Diario Personal
Blog basado en hechos reales
Días de despedidas
mi madre se embarcó anoche rumbo a Mallorca y ha llegado esta mañana. Harta de la puta crisis y de no encontrar trabajo aquí, se ha largado a la isla donde le han dado una oportunidad. Nos despedimos ayer en el puerto, deseando que vuelva pronto, con lágrimas en los ojos y un nudo en la garganta.
Hoy es mi último día en el búnker. Han sido tres años en la casa, por lo que no puedo evitar cierta sensación de tristeza por todo lo que dejo atrás. Me he quejado mucho, pero también he aprendido mucho y me lo he pasado bomba. Sé que me voy para mejorar, que si lo hago bien este cambio va a representar un impulso tremendo en mi carrera profesional. También que si la cago, más me vale exiliarme en un país sin tratado de extradición.
Es una sensación súper rara, llegar al trabajo, fichar y saludar a la gente como cada mañana desde hace 3 años, sabiendo que será la última vez. Me queda una sensación agridulce. Seguiré colaborando y viniendo a menudo por aquí, pero no por ello me siento mejor. Han sido tres años de mi vida en los que lo he hecho lo mejor que he sabido y podido (que no siempre coincide), me he cabreado mucho, he pegado broncas, me he deprimido, he perdido la fe, abrí los ojos a cosas que hubiera preferido no ver, me planteé largarme a otra ciudad y dejar muchas cosas atrás, y también me he dejado querer. Pero ya iba siendo hora de cambiar. Había entrado en un círculo vicioso que me estaba haciendo daño y del que ya no podía salir nada bueno.
Me voy para establecerme por mi cuenta, seré mi propia jefa y eso siempre es un plus (aunque en realidad no gane para jefes, las explicaciones que tendré que dar a partir de ahora serán de otro tipo), me han contratado de asesora hippy (y no es coña) en proyectos de innovación, no solo tecnológica pero sí especialmente, en proyectos que impliquen a la ciudadanía en general y también colaboración entre el tejido empresarial, la administración pública y la universidad. Lo que viene siendo el tan cacareado cambio de modelo productivo, pues eso. Ya os daré más detalles, pero de momento el riesgo consiste en que es un salto al vacío sin red: como me voy a montar de profesional autónoma, eso significa que de entrada no voy a tener la protección del paro si meto la pata. Me voy con un contrato de un año, prorrogable otro más, y después el futuro es incierto. Estoy razonablemente segura, dependo de mí misma y si no confiara en mis posibilidades no pondría en riesgo la economía familiar, que el alquiler de mi casa no lo paga Zapatero. Pero aún así, estoy muerta de miedo.
¡Deseadme suerte! Sí, ya sé que nací con una flor en el culo. Pero si en algún momento de mi vida he necesitado una inyección de buen karma, es este.
En capítulos anteriores...
19 comentarios. ¿Quieres decir la tuya?
Sorpresas de año nuevo: 2010 empieza bien
Ya tenía yo ganas de perder de vista el 2009, de momento el año nuevo empieza bastante bien. Os cuento:
Primer día laborable del 2010.
Abro mi correo por la mañana y entre docenas de correos atrasados de la semana que he estado de vacaciones y el resto del mundo sin enterarse, encuentro la primera sorpresa de año nuevo: una invitación de boda. Se casa uno de mis amigos, uno de los que menos me podría imaginar que acabaría pillado. ¡Si yo pensaba que su religión prohíba los matrimonios!
Segunda movida: no sabía si trabajaba todo el día, media jornada, o como iba la cosa. El planning de hoy en el curro es de lo más entretenido: entro a las 10, a las 11 han organizado una chocolatada (aprovecharán incluso para apagar los servidores), y cuando acabemos nos podemos largar. ¿Para qué coño voy a trabajar mañana? Para beber chocolate caliente… Y el día 8 tenemos convención de trabajadores. Con deciros que acabaremos el día en un SPA creo que está todo dicho…
Tercera sorpresa, mi regalo de Reyes de Ifo: ¡me ha comprado entradas para el musical de la Bella y la Bestia! Pero qué monooooo!! Y eso que a él no le gustan los musicales, el último que fuimos a ver fue Spamalot y porque era de los Monty Pithon (y sospecho que también porque no sabía que era musical…).
