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Sep
23
    
Lo escribí el Septiembre-23-2008 | (15) comentarios |

Como el cansancio me hace ponerme de mal humor (noticia: he vuelto a tomar ginseng, y se nota el cambio, pero a estas horas no puedo con mi alma), son las tantas, aún no he salido del curro y mi marido no me coge el teléfono… hoy me voy a permitir ponerme _especialmente_ quisquillosa y dar por saco a todas aquéllas barbie-girls que tienen banda sonora incorporada en su blog, ya sabéis, esos que cuando abres el blog suena musiquita sin que tú le hayas dado al play ni nada, simplemente porque sí…

Si eres clickadora compulsiva como yo, y sueles navegar con un montón de ventanas abiertas a la vez, encontrar el maldito blog que ha empezado a sonar puede ser toda una aventura. Y si encima estás escuchando _tu propia_ música, no te quiero ni contar el drama.

Así que hoy escribiré en contra de los blogs con banda sonora de fondo. ¡ÚNETE!

¿Eres tú una de ellas? ¿Te gusta la idea de poner una “banda sonora” en tu blog? Déjame hacerte unas preguntas antes de que me contestes:

¿Te molesta que tu vecina la choni ponga a Camela (o cualquiera que sea su equivalente hoy en día) a todo volumen desde que se despierta a mediodía?

¿Te molesta que los rulis pastilleros se pongan debajo de tu ventana por las noches, con sus coches tuneados y el bakalao/trance/progresive o lo que sea saliendo de sus subwofer a todo trapo?

¿Te molestan los niñatos en el tren con la música reaggaton saliendo de sus móviles a todo lo que da el trasto, sin tener la delicadeza de ponerse unos putos auriculares?

¿Te molesta que tu vecina la juani ponga por las mañanas a la Ana Rosa Quintana en la tele del comedor, a todo volumen para poderla escuchar por toda su casa (y por toda la tuya) mientras hace la faena?

¿Te molesta que tu vecina la sorda ponga el peliculón de las 10 a todo volumen en vez de comprarse un sonotone?

Si has contestado que sí a almenos una de estas preguntas,  ¿me puedes explicar a cuento de qué exactamente haces tú lo mismo con tus lectores?

PÁSALO.

P.D. Mañana os cuento como ha ido la reunión con el Gran Jefe Indio. ¿Os he dicho alguna vez que me encanta mi jefe?

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Ago
28
    
Lo escribí el Agosto-28-2008 | (9) comentarios |

Como te lo cuento. Esta es una de las búsquedas que hacía alguien en google, y sorprendentemente, le llevaban hasta mi blog: “mi novia es demasiado feminista“.

Diplomatic OFF:

Un buen par de hostias te daba yo, para que llores con motivo.

De verdad que no me lo explico. ¿Y no se te ha ocurrido pensar que quizá es que tú eres demasiado machista, querido? No, probablemente eso ni se lo plantea. Compadezco a la pobre novia, de verdad.

Cuando volvimos de la luna de miel, le explicamos a mi madre una anécdota ocurrida durante el viaje. Resulta que para contratar las excursiones en cada puerto, tuvimos que rellenar un formulario con nuestros nombres y otra información. Pues en el espacio para los nombres y apellidos, a Ifo, que es un poco antiguo el pobre para según que cosas, le hacía gracia que pusiera mi nombre, mi primer apellido, y en lugar de mi segundo apellido, la fórmula “de…” y su primer apellido. En algún lugar lo había visto, y le hacía gracia. Días después le enseñé este post de Chapi Escarlata sobre este tema, pero él no sabía entonces que se trataba de la fórmula que utilizaban las mujeres casadas durante el franquismo:

Cuando estéis casadas, pondréis en la tarjeta vuestro nombre propio, vuestro primer apellido y después la partícula de, seguida del apellido de vuestro marido. Por ejemplo, Carmen García de Marín. Es la fórmula más agradable, puesto que no perdemos nuestra personalidad, sino que sigue siendo Carmen García, que pertenece al señor Marín…

