Flickr Mis fotos | Mi FotoBlog Móvil | Twitter Mi MicroBlog | Facebook Mi Facebook | Delicious Mis enlaces interesantes | Gmail Mi e-mail | hotmail Mi Messenger

 
Ago
28
    
Lo escribí el Agosto-28-2008 | (9) comentarios |

Como te lo cuento. Esta es una de las búsquedas que hacía alguien en google, y sorprendentemente, le llevaban hasta mi blog: “mi novia es demasiado feminista“.

Diplomatic OFF:

Un buen par de hostias te daba yo, para que llores con motivo.

De verdad que no me lo explico. ¿Y no se te ha ocurrido pensar que quizá es que tú eres demasiado machista, querido? No, probablemente eso ni se lo plantea. Compadezco a la pobre novia, de verdad.

Cuando volvimos de la luna de miel, le explicamos a mi madre una anécdota ocurrida durante el viaje. Resulta que para contratar las excursiones en cada puerto, tuvimos que rellenar un formulario con nuestros nombres y otra información. Pues en el espacio para los nombres y apellidos, a Ifo, que es un poco antiguo el pobre para según que cosas, le hacía gracia que pusiera mi nombre, mi primer apellido, y en lugar de mi segundo apellido, la fórmula “de…” y su primer apellido. En algún lugar lo había visto, y le hacía gracia. Días después le enseñé este post de Chapi Escarlata sobre este tema, pero él no sabía entonces que se trataba de la fórmula que utilizaban las mujeres casadas durante el franquismo:

Cuando estéis casadas, pondréis en la tarjeta vuestro nombre propio, vuestro primer apellido y después la partícula de, seguida del apellido de vuestro marido. Por ejemplo, Carmen García de Marín. Es la fórmula más agradable, puesto que no perdemos nuestra personalidad, sino que sigue siendo Carmen García, que pertenece al señor Marín…

Se trata de un extracto de los libros de la Sección Femenina de Falange Española de las JONS, que tenían que aprender las niñas en el colegio. Aún así, pese a que yo ya sabía esto y me parecía aberrante, como me puso esa carita suya de cachorrito que ha hecho una trastada, y él no sabía esto, sino que era una fórmula que había visto y le hacía gracia, accedí sin darle mayor importancia y puse mi nombre, mi primer apellido, la partícula de, y su primer apellido. Le dí el capricho, sabiendo que no iba a consentir que ese detalle tuviera mayores consecuencias. Y al volver, le expliqué a mi madre toda la historia. Su consejo fue de los que no dejan lugar a dudas:

Ni un paso atrás, ni para tomar impulso.

Probablemente, si mi marido fuese este chico, habría buscado en internet esa misma noche: “mi suegra es demasiado feminista y resulta una mala influencia para mi mujer“. En cuanto al chaval que buscó en google “mi novia es demasiado feminista“, solo se me ocurre darle un consejo: háztelo mirar. No estoy segura de si lo tuyo se cura o es de por vida, pero al menos tu novia vivirá más tranquila. Eso, si no te deja antes por capullo machista.

En esta entrada hablo de: , , , , , , , , , , , , , ,


 
Nov
30
    
Lo escribí el Noviembre-30-2007 | (7) comentarios |

Si tener una bronca me deja chafada y triste, tener una bronca completamente estúpida, de esas que ni siquiera llegan a la categoría de bronca sino más bien de mal rollo general y estar de morros, por un tema absurdo como salir del trabajo más tarde de la cuenta y no llegar a tiempo para comer juntos, aderezado con malentendidos que solo a una mente retorcida se le ocurrirían, como por ejemplo que todo estaba pensado desde un primer momento para estar sola sin tener que admitirlo abiertamente… cuando la bronca alcanza este nivel, ya no es que me quede triste y abatida: es que me hacen sentir enferma y cansada, se me quitan las ganas de hacer nada, de intentar nada, me quedo con la amarga sensación de que todo es inútil, de que no vale la pena esforzarme en intentar arreglarlo porque es todo tan absurdo que no hay por dónde cojerlo.

Mejor dejarlo estar. No tengo ganas de insistir, y si lo hago, me parece que me voy a poner de más mala leche todavía. Ya se le pasará. Supongo.

—–

P. S. : Lo peor de todo es que creo que hay algo más, algo que él no me ha dicho pero intuyo que tiene que ver con los celos. Unos celos que, por otro lado, no tienen ninguna razón de ser, pero hacérselo entender es otra historia.