Y cuarta sorpresa del día. Ya han salido las bases del concurso, estamos a punto de presentar el proyecto y entrar en la fase de cruzar los dedos, porque pueden darse cuatro situaciones:
a) que no se presente nadie más y nosotras cumplamos los requisitos, con lo cual nos dan a nosotras el servicio directamente
b) que se presente alguien más, pero nosotras seamos mejores. Si la cosa está ajustada, tendrán que pelear la decisión, dar explicaciones al resto de grupos y justificar porqué nos han dado unos puntos y a otros no, que a la mayoría les parezca bien, superar el proceso de impugnaciones que pudiera darse… Un rollo que lo retrasaría todo, porque aunque tengamos más puntos, hay algunos que se asignan de forma subjetiva.
c) que se presente alguien más y su proyecto sea mejor que el nuestro. Habremos perdido pero con dignidad, y yo seguiré trabajando en el búnker y buscando otra salida, porque está claro que mucho más tiempo aquí no me voy a quedara. Y, mientras tanto, cagándome en todo por haber rechazado la oferta de dirigir el departamento de Marketing on-line de una agencia de publicidad bastante potente por arriesgarme y apostar por este proyecto.
o d) que ni siquiera cumplamos los requisitos exigibles, o que nuestro proyecto ni siquiera tenga los puntos suficientes como para ser tenido en cuenta. Momento de hacerse el hara-kiri con un punzón. Sin piedad.
Y a lo que iba con la cuarta sorpresa del día: la que sería mi futura jefa si la opción que triunfa es la “a)” me ha ofrecido asociarnos, es decir: ser socias en una Unión Temporal de Empresarias en la que ella pone la pasta y yo el talento. No nos engañemos, yo no acabo de romper el cascarón y sé de sobras que quien pone la pasta, a todos los efectos, es la jefa y no hay más vueltas que darle. Pero el hecho de que no me ofrezca ser una asalariada o una asesora a la que le paga a fin de mes, sino asociarnos con la perspectiva de, en un futuro, llevar yo toda la gestión si demuestro que estoy capacitada para ello… ¡uf, pone los pelos de punta!
Si sale bien, triunfamos. Qué digo: si sale bien (es decir, conseguimos el contrato y nuestra gestión es lo suficientemente buena como para renovar, porque cada dos años nos exponemos a que otra empresa presente un proyecto mejor), habré triunfado como la Coca-Cola! Si sale mal, poniéndonos en lo peor, al menos me comunicarán con 6 meses de antelación que mi gestión ha sido nefasta y que me vaya buscando otro curro… El riesgo es grande, supone saltar al vacío sin red y demostrar que sé volar, así que como os podréis imaginar da mucho miedito, pero creo que vale la pena.

En fin, que el 2010 empieza bien, con nuevos retos apasionantes por delante, proyectos ilusionantes en perspectiva. Ahora espero no pegarme el batacazo monumental o que todos los sueños que estoy construyendo salten por los aires como un castillo de naipes si dentro de un par de semanas, cuando tomen la decisión definitiva, me digan “lo sentimos pero hay otro proyecto mejor que el tuyo”. ¡Deseadme suerte! El 2009 me fue como el culo, así que este 2010 tendría que ir buen aunque solo sea por compensar el karma.
En capítulos anteriores...
7 comentarios. ¿Quieres decir la tuya?
El agua
En mi curro son tan majos tan majos, que tengo unas ganas locas de perderlos de vista.
Por ejemplo, a mis compañeros de planta. Desde hace ya tiempo se viene produciendo un conflicto por el agua. Cuando yo entré en la casa, hace ya casi 3 años, se acordó que quien cogiera la última botella de agua del armario tendría que bajar al sótano a subir una caja para todos. Pero a partir de un momento determinado, y creo yo que sin venir a cuento, cada vez que _yo_ iba a buscar agua al armario me lo encontraba vacío y tenía que bajar a buscar agua si quería beber. Vamos, que la persona que se llevaba la última botella no cumplía con el pacto y no reponía el agua. Como somos varios en la planta, no tenía ni idea de quien era la persona que no cumplía el pacto, pero como pasó un montón de veces, tenía motivos para creer que eran varias las personas las que esperaban que fuese _yo_ siempre quien bajara a por agua.
