Flickr Mis fotos | Mi FotoBlog Móvil | Twitter Mi MicroBlog | Facebook Mi Facebook | Delicious Mis enlaces interesantes | Gmail Mi e-mail | hotmail Mi Messenger

 
Ene
25
    
Lo escribí el Enero-25-2007 | (2) comentarios |

Os pongo en antecedentes:

Hace unos días, hablando de la blogocena cerdanyolense, comentábamos la posibilidad de llevar novios o no. Comenté que Caramelito empezaba a ponerse un poquito celosillo de Tako, y que después de ver que Tako me había dedicado un par de posts en su blog, fijo que también querría venir a la blogocena. A raíz de eso, Tako dijo de no ir, y Caramelito (a partir de ahora le llamaré por su nick, Ifoxe) le pidió a Tako que viniera a la quedada, porque si no a él le iba a tocar dormir en el sofá…

Y esta escena me trajo a la memoria escenas de mi pasado:

Cuando aún salía con mi difunto, él solía decir (con esa simpatía que le caracteriza… ¡ejem!) que el día que tuviéramos piso, pondría en el comedor el sofá más cómodo que encontrara, para que cuando le mandara a dormir al sofá a él no le importara. Lo cual es un reconocimiento implícito de que asumía que iba a hacer cosas que me harían enfandar hasta el punto de enviarle a dormir al sofá, y ya se estaba preparando para las consecuencias… Reconozco que esta afirmación ya debería haberme movido a desconfiar, pero ¿qué queréis? Una es así de imbécil.Años después, nos compramos un piso y pusimos en el comedor el sofá más cómodo que encontramos. Y, efectivamente, hizo cosas que me hicieron enfandar. Pero cuando me hacía enfadar no era él quien se marchaba a dormir al sofá ni aunque yo se lo pidiera, no: su respuesta solía ser del tipo “¿Que YOOooo me vaya a dormir al sofá? ¡¡Y una pxllx!! Si no quieres dormir conmigo, al sofá te vas tú“. Encantador, ¿no?

Esta mañana me he despertado y estabas a mi lado, abrazándome. Y he vuelto a ser consciente, una vez más, de la suerte que tengo. De lo bien que me cuidas. De lo tierno que eres conmigo. De lo bonito que es todo esto que nos está pasando. De lo mucho que TE QUIERO.

En esta entrada hablo de: , , , , , ,

En capítulos anteriores...



 
Ene
22
    
Lo escribí el Enero-22-2007 | (4) comentarios |

I. El baño

bañoEs tarde, he dormido poco, ha sido un día agotador y estoy cansada. Un baño relajante con mucha espuma, unos momentos de relax, y ahí estás tú, sentado junto a la bañera, contemplándome, jugueteando con el agua, recorriéndome con tu mirada, con esa mirada tan dulce que me tiene loquita…

Es de esos momentos que no se pueden olvidar, es una imagen que se ha quedado grabada en mi mente y no quiero que se marche de ahí: tu camisa negra, las mangas recogidas por encima de los codos, sentado sobre la alfombra del baño con las piernas cruzadas, el trapo de cocina entre las piernas porque acababas de fregar los platos… Y esa mirada. Sobre todo esa mirada. No son tus preciosos ojos verdes: es tu mirada, que no sé qué tiene pero me ha vuelto loca.

Fue el momento más tierno, dulce y romántico que he vivido nunca. Las palabras se me quedan cortas para expresar lo que sentí en aquel momento.

II. Llevaba toda la mañana deseando hacerlo…

Beso bajo la lluviaCasi toda la mañana trabajando juntos, sin poder aguantar las ganas de acariciarnos, de besarnos… Esto de ser compañeros de trabajo es un lujo, pero a la vez una tortura. Llega la hora de comer, después de salir de la oficina, caminamos apenas 10 pasos, vemos la entrada de un parking subterráneo, me lleva hacia él y me da un beso largo, intenso, apasionado… ¡Uuuuffff! Horas después, todavía tiemblo sólo de recordarlo. Tu mirada, mientras susurrabas: “Llevaba toda la mañana deseando hacerlo“. Y yo, carinyu, también me moría de ganas.

III. ¿Has visto la sonrisa que te ha pegado?

Tomando un café en el bar de siempre, esperando para pagar, nos encontramos con una compañera de trabajo. Pero no una compañera de trabajo cualquiera, no: precisamente, LA compañera de trabajo de la que llevamos días hablando; precisamente, la que Caramelito me decía que le pegaba unas miradas descaradas sin cortarse un pelo. Tengo que admitir que, en la oficina, nunca he interceptado esas miradas que él dice, pero desde hoy ya no me queda ninguna duda.

Decía que estábamos esperando para pagar los cafés cuando nos encontramos con esa compañera de trabajo. Le ha pegado un repaso a MI chico como si se lo quisiera comer desnudándolo con la mirada, y le ha enviado una sonrisa que le faltaba cara para poner tanto diente y un ¡HOLA! (encantada-de-haberte-visto, ya-me-has-alegrado-el-día) que un poco más y le salto encima en plan leona. ¿Se habría dado cuenta de que YO estaba allí, o pasaba olímpicamente de LA NOVIA?

Le digo: ¿Pero tú has visto la sonrisa que te ha pegado?
Pero pienso: ¿Se puede saber quien se ha creído esta petarda que és?

Y él, encantado de verme celosa celosilla: Me encanta cómo eres.

Grrrrggg!!

En esta entrada hablo de: , , , ,