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Como te lo cuento. Esta es una de las búsquedas que hacía alguien en google, y sorprendentemente, le llevaban hasta mi blog: “mi novia es demasiado feminista“.
Diplomatic OFF:
Un buen par de hostias te daba yo, para que llores con motivo.
De verdad que no me lo explico. ¿Y no se te ha ocurrido pensar que quizá es que tú eres demasiado machista, querido? No, probablemente eso ni se lo plantea. Compadezco a la pobre novia, de verdad.
Cuando volvimos de la luna de miel, le explicamos a mi madre una anécdota ocurrida durante el viaje. Resulta que para contratar las excursiones en cada puerto, tuvimos que rellenar un formulario con nuestros nombres y otra información. Pues en el espacio para los nombres y apellidos, a Ifo, que es un poco antiguo el pobre para según que cosas, le hacía gracia que pusiera mi nombre, mi primer apellido, y en lugar de mi segundo apellido, la fórmula “de…” y su primer apellido. En algún lugar lo había visto, y le hacía gracia. Días después le enseñé este post de Chapi Escarlata sobre este tema, pero él no sabía entonces que se trataba de la fórmula que utilizaban las mujeres casadas durante el franquismo:
Cuando estéis casadas, pondréis en la tarjeta vuestro nombre propio, vuestro primer apellido y después la partícula de, seguida del apellido de vuestro marido. Por ejemplo, Carmen García de Marín. Es la fórmula más agradable, puesto que no perdemos nuestra personalidad, sino que sigue siendo Carmen García, que pertenece al señor Marín…
Se trata de un extracto de los libros de la Sección Femenina de Falange Española de las JONS, que tenían que aprender las niñas en el colegio. Aún así, pese a que yo ya sabía esto y me parecía aberrante, como me puso esa carita suya de cachorrito que ha hecho una trastada, y él no sabía esto, sino que era una fórmula que había visto y le hacía gracia, accedí sin darle mayor importancia y puse mi nombre, mi primer apellido, la partícula de, y su primer apellido. Le dí el capricho, sabiendo que no iba a consentir que ese detalle tuviera mayores consecuencias. Y al volver, le expliqué a mi madre toda la historia. Su consejo fue de los que no dejan lugar a dudas:
Ni un paso atrás, ni para tomar impulso.
Probablemente, si mi marido fuese este chico, habría buscado en internet esa misma noche: “mi suegra es demasiado feminista y resulta una mala influencia para mi mujer“. En cuanto al chaval que buscó en google “mi novia es demasiado feminista“, solo se me ocurre darle un consejo: háztelo mirar. No estoy segura de si lo tuyo se cura o es de por vida, pero al menos tu novia vivirá más tranquila. Eso, si no te deja antes por capullo machista.
En esta entrada hablo de: amor, blogs, cabreo, celos, convivencia, familia, feminismo, idiotas, Ifoxe, independencia, luna de miel, matrimonio, mi madre, mujer, Sociedad
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Ayer la noticia dramática del día fue la muerte de 4 mujeres a manos de quienes una vez dijeron amarlas. No quise enterarme de los detalles morbosos: si todavía eran pareja, matrimonio, se habían separado o estaban en proceso de divorcio; si habían denunciado anteriormente a sus futuros asesinos, si no lo habían hecho o si habían retirado las denuncias; si trabajaban fuera de casa y tenían autonomía financiera, o se dedicaban a sus labores de amas de casa y con la pata quebrada; si tenían hijos pequeños, adolescentes o adultos que vivieran en la casa familiar, o no tenían hijos a su cargo; si los maltratadores habían padecido a su vez malos tratos o no, si procedían de familias desestructuradas o de familias tradicionales; si las víctimas eran inmigrantes o españolas, o si sus presuntos asesinos eran autóctonos o sobrevenidos…
No quiero saber nada de esto, porque da igual, porque cada una tendrá sus propias circunstancias personales, como cada muerte, como cada mujer maltratada, y me deja el regusto amargo de saber que no hay circunstancias propias que nos protejan y nos pongan a salvo. Ni tener formación universitaria, ni pensar a mí nunca me pasaría una cosa así. Todas estamos igual de expuestas, en un momento u otro de nuestra vida, a ser víctimas de un maltratador, solo tiene que tocar las teclas adecuadas en el momento adecuado, y protegernos depende de nosotras mismas y de nuestra gente, principalmente familia, pero todas pasamos por momentos de nuestra vida en los que somos especialmente vulnerables, y si tenemos la mala pata de dar con un malnacido en una época en la que estamos emocionalmente sensibles… Bueno, que todas tenemos más o menos papeletas para encontrarnos envueltas en una situación así, para nuestra desgracia ninguna está inmunizada, y que salgamos bien o mal paradas de ella depende de nosotras mismas, de nuestros recursos (económicos, intelectuales, sociales) , y de los apoyos con los que podamos contar (familia, amigos, compañeros de trabajo, etc.).