Hasta que llegó un momento en que me harté. Si encontraba agua en el armario, la cogía. Si no, bajaba a por agua solo para mí. Ya empezaba a estar harta de ser siempre yo quien fuese a buscar agua para todo el mundo y acarrera desde el sótano hasta la segunda planta las cajas con un montón de botellas de litro y medio. Ya está bien, que no soy un burro de carga.
Ahora, el resto han tenido que volver a bajar a por agua, no sé si hacen turnos o cómo se lo han montado. Y la esconden en un armario que tienen en el despacho de la jefa, ya no la ponen en el armario conjunto.
Trabajamos para un partido al que llaman socialista, o algo así, me parece. No te creas que lo tengo muy claro, con lo que tengo que ver aquí a diario.
En capítulos anteriores...
0 comentarios. ¿Quieres decir la tuya?
Las navidades no están hechas para los seres antisociales
Llueve.
Los que llevan paraguas no se apartan para dejarnos a los que no el resguardo de los balcones.
Por mucho que intente esquivar los charcos, tengo los bajos de los pantalones empapados.
La lavadora sigue en huelga de bombo parado.
Hace frío.
Hace dos semanas que tengo los pies helados y no hay forma de calentarlos, ni con dos calcetines gordos por pie y plantándome delante de la estufa hasta que huela a uña quemada.
La camarera nueva del bar de siempre no comprende la sutileza de que si fuera estamos a dos grados, agradeceré la leche calentita en el café.
Los anuncios de Navidad son repelentes. Y si usan niños, más. Ni te cuento si usan adultos que ponen voz de niño: más irritante que arañar cristales.
Hoy al trabajo hemos venido cuatro gatos. Conmigo, cinco.
En el bus, veníamos 6 personas. Pringaos. No somos nadie.
El tren casi vacío. Y dos pedorras han tenido que elegir sentarse justo a mi lado. El tren no es para antisociales. Las navidades en general, tampoco.
He tenido que madrugar para venir a trabajar. En Nochebuena. Y me ha costado un huevo salir de la cama.
He entrado a las 10. A las 12 nos han convocado para un vermut. Después del vermut nos podemos largar. ¿Para qué coño he venido yo hoy a trabajar?
Esta noche toca cena en casa de la suegra.
¿Lo bueno de estas fiestas?
Tengo una semana de vacaciones, a contar desde que me pueda escaquear del maldito pica-pica…
Me han regalado un Iphone 3GS de 32GB (cari, 32 GIGAS, no megas como tú pensabas!!) que puedo usar como iPod, con el que puedo actualizar los blogs y jubilar definitivamente a mi BlackBerry. Tendría que haber caído el año pasado, pero al final no pudo ser. De hecho, mucho mejor este modelo, con diferencia. ¡Y tienen un montón de protectores chulísimos!
Me lo dio el martes. De hecho, me dio solo la funda protectora, y tuve que ponerme en plan gato con botas para que accediera a darme lo que, evidentemente, la funda estaba destinada a proteger…
Ifo, una vez más, me ha hecho unos regalos de navidad espectaculares. De momento sólo sé que tengo un iPhone que me tiene loquita y que me esperan dos regalos más. En comparación, los regalos que yo le he hecho a él son una mierda. Otra vez. Porque de nada sirve que a principios de diciembre pactemos “este año, nos gastamos poquito, eh?”, que va a dar igual.
Sí, las navidades también tienen cosas buenas. Lo malo es todo lo que te exigen a cambio…
¡Ah, sí! Eh… Feliz Navidad, y eso… (uf! casi me olvido)
En capítulos anteriores...
6 comentarios. ¿Quieres decir la tuya?
Este fin de año paso de tradiciones: El 2009 ha sido un año de mierda
El año pasado me puse las bragas rojas en Nochevieja, con las campanadas me tomé todas las uvas (que ni siquiera me gustan), brindé con champán, puse las bolitas de la suerte detrás de la puerta después de quemar las del año anterior, y creo que seguí todas las tradiciones de fin de año habidas y por haber. Y el 2009 ha sido un año de mierda.