Se trata de un extracto de los libros de la Sección Femenina de Falange Española de las JONS, que tenían que aprender las niñas en el colegio. Aún así, pese a que yo ya sabía esto y me parecía aberrante, como me puso esa carita suya de cachorrito que ha hecho una trastada, y él no sabía esto, sino que era una fórmula que había visto y le hacía gracia, accedí sin darle mayor importancia y puse mi nombre, mi primer apellido, la partícula de, y su primer apellido. Le dí el capricho, sabiendo que no iba a consentir que ese detalle tuviera mayores consecuencias. Y al volver, le expliqué a mi madre toda la historia. Su consejo fue de los que no dejan lugar a dudas:

Ni un paso atrás, ni para tomar impulso.

Probablemente, si mi marido fuese este chico, habría buscado en internet esa misma noche: “mi suegra es demasiado feminista y resulta una mala influencia para mi mujer“. En cuanto al chaval que buscó en google “mi novia es demasiado feminista“, solo se me ocurre darle un consejo: háztelo mirar. No estoy segura de si lo tuyo se cura o es de por vida, pero al menos tu novia vivirá más tranquila. Eso, si no te deja antes por capullo machista.

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Ago
26
    
Lo escribí el Agosto-26-2008 | (10) comentarios |

Lo admito, me he portado mal, y lo sé. Y ahora me siento fatal conmigo misma. ¿Recordáis lo que os comentaba ayer sobre el pesado de los comentarios alucinantes que se quejaba de que no se los publicaba y gritaba ¡¡censura, censura!!? Bueno, pues no es el único tarado con el que he tenido que lidiar, y ayer me descontrolé, perdí los nervios con otro de estos personajillos.

Hace unos 3 años, en el 2005, al poco de abrir mi otro blog, tuve mi primera experiencia con un troll, una persona que comenta en blogs con la intención de molestar a los demás usuarios o lectores, buscando crear controversia y provocar reacciones predecibles con fines diversos: desde la simple diversión al lograr hacer enfadar a los demás, desviar los temas de las discusiones, o bien provocar encendidas broncas enfrentando a los lectores entre sí. El troll puede ser más o menos sofisticado, empleando desde mensajes groseros, ofensivos o fuera de tema, a sutiles provocaciones o mentiras difíciles de detectar, 405771pumukicon la intención en cualquier caso de confundir o provocar la reacción de los demás.

Mi troll particular se dedicaba a intentar que cualquier post que yo escribiera acabara en una discusión sobre la ley de matrimonios gays y la homosexualidad en general. Se trata de un integrista católico, de los de misa y confesión diaria, que decía cada vez que tenía ocasión que la homosexualidad es propia de enfermos y degenerados, una prueba que dios nos ha puesto para comprobar nuestra resistencia, y que lo que procedería no es darles más derechos sino encerrarlos a todos y apalearlos hasta la muerte porque en el Levítico tal, o en el Génesis cual, o en la carta de San Pablo a los noséqué, dice que blablabla. El rollito intransigente e intolerante ese de “te lo prohibe mi religión. Y en ese plan. Y así durante mucho tiempo. Esto fue durante el 2005, hasta que me cansó y le dije:

Mira, chaval, aquí no toca hablar de ese tema porque este post habla de otra cosa totalmente distinta. Si quieres dar la tabarra con tu monotema, hazlo en este otro sitio [le ponía el enlace a otro post de mi blog que _sí_ trataba ese asunto] y ahí te desahogas a gusto.

Y cada vez que dejaba un comentario sin venir a cuento en un lugar que no correspondía, se lo borraba sin más. La verdad es que ni siquiera debería haberle cedido ese pequeño espacio en _mi_ casa para que soltara su mierda intolerante, pero era joven e inexperta y todavía no había empezado a aplicar el principio de “esta es mi casa y quien quiera entrar, primero tiene que limpiarse los pies en el felpudo y comportarse con educación, o le echo a patadas“.

