Manera correcta de leer el periódico en el transporte público
Pimkie, los viernes tiene voluntad de servicio público a lo Barrio Sésamo. Si hace unos meses os explicamos el uso correcto de las escaleras mecánicas (para quien no lo recuerde: si quieres ser transportada sin mover un puto músculo y no vas a aprovechar la inercia mecánica, te pones a la derecha y nos dejas pasar sin bloquearnos el paso a los que tenemos prisa, salvo que no te importe morir fulminada por los rayos láser de mis ojos, tú verás), hoy os voy a explicar la manera correcta de leer el periódico en el transporte público (bus, metro, tren, etc.).
La cosa es bastante simple. Básicamente, en tu casa lo lees como te dé la puta gana, pero si vas en el metro, en el tre o en el bus, y muy especialmente si me tienes a mí en el asiento de al lado, más te vale doblar el periódico por la mitad con el fin de evitar invadir mi espacio vital.
A ver, si los periódicos no vienen con tapa dura es por algo. Para que los dobles por la mitad y no invadas mi espacio vital plantándome una página en mi cara, por ejemplo. ¿Tan difícil es? Que no hay ninguna necesidad de leer el periódico desparramándolo a todo lo largo del tren, ¿por qué no lo doblas por la mitad y te pones una página delante de los morros, y cuando acabes ya si eso le das la vuelta, en vez de plantarme una página en mi puta cara y la otra página a la chica de al lado? Joder, que hay que explicarlo todo, ni que un periódico fuese una obra de alta tecnología, no hay que ser ingeniero para pillarlo, ¿no?
Ayer me ocurrió con un hombre de unos 60 años, un viejuno como diría Chasky, y seguro que él tiene ya desarrolladas las habilidades óptimas para luchar con ellos, pero creo que yo no. Intenté darle toquecitos en el codo con mi brazo para hacerle ver que estaba invadiendo mi espacio vital y que así se retirara, pero el hombre tampoco lo pillaba. Ni siquiera mis miradas asesinas capaces de incendiar el papel de diario surtían efecto. ¿Significa eso que me encontraba ante un especimen de lerdo profundo? Probablemente. O eso, o el concepto espacio vital no le decía nada, o se creía con derecho a invadir dos asientos del tren, el suyo y el mío, por el bien más alto de la lectura de su periódico. Pues tengo noticias: yo también estaba leyendo. O intentándolo. Concretamente, vuestros blogs en el portátil, pero este tipejo me tapaba la pantalla continuamente con su diario desparramado y me estaba poniendo de los nervios. Por suerte para él, se bajó dos paradas antes de que me explotara la vena y le dijera cuatro frescas, en vista de que las sutilezas no tenían ningún efecto en él.
No sé si internet acabará con la prensa escrita, pero si por mí fuera acabaría con estos impresentables que invaden mi espacio vital por no saber hacer una cosa tan simple como doblar un periódico por la mitad. Y con los que reparten periódicos gratuitos en las bocas de tren y metro, que también tiene parte de culpa. Las masas no están preparadas todavía para tener a su alcance tanta tecnología, esto nos va a llevar al desastre más pronto que tarde. Al tiempo.
A ver, para mañana me van haciendo los deberes. Forma correcta de leer el periódico en el tren:
Así, MAL:
Así, BIEN:
Fácil, ¿no? Pues para mañana quiero los deberes hechos.




¡¡¡Qué razón tienes!!! Yo se lo habría dicho, aunque me habría mordido la lengua para ser diplómatica, pero no me lo habría callado, porque tener el papel en tu cara y que encima no te dejen hacer lo que te da la gana es una faena.
Hay gente que se cree que el mundo es suyo y no tiene el tacto de pensar en los demás, así que mejor no callarse, que si no, se crecen…
Contra estos viejunos no hay solución posible para evitar que siga haciendo lo que le dé la gana. Lo único que puedes hacer es decirle que te está molestando, ante lo cual muy probablemente te monte un pollo y te dirá que los jóvenes de hoy en día no tenéis respeto por los mayores.