Y cuando digo que ha sido un año de mierda, me refiero a que no nos han podido pasar más cosas malas porque no ha dado tiempo:
- Mi suegra tiene cáncer y, después de 3 operaciones, este año le han dicho que ya no la pueden volver a operar.
- Mis padres se han separado, de forma más bien poco amistosa.
- mi madre está en paro y pasándolas putas porque cobra una mierda de prestación por desempleo.
- Ifo también se quedó en paro, y hasta que encontró curro en el IfoBank lo pasamos bastante mal.
- Mi editor aún no me ha pagado los derechos del libro, y en la editorial se están haciendo los longuis, me parece que me va a costar cobrar.
- ¿Faltaba algo? Pues el domingo se me jodió la lavadora, no le llega corriente y ya es la segunda vez que le pasa. Ayer estuvimos trasteando con el cable intentando arreglarlo y no hubo manera, mi lavadora se ha declarado en huelga. ¡Y solo tiene 6 años!
- Y, encima, esta mañana se me ha caído una tecla en mi querido Asus, concretamente la Ç, y a ver ahora cómo lo arreglo. He podido recuperar la tecla, pero no tengo ni idea de cómo conseguiré pegarla otra vez sin cargarme el teclado, que una es bastante patazas para esto de las manualidades
Así que este año no tengo ganas de fiestas, no me apetece lo más mínimo celebrar las navidades y más bien de lo que tengo ganas es de largarme, desaparecer estos días. Intenté reservar unos días en un spa del pueblo termal de aquí al lado, pero resulta que están todos cerrados precisamente la semana en que Ifo y yo tenemos vacaciones.
Así que a tomar por culo todo. 2009 ha sido para mí un año de mierda, empezó mal y acaba mal. En Nochevieja del año pasado seguí todas las tradiciones y el 2009 en vez de tener suerte me ha ido como el culo; así que si hoy no me toca hoy la lotería, este año se va a tomar las uvas y ponerse bragas rojas Rita la cantaora.
P.D. Se rumorea en la oficina que nos han tocado 40 euros. ¡Joder, no era eso! :(
En capítulos anteriores...
16 comentarios. ¿Quieres decir la tuya?
Método efectivo contra la pereza
Si hay algún método realmente efectivo para quitarte las telarañas, sacudirte la pereza de encima y ponerte de buen humor un viernes pequeño (aka: jueves a última hora, que esta tarde no vengo a la oficina) es, sin duda, cobrar la paga de Navidad…
click… click… click…
¿Has mirado si hemos cobrado la paga de Navidad?
Espera, que lo estoy consultando
Accedo a Línea Oberta.
![]()
¿Qué te pasa? ¿Hemos cobrado la paga extra?
Yo sí… Y creo que también la nómina de enero.
¡¿Pero cómo vas a haber cobrado ya la nómina de enero, si estamos a 17 de diciembre?!
Pues me han ingresado casi 2.900 euros, así que si no es porque me han incluido también la nómina de enero, ahora mismo bajo y le doy un beso en los morros a la administrativa de recursos inhumanos…
Cada año nos pasa igual, y ningún año me acostumbro a cobrar tan pronto la nómina. Con lo cual, me dura un suspiro, claro.
Qué homenaje nos vamos a pegar estas navidades… Por lo pronto, ya ando buscando balenario en Caldes a todo lujo. Y a tomar por saco la pereza.
En capítulos anteriores...
4 comentarios. ¿Quieres decir la tuya?
La semana laboral más corta
Esta es la semana laboral más corta de mi vida: el lunes y el martes hice puente, de hecho TODA la casa hizo puente aunque, cuando en septiembre lo pregunté, en recursos inhumanos le confirmaron a mi jefa por escrito que el lunes se trabajaba. Luego, cuando digo que en esta bendita casa se pilla los puentes todo quisqui menos yo, encima se me cabrean. Pues vale.
Ayer trabajé el día entero.
Esta tarde tengo reunión fuera de la oficina, así que no vendré a trabajar.
Mañana me lo he pedido de libre, a cuenta de un sábado el mes pasado que tuve que trabajar.
