Mi padre y su hermana no se hablan desde hace años, entre otras cosas porque ella es una egoísta que solo piensa en sí misma sin importarle a quien jode con su comportamiento, aunque sea a su propio hermano.
Ella nunca ha estado ahí cuando la hemos necesitado, y ha hecho lo imposible para que sus propios padres, mis abuelos, tampoco estuvieran a nuestro lado cuando los necesitamos, porque si ayudaban a mi padre eso significaba menos recursos para ella. Y ella lo quiere todo, ella tiene que ser la dueña y señora, la que lo controle todo, todas las atenciones para ella, todo el dinero para ella, todo para ella, y a los demás que les den.
Hace unos meses, su marido se largó y le pidió el divorcio, harto de ella, y gracias a mi padre, mi tía no ha tenido que vender su piso para darle la mitad a su ex-marido. Le tendría que estar agradecida, como en otras muchas cosas a lo largo de toda su puñetera vida.
Pero ella quiere mas, no le parece suficiente con que la ayuden: hay que estar a sus pies y servirle el mundo en bandeja o la señora no está satisfecha. Llámame ordinaria si quieres, pero creo que tiene un chocho que no le cabe entre las piernas, a la doña.
Es la típica que ha dicho siempre que ella no trabaja ni aunque se muera de hambre, que para eso están los hombres, para que la mantengan: su marido y sus tres hijos. Ahora su marido ya no está para mantenerla, y se aprovecha de sus hijos sacándoles hasta la sangre, obligándoles a dar todo el dinero en casa para ella y sus caprichos, y les da una paga de 30€ semanales a cada uno. El pequeño tiene 18 años, y el mayor va a ser padre dentro de 3 meses y medio. No son unos críos, por tanto, como para quedarse con TODO su sueldo (de los tres) y darles una paga semanal para sus gastos. Lo que no sé es cómo se lo consienten.
También tiene a su madre, mi abuela, en casa, que les hace todo: les prepara la comida (cada uno tiene un horario diferente en su trabajo, así que cada uno llega a casa a una hora distinta), les lava la ropa, les limpia la casa, les va a hacer la compra… Mi abuela no está para cuidar de tres hombres como tres armarios pero inútiles perdidos en lo que se refiere a la más mínima supervivencia, de una mujer que si es más perra no se levanta, y encima hacer de canguro de un bebé que está en camino. ¡Mi abuela tiene edad de que la cuiden a ella! Encima, también le da toda la pensión, así que honradamente, no sé qué hará con tanto dinero.
Hace unos días, mi padre habló con ella y la invitó a la boda, y ella, ¡¡ELLA!!, tuvo el morro de soltarle que no va a ir porque no le da la gana, porque está muy enfadada con nosotros, y especialmente con mi padre, y que hay que estar para lo malo, y no solo para _el cachondeo_.
Os juro que si la tengo delante en ese momento, le cruzo la cara de un par de hostias. Ni mi boda es “un cachondeo“, ni ella tiene derecho a decirnos que tenemos que apoyarla en los momentos malos, cuando precisamente ella nunca ha estado para nadie más que para sí misma, y si en estas perjudicaba a los demás, dos piedras para todos.
Dicen que estas cosas pasan hasta en las mejores familias, pero yo no la considero mi familia. Si no viene a la boda, 300 leuros como mínimo que nos ahorramos.
En esta entrada hablo de: boda, cabreo, dinero, familia, hijos, idiotas, trabajo


