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La madre de todos los empachos…

… consiste en pensar que todo lo que ves en esta mesa repleta de ibéricos, son sólo los aperitivos de una cena para 10 personas, que los platos verdes que se ven en la foto son de postre y casi no caben en la mesa, y que aún faltan por servir las gambas a la plancha, el pulpo a la gallega, la tradicional sopa de galets, las paletillas de cordero al horno, las patatas gratinadas con bacon, el postre, y los turrones. Madredelamorhermoso. ¿Crisis? ¿Qué coño es eso?
Para cuando dieron las uvas ya no nos cabía un solo gramo más de ibéricos, marisco o cordero en el cuerpo humano. Esta mañana, solo de ver en la cocina todos los manjares que sobraron de ayer, me han dado arcadas.
En vista de todo lo que sobró ayer, no nos quedó más remedio que convocar una cumbre familiar para hoy, a ver si entre todos conseguíamos acabar con las sobras. Pero ni por esas. He tenido que empaquetarles en tuppers parte de la comida a mis padres y a mis suegros, y aún me ha sobrado suficiente papeo como para no tener que cocinar en dos días. Después de lo de ayer, los excesos navideños de los que hablaba el otro día parecen una merendola campestre.
En esta entrada hablo de: convivencia, dinero, familia, fotos, idiotas, matrimonio, Navidad, Sociedad
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Domingo por la noche, sofá, viendo Lex en la tele, abrazados, la cabeza en tu pecho, tus brazos rodeándome, reir juntos, tus caricias, tus besos, tu risa…
Me encantan estos momentos, no los cambiaría por nada del mundo.
(Moderen su lenguaje, señoritas: De vez en cuando yo también tengo derecho a ponerme cursi)
En esta entrada hablo de: amor, convivencia, familia, Ifoxe, ilusión, matrimonio
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Como te lo cuento. Esta es una de las búsquedas que hacía alguien en google, y sorprendentemente, le llevaban hasta mi blog: “mi novia es demasiado feminista“.
Diplomatic OFF:
Un buen par de hostias te daba yo, para que llores con motivo.
De verdad que no me lo explico. ¿Y no se te ha ocurrido pensar que quizá es que tú eres demasiado machista, querido? No, probablemente eso ni se lo plantea. Compadezco a la pobre novia, de verdad.
Cuando volvimos de la luna de miel, le explicamos a mi madre una anécdota ocurrida durante el viaje. Resulta que para contratar las excursiones en cada puerto, tuvimos que rellenar un formulario con nuestros nombres y otra información. Pues en el espacio para los nombres y apellidos, a Ifo, que es un poco antiguo el pobre para según que cosas, le hacía gracia que pusiera mi nombre, mi primer apellido, y en lugar de mi segundo apellido, la fórmula “de…” y su primer apellido. En algún lugar lo había visto, y le hacía gracia. Días después le enseñé este post de Chapi Escarlata sobre este tema, pero él no sabía entonces que se trataba de la fórmula que utilizaban las mujeres casadas durante el franquismo:
Cuando estéis casadas, pondréis en la tarjeta vuestro nombre propio, vuestro primer apellido y después la partícula de, seguida del apellido de vuestro marido. Por ejemplo, Carmen García de Marín. Es la fórmula más agradable, puesto que no perdemos nuestra personalidad, sino que sigue siendo Carmen García, que pertenece al señor Marín…
Se trata de un extracto de los libros de la Sección Femenina de Falange Española de las JONS, que tenían que aprender las niñas en el colegio. Aún así, pese a que yo ya sabía esto y me parecía aberrante, como me puso esa carita suya de cachorrito que ha hecho una trastada, y él no sabía esto, sino que era una fórmula que había visto y le hacía gracia, accedí sin darle mayor importancia y puse mi nombre, mi primer apellido, la partícula de, y su primer apellido. Le dí el capricho, sabiendo que no iba a consentir que ese detalle tuviera mayores consecuencias. Y al volver, le expliqué a mi madre toda la historia. Su consejo fue de los que no dejan lugar a dudas:
Ni un paso atrás, ni para tomar impulso.
Probablemente, si mi marido fuese este chico, habría buscado en internet esa misma noche: “mi suegra es demasiado feminista y resulta una mala influencia para mi mujer“. En cuanto al chaval que buscó en google “mi novia es demasiado feminista“, solo se me ocurre darle un consejo: háztelo mirar. No estoy segura de si lo tuyo se cura o es de por vida, pero al menos tu novia vivirá más tranquila. Eso, si no te deja antes por capullo machista.
En esta entrada hablo de: amor, blogs, cabreo, celos, convivencia, familia, feminismo, idiotas, Ifoxe, independencia, luna de miel, matrimonio, mi madre, mujer, Sociedad
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