| |
|
|
|
|
|
|
|
Si tener una bronca me deja chafada y triste, tener una bronca completamente estúpida, de esas que ni siquiera llegan a la categoría de bronca sino más bien de mal rollo general y estar de morros, por un tema absurdo como salir del trabajo más tarde de la cuenta y no llegar a tiempo para comer juntos, aderezado con malentendidos que solo a una mente retorcida se le ocurrirían, como por ejemplo que todo estaba pensado desde un primer momento para estar sola sin tener que admitirlo abiertamente… cuando la bronca alcanza este nivel, ya no es que me quede triste y abatida: es que me hacen sentir enferma y cansada, se me quitan las ganas de hacer nada, de intentar nada, me quedo con la amarga sensación de que todo es inútil, de que no vale la pena esforzarme en intentar arreglarlo porque es todo tan absurdo que no hay por dónde cojerlo.
Mejor dejarlo estar. No tengo ganas de insistir, y si lo hago, me parece que me voy a poner de más mala leche todavía. Ya se le pasará. Supongo.
—–
P. S. : Lo peor de todo es que creo que hay algo más, algo que él no me ha dicho pero intuyo que tiene que ver con los celos. Unos celos que, por otro lado, no tienen ninguna razón de ser, pero hacérselo entender es otra historia.
En esta entrada hablo de: amor, cabreo, celos, convivencia, discusión, Ifoxe, tristeza
En capítulos anteriores...
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
Todas las parejas discuten de vez en cuando. Si alguna pareja no discute nunca, solo puede ser porque siempre ceden sin cuestionarse nada. No sé cómo se lo montarán, si en plan “la última vez cedí yo, ahora te toca a tí“, o si siempre cede uno de los miembros de la pareja, ni tampoco sé cuanto tiempo se pueden mantener estas situaciones. En cualquier caso, yo no conozco a ninguna que pueda decir que NUNCA ha tenido una discusión más o menos sonada.
Yo creo que estas discusiones, si se enfocan bien y desde el respeto mútuo, fortalecen a la pareja, nos ayudan a conocernos el uno al otro, a apreciar nuestras diferencias, a saber identificar lo que al otro le saca de quicio…
Pero hay momentos en los que todo se junta y se amontona, y las situaciones conflictivas se disparan:
- los nervios por el nuevo piso, las prisas para tenerlo todo organizado para cuando llegue el día de la mudanza, los precios y los plazos en las tiendas de muebles, buscar los muebles perfectos que nos gusten a los dos y que nos podamos pagar, patearnos tiendas y tiendas de muebles y no solo IKEA, comparar precios y condiciones, cansancio, agotamiento físico y mental…
- Cuando uno de los dos cree que le está poniendo mucha ilusión y no es correspondido con la misma ilusión por parte de su pareja, y en lugar de eso cree que le está forzando y que va demasiado acelerada para el ritmo que a él le gustaría…
- Mi síndrome premenstrual, el hecho de estar más sensible de lo normal, que me afecte más de la cuenta el hecho de no notarle todo lo ilusionado que a mí me gustaría, que me diga que me voy a tener que portar muy bien con él para que me acompañe a mirar tiendas de muebles, como si fuese únicamente cosa mía, aunque lo diga en broma…
- Y a todo eso añádele una situación que a él no le hace ninguna gracia pero que ya se venía larvando desde hace tiempo y los dos sabíamos que tarde o temprano pasaría, celos…
Y todo esto, junto y el mismo día. La crisis está servida y explota por una tontería, que encima nada tiene que ver, en el momento más inoportuno. Cuando uno piensa: ¡Joder!, ¿por qué me complica la vida? y el otro piensa ¡Joder!, ¿por qué no me escucha? Y ya la tienes liada.
A él le asusta que discutamos, porque cree que en cada discusión me pierde un poquito, nos alejamos un poquito más. Yo creo todo lo contrario, que en cada discusión le conozco un poquito mejor, nos acercamos un poquito más. Pero eso no quita para que me quede un regusto desagradable cuando discutimos, ni que me coja un bajón espectacular cuando necesito que me abrace y él me suelta que _los dos_ tenemos los mismos defectos… ¡Pues vaya consuelo!