Pues yo le hubiera preguntado, con mi mejor sonrisa, si podía doblar el periódico. Seguro que entendía,jejeje
Besitos
El sábado pasado le tuve que dar una lección sobre la marcha a un tipo en una de las cajas rápidas de Hipercor. Yo llevaba un sólo artículo y él menos de diez, como marca el cartelito, pero tan grandes que necesitaba un carro de los de ruedas. Primero me estampó el carro en los riñones, por no respetar la distancia de seguridad, a lo que yo contesté con mucha sutileza echando para atrás el carro de un culazo, esperando que se le incrustara en los huevos.
Al igual que tu individuo, no debió entender el concepto de espacio vital ajeno, pues cuando llegamos al mostrador de la cajera depositó a mi altura una caja de un juguete que no le cabía en el carro. Yo la empujé para atrás hasta dejarla a su nivel. Volvió a adelantarla, y yo volví a empujarla para atrás. Yo observaba con el rabillo del ojo, así que cuando empezó a empujarla de nuevo hasta mi lado, la paré en seco de un golpe y le dije en voz lo suficientemente alta que hiciera el favor de mantenerse lejos porque no tenía porqué soportar a un fulano como él pegado a mi espalda (palabras textuales) y que quitara su maldita caja del espacio de mi compra (palabras textuales). Como vio que no me cortaba ni un pelo, no se atrevió a chistar siquiera. Yo es que no tengo tanta paciencia como tú, y hace tiempo decidí no darle segundas oportunidades a nadie en cuestiones como esta. A la primera basta. Y no sólo aprenden, sino que también me quedo de lo más a gusto.
Pues no sé cómo lo veis, pero si el concepto “espacio vital“ llevó a los nazis a invadir Polonia, yo no voy a ser menos…
La gente mal educada no entiende de sutilezas; por eso, si algo te molesta, tienes que decirlo. Con tu mejor sonrisa, con tu mejor léxico, pero cuanto mas clarito, mejor. Por ejemplo. Disculpe, caballero -megasonrisa- ¿le importaría doblar un poquito -megamegamegasonrisón- su periódico?. No quisiera molestarle, es que tengo que leer esto que llevo aquí -sonrisamissuniversocontóslosdientes-…..
lo de acabar con los que reparten periódicos me ha dolido un poco, que yo fui repartidora del desaparecido metro, jajaja, lo hacia por ganarme unas pelas, a mí el periódico me daba bastante igual.
De hecho en una reunión con los jefes de metro nos dijeron algo que me marcó y es que para ellos eso no era un periódico, sino un panfleto publicitario. Imagínate.
No me sorprende lo más mínimo. Es lo más parecido a un folleto del Alcampo con cotilleos de patio de vecinas desperdigados (porque además el tratamiento de las noticias es más propio del de un patio de vecinas que del de la redacción de un periódico con periodistas formados y documentados…)
Jjajaja qué bueno, pero debo decir q estoy totalmente deacuerdo con Salomé, a ver, a mi entender la cosa funciona así: si es alguien joven, pues en plan colegueo pero sieeeeeempre con mucha educación y sonriente se lo comentas : mira , perdona, es que sin darte cuenta, pues me estas tapando la cara con el periódico , si es alguien mayor, le haces sentir importante, disculpe señor … , no hay nada como ser educado, o al menos parecerlo! Pero las cosas hay que decirlas pimkie o no tienes derecho a reclamar cuando ya ha pasado todo. es mi opinion. besos a todas
Jo, es que intenté ser discreta, echarle miraditas, apartarle el brazo con el codo… Pero el tipo no pillaba las indirectas!
Pues eso, es como estar en un cine y que el de detras hable o te dé pataditas, no me gusta la gente q se limita a mirar fulminantemente al susodicho, hay q ser coherente y decir las cosas, o cuando en el cole todos queríamos preguntar algo pero sólo uno levantaba la mano; cuando yo era pequeña habia un vecino q siempre hacia ruido y ponia la tele muy alta, mi madre se limitaba a dar golpecitos en la pared con el consiguiente pasotismo del vecino que ignoraba cualquier cosa q no viniera de su propio salón, así durante mucho tiempo, cuando yo ya tenia no sé si 15 o 16 años me armé de valor y toqué a su puerta, le dije q por favor bajara la tele, y ya está , no pasó nada, mi madre siguió con los golpecitos. Con educación y respeto se llega a todos los sitios, aunque tengas sólo 15 añitos! besos!!