¿Nunca te has preguntado por qué una mujer maltratada tarda tanto tiempo, años, en salir de una situación que la destruye? ¿Por qué llegan incluso hasta el final, a ser asesinadas, sin tratar de escapar de ese círculo vicioso que las anula? ¿Por qué algunas no denuncian nunca, o retiran la denuncia? ¿Por amor, por miedo? Yo me he hecho estas preguntas miles de veces, sin llegar a una respuesta satisfactoria. Pero la pregunta que más me he repetido es por qué aguantan la primera bofetada. Cuando era adolescente, con esa superioridad que nos da el creernos más listos que nadie, me preguntaba por qué las mujeres maltratadas aguantaban la primera bofetada, y solía decir que si alguna vez mi pareja me levantaba la mano no me volvería a ver el pelo en su vida. Hasta que me enteré de la parábola de la rana hervida, que (entre otras cosas) sirve para explicar el comportamiento de las mujeres maltratadas, y por qué no huyen inmediatamente a la primera agresión física. En pocas palabras, la parábola de la rana hervida se puede resumir así:
Si tú tiras una rana en una cacerola con agua hirviendo, la rana pegará un salto, saldrá disparada lo más lejos posible de la olla y, a poco que la rana pueda, no le vuelves a ver las ancas. La rana se ha salvado.
En cambio, si pones una rana en una olla con agua fría, la rana nada tan feliz. Si subes la temperatura poco a poco, la rana sigue nadando e incluso chapotea en agua templada, y su cuerpo se va acomodando poco a poco a la nueva temperatura. Cuando el agua empieza a estar más caliente que templada, la rana empieza a descolocarse un poco, no entiende qué ocurre, nada desconcertada, ya no chapotea alegremente y se encuentra aturdida. Sigue subiendo la temperatura, y la rana se siente fatigada y somnolienta. Cuando la temperatura del agua está ya realmente caliente, la rana no está en condiciones de huir, no puede saltar, el agua caliente la tiene agarrotada. Y para cuando el agua empieza a hervir, la rana ya no tiene escapatoria posible, y muere cocinada en agua hirviendo.

Su aparato interno para detectar amenazas a la supervivencia está preparado para cambios repentinos en su medio pero no para cambios lentos y graduales. Los cambios a corto plazo de los modelos mentales rutinarios y diarios, se acumulan a lo largo del tiempo y se convierten en cambios en las creencias a largo plazo, profundamente arraizadas. Llegan a creer que lo que les ocurre es normal, que es así como funcionan las cosas y siempre lo ha sido.
De ahí que las mujeres maltratadas no “salten de la olla” al primer guantazo, porque este nunca se produce de forma súbita, sino que se llega a este punto tras muchos meses o incluso años de maltrato psicológico previo, de menosprecio deliberado hasta acabar con cualquier atisbo de autoestima, de sumir a la mujer en un estado de angustia y desesperación del que cree no tener salida, de aislarla de cualquiera que pueda representar un apoyo en su vida, de hacerle creer que no sirve para nada, que es culpa suya y que incluso se lo merece. Es un trabajo constante, a largo plazo, que destroza a la persona psicológicamente, y llega a destruirla físicamente cuando decide que ya está bien de someterse.
En la mente machista, se justifica este proceso de destrucción en la necesidad de una reeducación de la mujer, que cada vez es menos sumisa y más rebelde, respondona y reacia a asumir el verdadero papel que le corresponde a la mujer en una relación, por culpa de la educación feminista que domina el mundo. Puede sonar conspiranoico, pero es cierto.
¿Y cómo logramos salir de esto? Me gustaría tener la respuesta, pero me temo que no es algo que se pueda solucionar de un día para otro. ¿Se puede erradicar el machismo, auténtico germen de la violencia de género? Lo dudo mucho, sinceramente. Si ni siquiera más de medio siglo después de la muerte de Hitler se ha podido erradicar completamente el nazismo como ideología, ¿se puede suprimir una ideología tan difusa como el machismo, que ni siquiera es reconocida como una ideología, y que además muchos padecen y ni siquiera admiten? No creo que sea tan fácil como algunos creen, y para poder proteger a las víctimas, lo principal es que ellas mismas admitan su condición de víctimas y se dejen ayudar, algo que ya de por sí no es nada fácil, pues si la rana está aturdida, fatigada y somnolienta, es difícil que grite pidiendo ayuda.
Y en eso es cuando me pregunto, tras ver las concretaciones de ayer, los pueblos de las asesinadas en pleno de manifestación en la calle, coreando consignas en contra de la violencia machista… ¿dónde estaban mientras esas mujeres vivían un calvario diario? ¿Dónde estaba la familia, por qué no la ayudaron a salir de ese infierno? ¿Es que no se daban cuenta de nada? ¿Dónde tenían los ojos las madres, los padres, los hermanos, las hermanas, las cuñadas, las amigas, incluso las compañeras de trabajo de las víctimas? ¿Dónde estaban cuando más los necesitaba, cuando la vida de estas mujeres dependía de una mano amiga que las sacaras del pozo de la angustia en que vivían sumidas? Podrán manifestarse ahora tras una pancarta todo lo que quieran, pero espero que en sus conciencias siempre quede la señal de que pudieron haber hecho algo, pudieron haber ayudado a esas mujeres, y prefirieron esconderse y engañarse a sí mismos, dejarse engañar pensando que no ocurría nada, que no era asunto suyo, que en conflictos de pareja es mejor no meterse y que el matrimonio consiste en aguantarlo todo, incluso lo intolerable. No es así. No es eso.

