Después de haber superado con resignación cristiana las fiestas navideñas, de haber pasado por la preceptiva gripe de todos los inviernos, de haber dejado atrás un par de semanas para olvidar y de empezar a hacerme a la idea de que estos mechones son indomables (odio a mi peluquera, lo juro), ahora ya sí creo que estoy realmente preparada para encarar el 2008 con energía positiva (tú dirás qué remedio…). Me ha costado dos semanas, pero aquí estamos.
Por las dudas, no, no estoy embarazada, era un guiño a una canción de Sabina (y me rasco, y me afeito, y me corto… ¡solo me faltaba ya tener un aborto!), y no me copian (en todo caso, me copio yo a mí misma, que tengo otro blog pero no os diré la dirección en público que no quiero mezclar cosas, quien la quiera que me la pida al correo personal). ¡Y todavía me falta por contaros la cena de Noche Vieja, los Reyes y un meme que me pasó Palito! Esto no puede ser, se me acumula la faena y tengo ganas ya de darle carpetazo definitivamente al 2007.
En esta entrada hablo de: Amigos, blogs, idiotas, Navidad



