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Jun
16
    
Lo escribí en Junio-16-2008 |

En cierta ocasión, ahora hace dos años, me ví en la obligación de denunciar a un presunto violador. Esta historia solo la conocían hasta ahora tres personas: mi futuro marido, mi ligue-fijo de aquélla época (que era Guardia Civil, falangista y gallego. Una mala noche la tiene cualquiera), y el comisario de guardia de la Policía Nacional de Terrassa. Y hoy os lo voy a contar porque he dejado de avergonzarme de ser tan ingenua y he conseguido convencerme a mí misma de que utilicé el sentido común. Solo he necesitado dos años para ello, no está nada mal.

Para empezar, os pondré en antecedentes. A mediados del 2006, me había ido a vivir sola y de alquiler, había cambiado de trabajo y mi jefa tenía la irritante manía de pagarme la nómina el día 2 o el 3 de cada mes, con un cheque sin fondos de cualquier entidad de la ciudad en la que yo _no_ tuviera cuenta. En esas estaba cuando, a través del formulario de contacto de este blog, se puso en contacto conmigo una persona que decía escribir en nombre de una pequeña productora de televisión. Me decían que habían visto las fotos de mi perfil, que habían leído lo que escribo en el blog, y que si era tan desenvuelta en persona como parecía escribiendo, les interesaría hacerme una prueba para un programa en una televisión local, y me pagarían por el tiempo dedicado independientemente de que finalmente fuera seleccionada o no. Ahora lo pienso y me horrorizo solo de pensarlo, pero en su momento pensé

¡Coño! si Fresita puede presentar un programa en la tele local, ¿por qué yo no?

En fin, que respondí al e-mail y pedí más información al respecto. Me dijeron que se trataba de una pequeña productora de televisión que había ganado un concurso público para poner en marcha la parrilla de programación para una televisión local y por lo tanto tenían financiación para pagar las pruebas a las personas aspirantes, que tenían poco tiempo y por eso pagaban por los castings, y que estaban buscando personal para los distintos programas. Que la prueba consistía en una prueba de actuación con un pequeño texto, y otra de baile y canto.

Ya la hemos jodido (pensé): mi voz no tiene nada que envidiar a la de los Bee Gees…

Y me dijeron que si estaba interesada, les diera mi número de teléfono para concretar el día y la hora de la prueba y que me pasaran la dirección de las oficinas. Eso hice, y concertamos la prueba para un día entre semana, por la tarde a la salida del trabajo. Las oficinas estaban en un piso muy alto en la Diagonal, pero no recuerdo exactamente la dirección. Como no lo acababa de ver del todo claro, le pedí a mi hermano que me acompañara. Una puede ser ingenua, pero no imbécil.

El día antes de la prueba recibí un SMS: en él me decían que, para valorar el físico sin sesgos de ropa (textual, creo que nunca olvidaré esa frase), tendría que realizar la prueba desnuda. Llamadme mojigata si queréis, pero llegados a este punto, me rajé. Si algo no me olía nada bien antes, cuando recibí este mensaje decididamente me dí cuenta de que aquí había alguna cosa rara, así que envié un e-mail diciendo que pasaba de hacer la prueba, que no me ofrecían las garantías necesarias, que todavía no sabía ni el nombre de la productora ni la televisión local a la que se referían, y que ante esta situación prefería no hacer la prueba, muchas gracias por todo.

Sorprendentemente, recibí respuesta a este e-mail: una respuesta por correo electrónico en la que el tipo con el que había hablado desde el principio me confesaba que todo era un engaño, que él era una persona normal pero hacía “esto” simplemente porque se sentía solo y no quería pagar a “profesionales”, que su intención era únicamente grabar un vídeo de una chica desnuda bailando para él en su piso y, de mutuo acuerdo, pasar un buen rato y lo que surja.

Esta confesión me puso los pelos de punta, diox, ¿dónde he estado a punto de meterme? Y más importante aún: ¿a cuantas chicas habrá conseguido engañar para subirlas a su piso, quizá encerrarlas, y vete a saber qué más? ¿Violación, inducción a la prostitución, secuestro, trata de blancas? Yo qué sé la de burradas que se me pasaron por la cabeza, porque la verdad es que el tema me parecía peligroso de verdad. Así que imprimí todos los correos electrónicos, y me planté en la comisaría de la Policía Nacional de Terrassa. Allí me atendieron muy bien, el comisario entendió enseguida la naturaleza de lo que le estaba contando, e incluso me dio su teléfono por si esta persona intentaba ponerse en contacto conmigo de alguna manera.