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Pues si, amiwitos y amiwitas, ayer me enteré por su propia boca de que mi ex lee mi blog. La primera reacción fue quedarme a cuadros. Normal, ¿cómo te quedarías tú si te dijeran que tu ex lee tu blog, que para tí es como tu diario personal? Pues supongo que igual que yo, flipada.
Por la noche, “alguien” (desconozco quien estaba detrás del ordenador, y no sería la primera vez que una persona se hace pasar por otra entrando en su cuenta de correo, ¿verdad?), decía que “alguien” me envió un e-mail. No sé quien estaba detrás del ordenador tecleando, solo sé lo que ví en mi pantalla. Y este e-mail procede de la cuenta morenaza_tatuada@hotmail.com (¡morenaza tatuada! ¿no suena un poco a porno-star?), y en la cabecera del mensaje, en el campo “DE:”, aparece con nombre y apellidos Alba H. Luque (click en la imagen para ampliarla)

Nótese que, hasta el día de ayer, en este blog no encontrarán nombres y apellidos: el criterio editorial ha sido siempre, y lo seguirá siendo, utilizar pseudónimos o simplemente nombres sin apellidos. Así que la persona que me envía este e-mail, sea quien sea, se presenta a sí misma como “la tarada“, a pesar de que YO nunca dije quien era “la tarada” con nombres y apellidos. Esta persona se identifica a sí misma con tal personaje, y en el correo que me ha enviado me cuenta una escena que, efectivamente, pasó (es cierto que tuve que llamar a mi ex porque iba a anular su tarjeta de débito que estaba asociada a un contrato a mi nombre), aunque no sucedió como ella lo cuenta (lo que viene siendo la tónica general cada vez que esta ¿mujer? contacta conmigo de una forma u otra). Esta es una captura de pantalla de MI cuenta de correo, que al ser mía, estoy autorizada a publicar.
Lo cierto es que, por un lado, no tengo manera de saber realmente quien estaba al otro lado del ordenador y redactó este e-mail. Tampoco tengo manera de saber si la novia de mi ex se llama realmente como aparece en el encabezado del e-mail, con nombre y apellidos. Lo único que sé es que “alguien” que dice llamarse así me envía un e-mail donde dice que es la novia de mi ex, amenazándome e insultándome. Pero, claro, nadie te pide el DNI para abrirte una cuenta en hotmail, y tampoco te hacen completar aquello tan arcaico de “estado civil”. Y aunque realmente la cuenta fuese suya, si no guarda bien las contraseñas, cualquiera puede meterse y suplantar su identidad, ¿verdad? Esta es otra historia que es contaré próximamente (¿no lo conté ya por aquí? ahora no lo recuerdo…
También sé que la misma persona (la he reconocido por la voz y por sus latiguillos tan particulares al hablar) con quien hablé el año pasado en calidad de novia de mi ex, me ha llamado esta madrugada del miércoles al jueves, a la 1 y media de la noche (a esas horas, las personas decentes y yo estamos durmiendo), me ha despertado, y me dicho que quite su nombre y sus apellidos de aquí. No sé si estos son realmente su nombre y apellidos, ya que yo los he tomado de un correo electrónico que me ha llegado en su nombre. Como es evidente, ni he visto un registro matrimonial, ni el libro de familia, ni el padrón municipal, ni nada que se le parezca para saber a ciencia cierta si la pareja de mi ex se llama realmente así. Lo que sé es que la misma persona con la que hablé el año pasado como novia de mi ex, ahora me dice que estos son su nombre y apellidos y que los quite. Al negarme, me ha preguntado:
¿Ah, pa chulita tu rajita?
Confieso que me he quedado sin habla ante tal desproporción entre sus argumentos y los míos.
- Que lo quites.
- No me da la gana.
- ¿Pa chulita tu rajita?
Espectacular momentazo a la una y media de la madrugada. Y mi novio, que normalmente ya tiene un mal despertar (excepto si le despierto yo con mimitos, caricias y besitos, claro), y ayer tuvo un día duro en el trabajo, que le despierten con estas tonterías cuando se acababa de quedar dormido hacía poco, maldita la gracia que le hizo. Me quitó el móvil y le dijo cuatro frescas.
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En esta entrada hablo de: cabreo, celos, discusión, hermanos, idiotas, la novia de mi ex, mi ex-novio, mi madre
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Pues sí, nuestra querida amiga glamourosa, la novia de mi ex, me ha enviado un e-mail porque parece ser que esto no le ha gustado demasiado y dice que es todo mentira. Aparte de unas cuantas matizaciones que le acepto (me cuenta cosas de su vida que no me interesan lo más mínimo, pero oye, si la chica es feliz explicándome quien le paga el piso allá ella… , también se dedica a insultarme y amenazarme.
Deja escapar toda la rabia que lleva dentro, me insulta con todos los recursos que tiene (que, como es bastante limitadita la pobre, no es demasiado) e incluso me amenaza:
ami ho me borras de tu pagina o tendremos problemas, ya que estas hablando de mi sin mi permiso y puede ser que al final tengas tu una deuda con nosotros. mira que bien jejejejeje.