Lo que yo necesito es que me acompañes, que seas mi compañero, que estés a la altura de lo que espero de tí en una situación como la que estamos pasando. Que tires adelante conmigo, con la misma ilusión que le pongo yo a nuestro recién estrenado status de “pareja de techo” con todos los papeles, a nuestros planes de futuro. Que si te hace la misma ilusión que a mí, me lo demuestres, en lugar de hacerme sentir como si te estuviera presionando para hacer algo que no quieres y que te tengo que compensar por el esfuerzo que te supone. Porque es muy frustrante, me quita las ganas y la ilusión. Y eso es mucho más peligroso que tener una discusión de vez en cuando como cualquier pareja normal.

En esta entrada hablo de: amor, celos, convivencia, discusión, Ifoxe, tristeza
En capítulos anteriores...
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
|

Pues si, amiwitos y amiwitas, ayer me enteré por su propia boca de que mi ex lee mi blog. La primera reacción fue quedarme a cuadros. Normal, ¿cómo te quedarías tú si te dijeran que tu ex lee tu blog, que para tí es como tu diario personal? Pues supongo que igual que yo, flipada.
Por la noche, “alguien” (desconozco quien estaba detrás del ordenador, y no sería la primera vez que una persona se hace pasar por otra entrando en su cuenta de correo, ¿verdad?), decía que “alguien” me envió un e-mail. No sé quien estaba detrás del ordenador tecleando, solo sé lo que ví en mi pantalla. Y este e-mail procede de la cuenta morenaza_tatuada@hotmail.com (¡morenaza tatuada! ¿no suena un poco a porno-star?), y en la cabecera del mensaje, en el campo “DE:”, aparece con nombre y apellidos Alba H. Luque (click en la imagen para ampliarla)

Nótese que, hasta el día de ayer, en este blog no encontrarán nombres y apellidos: el criterio editorial ha sido siempre, y lo seguirá siendo, utilizar pseudónimos o simplemente nombres sin apellidos. Así que la persona que me envía este e-mail, sea quien sea, se presenta a sí misma como “la tarada“, a pesar de que YO nunca dije quien era “la tarada” con nombres y apellidos. Esta persona se identifica a sí misma con tal personaje, y en el correo que me ha enviado me cuenta una escena que, efectivamente, pasó (es cierto que tuve que llamar a mi ex porque iba a anular su tarjeta de débito que estaba asociada a un contrato a mi nombre), aunque no sucedió como ella lo cuenta (lo que viene siendo la tónica general cada vez que esta ¿mujer? contacta conmigo de una forma u otra). Esta es una captura de pantalla de MI cuenta de correo, que al ser mía, estoy autorizada a publicar.
Lo cierto es que, por un lado, no tengo manera de saber realmente quien estaba al otro lado del ordenador y redactó este e-mail. Tampoco tengo manera de saber si la novia de mi ex se llama realmente como aparece en el encabezado del e-mail, con nombre y apellidos. Lo único que sé es que “alguien” que dice llamarse así me envía un e-mail donde dice que es la novia de mi ex, amenazándome e insultándome. Pero, claro, nadie te pide el DNI para abrirte una cuenta en hotmail, y tampoco te hacen completar aquello tan arcaico de “estado civil”. Y aunque realmente la cuenta fuese suya, si no guarda bien las contraseñas, cualquiera puede meterse y suplantar su identidad, ¿verdad? Esta es otra historia que es contaré próximamente (¿no lo conté ya por aquí? ahora no lo recuerdo…
También sé que la misma persona (la he reconocido por la voz y por sus latiguillos tan particulares al hablar) con quien hablé el año pasado en calidad de novia de mi ex, me ha llamado esta madrugada del miércoles al jueves, a la 1 y media de la noche (a esas horas, las personas decentes y yo estamos durmiendo), me ha despertado, y me dicho que quite su nombre y sus apellidos de aquí. No sé si estos son realmente su nombre y apellidos, ya que yo los he tomado de un correo electrónico que me ha llegado en su nombre. Como es evidente, ni he visto un registro matrimonial, ni el libro de familia, ni el padrón municipal, ni nada que se le parezca para saber a ciencia cierta si la pareja de mi ex se llama realmente así. Lo que sé es que la misma persona con la que hablé el año pasado como novia de mi ex, ahora me dice que estos son su nombre y apellidos y que los quite. Al negarme, me ha preguntado:
¿Ah, pa chulita tu rajita?