Pero hace dos o tres días, no me explico por qué, volvió a mi blog y en la entrada sobre Facebook dejó un comentario diciendo más o menos que

Facebook es para gilipollas que compiten entre sí para ver quien tiene agregados más gilipollas

pumukiPoco más o menos. Enseguida identifiqué que se trataba de él porque en la entrada del 2005, cuando le dije que no iba a consentir sus trolleos, puse una foto de Pumuki, un duendecillo o troll de dibujos animados de una serie que me encantaba cuando era pequeña; y en el comentario que este personaje dejó, en el espacio “e-mail”, puso “notengoemail@pumuki.es”, así que la relación era evidente. Por algún extraño motivo, había vuelto a releer ese post 3 años después, le había cabreado, y me había dejado un comentario insultante llamándome gilipollas a mí y a todos los que usamos Facebook por extensión. Entrañable, ¿verdad?

Evidentemente, borré ese comentario sin darle mayor importancia. Pero ayer este tétrico personaje volvió a mi blog, y al ver que había borrado su comentario, no se le ocurrió nada más divertido que ponerse a dejar comentarios insultantes compulsivamente. He capturado las imágenes para que podáis verlo: se trata del dedo índice levantado en un gesto chabacano y maleducado:
enfermo2enfermo1

Por suerte, cuando intentó dejar estos comentarios tan groseros yo estaba conectada, y cada vez que alguien me deja un comentario me llega un e-mail. Primero ví que entraba un comentario bastante raro que me dejó mosqueada. Entré a ver qué era y me pareció una cosa súper rara, e immediatamente después entró otro similar. Enseguida ví por dónde iban los tiros, ví de qué persona se trataba y le puse rápidamente en “comentarios moderados”, de tal manera que cualquier comentario que quisiera dejar _esta persona_ no se publicara al momento, como cualquiera de vosotras, sino que pasaría previamente por mis manos, y seré yo quien decida si ese comentario se aprueba o no. Intentó dejar el mismo comentario una tercera y una cuarta vez, pero al ver que ya no salía publicado, y que había borrado los otros dos, se dio por vencido y no siguió intentándolo. Tampoco le habría servido de nada, porque por muchos que enviara, no aparecería ninguno si yo no los apruebo, que no es mi intención, por supuesto.

Su intención evidente, hasta que lo corté de raíz (suerte que estaba conectada en ese momento y lo pude atajar rápido) era copiar y pegar compulsivamente el mismo comentario tantas veces como le viniera en gana, hasta que se aburriera. Entraron dos, que eliminé enseguida, pero aún quiso intentarlo dos veces más, sin éxito, y desistió de seguir intentándolo.

Pero ahí fue cuando yo perdí el control. Estaba tan cabreada por lo que este troll había intentado hacer con mi blog, destrozándolo en los comentarios, y por el otro indeseable que llevaba calentándome durante semanas, que no pude más y me tomé mi venganza particular. Me fui al blog del talibán de sacristía este y le dejé el mismo comentario que él me había dejado a mí en mi blog; de hecho hice lo mismo que él había intentado hacer: llenar de mierda los comentarios.

Como sabía que el sistema de moderación de comentarios de blogger es bastante pedestre, y en cualquier caso está a años luz del de Wordpress, que es el que utilizo en mi blog, me fui al suyo y en los primeros 5, 6 ó 7 entradas suyas me dediqué a copiar unas 10 ó 12 veces en cada una el mismo texto que él había intentado copiar un montón de veces en mi blog. Aderezado con frases del estilo “quien siembra vientos recoge tempestades” o “no hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a tí”, y en esa línea.