Te tengo tanto miedo, wapa, pero taaaaanto miedo. Hasta ahora nadie sabía quien eras, pero tus amenazas mira el efecto que tienen en mí. ¿Quieres ir a por todas? Pues a por todas.
Insulta lo que quieras, que está todo registrado, tanto lo que le has dicho a mi novio vía messenger, con todos los insultos que me dedicas incluidos (y todas las veces que has intentado contactar con él) como el e-mail que me has enviado.
Sigue enviándome e-mails insultantes y amenazantes, que me encantan!! Más, más, maaaaaass!!
P.D. Con la hermana de Jordi nunca he tenido relación. Lo único que me dijo, un día que nos encontramos en la cola del súper (guaaaaauuuuu!!) es que Rosa se casaba y que tú estabas invitada, nada más. Además, no creo que la hermana de Jordi pueda saber determinados problemas de cama que teníais tu novio y tú al principio y que sería de mal gusto contar en público… ¿o es que también le explicábais a ella vuestras dificultades íntimas? Y luego me llamas a mí mentirosa. A quien se quiere dejar engañar es muy fácil tomarle el pelo, tómatelo como quieras preciosa.
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Estaba cantado que, antes o después, tenía que pasar.
Cuando, hará cosa de un mes y medio más o menos, envié a hacer puñetas a la golfa de mi jefa y a la macarra de su lugarteniente-trepa, Caramelito solo necesitó un par de días para decirle a la jefa eso de “el curro es tuyo, pero la puerta es mía“, y largarse también por donde había entrado. Después de aquéllo, si recordáis, os comenté que había empezado a trabajar para la empresa que siempre soñé, en el departamento que siempre quise.
Y Caramelito empezó a trabajar de informático en la central de una agencia de viajes. Un curro muy guay, en el que está muy contento, le gusta lo que hace y además no tiene a un jefe cafre encima todo el santo día tocando las narices, tiene total libertad para organizarse el horario como le dé la gana, el equipo es joven y hay muy buen rollo. Sólo tiene un par de pegas:
- La primera, que para plegar a las 6 de la tarde entra a las 9 de la mañana, y la oficina está en una zona VIP de Barcelona, donde apenas llega el transporte público proque allí quien no tiene un BMW se mueve en Mercedes con chófer. El resultado es que tiene que salir de casa a las 7 de la mañana, llega a la oficina cerca de las 8:40, se toma un café en el Starbucks de enfrente, y se pone a currar. Un malo eso de madrugar.
- Y la segunda pega es que hay loba (¿y dónde no las hay?) que le está tirando los trastos descaradamente. Sin cortarse un pelo. Él le ha dicho que tiene novia, pero ella pasa ampliamente, no le importa lo más mínimo. Bueno, quizá sí: su comentario fue exactamente: “oh, qué pena” y siguió a lo suyo. “¿No me esperas esta tarde cuando salga del trabajo?” (ella sale a las 8 de la oficina). Respuesta de él: “No, he quedado con mi novia“. La actitud de ella, hacer como si no se hubiera enterado de lo que le acaban de decir.
Ayer se presentó en el curro con una minifalda escandalosa y una camiseta de color rosa chillón, una ropa que según él iba diciendo a gritos “quiero sexo” (¿O tal vez sería “necesito sexo“… ? En cualquier caso, alucinante, va ta a saco que hasta produce vergüenza ajena) y plantar las tetas encima de la mesa de mi novio para decirle “tengo un problema con mi ordenadoooorrrrr, ¿me ayudaaaaaasssss?“. Esta cualquier día va a tener un accidente, ya lo verás; que se ande con ojo porque si me busca, me va a encontrar.
Supongo que era algo que estaba cantado que acabaría pasando, antes o después tendría que ocurrir. Tengo comprobado que la proporción de lobas por metro cuadrado tiende a ser una constante, y él trabaja en una oficina con unos 150 empleados aproximadamente… Así que sólo me quedan dos opciones:
Opción a) Teletrabajo. Y así me aseguro de que la única loba de la oficina sea YO.
Opción b) Aguantarme, y confiar en él. Aunque esta posibilidad tampoco descarta definitivamente el darle dos hostias a la imbécil esta el día menos pensado.
Pega adicional: que encima la niñata (Caramelito le pone unos 22 o 23 años) que le tira los trastos a mi novio es una protegida: la secretaria personal de una de las jefas o algo así, no lo tengo del todo claro.
La principal desventaja de tener un novio tan guapo es que se convierte en objetivo preferencial de cualquier loba en varios kilómetros a la redonda.
Nota aclaratoria: no estoy celosa, lo que estoy es cabreada. Confío en mi chico y sé que NO se va a liar con esa tía petarda, que él me quiere sólo a mí, que esta imbécil no tiene nada que hacer, que no le interesa para nada y que ya le ha dicho varias veces que él no está disponible. Pero es ella quien insiste y le busca, parece que le divierte buscarle las cosquillas y ponerle en una situación incómoda. Y él no puede mandarla a la mierda por no quedar como un borde como el anterior informático, porque es una compañera de trabajo y porque además es una enteradilla amiwita de la jefa…
Vamos, que no le puede decir algo así como en aquélla canción del primer disco de El Canto del Loco, NO QUIERO NADA:
No te quiero ver más,
te he dicho ya
que me dejes en paz,
que no quedo contigo esta tarde.