En esta entrada hablo de: , , , , , ,

En capítulos anteriores...



 
Ago
29
    
Lo escribí el Agosto-29-2007 | (14) comentarios |

Discusión de parejaTodas las parejas discuten de vez en cuando. Si alguna pareja no discute nunca, solo puede ser porque siempre ceden sin cuestionarse nada. No sé cómo se lo montarán, si en plan “la última vez cedí yo, ahora te toca a tí“, o si siempre cede uno de los miembros de la pareja, ni tampoco sé cuanto tiempo se pueden mantener estas situaciones. En cualquier caso, yo no conozco a ninguna que pueda decir que NUNCA ha tenido una discusión más o menos sonada.

Yo creo que estas discusiones, si se enfocan bien y desde el respeto mútuo, fortalecen a la pareja, nos ayudan a conocernos el uno al otro, a apreciar nuestras diferencias, a saber identificar lo que al otro le saca de quicio…

Pero hay momentos en los que todo se junta y se amontona, y las situaciones conflictivas se disparan:

  • los nervios por el nuevo piso, las prisas para tenerlo todo organizado para cuando llegue el día de la mudanza, los precios y los plazos en las tiendas de muebles, buscar los muebles perfectos que nos gusten a los dos y que nos podamos pagar, patearnos tiendas y tiendas de muebles y no solo IKEA, comparar precios y condiciones, cansancio, agotamiento físico y mental…
  • Cuando uno de los dos cree que le está poniendo mucha ilusión y no es correspondido con la misma ilusión por parte de su pareja, y en lugar de eso cree que le está forzando y que va demasiado acelerada para el ritmo que a él le gustaría…
  • Mi síndrome premenstrual, el hecho de estar más sensible de lo normal, que me afecte más de la cuenta el hecho de no notarle todo lo ilusionado que a mí me gustaría, que me diga que me voy a tener que portar muy bien con él para que me acompañe a mirar tiendas de muebles, como si fuese únicamente cosa mía, aunque lo diga en broma…
  • Y a todo eso añádele una situación que a él no le hace ninguna gracia pero que ya se venía larvando desde hace tiempo y los dos sabíamos que tarde o temprano pasaría, celos

Y todo esto, junto y el mismo día. La crisis está servida y explota por una tontería, que encima nada tiene que ver, en el momento más inoportuno. Cuando uno piensa: ¡Joder!, ¿por qué me complica la vida? y el otro piensa ¡Joder!, ¿por qué no me escucha? Y ya la tienes liada.

A él le asusta que discutamos, porque cree que en cada discusión me pierde un poquito, nos alejamos un poquito más. Yo creo todo lo contrario, que en cada discusión le conozco un poquito mejor, nos acercamos un poquito más. Pero eso no quita para que me quede un regusto desagradable cuando discutimos, ni que me coja un bajón espectacular cuando necesito que me abrace y él me suelta que _los dos_ tenemos los mismos defectos… ¡Pues vaya consuelo!

Lo que yo necesito es que me acompañes, que seas mi compañero, que estés a la altura de lo que espero de tí en una situación como la que estamos pasando. Que tires adelante conmigo, con la misma ilusión que le pongo yo a nuestro recién estrenado status de “pareja de techo” con todos los papeles, a nuestros planes de futuro. Que si te hace la misma ilusión que a mí, me lo demuestres, en lugar de hacerme sentir como si te estuviera presionando para hacer algo que no quieres y que te tengo que compensar por el esfuerzo que te supone. Porque es muy frustrante, me quita las ganas y la ilusión. Y eso es mucho más peligroso que tener una discusión de vez en cuando como cualquier pareja normal.

pareja-amor

En esta entrada hablo de: , , , , ,

En capítulos anteriores...



