Flickr Mis fotos | Mi FotoBlog Móvil | Twitter Mi MicroBlog | Facebook Mi Facebook | Delicious Mis enlaces interesantes | Gmail Mi e-mail | hotmail Mi Messenger

 
Ago
22
    
Lo escribí el Agosto-22-2008 | (8) comentarios |

Hace unos días, Elena comentaba en su blog que todo el mundo en su trabajo tiene cuenta en Facebook y que es ideal para enterarse de todos los cotilleos de la oficina. Y ayer Álex se declaraba enamorado de Facebook. Pues yo, en cambio, no puedo, no puedo con Facebook.

Tengo una cuenta en Facebook, pero la tengo abandonadita perdida, la pobre. Al principio me ilusionó el poder tener prácticamente todas las redes sociales que utilizo en un solo sitio: mis twitters, mis fotos en flickr, mi canal de vídeos en youtube, mi blog… ¡La caña!

Pero honradamente, llegó un momento en que me cansé de recibir cientos de veces la foto del perrito, el mensaje en chino “que si lo reenvías se traduce”, postales chorras… ¡Es como hotmail, pero todavía más absurdo! Todas esas estupideces que en hotmail hemos aprendido que ¡no funcionan!, en Facebook las he visto repetir como idiotas, en plan “reenvía esto a todos tus amiwitos y verás qué cosa tan chula pasará…” ¡Y me llega 30 veces! Es que lo flipo. ¿En serio, tan ingenuos somos? Solo me ha faltado ver el consabido jotmail se cierra, en versión Facebook:

Asunto: Feisbuc se cierra

devido a que hay muchos usuarios con cuentas inactibas, feisbuc tiene que eliminar todas las cuentas que no se estan utihlisando. Para ebitarlo, reenvía esto almenos a 10 contactos para que el señor de feisbuc no cancele tu cuenta.

Claro que llevo tiempo sin entrar, así que es posible que algo así esté circulando ya y yo aún no me haya enterado… Ni ganas, tampoco, la verdad. Ahora, que el día que me llegue algo parecido de una cuarta parte de mis contactos, cancelo mi cuenta a la voz de ya.

Así que ahí tengo mi cuenta de Facebook, cogiendo polvo. Igual, cuando vea a la gente más sueltecita con el tema, me animo y lo recupero con ganas.

En esta entrada hablo de: , , , , , ,

En capítulos anteriores...



 
Nov
23
    
Lo escribí el Noviembre-23-2006 | (7) comentarios |

Durante esta semana y la que viene, las niñas me cumplen añitos: Campanilla y Carolina pasan al feliz estado de las treinteañeras estupendas.

Me ha recordado cuando yo era una cría, y mi madre pasó de los 30: empezó un estado distinto, cuando le preguntaban la edad durante muuuucho tiempo estuvo diciendo que tenía “veintionce“, “veintidoce“, “veintitrece“, “veinticatorce” años (lo digo por si queréis coger ideas, chicas…Wink. Y me enfadaba con ella diciéndole:”¡mamá, a este paso voy a cumplir yo los treinta antes que tú!” (la adolescencia, que es muy mala, qué queréis…Wink.

Mi difunto, en cambio, tenía la feliz teoría de que la crisis de los treinta realmente llega a los veinticinco, porque si hasta los 25 podías decir “tengo 22“, “tengo 23“, “tengo 24“, a partir de los 25 en cambio ya empiezas a pensar “me quedan 4“, “me quedan 3“, “me quedan 2“… Don Agobios. Él, desde luego, se agarró una crisis de los 30 desde que cumplió los 25 y aún le dura. Coherente sí que es el hombre, eso no se lo puedo negar.

Feliz cumpleañosEn cualquier caso, reinvindico nuestra capacidad de mandar a hacer gárgaras todos los tópicos habidos y por haber, incluidos el de la crisis de los treinta, el de que se nos pasa el arroz, y todos los derivados que se os ocurran. Porque, vamos a ver: ¿quien controla nuestras vidas? ¿Nosotras, los tópicos, o el qué dirán? Pues eso.

Claro, que con 25 años a medio estrenar, y sin haber conocido qué es eso de la crisis del cuarto de siglo, supongo que es muy fácil hablar, ¿no? Y es que todos queremos vivir cien años, pero nadie quiere envejecer.

¡¡A disfrutarlo mientras dure!! Como dice mi amiga Zorri: “A vivir que son dos días, ¡¡y a follar, que son tres noches!!