Confieso que me he quedado sin habla ante tal desproporción entre sus argumentos y los míos.
- Que lo quites.
- No me da la gana.
- ¿Pa chulita tu rajita?
Espectacular momentazo a la una y media de la madrugada. Y mi novio, que normalmente ya tiene un mal despertar (excepto si le despierto yo con mimitos, caricias y besitos, claro), y ayer tuvo un día duro en el trabajo, que le despierten con estas tonterías cuando se acababa de quedar dormido hacía poco, maldita la gracia que le hizo. Me quitó el móvil y le dijo cuatro frescas.
Seguir leyendo… »
En esta entrada hablo de: cabreo, celos, discusión, hermanos, idiotas, la novia de mi ex, mi ex-novio, mi madre
En capítulos anteriores...
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
Pues sí, nuestra querida amiga glamourosa, la novia de mi ex, me ha enviado un e-mail porque parece ser que esto no le ha gustado demasiado y dice que es todo mentira. Aparte de unas cuantas matizaciones que le acepto (me cuenta cosas de su vida que no me interesan lo más mínimo, pero oye, si la chica es feliz explicándome quien le paga el piso allá ella… , también se dedica a insultarme y amenazarme.
Deja escapar toda la rabia que lleva dentro, me insulta con todos los recursos que tiene (que, como es bastante limitadita la pobre, no es demasiado) e incluso me amenaza:
ami ho me borras de tu pagina o tendremos problemas, ya que estas hablando de mi sin mi permiso y puede ser que al final tengas tu una deuda con nosotros. mira que bien jejejejeje.
Te tengo tanto miedo, wapa, pero taaaaanto miedo. Hasta ahora nadie sabía quien eras, pero tus amenazas mira el efecto que tienen en mí. ¿Quieres ir a por todas? Pues a por todas.
Insulta lo que quieras, que está todo registrado, tanto lo que le has dicho a mi novio vía messenger, con todos los insultos que me dedicas incluidos (y todas las veces que has intentado contactar con él) como el e-mail que me has enviado.
Sigue enviándome e-mails insultantes y amenazantes, que me encantan!! Más, más, maaaaaass!!
P.D. Con la hermana de Jordi nunca he tenido relación. Lo único que me dijo, un día que nos encontramos en la cola del súper (guaaaaauuuuu!!) es que Rosa se casaba y que tú estabas invitada, nada más. Además, no creo que la hermana de Jordi pueda saber determinados problemas de cama que teníais tu novio y tú al principio y que sería de mal gusto contar en público… ¿o es que también le explicábais a ella vuestras dificultades íntimas? Y luego me llamas a mí mentirosa. A quien se quiere dejar engañar es muy fácil tomarle el pelo, tómatelo como quieras preciosa.
En esta entrada hablo de: cabreo, celos, discusión, idiotas, la novia de mi ex, mi ex-novio
En capítulos anteriores...
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
En todas las historias, siempre hay al menos dos versiones. Yo ayer dí la mía, y para ser ecuánimes, ahora le toca a él dar la suya, ya que de lo contrario no estaría siendo justa con él. Y lo cierto es que ayer no fui justa con él. Me centré exclusivamente en como me sentía yo sin tomar en consideración contexto, motivos y, llamémosle, circunstancias atenuantes. Y hay de todo. Tiene razón en que no fui nada justa con él, una vez más volví a comportarme como una niña mimada y egoísta, sin tener en cuenta sus sentimientos. Este post es un mea culpa y un intento de desagravio, si es que puedo…
Para empezar, como os comenté, debo hacer hincapié en que fue el primer fin de semana que nos quedamos en casa para que él pudiera jugar, que ha estado desconectado mogollón de tiempo de sus amigos y de su hobby preferido y en ningún momento se ha quejado. He sido yo la que, a las primeras de cambio, ya se está quejando. Como os comenté,
Este ha sido el primer fin de semana que nos lo pasamos así, y el domingo por la noche quise poner las cartas boca arriba.
Un solo fin de semana, hasta ahora no habíamos tenido ningún tipo de problema por esto, y para un fin de semana que a él le apetece quedarse, me pongo hecha una fiera. No tenía derecho a quejarme como me quejé, porque nunca me ha puesto pegas para ir a ningún sitio ni para salir cuando a mí me ha apetecido. He sido yo quien se ha puesto excesivamente a la defensiva sin motivo alguno.