¿Resultado? Esta semana trabajo un día y medio. Y aún así, estoy encabronada.
Esto no puede ser sano.
¡Qué ganas tengo de largarme, diox! Y saber la fecha exacta en la que me piro tampoco estorbaría, añado.
Pensaba que para enero ya tendría otra cosa, pero las ofertas que he estado viendo en Infojobs son una auténtica basura, y para ganar menos de lo que gano ahora ¡no dejo un trabajo con contrato indefinido!
En capítulos anteriores...
4 comentarios. ¿Quieres decir la tuya?
Debería pegar broncas más a menudo…
Llevo desde junio con una conexión a internet de mierda en el curro. Una conexión a internet que es básica para mi trabajo, es mi principal herramienta, no es algo accesorio: en mi departamento somos navegadoras compulsivas porque nuestro trabajo nos lo exige. Y hasta ayer, la velocidad de conexión era desesperante, era peor que volver a los tiempos del modem de 56k.
Hasta que hace un par de días, después de 6 meses de sufrir, me harté, pegué un puñetazo en la mesa y envié aquel mail incendiario a Recursos Inhumanos explicando que por culpa de los informáticos que que no me han solucionado el problema en 6 meses, me veía obligada a bajar a trabajar al bar, porque su conexión a internet era mejor que la nuestra y ya no aguanto más. Me exponía a no ser comprendida, porque el concepto productividad en esta bendita casa no se maneja (si lo sabrán ellas!).
¿He dicho ya llevaba 6 meses de sufrimiento, concretamente desde que los patanes de informática hicieron no-sé-qué-cambio en el servidor y la jodieron? Bueno, pues después de 6 meses de “es lo que hay, te aguantas”, misteriosamente desde ayer, al día siguiente del mail incendiario chivándome a Recursos Inhumanos, resulta que ahora mi conexión a internet va como un tiro. Ni me acordaba de que pudiera navegar tan rápido. Vamos, en realidad es lo normal, pero como me he pasado tanto tiempo padeciendo una conexión de lo más precaria, la velocidad a la que cargan ahora las páginas me parece lo más, hasta se me pone el flequillo para atrás de la cara de velocidad que se me queda.
No soy muy amiga de pegar broncas ni de chivarme a las jefas de los compañeros. Pero después de 6 meses de no poder trabajar en condiciones y de que no me resolvieran el problema, yo creo que el chivatazo estaba ya más que justificado y no me remuerde en absoluto la conciencia. Es lo que hay, que se hubieran puesto las pilas durante todos estos meses, que tiempo han tenido. 6 meses quejándome y sin resultado, una buena bronca y problema solucionado en un día. Señal de que se podía arreglar y no les ha dado la puta gana. Así que no, no me remuerde la conciencia por haberme quejado a las jefas. Es más, visto el resultado, tal vez debería plantearme quejarme más a menudo. Aunque, claro, ahora la mala compañera y la perra chivata soy yo. Y ellos no son unos jodidos vagos que me han tenido sin poder trabajar en condiciones durante medio año. Claaaaaaaaro, sí, sí, lo que tú digas.
En capítulos anteriores...
10 comentarios. ¿Quieres decir la tuya?
Esperando la bronca
¿Sabes esos momentos de angustia horrorosa, cuando has metido la pata y eres consciente de que te va a caer una bronca monumental, y solo te queda esperar el momento en que empiecen a lloverte las hostias? Pues más o menos yo estoy pasando por uno de esos momentos justo ahora.
Esta tarde en el curro me he puesto en plan seria killer, y he enviado un mail a recursos inhumanos, con copia al departamento entero de informática jefe incluido. Les he dicho algo parecido a esto:
El departamento de Marketing en Internet necesita internet, ¿correcto, no? Bueno, pues llevamos con una conexión a internet de mierda desde hace meses, y aunque me he quejado varias veces a informática, la única respuesta que he recibido ha sido del estilo “es lo que hay, te aguantas”. Normalmente, me crispan los nervios y me acaban la paciencia hacia última hora de la tarde (se conoce que he aprendido a dosificar mi propia mala leche), pero hoy son las 13:30h y ya no puedo más, estoy hasta el coño. Me bajo al bar, que tiene wifi. Cualquier cosa, estoy en el móvil. Iros a mamarla todos.