Cursamos la denuncia contra esta persona, pues tenía sus datos personales en el e-mail y también tenía su número de móvil y la dirección del piso en el que me habían convocado. Pero, sorprendentemente (o quizá no tanto), el policía no me dejó adjuntar los correos electrónicos que yo había imprimido como prueba de la denuncia. En su lugar, lo que hizo fue leerlos y transcribirlos de la forma más literal posible en la denuncia, pero redactados en tercera persona, como si en lugar de haberlos leído fuese yo quien le explicaba el contenido de los e-mails. Me explicó que no podía adjuntarlos a la denuncia porque yo no tenía derecho a mostrar esos e-mais a nadie sin expresa autorización de la otra persona o, en su defecto, el mandato de un juez, y por lo tanto al incluirlos en la denuncia podría incurrir en una violación de la confidencialidad en las comunicaciones. Resulta curioso que en una denuncia a un posible violador, no pueda adjuntar las pruebas en las que el propio denunciado confiesa el engaño para subir chicas a su piso y que bailen desnudas para él “y lo que surja”, pero así es la ley. Varios meses después me enteré de que habían detenido a un violador en Barcelona que tenía un “modus operandi” similar al que yo les había descrito. Si pude contribuir en algo, me alegro.

Ahora bien, si a mí la ley me impidió en su momento adjuntar a una denuncia unos e-mails en los que un presunto violador confesaba su forma de engañar a chicas ingenuas como yo para que fueran a su piso y le bailaran desnudas mientras él lo grababa en vídeo, y vete a saber qué más a continuación, ¿por qué otras personas se creen con derecho a enseñar públicamente, sin consentimiento de mi parte, e-mails privados además de lo más inofensivos? ¿Qué derecho ampara a una persona a la que yo le pido explicaciones por un error, a hacer público ese e-mail sin mi permiso? ¿Por qué alguien, para pedir simplemente perdón por un error, debe hacer un ejercicio público de autoflagelación totalmente innecesario, que nadie le ha solicitado, y que solo contribuye a generar mayor confusión? ¿No era más fácil responder, por la misma vía en la que se solicitaron las explicaciones, un

lo siento, ha sido un error, no volverá a pasar

que tener que recurrir a una explicación enrevesada y púbica, que nadie le ha pedido, y de la que de hecho no me habría enterado si no me lo cuentan terceras personas? ¿Casi mil palabras para pedir perdón públicamente por una tontería que requería apenas 10 palabras como máximo y en un mail privado, no es un poco excesivo? En serio, ¿no es complicarse mucho la vida para decirme simplemente que soy una pesada tocapelotas? ¡Si es más fácil decirlo abiertamente! ¿Todo este lío, por no sé qué asunto de poner de manifiesto la propia honradez (excusatio non petita…), ¡¡cometiendo una ilegalidad flagrante!!? ¿Es compatible demostrar que uno es honrado, haciendo algo totalmente desproporcionado e ilegal, que nadie le ha pedido?

Os confieso que hay determinadas personas que en ocasiones me superan. Pero cuando se cometen ilegalidades que me afectan directamente, no soy de las que se queda de brazos cruzados. Esta es la segunda vez que se publican en la red e-mails míos sin mi permiso. Quizá sea la última.

En esta entrada hablo de: , , , , , , , , ,

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14 comentarios en "Os voy a contar la historia de la vez que denuncié a un presunto violador"

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geminisdespechada MonsterID Icon geminisdespechada El Junio 16th, 2008 a las 3:42 pm #

desde luego hiciste muy bien.. y menos mal que no entraste en la casa!! Has sido valiente al escribirlo aquí, pero quizás salves a alguien más que de otro modo se habría creído la mentira.. gracias.