Por otro lado, no valoré como se merecía el esfuerzo que él hizo cuando salimos por la tarde de compras. Fuimos al Baricentro y al Ikea, nos pasamos varias horas caminando, sobre todo en Ikea que siempre he dicho que es como un laberinto para hamsters, en el que te hacen recorrerte toda la tienda aunque solamente queríamos comprar (perdón: aunque me empeñé en que quería comprar) una especie de funda para colgar en el sofá donde tener guardados todos los mandos a distancia, en lugar de tenerlos desperdigados por toda la casa. Al final cayó también un nuevo puff y un felpudo con la famosa inscripción “Bienvenidos a la República Independiente de mi casa” (en catalán!). No falla, precisamente para eso te hacen recorrerte toda la tienda. En fin, él seguía todavía con las piernas doloridas por la quemada que aún no ha acabado de curar del todo, y a pesar del dolor de las piernas no se quejó en toda la tarde y me siguió sin rechistar.
Claro que me dijo que iba a ser difícil. Es que no le entraba en la cabeza que para un fin de semana que a él le apetecía quedarse jugando, y encima con el dolor de piernas que tenía que no le apetecía para nada salir, yo me pusiera a protestar como lo hice.
Yo me sentí bastante sola durante todo el día, es cierto, pero también lo es que él estuvo pendiente de mí. Yo le necesitaba más cerca, pero él desconectó cuando se lo pedí y cumplió cuando se comprometió a hacerlo. El hecho de que me sintiera tan sola creo, mirando en perspectiva y con cierta objetividad, se debió más a mi propio estado de ánimo (premenstrual, y lo tonta que me pongo en esos días*) que a su actitud en realidad.
En fin, que todas las historias tienen al menos dos versiones, como dos caras tienen las monedas. Y que me arrepiento muchísimo de haberme dejado llevar por la rabia y el ombliguismo con todo lo que dije ayer, sin mirar a mi alrededor y sin prestarle la más mínima atención a lo que él sentía. Lo siento, lo siento muchísimo.
* Sí, ya sé que como excusa es patética, pero es cierto que me pongo tontísima e inaguantable los días antes de tener la regla…
En esta entrada hablo de: amor, celos, convivencia, discusión, Ifoxe, tristeza
En capítulos anteriores...
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
Ahora que ya me estaba acostumbrando a sus celos, va y se retuerce sobre sí mismo y se pone en plan pasota. Me desconcierta y me deja para el arrastre.
Ayer le necesitaba más que nunca, estaba de bajón y le necesitaba cerca, pendiente de mí, mimándome, abrazándome, besándome… Como había sido hasta hace poco. Pero no estuvo tan cerca como yo necesitaba, y eso me puso todavía más triste. Con ese panorama, el día no podía acabar bien, y acabamos durmiendo cada uno a un lado de la cama.
Creo que mi petición es bastante razonable, que no nos quedemos TODOS los fines de semana encerrados en casa, que de vez en cuando salgamos por ahí, a cenar, al cine, a tomar algo… lo que sea. Pero me dijo que será difícil y se puso a la defensiva. No pido tanto, solo un fin de semana al mes, o así.
Ya me habían advertido tanto él como sus amigos que convivir con un jugador de juegos on-line es complicado, que se crean auténticas comunidades virtuales, que la competitividad es máxima, las pruebas son complicadas, las misiones son auténticos retos y llegan a enganchar, pasándose horas y horas frente al ordenador, conectado con sus amigos, luchando contra las hordas enemigas… Bueno, en fin, un mundo.
Lo que no me esperaba es que ese hobby conlleve pasarnos TODOS los fines de semana encerrados en casa, él frente al ordenador y yo espachurrada en el sofá zapeando… No es plan. Este ha sido el primer fin de semana que nos lo pasamos así, y el domingo por la noche quise poner las cartas boca arriba.
Esto no va a ser así siempre, ¿verdad? Saldremos de vez en cuando, ¿no? Yo no me voy a oponer, ni te voy a apartar de tus amigos, ni te voy a prohibir que tengas tu hobby, pero esto de quedarnos TODOS los fines de semana encerrados en casa, como que va a ser que no…
Y su respuesta me puso los pelos de punta: va a ser difícil… Y toda una serie de rodeos casi incomprensibles para mí. Y nos fuimos a la cama sin conseguir llegar a un acuerdo, aunque creo que se lo estaba poniendo bastante fácil: no pido tanto, solo de vez en cuando, pongamos un fin de semana al mes… Nada, no quiso llegar ni siquiera a un acuerdo de mínimos. Esto pinta peor que las negociaciones sobre Constitución Europea… Seguir leyendo… »
En esta entrada hablo de: Amigos, amor, celos, convivencia, discusión, Ifoxe, tristeza
En capítulos anteriores...
