Diario Personal
Blog basado en hechos reales
Cualquier excusa es buena para no trabajar #2
¿Hay algo más horrible que tener que darle la razón a alguien que te cae mal? Porque _ahora sí_ hace un frío del carajo y tengo las manos heladas. A las 10 de la mañana la cosa no era paro tanto. Y, de hecho, ahora sigue sin ser para tanto como paran tener que ponerse una bufanda y un forro polar y subirse la capucha, aunque con las manos frías cuesta bastante teclear y no cometer faltas de ortografía, por no mencionar lo molesto que es.
Sé que rulan por la oficina un par de estufas pequeñitas, y una de ellas además es precisamente de la compañera de la bufanda y el forro polar con capucha. ¿Pero tú crees que las han sacado? Para nada, están muy guardaditas. Quejarse para no dar ni golpe mola mucho más. Yo he bajado a comprar una. 30 eurazos me han clavado, pero no sabemos cuánto va a durar esta situación: parece ser que a alguna mente preclara se le olvidado comprar el gasoil para la calefacción, y así estamos, que nos vamos a calentar a hostias.
Lo que yo te diga: si esta casa es ingobernable, no sé como aspiramos a gobernar ni en el pueblo más triste, menos aún un país. O eso, o siempre se van los mejores y aquí se queda lo peor, que también puede ser.
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El agua
En mi curro son tan majos tan majos, que tengo unas ganas locas de perderlos de vista.
Por ejemplo, a mis compañeros de planta. Desde hace ya tiempo se viene produciendo un conflicto por el agua. Cuando yo entré en la casa, hace ya casi 3 años, se acordó que quien cogiera la última botella de agua del armario tendría que bajar al sótano a subir una caja para todos. Pero a partir de un momento determinado, y creo yo que sin venir a cuento, cada vez que _yo_ iba a buscar agua al armario me lo encontraba vacío y tenía que bajar a buscar agua si quería beber. Vamos, que la persona que se llevaba la última botella no cumplía con el pacto y no reponía el agua. Como somos varios en la planta, no tenía ni idea de quien era la persona que no cumplía el pacto, pero como pasó un montón de veces, tenía motivos para creer que eran varias las personas las que esperaban que fuese _yo_ siempre quien bajara a por agua.
Hasta que llegó un momento en que me harté. Si encontraba agua en el armario, la cogía. Si no, bajaba a por agua solo para mí. Ya empezaba a estar harta de ser siempre yo quien fuese a buscar agua para todo el mundo y acarrera desde el sótano hasta la segunda planta las cajas con un montón de botellas de litro y medio. Ya está bien, que no soy un burro de carga.
Ahora, el resto han tenido que volver a bajar a por agua, no sé si hacen turnos o cómo se lo han montado. Y la esconden en un armario que tienen en el despacho de la jefa, ya no la ponen en el armario conjunto.
Trabajamos para un partido al que llaman socialista, o algo así, me parece. No te creas que lo tengo muy claro, con lo que tengo que ver aquí a diario.
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Mi compañera de curro, administrativa en el gabinete de prensa y médica autodidacta, le está diagnosticando por teléfono ahora mismo una negligencia médica por mal uso de la anestesia a la mujer de un compañero de curro, y asesorándole sobre lo que tiene que hacer antes de volver a entrar en quirófano. Porque ella lo vale, claro que sí.
¿Cómo que la carrera de medicina no se aprende por leer un par de libros de divulgación? ¿Cómo que una administrativa no es nadie para diagnosticar una negligencia médica? ¡Sí, hombre, eso lo dirás tú!
| Comentarios (2)Llevan tres años robándome cosas de la nevera y del armario: la leche, el café, el azúcar, el pan de molde, el aceite… Incluso más de una vez, de mi propia mesa, me robaron galletas y bombones kinder schoko-bons. Hoy he ido a desayunar y he encontrado en la nevera 4 yogures de fresa. No tengo ni la menor idea de quien era su propietaria, pero la tentanción de vengarme y robar uno ha sido grande.
No me he atrevido, y soy asquerosamente apalizable por ello. | Comentarios (0)En verano, la lucha es por el aire acondicionado. En invierno, por la calefacción. Que la apago, que la enciendo, que me aso de calor, que me pelo de frío, que te abrigues más, que te quites tú la ropa. Esto es un no parar. Acabamos de tener la primera pelea de la temporada otoño-invierno 2009, los primeros gritos y los primeros “'¡Eso no son compañeras!” (como si no lo tuviéramos ya bastante claro), y van ya por 10 minutos de critiqueo despiadado desde que la calenturienta que quería apagar la calefacción se ha largado. Y esto solo acaba de empezar. Va a ser un inverno entretenido…
| Comentarios (0)Ya está aquí otra vez. Hoy es lunes y no debe tener muchas ganas de trabajar, porque es la segunda vez hoy ya que sube y se pone a cotillear con su amiguita durante una hora y a hablar de gilipolleces. Lo que sea por no dar un puto palo al agua.
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