Jose me conoce tan bien que en dos minutos me hizo una radiografía completa. Sabe cómo me siento con sólo mirarme y es capaz de percibir detalles que a cualquier otro (a mí misma, sin ir más lejos) se le pasarían por alto. En realidad, Jose tiene una facilidad innata para conocer a las personas más allá de lo que dicen.
Mi niño tiene razón en una cosa: la inteligencia de Jose me tiene embobada, y entiendo que eso le haga sentirse un poquitín inseguro (y más teniendo en cuenta que no está pasando precisamente por su mejor momento personal, en parte por mi culpa…
. Sin embargo, yo no puedo ver a Jose de otra manera que no sea como mi hermano mayor, una persona de quien aprender mucho y a quien apreciar aún más, por lo que es y por lo que me aporta.
Y es que a Jose le aprecio un montón. Pero a Ifoxe le quiero con todo mi ser.
Nora a pie de página: ver a Jose y a Raquel, un sábado por la noche ¡antes de haber bebido!, peleándose por mí a grito pelado, a ver quien me hacía la mejor oferta, produce un subidón de ego que me dura todavía. Sois los mejores. Pero esto es como preguntarme si quiero más a papá o a mamá. Un abrazote gordo para los dos, leáis estas líneas o no.
En esta entrada hablo de: Amigos, amor, celos, Ifoxe
Mis fotos
Mi FotoBlog Móvil
Mi VídeoBlog
Mi MicroBlog
Mi Facebook
Mis enlaces interesantes
Mi e-mail
Mi Messenger



