Yo pensaba que eso de que cuando los padres se divorcian, utilicen a los hijos como arma arrojadiza es más de épocas en las que hay algo que ganar o perder: custodia, piso, pensión alimenticia, etc. Pero que con veintitantos mis padres nos utilicen a mi hermano y a mí como arma, me resulta extraño.
Y ahora me encuentro nadando entre dos aguas porque primero mi padre me metió de lleno en el conflicto al “auto-invitarse” a vivir en mi casa mientras encontraba piso, y ahora mi madre se ha lanzado en plancha al decirle a mi padre que yo creo que su comportamiento es el de un capullo impresentable (lo cual es cierto, pero también creo que mi padre puede vivir perfectamente sin esa información), y que no quiero que venga a vivir con Ifo y conmigo (lo cual también es cierto, creo que debería asumir las consecuencias de sus propias decisiones, pero eso no significa que vaya a dejar tirado a mi padre sin un sitio donde dormir), con lo que ahora mi padre, orgulloso como él solo, no quiere venir a mi casa.
Así que ahora estoy entre dos aguas:
- Si acojo a mi padre en nuestra casa, soy una ZORRA por ponerme de su parte a pesar de todo lo que ha hecho.
- Y si no le dejo venir mientras encuentra otro sitio, soy una ZORRA por dejarle en la calle.
¿Hay alguna forma de salir bien parada de una situación así?
En esta entrada hablo de: discusión, divorcio, dudas, familia, idiotas, mi madre, mi padre
Mis fotos
Mi FotoBlog Móvil
Mi VídeoBlog
Mi MicroBlog
Mi Facebook
Mis enlaces interesantes
Mi e-mail
Mi Messenger



