Flickr Mis fotos | Mi FotoBlog Móvil | Twitter Mi MicroBlog | Facebook Mi Facebook | Delicious Mis enlaces interesantes | Gmail Mi e-mail | hotmail Mi Messenger

 
Jun
01
    
Lo escribí el Junio-1-2008 | (12) comentarios |

Hace unos días os comenté que mi hermano y mi cuñi lo habían dejado. En realidad, ha sido _ella_ quien le ha dejado a él, después de 2 años y medio de relación, de la noche a la mañana, sin dar más explicación que el clásico “necesito tiempo” porque “se estaba agobiando“. La semana antes de dejarlo, era ella quien le estaba metiendo prisa a él para mirar pisos, irse de casa, tener hijos… Solo tienen 20 años.

Resulta que mi ex-cuñi ha empezado a trabajar hace un mes en un curro nuevo (es otra a la que los trabajos no le duran ni 3 meses, porque se agobia, está a disgusto, y los deja antes de tener otra cosa). Hace 3 semanas que lo dejó con mi hermano. Y a mí, por las explicaciones que mi hermano me dijo que le había dado (que me trajeron recuerdos nada agradables de cuando mi ex me dejó), me pasó por la cabeza que tal vez habría conocido a alguien en el trabajo. Mi madre, que trabaja en la misma empresa (sí, a eso se le llama enchufe) pero en otro turno, me dijo que eso era imposible porque no había ningún compañero ni siquiera medio potable. Muy convencida no me dejó, pero así quedó la cosa.

Y, mientras tanto, veía a mi hermano humillarse y hacer el capullo igual que yo lo hice en su momento, con la intención de recuperar algo que ya era a todas luces (al menos para mí) irrecuperable. Claro que yo lo veía desde la perspectiva de alguien que ha pasado por una situación similar, y se ha encontrado con reacciones similares de la otra parte. Lo tenía clarísimo: mi ex-cuñi está con otro, y está intentando quitarse de encima a mi hermano como puede, y por mucho que mi hermano haga no la va a recuperar, porque el motivo de que su relación se haya roto no está en él, sino en ella, en que ha conocido a otra persona.

Se da la circunstancia además de que mi ex-cuñi padece un desorden alimenticio, que no es solo un desorden alimenticio sino también una enfermedad psicológica. Seguro que sabéis a qué me refiero, lo cual no hace sino agravar la situación.

Y hace unos días me llamó mi madre para darme la noticia: hay sospechas de que mi ex-cuñi pueda estar liada con un compañero de trabajo, está haciendo total dejación de sus funciones en el curro (no da ni golpe, vamos), y siempre se la ve muy arrimada a un compañero con el que tiene más roce que con el resto. Ella lo niega, evidentemente, pero sus excusas suenan a un falso que lo flipas.

Que te dejen sienta fatal. Pero sienta peor que te dejen y encima te mientan, porque la cara de gilipollas no se te quita en una buena temporada. Me duele que mi hermano tenga que pasar por lo que yo pasé, sangro por dentro cuando lo veo destrozado y llorando la pérdida como un niño pequeño. La pregunta más difícil de responder en estos casos siempre es

Y si me quiere, ¿por qué me hace esto?

Mi hermano estuvo ahí cuando mi ex me dejó y me ayudó a superarlo, aunque sus lealtades estuvieran algo confusas. Y ahora se me parte el alma a mí de verlo así de deshecho.

En esta entrada hablo de: , , , , , ,

En capítulos anteriores...