Esta mañana Renfe ha vuelto a fallar. Ya cuando he cogido el tren en Sabadell me he dado cuenta de que algo no iba bien, las luces del interior del vagón eran mucho más ténues que de costumbre, aquéllo parecía el tren de la bruja, un lugar tétrico y oscuro. Mal rollo ya de buena mañana.
Efectivamente, a la altura de Moncada i Reixac nos hemos quedado colgados, sin avanzar, con las puertas del tren abiertas y un frío que pelaba. Ya estamos otra vez. ¡Qué harta estoy de Renfe Cercanías!
Por fin llegamos a la estación de Sants, con más de 20 minutos de retraso. Renfe promete la devolución express del billete si llegan con 15 minutos o más de retraso, así que me dirijo al stand de reclamaciones. Siempre hay muy poca gente para reclamar el justificante de demora y la devolución del billete, en comparación con la cantidad de gente afectada por cada retraso. Y es lógico:
- Solo hay stand de devolución express y de justificante de retraso en las estaciones de Plaza Catalunya y Sants. Si paras en cualquier otra estación, dos piedras.
- De entrada, el stand de reclamaciones por retraso no está dispuesto como el resto de ventanillas de Renfe, sino aparte, marginado, para que se le vea poco y en plan provisional. Hay personal específico para ello, no te atienden los propios trabajadores de Renfe en las ventanillas de información.
- Encima, han cambiado de sitio el stand unas 40 veces desde que se les ocurrió la iniciativa, por lo que de un retraso al siguiente no está en el mismo sitio y tienes que buscarlo por toda la estación, preguntando a los informadores de chaleco amarillo que pululan por allí, con lo cual te acabas sintiendo como una bola de pin-ball, rebotando de chaleco amarillo en chaleco amarillo.
- Cuando por fin logras encontrar el stand de devolución express, te encuentras con una cola de unas 20 personas (pocas en comparación con la gente que ha bajado de cada tren afectado), y dos empleados de renfe haciendo los justificantes a mano, con una media de entre 1 y 2 minutos de atención por persona. El resultado obvio es media hora de espera adicional.
- Para más inri, al ver que te hacen el justificante a mano, piensas, ¿y esto para qué sirve? ¿Guarda la compañía registro alguno de los justificantes emitidos, de las reclamaciones que hemos puesto los usuarios? Es evidente que no.
- Y aún más, hay empresas para las que el justificante de retraso de renfe no tiene valor testimonial alguno. Vamos, que si el tren ha llegado media hora tarde, al jefe le da igual mientras recuperes esa media hora, y si no pues haber salido antes de casa. Así que, ¿para qué voy a hacer media hora de cola más, si luego no me va a servir de nada y voy a tener que recuperar no media sino una hora de retraso, la del tren y la de la cola de reclamaciones? ¡Anda y que les den!
Y el “premio” por aguantar todo esto es solo que te devuelven el dinero del billete. Y luego, encima, te tratan como una ladrona si te equivocas de billete y marcas en origen el que no es. Estoy harta de Renfe.
Ahora, eso sí, ¿vísteis qué bonita dejaron las estaciones de Plaza Catalunya y Sants en Navidades? Por si no lo vísteis, yo hice fotos (si pinchas encima, se amplían). Para lucecitas, figuritas, adornos varios, plantas y chorradas sí que hay dinero. Cawentó.
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