Sé que me he portado fatal, sé que lo que he hecho ha estado mal, muy mal, y ahora no me siento bien conmigo misma. Cuando lo vea, se va a agarrar un cabreo de mil demonios, estoy segura. Pero si es tan católico practicante (y con intención de obligar a los demás a que practiquen también _su_ religión, de volver a los tiempos del nacional-catolicismo), ¿no debería cumplir el mandamiento de respetar al prójimo, y no hacer a los demás lo que no quieras para tí mismo? No es excusa, lo sé, y repito que me siento fatal por lo que he hecho. Me he tomado la venganza por mi mano y ha sido desproporcionado. Decir que estaba hasta los mismísimos coxones no le servirá de mucho a mi conciencia. En su momento me quedé la mar de descansada, pero ahora no puedo decir que sienta lo mismo. Probablemente, si tuviera la oportunidad de volver atrás, no volvería a hacerlo. Fue el calentón del momento, y creo que se me fue de las manos. No diré que lo siento, porque creo que se lo merecía, pero sí que no me siento bien por haberle dado a tomar de su propia medicina, creo que me pasé un poco.

¿Vosotras qué opináis?

Actualización: acabo de ver que esta madrugada, unos minutos después de mi “ataque furtivo”, me había dejado otro comentario artístico de los suyos. En este caso, no sé si se trata de una hoja de marihuana o de una hoja de parra (por aquéllo de Adán y Eva, que a este tipejo le pegaría más).

enfermo3

Por supuesto, no ha pasado el filtro anti-trolleo y su comentario no solo no ha salido publicado sino que además ha visto un mensajito monísimo que dice: “tu comentario ha quedado en el filtro anti-spam en espera de que Pimkie le dé al botoncito para aprobarlo“. Igual que ayer, pero él lo ha vuelto a intentar. ¿No es enternecedor?

¿Sabéis una cosa? Ya no me siento tan mal.

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Ago
25
    
Lo escribí el Agosto-25-2008 | (16) comentarios |

¿No te resulta curiosa la facilidad con la que algunas personas acuden a la palabra “censura“, sin ni siquiera detenerse un momento a evaluar otras posibilidades alternativas?

¿No te extrañas cuando personas a las que no conoces pretenden juzgar tu vida con gruesas palabras y descalificativos, y hacer valer en tu casa el derecho a comportarse como les viene en gana sin seguir las más elementales reglas de la buena educación, como son por ejemplo no insultar a la anfitriona?

¿No te sorprendes cuando de tu opinión personal obtienen una conclusión relativa al comportamiento de toooooodo un colectivo formado por millones de personas?

A mí es que el comportamiento humano nunca dejará de sorprenderme.

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Viñeta de Mauro Entrialgo, sugerida por Edleber

Es alucinante: un tarado me ha dejado más de 50 mensajes, la gran mayoría de menos de 10 palabras, durante cerca de un mes, todos ellos para decir, en diferentes variantes sobre el mismo tema, más o menos esto:

En tu blog me censuras, aquí no existe libertad de expresión, los debates que propongo no interesan. ¡Claro, como no me dedico a hacer de mamapollas de la autora, se me censura! Esta es la libertad de expresión que predicáis los progres.

Para mí que no está bien de la cabeza. Habla de debates que propone, pero comenta cosas que nada tenían que ver con el tema propuesto, que no son ni debates ni nada sino frases sin sentido totalmente fuera de contexto, que pretende que en mi blog, en mi casa, le mantenga publicadas, como si _él_, en _mi_ blog, tuviese algún tipo de derecho que yo le estoy negando… Un enfermo.

Lo mejor son los 6 u 8 últimos comentarios de la semana pasada, todos ellos variaciones sobre:

Como veo que se me censura, no voy a volver a comentar

Pero el tío no se cansa, y sigue, y dale, y venga… Y a pesar de de la reiteración en que no iba a volver a comentar, lo siguió intentando. Hay gente que está realmente mal. Para que os hagáis una idea, aquí os pongo unas imágenes con los mensajes que ha dejado en mi blog (si clickais encima, podréis verlas ampliadas). Ahora, decidme vosotras si no se trata de un enfermo obsesivo-compulsivo que la ha pillado conmigo. Da hasta miedo.

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pesado2pesado1

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Ago
22
    
Lo escribí el Agosto-22-2008 | (8) comentarios |

Hace unos días, Elena comentaba en su blog que todo el mundo en su trabajo tiene cuenta en Facebook y que es ideal para enterarse de todos los cotilleos de la oficina. Y ayer Álex se declaraba enamorado de Facebook. Pues yo, en cambio, no puedo, no puedo con Facebook.