 
Jul
03
    
Lo escribí el Julio-3-2007 | (8) comentarios |

En todas las historias, siempre hay al menos dos versiones. Yo ayer dí la mía, y para ser ecuánimes, ahora le toca a él dar la suya, ya que de lo contrario no estaría siendo justa con él. Y lo cierto es que ayer no fui justa con él. Me centré exclusivamente en como me sentía yo sin tomar en consideración contexto, motivos y, llamémosle, circunstancias atenuantes. Y hay de todo. Tiene razón en que no fui nada justa con él, una vez más volví a comportarme como una niña mimada y egoísta, sin tener en cuenta sus sentimientos. Este post es un mea culpa y un intento de desagravio, si es que puedo…

Para empezar, como os comenté, debo hacer hincapié en que fue el primer fin de semana que nos quedamos en casa para que él pudiera jugar, que ha estado desconectado mogollón de tiempo de sus amigos y de su hobby preferido y en ningún momento se ha quejado. He sido yo la que, a las primeras de cambio, ya se está quejando. Como os comenté,

Este ha sido el primer fin de semana que nos lo pasamos así, y el domingo por la noche quise poner las cartas boca arriba.

Un solo fin de semana, hasta ahora no habíamos tenido ningún tipo de problema por esto, y para un fin de semana que a él le apetece quedarse, me pongo hecha una fiera. No tenía derecho a quejarme como me quejé, porque nunca me ha puesto pegas para ir a ningún sitio ni para salir cuando a mí me ha apetecido. He sido yo quien se ha puesto excesivamente a la defensiva sin motivo alguno.

Por otro lado, no valoré como se merecía el esfuerzo que él hizo cuando salimos por la tarde de compras. Fuimos al Baricentro y al Ikea, nos pasamos varias horas caminando, sobre todo en Ikea que siempre he dicho que es como un laberinto para hamsters, en el que te hacen recorrerte toda la tienda aunque solamente queríamos comprar (perdón: aunque me empeñé en que quería comprar) una especie de funda para colgar en el sofá donde tener guardados todos los mandos a distancia, en lugar de tenerlos desperdigados por toda la casa. Al final cayó también un nuevo puff y un felpudo con la famosa inscripción “Bienvenidos a la República Independiente de mi casa” (en catalán!). No falla, precisamente para eso te hacen recorrerte toda la tienda. En fin, él seguía todavía con las piernas doloridas por la quemada que aún no ha acabado de curar del todo, y a pesar del dolor de las piernas no se quejó en toda la tarde y me siguió sin rechistar.

Claro que me dijo que iba a ser difícil. Es que no le entraba en la cabeza que para un fin de semana que a él le apetecía quedarse jugando, y encima con el dolor de piernas que tenía que no le apetecía para nada salir, yo me pusiera a protestar como lo hice.

Yo me sentí bastante sola durante todo el día, es cierto, pero también lo es que él estuvo pendiente de mí. Yo le necesitaba más cerca, pero él desconectó cuando se lo pedí y cumplió cuando se comprometió a hacerlo. El hecho de que me sintiera tan sola creo, mirando en perspectiva y con cierta objetividad, se debió más a mi propio estado de ánimo (premenstrual, y lo tonta que me pongo en esos días*) que a su actitud en realidad.

En fin, que todas las historias tienen al menos dos versiones, como dos caras tienen las monedas. Y que me arrepiento muchísimo de haberme dejado llevar por la rabia y el ombliguismo con todo lo que dije ayer, sin mirar a mi alrededor y sin prestarle la más mínima atención a lo que él sentía. Lo siento, lo siento muchísimo.

* Sí, ya sé que como excusa es patética, pero es cierto que me pongo tontísima e inaguantable los días antes de tener la regla…

En esta entrada hablo de: , , , , ,

En capítulos anteriores...



 
Jul
02
    
Lo escribí el Julio-2-2007 | (13) comentarios |

Ahora que ya me estaba acostumbrando a sus celos, va y se retuerce sobre sí mismo y se pone en plan pasota. Me desconcierta y me deja para el arrastre.

Ayer le necesitaba más que nunca, estaba de bajón y le necesitaba cerca, pendiente de mí, mimándome, abrazándome, besándome… Como había sido hasta hace poco. Pero no estuvo tan cerca como yo necesitaba, y eso me puso todavía más triste. Con ese panorama, el día no podía acabar bien, y acabamos durmiendo cada uno a un lado de la cama.

World of WarcraftCreo que mi petición es bastante razonable, que no nos quedemos TODOS los fines de semana encerrados en casa, que de vez en cuando salgamos por ahí, a cenar, al cine, a tomar algo… lo que sea. Pero me dijo que será difícil y se puso a la defensiva. No pido tanto, solo un fin de semana al mes, o así.