Que te largues ya,
que no quiero más,
que te vayas al cine,
que vuelvas jamás
a llamarme.
Si me doy la vuelta,
si me voy pa’tras,
si te digo esto
te parece mal,
si me voy, me piro,
no te quiero ver más.
Me voy corriendo
y miro para atrás,
me sigues de cerca,
quieres espiar,
todo lo que hago
a ti te sienta mal.
(…
Eres un estorbo,
entérate ya.
Creo que es normal
lo que te he dicho ya:
que tu cara espanta,
que te compres un mono
y le cantes.
No me mires mal
que me das igual,
intenta pillar
lo que dicen hoy
estas frases.
Eres lo peor
que me pudo pasar,
eres esa piedra
para tropezar
eres un examen
de retrasado mental.
Treinta mil colonias
te podrás echar
pero para mi
olerás fatal,
ni 3000 vestidos
te podrán tapar…
¿Como de clarito, hay que explicarle las cosas a algunas tías pesadas? Como se lo tenga que decir yo sí que le va a quedar bien claro y va a dejar de molestar la tiparraca esta.
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Tus mentiras han dejado de tener efecto en mí, ya no me las creo. Agradéceselo a tu novia, esa con la que no tienes ningún tipo de relación “formal” según tú, pero con la que estás viviendo según ella… Lo peor de todo es que haya necesitado tanto tiempo para darme cuenta de que tú ni tienes ni has tenido nunca ningún tipo de credibilidad, que todos son mentiras, que llevas más de un año engañándome, y yo como una tonta me he dejado engañar. Como si no te conociera ya… Parece mentira lo tonta que he sido.
Supongo que es porque, a pesar de todo lo que ha pasado (o quizá precisamente por todo lo que ha pasado), aún quería creer en tí, pero ya está, Joan, ya se ha acabado, basta de mentiras, estoy harta. Si quieres jugar duro, jugaremos duro.
Tuvo que ser tu novia el lunes quien me abriera los ojos para que reaccionara. Y he reaccionado. Me he dado cuenta de que es a mí a quien engañas, porque te consiento que me engañes, porque me dejo engañar. Y eso se ha acabado. Alba (entre nosotr@s, la Tarada que resulta que no está tan tarada… dijo cosas muy duras, pero tuvo el detalle de ser sincera, mientras tú no tenías coxonxs para decirme la verdad a la cara.
El lunes se terminó todo. Arranqué tus fotos del álbum que tanto me gustaba y que aún conservaba, y las quemé. Fue un akelarre personal, tenía que hacerlo. En esta guerra va a haber sangre, y con la sangre que derrames apagaré las cenizas que quedaron cuando quemé las fotos.
Has estado mintiéndome durante todo este tiempo, y ya no me sirven tus excusas para justificarte. Sigues siendo un mierda. Es lo que has sido siempre. Si me has estado mintiendo todo este tiempo, no hay ningún motivo ya para que confíe en tí, así que ha llegado el momento de levantarme y luchar. Se ha acabado el esperar pacientemente a que muevas el pxxx culo por algo, no lo vas a hacer, nunca lo has hecho, y esta vez tampoco te importa.
Se acabaron las buenas maneras, se acabó mi paciencia, se acabó el confiar en tí. La guerra ha empezado, y en esta guerra no se hacen prisioneros. ¿Querías un divorcio con sangre? Lo vas a tener. Pienso llegar hasta donde haga falta, hasta el final. No me detendré por compasión, porque ya no te la mereces. Te has ganado a pulso el estar donde estás. No me pidas comprensión, no mendigues lástima, porque tú solito te lo has buscado. Ya no me engañas más. Ahora, soy yo quien va a empezar a pelear a brazo partido por lo que es mío. Conociéndome como me conoces, deberías estar temblando de miedo.
Con tus mentiras has conseguido que, después de un año de pelear duro para que seamos amigos a pesar de los malos momentos y de los disgustos, y casi estar a punto de conseguirlo (entonces aún creía que era posible), ahora ya no quede nada, que no quiera volver a saber nada de tí.
Con tus mentiras lo has destrozado todo.
Nota sobre el odio: no siento odio, siento rabia por haber sido tan tonta y por haberme dejado engañar por una persona que sé, positivamente, que no tiene nada que aportarme salvo mentiras. Estoy enrabiada conmigo misma, y estoy enrabiada con él. La rabia es lo que ahora me hace tirar adelante y no detenerme aunque le vea hundido en la pxxx miseria. Quiero que me devuelva todas las lágrimas que le regalé, una por una; quiero que me pague todas las mentiras una por una. Pero no siento odio: siento rabia. Y la rabia pasará pronto, supongo que cuando haya saciado mi sed de venganza. Por lo pronto, dejaré unos cuantos post-its en lugares estratégicos, ya que no me apetece pasar el resto de mi vida cabreada y pensando en alguien que no se lo merece. En esos post-its que me recuerden que el miedo lleva al odio, el odio lleva a la ira, la ira lleva al lado oscuro, y allí no se ve nada, escribiré frases como estas:
- El odio es un lastre, y la vida demasiado corta para pasarla cabreado.