Tengo una cuenta en Facebook, pero la tengo abandonadita perdida, la pobre. Al principio me ilusionó el poder tener prácticamente todas las redes sociales que utilizo en un solo sitio: mis twitters, mis fotos en flickr, mi canal de vídeos en youtube, mi blog… ¡La caña!

Pero honradamente, llegó un momento en que me cansé de recibir cientos de veces la foto del perrito, el mensaje en chino “que si lo reenvías se traduce”, postales chorras… ¡Es como hotmail, pero todavía más absurdo! Todas esas estupideces que en hotmail hemos aprendido que ¡no funcionan!, en Facebook las he visto repetir como idiotas, en plan “reenvía esto a todos tus amiwitos y verás qué cosa tan chula pasará…” ¡Y me llega 30 veces! Es que lo flipo. ¿En serio, tan ingenuos somos? Solo me ha faltado ver el consabido jotmail se cierra, en versión Facebook:

Asunto: Feisbuc se cierra

devido a que hay muchos usuarios con cuentas inactibas, feisbuc tiene que eliminar todas las cuentas que no se estan utihlisando. Para ebitarlo, reenvía esto almenos a 10 contactos para que el señor de feisbuc no cancele tu cuenta.

Claro que llevo tiempo sin entrar, así que es posible que algo así esté circulando ya y yo aún no me haya enterado… Ni ganas, tampoco, la verdad. Ahora, que el día que me llegue algo parecido de una cuarta parte de mis contactos, cancelo mi cuenta a la voz de ya.

Así que ahí tengo mi cuenta de Facebook, cogiendo polvo. Igual, cuando vea a la gente más sueltecita con el tema, me animo y lo recupero con ganas.

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Jun
12
    
Lo escribí el Junio-12-2008 | (15) comentarios |

Si no estáis al tanto de la noticia, porque el paro de los camioneros le ha robado protagonismo al tema, os cuento: los Ministros de Trabajo de la Unión Europea acaban de aprobar una directiva llamada “Del tiempo de trabajo”, por la cual el tope máximo legal de horas a la semana que se podrán trabajar sin que se consideren horas extras pasa de las 48 de ahora, a 65. Es decir, se podrán establecer jornadas laborales de hasta 65 horas semanales, sin que tengan que pagar horas extras: nuestras jornadas laborales podrán pasar a ser, por ejemplo, de 11 horas de lunes a viernes y 10 horas los sábados, y aquí no ha pasado nada.

Esto, por si acaso ya se os están empezando a poner los pelos de punta, no significa que automáticamente en España se vaya a cambiar la regulación laboral y pasemos a trabajar 65 horas de golpe, porque eso afortunadamente está regulado en el Estatuto de los Trabajadores. Significa que si los diputados españoles quieren y se ponen de acuerdo, pueden modificar el Estatuto de los Trabajadores y adaptarlo a la directiva europea. No es obligatorio que lo hagan, pero si quieren pueden hacerlo, cosa que no es nada tranquilizadora, la verdad.

Todavía hay tiempo de pararlo, aún cabe la posibilidad de que el Consejo de la UE tumbe esta directiva, o la reforme (¿hacerle la permanente al puercoespín?), pero para eso hace falta hacer ruido, hacerles saber nuestro descontento de alguna manera. Una de las maneras que proponen algunos blogs es hacerles llegar un e-mail a nuestros eurodiputados, para informarles de que les vamos a correr a gorrazos como voten a favor de esta directiva que consagra la esclavitud en pleno S. XXI. ¿Para eso tantas luchas sindicales, y tantos muertos, para lograr las 40 horas semanales? ¿Para que ahora, de un plumazo, acaben con un derecho que nos ha costado décadas conseguir, el derecho a poder disfrutar de nuestro tiempo libre como nos dé la real gana, el derecho a trabajar para vivir y no vivir para trabajar? ¡¡NI DE COÑA!! Así que si quieres enviarles un e-mail para que lo tengan bien clarito, aquí tienes sus direcciones de correo electrónico.