Poco más o menos.

¿Resultado? La jefa ha bajado a buscarme al bar y me ha dicho que esta tarde trabajara desde casa. Me ha cundido mucho más el trabajo, pero sé que mañana me caerá bronca por el mail tan cafre que he enviado (creedme: entre este de aquí arriba y el que he enviado realmente, no hay mucha diferencia). Y estoy esperando a que me caiga la bronca, quiero que pase ese momento de una vez, quitármelo de encima a ver si así se me pasa también esta angustia y este encogimiento de estómago…
Jo, qué temporadita de malos rollos…! Aunque de este, claro, no le puedo echar la culpa a nadie porque me lo he ganado yo solita. ¿Y yo por qué no podré ponerme en plan zen y que me resbale todo?
Actualización: se lo he contado a Ifo, agobiada como estaba por la bronca y por el hecho de que fijo que me he puesto a los informáticos en contra. Él me ha preguntado qué haremos si me despiden y está convencido de que ya me deben haber vetado en el búnker de por vida. Sí, ya lo sé: mi marido es un fenómeno para eso de darme ánimos…
En capítulos anteriores...
7 comentarios. ¿Quieres decir la tuya?
Los tocapelotas cagaprisas
Un pollo monumental en mi curro. Prioridad absoluta de toda la casa. Y un inane tocapelotas cagaprisas del quinto coño me llama, que deje todo lo que estoy haciendo porque me tengo que poner con _su_ tema, que _para él_ es prioridad ya absoluta.
Ya, majo, pero el resto de la casa está con un marrón cósmico, y yo ahora no puedo estar por ti.
Al tipo, claro, le da igual el marrón cósmico de toda la organización, su miniproblema es su prioridad y tiene que serlo para mí.
Bueno, pues se lo cuentas a mi jefe, a ver qué opina, ¿vale?
3 semanas ha estado dando la brasa como un campeón. Sí, habéis acertado: es el homínido de inteligencia limitada y de nombre no sé si he pagado la factura porque yo no soy informático. Más majo… Durante este tiempo he estado a dos manos, con su tema y con el marrón cósmico, menos la semana que he estado de baja, que le ha tenido que aguantar mi jefa.
Ahora su tema ya está resuelto y a la espera de que él se ponga manos a la obra. Dos días llevo persiguiéndole para que empiece a usar eso que tanta prisa le corría, que no podía esperar ni un día. Ahora ya tiene la herramienta en sus manos, ¡y ahora no la usa! Le he metido prisa, ahora me toca a mí, porque sé como va esto, van a esperar hasta el último momento y después vendrán los gritos (otra vez), las prisas (otra vez) y a mí que no me busquen este fin de semana porque les van a dar por saco y hasta el lunes (si me viene bien y no tengo otra cosa más urgente, que ya veremos) no me pienso poner a resolver sus dudas, le he dado dos días en los que he estado a su entera disposición y no los han usado, así que no me vengan en el último momento con las prisas, porque se va a comer una mierda.
¿Y qué me dice el tipo? ¡¡Que es que ahora no le viene bien!! ¡Que tiene otras prioridades, y que esa excusa por aquí la usamos mucho! Vamos, hombre, después de tocarme los cojones con las dos manos durante 3 semanas, de llamadas con muy malos modos, de e-mails con poquísima educación, de que me faltara al respeto un par de veces y que se pusiera en modo incordio porque no entendía que estábamos apagando un fuego y no podíamos estar por tonterías, ahora va el tío y me dice que tiene otras prioridades, que el que está apagando un fuego es él y que como eso de las prioridades lo usamos mucho, pues que me joda, vamos. Es como para matarlo.
Hasta los huevos y más allá me tienen estos infraseres.
En capítulos anteriores...
5 comentarios. ¿Quieres decir la tuya?
