se acerca el verano, llueve sin parar. Y cuando por fin llega el momento, estamos en verano, hace sol, no llueve y la temperatura del agua es la ideal… ¡no me puedo depilar y mis piernas parecen las de un futbolista de la selección! Y no puedo depilarme a lo tonto en casa porque cuando llegue la boda y la luna de miel posterior no quiero tener que preocuparme de unos incómodos pelitos, quiero estar perfecta y tener las piernas suaves. La vida es muy injusta.
¿Es o no es como para despertarse de mal humor un domingo?
Por cierto, el Sant Joan lo pasamos cenando en casa de mis suegros, y después haciendo explotar petardos en la calle: en mi tiempos, los petardos llevaban mayor carga de pólvora y duraban más rato, pero es que ayer era realmente frustrante ver las pequeñas fuentes de colores de pirotecnia y que no duraran ni 15 segundos.
La genial Palito, que siempre está animando a la gente a participar y tiene uno de los blogs más dinámicos y colaborativos que conozco, quiere conmemorar las 50.000 visitas que recibe su blog de una forma muy especial, con la colaboración de todos sus lectores habituales, así que para celebrarlo nos pide que participemos y le enviemos fotos o cualquier cosa (un relato, una canción… relacionada con la temática de su blog, que no es otra que
el amor, al sexo, a la ternura, el romanticismo, la pasión…
La semana que viene montará algo con todo el material recibido y lo presentará en su blog. Y oye, os parecerá una tontería, pero yo ya tengo ganas de verlo. Claro que yo ya le he enviado unas cuantas fotos, para que ella elija las que más le gusten y las cuelgue el día D.
¿Por qué no te animas tú también y le mandas las tuyas? ¡Anímate, anda, que todavía tienes toda esta semana para decidirte!
Hoy pillo ya vacaciones de Navidad, mañana no vengo a trabajar aunque tocará venir para la cena de empresa (que esa es otra que también os contaré), y teniendo en cuenta lo que ocurrió en la cena de empresa del año pasado, Ifo está de los nervios por razones obvias. Mañana a la pelu (si tengo la suerte de que me den hora), y por la noche a ponernos hasta las patas de solomillo a la pimienta y sangría, con el consiguiente peligro de empezar a decir verdades y tener que venir el lunes a recoger el finiquito. Todo muy tradicional…
Y en este contexto navideño tradicional (¿voluntarias para suscribir la campaña por una Navidad diferente?), no podían faltar los memes en plan “Carta a los Reyes Magos”, como el que circula desde hace unos días entre la élitebloggera y a mí me ha llegado a través de Neblina, sorprendente rápido. ¡Qué emoción! ¡Con lo que me gustan los memes! Amosallá.
1- ¿Cuál es el regalo que más ilusión te haría estas Navidades?
Una flor, creo que es de Barbie, que se conecta al reproductor de mp3 por USB y canta y baila. No consigo encontrar la foto, y lo único que encuentro en internet es esto (y el que yo quiero no tiene tanta pinta de juguete electrónico), o esto (que ni se le parece siquiera), o esto (que, aunque quede como el culo, me parece una monada).
2- ¿Y el que menos ilusión?
Llamadme imbécil si queréis, y os daré la razón, pero creo que el regalo que menos ilusión me haría sería una cámara de vídeo digital. Me encantaría, sí, y tengo la sospecha de que caerá, pero son tan caras que no me hace ninguna gracia que mi Caramelito se gaste tanta pasta en un regalo. Él insiste en que me deje mimar, que para una vez que tiene a su lado a una persona por la que vale la pena, quiere darse el gusto de llenarme de regalos. Sí, es un amor, pero a mí no me hace gracia que se deje la pasta tan alegremente, más aún después de habernos comprado la tele de plasma hace menos de una semana, y teniendo en cuenta que tenemos la boda a la vuelta de la esquina. Me siento culpable si se gasta tanto dinero en mí, porque es un capricho que no necesito aunque me haga ilusión… Ups! ¿Dije que me hace ilusión? ¡Mierxx!
3- ¿Qué vestido llevarías a una fiesta esta Nochevieja si tuvieras a todos los diseñadores locos por dejarte uno?
Este vestido de Armani, que aún soy joven y tengo tipito como para ponérmelo, combinado con esta chaqueta de Prada para el frío, y estos zapatos Manolo Blahnik.
Ayer me encontré en el Pito Doble un cuiroso vídeo titulado Gigante desagüe traga-humanos . En realidad, se trata de un tobogán de los que puedes encontrar en cualquier parque acuático, pero con una forma muy original de acabar en la piscina. ¡A mí también me encantaría probarlo! La pega es que creo que está en Mexico, y me pilla un poco lejos. De momento, me tocará conformarme con convencer a mi niño de que me lleve a la Isla Fantasía para quitarme el mono de piscina. Con lo que me está costando que me lleve a la piscina descubierta de mi pueblo, joooo… A ver si hoy me lleva. Igual si me pongo pesada en plan porfa, porfa porfa, no se puede resistir…
Nota a pie de página: pues al final me llevó a la piscina, y me lo pasé muy bien jugueteando con él en el agua (aunque estuviera helada!!)
Nueva entrega de los vídeos de las vacaciones de Ifoxe y Pimkie en Canet de mar. En esta ocasión, Ifo, Manolo, Montse y Pimkie huyen de Rafa, armado con una manguera; David se incorpora también al grupo y la lía como el que más. Momentazo cuando Montse se toma la venganza y deja chorreando a su novio.
Siento las rotaciones de la cámara, pero cuando una sale corriendo intentando escapar de una manguera de agua helada fuera de control, no se le puede pedir más. Suerte que estamos en veranito y ha hecho calor….
La primera entrega de los vídeos veraniegos de Pimkie e Ifoxe llega calentita calentita, recién salida del horno del youtube. He empezado por el montaje en el que estamos haciendo el tonto en la piscina, mis padres, mi hermano, mi primo y su novia… Incluso salgo yo en los primeros minutos.
Durante las dos semanas que estuvimos de vacaciones, estuvimos solos de lunes a viernes y los fines de semana se apuntaron también mis padres, mi primo, su novia y el segundo finde también mi hermano. Y entre todos la que liaron en la piscina fue de escándalo. Que lo disfrutéis!!
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