65horas

Pero no se trata solo enviar mails, sino decírselo a todos tus familiares, amigos, compañeros de trabajo, vecinos, conocidos… Para que ellos a su vez corran también la voz y se haga sentir el clamor.

De todas formas, soy bastante escéptica con respecto a que podamos hacer algo, principalmente porque la posición española es contraria a la aplicación de esta ley, es decir, nuestro gobierno nos da la razón. Diferente sería que el gobierno estuviera a favor de las 65 horas, pero estando en contra, creo que es hasta ahí donde podemos llegar. ¿Cómo nos vamos a hacer sentir en Bruselas? No tengo ni idea. Hay países en la nueva Unión Europea de chorrocientos (ya no sé ni cuantos países formamos la UE) con legislaciones laborales que están a años luz de la nuestra, y de la del resto de países que formaron la UE a 15. Y encima tenemos a los derechosos de Sarkozy (bastante quemado por cómo ha ido en Francia el tema de las 35 horas semanales) y Berlusconi (lo siento, no puedo decir nada que esté a la altura del personaje), que aprueban este tipo de medidas, así que me temo que los países favorables a las 65 horas semanales tienen mayoría. No quiero ser pesimista, pero huele a que nos van a encular pero bien. La vaselina corre de nuestra cuenta. Sin embargo, por intentarlo que no quede Frown

P.D: ¡Oño! He utilizado el formulario que Jose tiene en su blog (www.joserodriguez.info/bloc) para enviar un correo a todos los eurodiputados del tirón, que ya lo tiene redactadito y todo (qué perra soy a veces), y me acaba de llegar la respuesta de un eurodiputado llamado Íñigo Méndez de Vigo informándome del procedimiento y diciendo que tendrá en cuenta mis comentarios. Soy feliz Grin (se me tiene contenta con bien poco, es verdad). ¿Funcionará con todos los demás? No lo sé, pero sin intentarlo no me voy a quedar. ¿Y tú?

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Jun
11
    
Lo escribí el Junio-11-2008 | (15) comentarios |

Pocas veces he tenido que moderar comentarios en este blog, y cuando lo he hecho es porque la persona que lo dejó sabía que su comentario era deliberada y pretendidamente insultante, así que no tenía derecho a reclamar su permanencia. Si vienen a mi casa a insultarme, estoy en mi derecho a cerrarles la puerta en las narices. En los casos más recalcitrantes, en los que la persona insultadora pretendía continuar erre que erre en su actitud, he llegado a banearles la posibilidad de comentar mediante su IP. Una de las cosas que me encantan de wordpress, es tener la oportunidad de cortarles el paso a los insultadores para que no me llenen el blog de mierda mientras yo no estoy de guardia.

Otro tema es la actitud, excesivamente vehemente para mi gusto, de algunas personas al exponer su opinión. Será que soy muy sensible, pero tiendo a sentirme acosada fácilmente ante una actitud vehemente en exceso, y en esos casos me retiro fácilmente de la lucha cuerpo a cuerpo; como mucho, replico un par de veces para que quede constancia de mi posición, pero no tengo ni energía ni ganas para mantener un rifi-rafe que, por otro lado, no llevará a ninguna parte. Hay ocasiones en que, probalemente sin que la otra persona lo pretenda (o quizá sí, vete a saber), me siento insultada y menospreciada con la actitud de la persona con la que se supone que estoy dialogando, aunque la otra persona no haya escrito un solo insulto.

Esto último es lo que me ocurre desde hace algunos días con Caótica. Su vehemencia me abruma, me hace sentir mal, y no me siento con fuerzas para entrarle al trapo. Tiene unas posiciones maximalistas en algunos temas, y su forma de expresarse da a entender que ella tiene la razón y el resto del mundo, o comparte su posición, o está totalmente equivocado, o al menos esa es la sensación que a mí me queda después de leer sus comentarios. Un par de ejemplos:

Cuando hablamos del tema del boy, dije que me daba mucho asco sobarle. Y ella me respondió en los comentarios (las negritas son mías):

Pues yo, mujer sin pareja estable y con necesidades sexuales como cualquier ser humano sano que se precie, no voy pidiendo un informe de historial sexual a todo tio que me guste. Para eso siempre llevo un buen surtido de condones en el bolso.