Griposa
Resumen de casi 8 semanas a dieta: he perdido 6 kilos y medio, pero debo estar algo baja de defensas (y estoy ya de comer manzanas hasta los pezones). Sin embargo, hace 4 días que no bajo ni un gramo. Normal: llevo desde el domingo griposa perdida, sin moverme más que del sofá a la cama y de la cama al sofá, vegetando todo el día frente a la tele (no me funciona la wifi en casa, y como Ifo con su curro nuevo llega demasiado cansado, ni se ha molestado en arreglarla), y encima alimentándome casi exclusivamente de hidratos de carbono. Lo que me sorprende es no haber recuperado en estos días todo lo que he perdido en el último mes. Debe ser que, con lo congestionada que estoy, mucha hambre tampoco tengo. Cosa que me consuela: al menos ya sé que los mocos no engordan.
El lunes por la tarde fui al médico de urgencias. ¡Qué remedio! En realidad, no porque necesitara ir, porque honradamente: para que me recetara gelocatil, frenadol, manta y muchos zumos no necesitaba yo salir de casa y contribuir con mi granito de arena a colapsar aún más las urgencias sanitarias, pero en recursos inhumanos necesitan el justificante médico por haber faltado al trabajo, así que tuve que salir de mi trinchera de sofá y manta y aventurarme al ambulatorio a contribuir con mi presencia a mejorar la sanidad pública española, sí señor. Ejem! Mejor no pensarlo mucho, que me pongo peor.
La buena noticia: no tengo Gripe A. La mala noticia: mi madre quiere venir a casa a cuidarme.
48 horas de reposo, un montón de pastillas y un jarabe después, ahora tengo lo mismo que el lunes más una descomposición intestinal aguda. Pabernos matao. Así que tengo hora a la una con mi doctora, esta vez para que me de la baja y quedarme el resto de la semana sin salir de casa así caigan rayos y truenos y nos tengan que evacuar en helicóptero.
En capítulos anteriores...
7 comentarios. ¿Quieres decir la tuya?
Oferta de trabajo sospechosa
Me ha llegado una oferta de curro para la que mi perfil encaja sospechosamente, vamos que definen casi al pie de la letra lo que vengo haciendo en los últimos tres años (aunque hace menos de 6 meses que me han reconocido una categoría laboral que al menos se le parece a la que piden en ese anuncio). Tan sospechosamente encaja esa oferta con mi perfil profesional, que creo que es para sustituirme a mí…
Fijaos qué interesante. ¿Cuántos trabajos conocéis en los que pidan esto?
Periodista avanzado, especialidad información y vida política.
Dominio de las herramientas web 2.0 (blogs, Twitter, Facebook, Flickr, etc.).
Nivel avanzado de catalán. (esta es buena, fijaos que no piden idioma nativo, o nivel C, no: “nivel avanzado de catalán“. Rollo Montilla, supongo)
Alta disponibilidad, y vehículo propio para desplazarse por la geografía catalana.
Blanco y en botella.
Vamos, que si no tuviera serias dudas de que es para cubrir el puesto que yo dejo vacante, me inscribiría en la oferta y no habría ni diox que me pudiese hacer la competencia. De hecho, la curiosidad me corroe: creo que voy a llamar, a ver si me dicen para qué institución pública es…
No es que me moleste, porque al fin y al cabo mi jefa ya sabe que me voy a pirar más pronto que tarde, así que no la culpo por empezar a buscar candidatos para cubrir mi puesto. Pero sí hay varias cosas que me molestan:
En primer lugar, que la oferta es de consultor senior. Seamos sinceras: eso huele a pasta desde aquí. Probablemente a la persona que contraten le pagarán más que a mí. Y eso me da mucho por saco. Y segundo, que probablemente a la persona que contraten, además de pagarle más, le reconozcan la categoría desde el primer día y no tenga que chupar rueda durante más de dos años cobrando una miseria como tuve que hacer yo. Vamos, lo de siempre: que me toca los pezones haber abierto brecha, ser yo la imbécil que abre camino, y que los que vienen detrás se cuelen por ahí sin el menor esfuerzo y con la mitad del trabajo hecho. Por una vez, me gustaría ser yo quien llegara y se encontrara las cosas fáciles en vez de ser la idiota que se parte la cara por los demás. Pasarse la vida intentando cambiar el mundo y no tener tiempo para disfrutar de esos cambios conseguidos es agotador. Y cabrea bastante, también, para qué negarlo.