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
Ayer tuvimos la enganchada más gorda de las (pocas) que hemos tenido hasta ahora. Todo acabó bien, aunque como en cada bronca, las dos partes se dejan unos cuantos pelos en la gatera (y, en esta ocasión además una de las partes acabó con una resaca monumental después de zascarse casi una botella entera de Malibú a palo seco en menos de dos horas…
A veces parece increíble como una serie de malentendidos y de coincidencias pueden llevar a una situación tan absurda por un lado y tan desagradable por otro…
Después de creer que estaba a punto de perderme, tengo la sensación de que ahora sus “Te Quiero” tienen una intensidad desconocida hasta ahora. Creyó haber metido la pata hasta el fondo (y no negaré que de verdad me cabreé mucho), y casi se vuelve loco de celos al pensar que me había refugiado en los brazos de otro por su estupidez. Cuando llegué a casa, se me partió el corazón al verle destrozado emocionalmente. Yo estaba cabreada, pero él estaba deshecho. Diox, solo quería abrazarle, calmarle, mimarle, quererle…
No obstante, el hecho simplemente de que podamos llegar a situaciones tan peligrosas para nuestra relación deben llevarnos a reflexionar sobre los motivos últimos que nos ponen al límite, más allá de los que nos han llevado a esta situación en concreto. No quiero que vuelva a suceder, no quiero perderle, no quiero que sufra, no quiero sufrir. No si puedo evitarlo.
Sé que todo es inseguridad, aún no le entra en la cabeza que pueda quererle, y cuando duda, se tambalea. Y hace que todo se tambalee a su alrededor.
Pues se te va a tener que meter en la cabeza, Carinyu: TE QUIERO,
estoy contigo porque te quiero y en mi vida no hay otro hombre que no seas tú.
En esta entrada hablo de: amor, celos, convivencia, discusión, Ifoxe, tristeza
En capítulos anteriores...
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
Definitivamente, la cara dura de mi ex no es de este planeta: no hay ser humano que pueda vivir con tal dotación de morro, no es normal.
Como ya os comenté, habíamos quedado para este fin de semana para redactar el acuerdo de separación que tendremos que llevar al notario, y hasta ahora parecía que Joan se estaba comportando. Vale que la forma en que conseguí que quedáramos no se prestaba a muchas alegrías (si os acordáis, después de 11 días de llamadas sin resultado, por fin me cogió el teléfono cuando le llamé con llamada oculta), pero como parecía que cumplía lo que prometía, una vez más decidí cerrar los ojos y confiar en él. IDIOTA de mí. Después de 9 años, ya debería estar escarmentada de sus promesas.
No se presentó. Dijo “A ver si hacemos por vernos” y él no hizo nada. Yo le estuve esperando todo el fin de semana en casa de mis padres, y él no dio señales de vida. Le llamé por teléfono unas cuantas veces y siempre saltaba el contestador. El domingo por la tarde estaba ya de tan mala hostia que el mensaje que dejé en su buzón de voz pondría los pelos de punta al más sereno.
Incluso llamé a mi suegra. Le pregunté si había pasado algo, algún accidente, alguien había caído enfermo, alguna muerte repentina… La buena mujer flipó en colores y me dijo que no, que ella no sabía nada de eso… (Pensé para mí: Bien, Joan, pues entonces no hay excusa que valga, a ver qué te inventas mañana…). Le pedí que hablara con su hijo, que le hiciera entrar en razón. No quiero un divorcio sangriento, aunque parece ser que eso es lo que la Tarada quiere: así a Joan le resultará más fácil odiarme, y si me odia, ella se sentirá segura, sin competencia con el pasado.