No lo dice, pero da la sensación de que su respuesta me deja a mí como una pámfila reprimida y puritana que en nada se corresponde con mi manera de ser. Es simplemente que me da mucho asco tocarle la polla (menos aún chupársela) a un tío que no conozco y con un trabajo de alto riesgo. ¿Tan raro es? ¿Debería llevar condones en el bolso para que no me dé asco tocarle la espalda sudada a un tío? Lo siento, querida Caótica, pero no van por ahí los tiros. Sinceramente, creo que te pasas de lista, cariño.

Otro comentario que me ha dejado mal cuerpo es en el que ella decía que no entendía cómo nos podían gustar las despedidas de soltera, yo le contestaba que al menos la propia es una experiencia para vivirla, y ella me ha respondido lo siguiente:

Yo no se si algún dia me casaré, pero lo que si tengo claro es que de despedida de soltera nada, me da urticaria solo de pensarlo. Así que en mi caso, la propia, no la voy a vivir.

Primero, por que mis amigos son personas, independientemente de su sexo. Y no me imagino a mis amigos hombres con orejitas de coneja, y comiendo pan en forma de polla. Segundo por que no voy a mandar a mis amigos hombres a la despedida de mi chico, por que mis amigos son “mios”. Tercero por que nunca me ha hecho falta excusa alguna para hacer la loca, lo he hecho cada vez que me apetece. No necesito hacer ostentación de simbolos fálicos, los disfruto cuando cuadra, pero no necesito endiosarlos. Hablo de sexo, de pollas, de orgasmos y de lo que sea cuando me apetece, por lo tanto, no necesito excusas para poner meterme una polla de plástico en la boca.

Y por último, si algún dia me caso, no necesitaré despedirme de nada, por que seguiré sintiendome tan libre como siempre, o esa es la única manera en la que yo, podré ser feliz.

Esto ya ha conseguido cabrearme de verdad. Para empezar, posturas maximalistas a mí, las justitas. Y todo lo dicho anteriormente queda muy bien a nivel retórico, incluso puedo compartirlo, pero cuando sales ahí fuera, al mundo real, ¡sorpresa!, no todo es blanco o negro. Muchas veces, una posición preconcebida, una convicción muy sólida, puede acabar pulverizada por la realidad cuando te encuentras en situación de ponerla en práctica. Quizá un poco más de humildad para con las personas cuando se encuentran en posición de HACER y no de OPINAR pueda ahorrarte algún que otro mal trago si te ves en un futuro próximo ante la misma situación.

O quizá soy yo, que no soporto los radicalismos (me curé de esa enfermedad con la edad), me considero una persona flexible, que no comulga con criterios absolutos y que intenta contemplar las circunstancias y los matices antes de emitir un veredicto que no admite apelación posible. Por eso no admito veredictos inapelables tampoco sobre mí, porque creo que nadie tiene derecho a juzgarme desde una posición meramente contemplativa de la situación. ¿Has pasado por una situación parecida? Admito tu opinión, y tu punto de vista. ¿Hablas de oídas, sin haberte visto en una situación parecida? Pues entonces, maximalismos los justos, los o todo o nada no me sirven, no ayudan, no aportan nada.

Claro que en un país con 45 millones de seleccionadores nacionales, y donde el contemplar los toros desde la barrera es un deporte nacional, no me extraña en absoluto que haya personas que se permitan el lujo de juzgar a los demás a partir de criterios absolutos en los que el mundo es solo blanco o negro. Me pregunto cómo reaccionarían esas personas de tan sólidas convicciones, cuando se vieran en la tesitura de ponerlas a prueba… Llámalo relativismo si quieres.

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