En capítulos anteriores...
8 comentarios. ¿Quieres decir la tuya?
El Homo Sapiens Sapiens está muy sobrevalorado
Como especie, creo que los antropólogos que han definido las características del Homo Sapiens Sapiens tenían demasiada fe en el ser humano actual como especie, o bien algunos de mis congéneres se quedaron varias evoluciones retrasados, porque si no no me lo explico.
Después de la frustrante clase del lunes, está claro que ayer no fue un buen día para mí, pero joder, es que se me acumulan los ineptos! Ejemplos:
Es que no sé si he pagado la factura, ¡yo no soy informático!
Pues vale, tronco, como excusa me parece magnífica. Voy a probar a escaquearme de pagar la factura de la luz, del agua, del gas… porque yo tampoco soy informática. Si cuela…
Llegué a mantener hasta 4 conversaciones telefónicas en menos de una hora con el tipo que no sabe si paga facturas porque no es informático. La última llamada yo creo que tenía por objetivo únicamente encabronarme. Os explico la escena:
- Estaba puesto a nombre de una chica, no me acuerdo del nombre, pero empezaba por E…
- ¿Núria?
- No…
- ¿Anna?
- No, empezaba por E.
- ¿Mari Àngels?
Tú me estás tomando el pelo, ¿verdad? No se puede ser tan idiota y no caminar a cuatro patas, esto tiene que ser cachondeo, fijo. El nombre que estaba buscando era Eva, por cierto.
Pues resulta que la tal Eva (o algún iluminao de la vida en nombre de Eva, que todo puede ser) se ha registrado en una web, pero el e-mail de contacto lo ha escrito mal y ahora no recibe los correos. Intento explicarle con toda la paciencia del mundo como solucionarlo: Pues que Eva entre en la web, ponga su usuario y contraseña, y corrija en su ficha el correo electrónico para que ya le lleguen los e-mails. Parece fácil, ¿no? Pues la respuesta del tío “No sé si he pagado la factura porque yo no soy informático” es:
Es que Eva es administrativa y no entiende de estas cosas.
Aham. Sí. Ya veo. ¿Y hay alguien en toda la oficina que sepa navegar por internet que pueda echarle una mano a Eva?
Joder, luego dicen que me encabrono y que soy una borde. Eso es solo porque no me dejan darles una mano de hostias a estos inútiles, que si me dejaran yo sería la mujer más feliz y más simpática de la oficina.
Más ejemplos que me llevan a pensar que estoy rodeada de tontolculos:
Silvie, estoy editando esta pantalla, en la página de edición pongo las modificaciones que quiero hacer, pero en cuando publico no se ven los cambios.
Si vuelvo a editar, sigo viendo las modificaciones que ya he hecho antes en la página de edición, pero no en la página publicada.
Te adjunto captura de pantalla de la página de edición con los cambios que quiero hacer (cambios.jpg) y captura de pantalla con la página después de publicar (pagina_publicada.jpg).
Respuesta de Silvie:
Pimkie, ¿qué cambios quieres hacer en la página publicada?
Tú eres tonta y en tu casa no lo saben.
Los cambios que quiero hacer son los que aparecen en la página de edición. Para verlos, tienes dos opciones:
opción 1) Vas a la página y la editas
opción 2) ver imagen adjunta cambios.jpg en correo anterior.
Debe ser que no me explico bien, porque me niego a pensar que son tan memos como aparentan. Otro ejemplo:
Oye, Jacob, que en el documento que me has mandado los títulos salen apegotonados, no hay espacio entre las palabras, mira por ejemplo las páginas uno y tres.
Respuesta de Jacob:
Pimkie, ya he corregido las páginas 1 y 3. Mira ahora a ver si ya sale bien.
A ver, piltrafilla, ¿qué parte de la palabra EJEMPLO no entiendes? Sí, debe ser eso, que no me explico bien…
Y todo esto, antes de la hora de comer…
Luego, claro, la borde soy yo. La culpa es mía, porque me hostilizo fácilmente. Por supuesto, no tiene nada que ver con mi cabreo perpetuo el hecho de que vivo rodeada de memos unineuronales.