- Odiar es regalarle parte de tu vida a alguien, que tal vez no vale la pena.
- El odio es un sentimiento tan fuerte como el amor, duele igual pero no tiene ninguna esperanza.
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Definitivamente, la cara dura de mi ex no es de este planeta: no hay ser humano que pueda vivir con tal dotación de morro, no es normal.
Como ya os comenté, habíamos quedado para este fin de semana para redactar el acuerdo de separación que tendremos que llevar al notario, y hasta ahora parecía que Joan se estaba comportando. Vale que la forma en que conseguí que quedáramos no se prestaba a muchas alegrías (si os acordáis, después de 11 días de llamadas sin resultado, por fin me cogió el teléfono cuando le llamé con llamada oculta), pero como parecía que cumplía lo que prometía, una vez más decidí cerrar los ojos y confiar en él. IDIOTA de mí. Después de 9 años, ya debería estar escarmentada de sus promesas.
No se presentó. Dijo “A ver si hacemos por vernos” y él no hizo nada. Yo le estuve esperando todo el fin de semana en casa de mis padres, y él no dio señales de vida. Le llamé por teléfono unas cuantas veces y siempre saltaba el contestador. El domingo por la tarde estaba ya de tan mala hostia que el mensaje que dejé en su buzón de voz pondría los pelos de punta al más sereno.
Incluso llamé a mi suegra. Le pregunté si había pasado algo, algún accidente, alguien había caído enfermo, alguna muerte repentina… La buena mujer flipó en colores y me dijo que no, que ella no sabía nada de eso… (Pensé para mí: Bien, Joan, pues entonces no hay excusa que valga, a ver qué te inventas mañana…). Le pedí que hablara con su hijo, que le hiciera entrar en razón. No quiero un divorcio sangriento, aunque parece ser que eso es lo que la Tarada quiere: así a Joan le resultará más fácil odiarme, y si me odia, ella se sentirá segura, sin competencia con el pasado.
Esta mañana, de camino al trabajo, recibo un mensajito en mi móvil. Es de Joan: “Buenos días, perdón por lo del finde. La mejor manera de quedar es comiendo los dos en barna el día que mejor te vaya de esta semana. Lo siento.” Y más que lo vas a sentir, querido. ¿Qué te has creído? ¿Que puedes hacer de mí lo que de te dé la gana, manejarme a tu antojo? ¡Ya está bien! Me tiene todo el fin de semana con el alma en vilo, esperando una llamada, o que devuelva las mías, y ahora pretende que no ha pasado nada. Le he llamado con un cabreo de mil pares, le he dicho que si no estaba muerto y me estaba llamando desde el cielo no quiero oír ninguna excusa, le he preguntado si ha escuchado los mensajes del contestador y me ha dicho que no. Le he mandado a escuchar los mensajes y que me llame cuando lo haya hecho, y le he colgado el teléfono. Una hora después, seguimos sin noticias.
Dijo que quedaríamos los dos solos, sin prisas, y que no se iría hasta que me hubiera quedado todo claro. Ahora quiere que quedemos para comer, con las prisas de tener que volver al trabajo. ¿En qué quedamos? Creo que es una nueva maniobra de La Tarada, ya me parecía a mí demasiado bonito… Bueno, en fin: Tarada Reloaded, y este pobre desgraciado hace lo que esa bruja quiere. Como llegue el Tarada Revolutions, aviso: aquí se puede liar gorda. Creo que, después de un año, me he ganado ya mi derecho a que se me acabe la paciencia, ¿no?
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¿Sabéis la última genial idea de mi ex? Se le ha ocurrido que sería una buena idea traer a la tarada el día de la firma ante notario de nuestro acuerdo de separación. ¿No os decía yo que es encantador?
No le parece suficiente haberme roto el corazón tres veces en menos de un año;
no le parece suficiente haberse comportado como un capullo integral;
no le parece suficiente haberme estado mintiendo durante todo este tiempo;
no le parece suficiente hacerme desaparecer de su vida de un plumazo;
no le parece suficiente deformar lo que hemos vivido juntos hasta hacerlo parecer una película de terror, que si tan insoportable he sido no se entiende cómo ha podido aguantarme durante más de 8 años;
Parece ser que todo esto no le parece suficiente, y aún tiene que cargarse lo poco de bonito que podía quedar entre nosotros.
No puede permitir que salga de su vida con un poquito de mi dignidad intacta. No. La última vez que me vea, tiene que verme humillada, destrozada y hundida. El día en que firmemos el acta de defunción de nuestra relación, tiene que estar ella allí, para restregarme por la cara no sólo que he fracasado como novia, sino además que todo lo que he perdido se lo va a quedar ella.
No le supe querer como él se merecía, y por eso me merezco sufrir en vida todos los castigos del infierno.
Bueno, pues
¡¡YA-ESTÁ-BIEN!!