¡¡FELICIDADES!!

Abro el correo esta tarde, y me encuentro un mail que me envía mi amiga Soraya (a ver si me dejas algún comentario de vez en cuando, xoxo!!), que a veces se pone filosófica. Para todas las veinteañeras a las que les queda poquito para dejar de serlo:

La llaman la crisis del cuarto de vida; te empiezas a sentir inseguro y te preguntas dónde estarás en un año o dos, pero luego te asustas al darte cuenta que apenas sabes donde estás ahora.

Te empiezas a dar cuenta de que hay un montón de cosas sobre ti mismo de las que no sabías y que quizás no te gusten.

Te empiezas a dar cuenta que tu círculo de amigos; es más pequeño que hace unos años atrás…

Te das cuenta que cada vez es más difícil ver a tus amigos y coordinar horarios… por diferentes cuestiones: trabajo, estudio, pareja, etc…y cada vez disfrutas más de esa cervecita que sirve como excusa para charlar un rato.

Las multitudes ya no son “tan divertidas”… hasta a veces te incomodan. Y extrañas la comodidad de la escuela, de los grupos, de socializar con la misma gente de forma constante. Pero te empiezas a dar cuenta que mientras algunos eran verdaderos amigos, otros no eran tan especiales después de todo.

Te empiezas a dar cuenta que algunas personas son egoístas y que a lo mejor, esos amigos que creías cercanos no son exactamente las mejores personas que has conocido y que la gente con las que has perdido contacto resultan ser amigos de los mas importantes para ti.

Ríes con más ganas, pero lloras con menos lágrimas, y con más dolor. Te rompen el corazón y te preguntas como esa persona que amaste tanto te pudo hacer tanto mal.

O quizás te acuestes por las noches y te preguntes por qué no puedes conocer a alguien lo suficientemente interesante como para querer conocerlo mejor.

Y pareciera como si todos los que conoces ya llevan años de novios y algunos empiezan a casarse. Quizás tú también amas realmente a alguien, pero simplemente no estás seguro si te sientes preparado para comprometerte por el resto de tu vida.

Atraviesas por las mismas emociones y preguntas una y otra vez, y hablas con tus amigos sobre los mismos temas porque no terminas de tomar una decisión.

Los ligues y las citas de una noche te empiezan a parecer baratos y emborracharte y actuar como un idiota empieza a parecerte verdaderamente estupido.

Salir tres veces por fin de semana resulta agotador y significa mucho dinero para tu pequeño sueldo. Miras tu trabajo y quizás no estés ni un poco cerca de lo que pensabas que estarías haciendo.

O quizás estés buscando algún trabajo y piensas que tienes que comenzar desde abajo y te da un poco de miedo.

Tratas día a día de empezar a entenderte a ti mismo, sobre lo que quieres y lo que no. Tus opiniones se vuelven mas fuertes.

Ves lo que los demás están haciendo y te encuentras a ti mismo juzgando un poco mas de lo usual porque de repente tienes ciertos lazos en tu vida y adicionas cosas a tu lista de lo que es aceptable y de lo que no lo es.

A veces te sientes genial e invencible y otras… solo, con miedo y confundido. De repente tratas de aferrarte al pasado, pero te das cuenta que el pasado cada vez se aleja más y que no hay otra opción que seguir avanzando.

Te preocupas por el futuro, préstamos, dinero… y por hacer una vida para ti. Y mientras ganar la carrera seria grandioso, ahora tan solo quisieras estar compitiendo en ella. De lo que puede que no te des cuenta es de que todos los que estamos leyendo esto nos identificamos con ello.

Todos nosotros tenemos “veintitantos” y nos gustaría volver a los 17-18 algunas veces. Parece ser un lugar inestable, un camino en tránsito, un desbarajuste en la cabeza… pero TODOS dicen que es la mejor época de nuestras vidas y no tenemos que desaprovecharla por culpa de nuestros miedos… Dicen que estos tiempos son los cimientos de nuestro futuro.

Parece que fue ayer que teníamos 18… ¿¡Entonces mañana tendremos 30!? ¿¿¿¡¡¡Así de rápido!!!??? HAGAMOS VALER NUESTRO TIEMPO… ¡QUE NO SE NOS PASE!

La vida no se mide por las veces que respiras, sino por aquellos momentos que te dejan sin aliento…

Un abrazo a todos los veinteañeros…

En esta entrada hablo de: , , , , ,

En capítulos anteriores...