Pimkie MonsterID Icon Pimkie El Junio 16th, 2008 a las 4:01 pm #

Gracias, geminis, porque la verdad es que todavía me tiemblan las piernas solo de pensarlo…

querida enemiga MonsterID Icon querida enemiga El Junio 16th, 2008 a las 4:14 pm #

Había visto en la tv noticias sobre esa forma de actuar, castings falsos para ‘lo que surja’. Qué finito, el muchacho. ¿Para la TV local y sin ropa? Y la excusa de los ’sesgos’ de ropa me parece brutal.

Pimkie MonsterID Icon Pimkie El Junio 16th, 2008 a las 4:25 pm #

Sí, Querida, y avisando en el último momento. Todavía tuve suerte, porque si no lo hubiera dicho… ¡uf! vete a saber…

Lucía MonsterID Icon Lucía El Junio 16th, 2008 a las 5:30 pm #

Madre mía … vaya elemento el señor este!!

Suerte que lo viste venir, pero eso de que encima luego te lo confesara … Debía estar muy tocado!!

Pimkie MonsterID Icon Pimkie El Junio 16th, 2008 a las 5:37 pm #

Lucía, lo ví venir pero, sinceramente, todavía no sé ni como. Algo de intuición femenina, supongo, pero el caso es que estuve a punto de caer. Llamé a mi hermano para que me acompañara, pero si no hubieran dicho lo de bailar desnuda probablemente hubiera entrado en esa casa, habríamos entrado los dos, y una vez dentro… vete a saber.

Cuca MonsterID Icon Cuca El Junio 16th, 2008 a las 9:22 pm #

Diox… me has recordado alguna vez que me vi en situaciones no parecidas pero si de “dios dónde he estado a punto de meterme” y me he quedado sin respiración. Ingenua no creo que fueras, porque no picaste, te diste cuenta y encima le denunciaste. Con un par.

toxcatl MonsterID Icon toxcatl El Junio 16th, 2008 a las 9:43 pm #

buff, diox ¡donde estuviste a punto de meterte!!!
menos mal que tuviste ahi un sexto sentido y saliste a tiempo de la movida.-

Dani MonsterID Icon Dani El Junio 16th, 2008 a las 10:11 pm #

Nena, tres cosas rapidillas que me voy a hacer la cena…
1.- Tremendo esto que cuentas, parece mentira la cantidad de resquicios legales que les permiten actuar impunemente, cuantas niñas de 18 queriendo ser supermodelos habrán caído en su juego??
2.- Que poco te queda ya, nena!! Estás nerviosa???
3.- Ya te he dejado las llaves de mi casa ;)

Muchos besos y si no “te veo” que vaya todo genial. En una semanita me voy…

palito MonsterID Icon palito El Junio 16th, 2008 a las 10:40 pm #

Me he quedado flipando, primero con tu historia y la denuncia (alucinando con eso de que no te dejan adjuntar como prueba los emails!!!) y con el final de tu post, porque no me he enterado de nada. ¿Quién ha publicado un mail tuyo en un blog?

Un besito!!

Jill MonsterID Icon Jill El Junio 16th, 2008 a las 11:57 pm #

Si lo del presunto violador me ha traumatizado (Dios santo, vaya ataque de adrenalina te debió pegar al enterartet de todo lo que ocurría), también me ha impresionado que alguien vaya publicando tus mails de esa forma. No sé, creo que la privacidad es la privacidad, ¿No?

Habla con esa persona y múestrale tu descontento. >_<

Pimkie MonsterID Icon Pimkie El Junio 17th, 2008 a las 10:24 am #

Jill, algo me dice que si una persona publica e-mails tuyos al lado de los adjetivos “mentirosa, trepa, manipuladora y rastrera”, ya sabe que estás descontenta… Claro que si por “mostrarle mi descontento” te refieres a que le dé un par de hostias, quizá me lo plantee ;)

Palito, te envío un mail y te cuento.

palito MonsterID Icon palito El Junio 17th, 2008 a las 7:20 pm #

Vale!!

Diario Personal » Blog Archive » Mi primer viaje en AVE El Junio 18th, 2008 a las 11:00 am #

[...] “bonita cerda rosa”; tendré que participar en la misma conversación que el tipo que va por ahí publicando mis correos electrónicos sin permiso con la intención de desacreditarme, con lo que vete a saber dónde aparecerán publicadas mañana [...]

¿Por qué caminar sin dejar huella?
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