He estado luchando para que de todo esto al menos guardáramos un bonito recuerdo, incluso para que pudiéramos ser buenos amigos (como él DECÍA que quería, por otra parte… , pero está visto que si él no quiere, poco puedo hacer yo. Del amor al odio hay sólo un paso, y mi trabajo me ha costado no darlo (que, al fin y al cabo, la que ha salido peor parada de todo esto he sido yo), pero él sí parece dispuesto a dar ese paso, de la mano de la tarada, y empezar a odiarme para así poder olvidarme más fácilmente.
No quiero darle motivos para que me recuerde como una hija de puta, preferiría que cuando echara la vista atrás me recordara, al menos, con cariño. Pero si no es posible, no me voy a comportar como una colifor y dejar que me pisen, me humillen, me hundan, y encima se salga con la suya. Temblad, porque la Pimkie guerrera ha vuelto.
Nota: el golfo se ha ofrecido a acompañarme el día de la firma y a echarme el polvo del siglo encima de la mesa del notario. ¿No es un cielo de niño? No va a poder venir, él lo sabe, yo lo sé, está a 400km de distancia… Pero sólo el hecho de que se haya ofrecido ya dice de qué pasta está hecho. Un besote, mi niño.
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Hay días en los que toca pararse y recapitular, revisar el historial de lo que ha ocurrido durante los últimos x meses, y hacer balance. Hoy es día de inventario para Pimkie.
Veamos:
- Noviembre del 2005: Joan me deja. Lo acepto de mala gana. Pienso que las cosas ya no estaban bien, y que mejor dejarlo ahora, tomarnos un descanso, y volver después con nuevas energías, que ir directos al divorcio 5 años más tarde. Por supuesto, ni por un momento se me pasa por la cabeza que esto pueda significar una ruptura definitiva.
- Febrero del 2006, día de los enamorados: Joan y Pimkie se acuestan juntos por última vez. A la mañana siguiente, Joan no quiere ni cogerle la mano a Pimkie de camino al parking.
- Marzo del 2006: Joan le dice a Pimkie las dos palabras que más daño le han hecho hasta ahora: “Búscate la vida“. Joan dice que superar la ruptura (curioso, cuando fue él quien me dejó…
si seguimos viviendo juntos. Pimkie tiene que buscarse otro sitio al que irse a vivir. ¿La casa de mis padres? Ni por un momento contemplo esa posibilidad: fracasada, tal vez, pero humillada ¡nunca! (eso creía, ingenua de mí…
- Abril del 2006: Joan y la tarada ya salen juntos en secreto (como amigos, me dijo después)
- Abril del 2006: Pimkie se va a vivir a Terrassa. Aún no sabía nada de la relación de Joan y la tarada, aunque ahora, visto con perspectiva, me planteo de quien fue la idea de que para que Joan “pudiera superar la ruptura”, yo tenía que irme de casa…
- Abril intenso del 2006: Pimkie conoce a un golfo que le hace olvidar a Joan.
- Junio del 2006: El golfo tiene que irse para no volver, por motivos de trabajo.
- Julio del 2006: Pol tal como entra en mi vida vuelve a salir. Mi corazón parece tener puertas giratorias.
- Julio del 2006: La novia del golfo pilla un mensajito de cumpleaños y se pilla un rebote de mil pares. El golfo que ya es un poco menos golfo me llama en plena bronca con su novia para que confirme su versión de los hechos. Tiene tela. La que acaba saliendo peor parada, como siempre, Pimkie: la novia del golfo le obliga a borrar mi número, a borrar mis mensajes, a que no le llame, a que no me llame… Y él hace lo que le da la gana, como siempre, pero son unos meses bastante raros a partir de entonces.
- Julio del 2006: la tarada entra en mi vida, haciéndose pasar por Joan, y me hace creer que Joan y yo podemos volver a estar juntos. Pone patas arriba todos mis sentimientos. La ilusión me dura sólo un día, porque al día siguiente confiesa el engaño. Joan me dice que son “sólo amigos”, que NO la considera su NOVIA, y que no me lo ha dicho antes porque no le daba importancia.
- Agosto del 2006: Joan y yo nos vemos por última vez. Él me pide que no le llame, que ya me llamará él. Me pide tiempo para reflexionar, para asimilar “todo lo que se le ha venido encima“. Lo respeto y no le llamo en un mes.
- Septiembre del 2006: David, otro que ha descubierto la puerta giratoria, entra en mi vida y sale asustado. Según él, soy demasiado perfecta y también, no está preparado para tener una relación. Pues con viento fresco, querido.
- Septiembre del 2006: Joan por fin da señales de vida: me manda un mensajito para saber cómo estoy. Hablamos durante un rato, y la conclusión a la que llegamos es que me volverá a llamar ÉL, la próxima vez para quedar. Quiere que sigamos siendo amigos.
- Octubre del 2006: Lunes de explicaciones. Me quedo con la frase “Si hasta ahora no he arreglado nada -tema papeles- es porque tenía miedo de que, una vez arreglado, te perdiera. Me da miedo que no nos volvamos a ver.” ¿No es encantador?
