| |
|
|
|
|
|
|
|
… Piticlín, piticlín …
Suena mi móvil. Es una llamada inesperada. ¡Es mi golfo! Que me llama para reclamarme los minutos de la atención que no le presto y que le corresponden por derecho. Como llevo unos cuantos días sin hacerle mucho caso, me llama para protestar.
Lo hace poniendo su mejor voz de seductor, pero le calo enseguida porque le conozco bien. Me pone excusas que ni cuelan ni han colado nunca: “Es la voz de recién levantado. Ayer trabajé y…”
…
Historia medio real en la que él, como siempre, es el “casi-héroe” de la jornada. Le tengo dicho que él de pequeño quería ser un súper-héroe, y el que le pillaba más a mano era una tortuga ninja.
El caso es que viene. Este sábado se pilla un tren y se presenta en Barcelona “just for party“: sólo para que nos vayamos de fiesta, y el domingo se vuelve a Pamplona.
¡Cómo son los hombres! Estás unos días sin llamarles, les dices que en este momento hay otro que ocupa tu atención, y son capaces de meterse en el cuerpo casi 1.000 km en dos días para verte. ¡Con un par! A este paso, monto una academia.
Hasta ha llegado a decirme ¡que me ha echado de menos! ¡Él! ¡El mayor canalla que campa por el mundo -que yo conozca-! No me lo puedo creer. Advierte que con esos “te he echado de menos” hay que tener mucho cuidado. Pero conmigo se siente cómodo y relajado. ¡Peor para él!
También me advierte de que en principio viene, pero que no me haga muchas ilusiones. En su línea. De momento, he comprado casi medio kilo de chuches de las que le gustan, esas que huelen como mi perfume. Si viene, nos las comeremos a medias, en los ratos libres; y si no viene, me endulzarán una nueva desilusión, a las que ya me tiene acostumbrada. Y será responsable de los michelines que esas chuches me pongan. Que digo yo que medio kilo de chuches me pueden hacer engordar… ¡pues medio kilo! ¿no?
En esta entrada hablo de: dudas, golfo, ilusión, ligues
En capítulos anteriores...
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
Desde que te conozco, nunca me he planteado que a lo mejor el que seas un impresentable tal vez tenga sus ventajas…Con suerte, igual haces como siempre y no te presentas… Quien sabe.
Tengo ganas de verte.Lo malo (para tí) es que sólo tengo ganas de verte.
Y lo malo (para mí) es que tengo miedo de verte.
¿Porqué tienes que poner las cosas tan difíciles? ¡Con lo fácil que era cuando estabas aquí y no me preocupaba de estas cosas…!
En esta entrada hablo de: decepción, dudas, golfo, ilusión, ligues
En capítulos anteriores...
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
Cada vez que me das un disgusto, ya no lloro, pero me compro un pijama. Cariño, vas a ser mi ruina.
Si no fuera porque me desvelaste y no me pude volver a dormir en dos horas, pensaría que lo de anoche lo soñé. Y es que sólo a tí se te ocurre llamar a ciertas horas… Las 6 de la mañana, las 12 de la noche… A esas horas, las personas decentes y responsables, y las marmotas como yo, estamos durmiendo, querido.
No me enfado contigo, pero que sepas que te lo montas fatal. Me enfado conmigo misma, porque no soy quien para dar lecciones. Como estratega, no valgo un duro. Si le contara a Sun Tzu mi peripecia, me daría de collejas hasta que se le cansara la mano. “¿Es que no te he enseñado nada?”. El Arte de la Guerra, máxima namber guan:
- Si no es ventajoso, no actúes
- Si no hay peligro, no presentes batalla
¿Y qué hago yo? Pues todo lo contrario, con un par. Y es que los celos me nublaron la visión. Aún no sé porqué dije lo que dije, me la jugué y metí la pata. Y ahora no hay forma de echarme atrás. Este puente me la juego. Deseadme suerte. Respirar hondo, valor, y al toro…
En esta entrada hablo de: celos, decepción, dudas, golfo, ligues
En capítulos anteriores...
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
Los ojos verdes más bonitos de toda España vuelven a estar libres.
Y su propietario me llama para decirme: “Te hice caso“.
¡Cuidado, chicas, que este golfo anda otra vez suelto!
¡Ay, qué peligro tiene mi niño, y qué ganas tengo de verte!
En esta entrada hablo de: celos, decepción, dudas, golfo, ligues
En capítulos anteriores...
|
|
|
|
Página 1 de 11
|
|