Ya me habían advertido tanto él como sus amigos que convivir con un jugador de juegos on-line es complicado, que se crean auténticas comunidades virtuales, que la competitividad es máxima, las pruebas son complicadas, las misiones son auténticos retos y llegan a enganchar, pasándose horas y horas frente al ordenador, conectado con sus amigos, luchando contra las hordas enemigas… Bueno, en fin, un mundo.

Lo que no me esperaba es que ese hobby conlleve pasarnos TODOS los fines de semana encerrados en casa, él frente al ordenador y yo espachurrada en el sofá zapeando… No es plan. Este ha sido el primer fin de semana que nos lo pasamos así, y el domingo por la noche quise poner las cartas boca arriba.

Esto no va a ser así siempre, ¿verdad? Saldremos de vez en cuando, ¿no? Yo no me voy a oponer, ni te voy a apartar de tus amigos, ni te voy a prohibir que tengas tu hobby, pero esto de quedarnos TODOS los fines de semana encerrados en casa, como que va a ser que no…

Y su respuesta me puso los pelos de punta: va a ser difícil… Y toda una serie de rodeos casi incomprensibles para mí. Y nos fuimos a la cama sin conseguir llegar a un acuerdo, aunque creo que se lo estaba poniendo bastante fácil: no pido tanto, solo de vez en cuando, pongamos un fin de semana al mes… Nada, no quiso llegar ni siquiera a un acuerdo de mínimos. Esto pinta peor que las negociaciones sobre Constitución EuropeaSeguir leyendo… »

En esta entrada hablo de: , , , , , ,

En capítulos anteriores...



 
May
24
    
Lo escribí el Mayo-24-2007 | (3) comentarios |

Ayer tuvimos la enganchada más gorda de las (pocas) que hemos tenido hasta ahora. Todo acabó bien, aunque como en cada bronca, las dos partes se dejan unos cuantos pelos en la gatera (y, en esta ocasión además una de las partes acabó con una resaca monumental después de zascarse casi una botella entera de Malibú a palo seco en menos de dos horas…Wink

A veces parece increíble como una serie de malentendidos y de coincidencias pueden llevar a una situación tan absurda por un lado y tan desagradable por otro…

Después de creer que estaba a punto de perderme, tengo la sensación de que ahora sus “Te Quiero” tienen una intensidad desconocida hasta ahora. Creyó haber metido la pata hasta el fondo (y no negaré que de verdad me cabreé mucho), y casi se vuelve loco de celos al pensar que me había refugiado en los brazos de otro por su estupidez. Cuando llegué a casa, se me partió el corazón al verle destrozado emocionalmente. Yo estaba cabreada, pero él estaba deshecho. Diox, solo quería abrazarle, calmarle, mimarle, quererle…

No obstante, el hecho simplemente de que podamos llegar a situaciones tan peligrosas para nuestra relación deben llevarnos a reflexionar sobre los motivos últimos que nos ponen al límite, más allá de los que nos han llevado a esta situación en concreto. No quiero que vuelva a suceder, no quiero perderle, no quiero que sufra, no quiero sufrir. No si puedo evitarlo.

Sé que todo es inseguridad, aún no le entra en la cabeza que pueda quererle, y cuando duda, se tambalea. Y hace que todo se tambalee a su alrededor.

Pues se te va a tener que meter en la cabeza, Carinyu: TE QUIERO,

estoy contigo porque te quiero y en mi vida no hay otro hombre que no seas tú.

En esta entrada hablo de: , , , , ,

En capítulos anteriores...



 
Ene
25
    
Lo escribí el Enero-25-2007 | (2) comentarios |

Os pongo en antecedentes:

Hace unos días, hablando de la blogocena cerdanyolense, comentábamos la posibilidad de llevar novios o no. Comenté que Caramelito empezaba a ponerse un poquito celosillo de Tako, y que después de ver que Tako me había dedicado un par de posts en su blog, fijo que también querría venir a la blogocena. A raíz de eso, Tako dijo de no ir, y Caramelito (a partir de ahora le llamaré por su nick, Ifoxe) le pidió a Tako que viniera a la quedada, porque si no a él le iba a tocar dormir en el sofá…

Y esta escena me trajo a la memoria escenas de mi pasado:

Cuando aún salía con mi difunto, él solía decir (con esa simpatía que le caracteriza… ¡ejem!) que el día que tuviéramos piso, pondría en el comedor el sofá más cómodo que encontrara, para que cuando le mandara a dormir al sofá a él no le importara. Lo cual es un reconocimiento implícito de que asumía que iba a hacer cosas que me harían enfandar hasta el punto de enviarle a dormir al sofá, y ya se estaba preparando para las consecuencias… Reconozco que esta afirmación ya debería haberme movido a desconfiar, pero ¿qué queréis? Una es así de imbécil.Años después, nos compramos un piso y pusimos en el comedor el sofá más cómodo que encontramos. Y, efectivamente, hizo cosas que me hicieron enfandar. Pero cuando me hacía enfadar no era él quien se marchaba a dormir al sofá ni aunque yo se lo pidiera, no: su respuesta solía ser del tipo “¿Que YOOooo me vaya a dormir al sofá? ¡¡Y una pxllx!! Si no quieres dormir conmigo, al sofá te vas tú“. Encantador, ¿no?

Esta mañana me he despertado y estabas a mi lado, abrazándome. Y he vuelto a ser consciente, una vez más, de la suerte que tengo. De lo bien que me cuidas. De lo tierno que eres conmigo. De lo bonito que es todo esto que nos está pasando. De lo mucho que TE QUIERO.

En esta entrada hablo de: , , , , , ,

En capítulos anteriores...



 
Ene
22
    
Lo escribí el Enero-22-2007 | (4) comentarios |

I. El baño

bañoEs tarde, he dormido poco, ha sido un día agotador y estoy cansada. Un baño relajante con mucha espuma, unos momentos de relax, y ahí estás tú, sentado junto a la bañera, contemplándome, jugueteando con el agua, recorriéndome con tu mirada, con esa mirada tan dulce que me tiene loquita…

Es de esos momentos que no se pueden olvidar, es una imagen que se ha quedado grabada en mi mente y no quiero que se marche de ahí: tu camisa negra, las mangas recogidas por encima de los codos, sentado sobre la alfombra del baño con las piernas cruzadas, el trapo de cocina entre las piernas porque acababas de fregar los platos… Y esa mirada. Sobre todo esa mirada. No son tus preciosos ojos verdes: es tu mirada, que no sé qué tiene pero me ha vuelto loca.

Fue el momento más tierno, dulce y romántico que he vivido nunca. Las palabras se me quedan cortas para expresar lo que sentí en aquel momento.

II. Llevaba toda la mañana deseando hacerlo…

Beso bajo la lluviaCasi toda la mañana trabajando juntos, sin poder aguantar las ganas de acariciarnos, de besarnos… Esto de ser compañeros de trabajo es un lujo, pero a la vez una tortura. Llega la hora de comer, después de salir de la oficina, caminamos apenas 10 pasos, vemos la entrada de un parking subterráneo, me lleva hacia él y me da un beso largo, intenso, apasionado… ¡Uuuuffff! Horas después, todavía tiemblo sólo de recordarlo. Tu mirada, mientras susurrabas: “Llevaba toda la mañana deseando hacerlo“. Y yo, carinyu, también me moría de ganas.

III. ¿Has visto la sonrisa que te ha pegado?

Tomando un café en el bar de siempre, esperando para pagar, nos encontramos con una compañera de trabajo. Pero no una compañera de trabajo cualquiera, no: precisamente, LA compañera de trabajo de la que llevamos días hablando; precisamente, la que Caramelito me decía que le pegaba unas miradas descaradas sin cortarse un pelo. Tengo que admitir que, en la oficina, nunca he interceptado esas miradas que él dice, pero desde hoy ya no me queda ninguna duda.

Decía que estábamos esperando para pagar los cafés cuando nos encontramos con esa compañera de trabajo. Le ha pegado un repaso a MI chico como si se lo quisiera comer desnudándolo con la mirada, y le ha enviado una sonrisa que le faltaba cara para poner tanto diente y un ¡HOLA! (encantada-de-haberte-visto, ya-me-has-alegrado-el-día) que un poco más y le salto encima en plan leona. ¿Se habría dado cuenta de que YO estaba allí, o pasaba olímpicamente de LA NOVIA?

Le digo: ¿Pero tú has visto la sonrisa que te ha pegado?
Pero pienso: ¿Se puede saber quien se ha creído esta petarda que és?

Y él, encantado de verme celosa celosilla: Me encanta cómo eres.

Grrrrggg!!

En esta entrada hablo de: , , , ,