- Octubre del 2006: La tarada golpea de nuevo. Si el lunes tenía miedo de que no nos volvamos a ver, el jueves por la noche habla con la tarada y el viernes por la mañana ya ha perdido el miedo, no quiere volverme a ver y “tenemos que rehacer nuestra vida cada uno por su lado“. ¿No es encantador? Lleva 6 meses saliendo con la tarada y ahora descubre que si somos amigos no podemos rehacer nuestra vida cada uno por su lado. Un cielo de hombre.
¿Sabéis qué? Me he cansado de luchar por algo que no sé si vale la pena. Me he cansado de recibir un disgusto tras otro cuando creo que empiezo a levantar cabeza. Me he cansado de sufrir. Estoy taaaaaaannnnnn cansada…
En esta entrada hablo de: celos, cobarde, decepción, golfo, idiotas, ilusión, independencia, ligues, mentiras, mi ex-novio, nostalgia, tristeza
En capítulos anteriores...
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Yo aprendí que en la vida todo es un fracaso hasta que empiezas a desear que Flanders se muera (Homer Simpson)
O bien… La vida es una aplastante derrota tras otra hasta que acabas deseando que muera Flanders. (Homer Simpson)
Si quieres mantener una relación civilizada, incluso de amistad, con un ex con el que has compartido casi 8 años de tu vida, lo peor que te puede pasar no es que él se empiece a comportar como un capullo después de dejarte. No. Lo peor que te puede pasar es que la primera tía con la que se líe sea una tarada como la que a mí me ha tocado padecer.
Mi ex está liado con una niñata celosa e inaguantable que no confía en él y, evidentemente, menos aún se fía de mí. Por algún motivo que sólo su perversa y retorcida mente conoce, la tarada está convencida de que Joan intentará meterse en mis bragas en cuanto ella se descuide, cosa que él no tiene la menor intención de hacer (muy a mi pesar… .
Dentro de 10 días se cumplirá el primer año desde que Joan y yo lo dejamos. Hace más de 6 meses desde que no vivimos juntos, y hace 8 meses y unos días desde la última vez que nos acostamos.
Y ahora, de repente, me llama esta mañana y para decirme que ha decidido, unilateralmente, que no nos veamos más y que tenemos que seguir nuestras vidas cada uno por su lado… Al parecer ayer estuvieron hablando, y la conclusión a la que han llegado (la conclusión a la que ha llegado ella y de la que le ha conseguido convencer) es que Joan y yo debemos seguir nuestras vidas, cada uno por su lado. Lo que en el idioma de la tarada significa que lo que Joan tiene que hacer es dejar de verme, para que a ella no la devoren los celos. (A todo esto, ¿quien se ha creído que es? ¡Ni siquiera tiene statuts oficial! No es su novia, no es su “amiga especial”, no es nada, NA-DA. O al menos eso es lo que él me dice…
A ver, querido: nuestras vidas han continuado cada una por su lado, no necesitábamos permiso para eso. Tú te has liado con una tarada, y por mi vida han pasado un golfo, un cobarde, y un número indeterminado de capullos. Creo que eso significa que cada uno ha seguido con su vida, cada uno por su lado, que es lo que a ella tanto le preocupa… ¿no?
Lo que le molesta a la tarada es que podamos seguir siendo amigos después de todo. Lo que le molesta a la tarada es que me has querido y todavía me quieres como nunca podrás quererla a ella. Y lo que a mí me molesta es que lleves un año diciéndome que quieres que seamos amigos, que no me quieres perder, que he sido lo más importante en tu vida durante mucho tiempo… Y ahora, de repente, en una tarde, ella consiga convencerte de que renuncies a todo lo que nos habíamos propuesto durante todo este tiempo.
Lo que me molesta es que me digas que no es una relación como para casarte con ella. Lo que me molesta es que me digas que tienes una relación “casta y pura” con ella, pero en cambio le resulte tan sencillo comerte la cabeza.
Lo que a mí me molesta es que ME MIENTAS cuando no tienes ningún motivo. ¿No habíamos quedado en que seríamos amigos? ¿Pues entonces porqué me mientes?
No voy a renunciar, no voy a dejar de ver a la persona que más he querido en toda mi vida. Podemos ser amigos, aunque a la tarada le pese. Va a tener que acostumbrarse.

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¡Chicos, zafarrancho de combate!
- ¡David, S.O.S! ¡Llámame, porfa! Ahora soy yo quien te necesita. Nadíe podría entenderme en este momento mejor que tú. Llévame a cenar al mexicano, andaaaaaa…
- Alfonso, este finde nos vemos en el Prat y nos consolamos las penas mútuamente. ¡Qué planazo! Rallada II parte - partida de billar - y beber cerveza hasta perder el conocimiento… Oye, ¿y si nos tiramos a la bebida directamente y sin preliminares?
- Laure, ¡todo esto es culpa tuya! Si hubieras venido el finde como dijiste y hubieras cumplido tu promesa, no habría estado de bajón todo el fin de semana, el domingo no habría hecho esa maldita llamada buscando consuelo, y no se habría liado todo como se ha liado. ¡Todo es culpa tuya!
En esta entrada hablo de: celos, decepción, idiotas, independencia, la novia de mi ex, ligues, mentiras, mi ex-novio, odio, tristeza
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