Esta mañana, de camino al trabajo, recibo un mensajito en mi móvil. Es de Joan: “Buenos días, perdón por lo del finde. La mejor manera de quedar es comiendo los dos en barna el día que mejor te vaya de esta semana. Lo siento.” Y más que lo vas a sentir, querido. ¿Qué te has creído? ¿Que puedes hacer de mí lo que de te dé la gana, manejarme a tu antojo? ¡Ya está bien! Me tiene todo el fin de semana con el alma en vilo, esperando una llamada, o que devuelva las mías, y ahora pretende que no ha pasado nada. Le he llamado con un cabreo de mil pares, le he dicho que si no estaba muerto y me estaba llamando desde el cielo no quiero oír ninguna excusa, le he preguntado si ha escuchado los mensajes del contestador y me ha dicho que no. Le he mandado a escuchar los mensajes y que me llame cuando lo haya hecho, y le he colgado el teléfono. Una hora después, seguimos sin noticias.
Dijo que quedaríamos los dos solos, sin prisas, y que no se iría hasta que me hubiera quedado todo claro. Ahora quiere que quedemos para comer, con las prisas de tener que volver al trabajo. ¿En qué quedamos? Creo que es una nueva maniobra de La Tarada, ya me parecía a mí demasiado bonito… Bueno, en fin: Tarada Reloaded, y este pobre desgraciado hace lo que esa bruja quiere. Como llegue el Tarada Revolutions, aviso: aquí se puede liar gorda. Creo que, después de un año, me he ganado ya mi derecho a que se me acabe la paciencia, ¿no?
En esta entrada hablo de: celos, decepción, discusión, idiotas, la novia de mi ex, mentiras, mi ex-novio, odio, tristeza
En capítulos anteriores...
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
¿Sabéis la última genial idea de mi ex? Se le ha ocurrido que sería una buena idea traer a la tarada el día de la firma ante notario de nuestro acuerdo de separación. ¿No os decía yo que es encantador?
No le parece suficiente haberme roto el corazón tres veces en menos de un año;
no le parece suficiente haberse comportado como un capullo integral;
no le parece suficiente haberme estado mintiendo durante todo este tiempo;
no le parece suficiente hacerme desaparecer de su vida de un plumazo;
no le parece suficiente deformar lo que hemos vivido juntos hasta hacerlo parecer una película de terror, que si tan insoportable he sido no se entiende cómo ha podido aguantarme durante más de 8 años;
Parece ser que todo esto no le parece suficiente, y aún tiene que cargarse lo poco de bonito que podía quedar entre nosotros.
No puede permitir que salga de su vida con un poquito de mi dignidad intacta. No. La última vez que me vea, tiene que verme humillada, destrozada y hundida. El día en que firmemos el acta de defunción de nuestra relación, tiene que estar ella allí, para restregarme por la cara no sólo que he fracasado como novia, sino además que todo lo que he perdido se lo va a quedar ella.
No le supe querer como él se merecía, y por eso me merezco sufrir en vida todos los castigos del infierno.
Bueno, pues
¡¡YA-ESTÁ-BIEN!!
He estado luchando para que de todo esto al menos guardáramos un bonito recuerdo, incluso para que pudiéramos ser buenos amigos (como él DECÍA que quería, por otra parte… , pero está visto que si él no quiere, poco puedo hacer yo. Del amor al odio hay sólo un paso, y mi trabajo me ha costado no darlo (que, al fin y al cabo, la que ha salido peor parada de todo esto he sido yo), pero él sí parece dispuesto a dar ese paso, de la mano de la tarada, y empezar a odiarme para así poder olvidarme más fácilmente.
No quiero darle motivos para que me recuerde como una hija de puta, preferiría que cuando echara la vista atrás me recordara, al menos, con cariño. Pero si no es posible, no me voy a comportar como una colifor y dejar que me pisen, me humillen, me hundan, y encima se salga con la suya. Temblad, porque la Pimkie guerrera ha vuelto.
Nota: el golfo se ha ofrecido a acompañarme el día de la firma y a echarme el polvo del siglo encima de la mesa del notario. ¿No es un cielo de niño? No va a poder venir, él lo sabe, yo lo sé, está a 400km de distancia… Pero sólo el hecho de que se haya ofrecido ya dice de qué pasta está hecho. Un besote, mi niño.
En esta entrada hablo de: cabreo, celos, decepción, discusión, idiotas, la novia de mi ex, mentiras, mi ex-novio, odio, tristeza
En capítulos anteriores...
|
|
|
|
Página 1 de 11
|
|