Como todavía no os he contado qué tal fue el breve-finde en Madrid, haré un pequeño resumen, porque he aprendido un montón de cosas. Por ejemplo:
- Que facturar la maleta, digan lo que digan mis niños, y a pesar de titulares alarmistas, ¡no es para tanto!
- Que el champú es potencialmente explosivo, en manos de un aprendiz de McGyber (en manos de los idiotas, no arde ni la pólvora). Si se puede fabricar una bomba con ácido bórico, seguro que con champú se puede fabricar, por lo menos por lo menos, una granada de mano.
- Que sí, que vale, que ya sé que el cepillo de dientes no es líquido, pero si lo meto en la bolsa de plástico es porque va junto a la pasta de dientes, para respetar el “principio de la unidad de archivo“. Si sirve para los papeles de Salamanca, ¿porqué no va a valer para mi equipaje?
- Que la T-4 de Barajas no es tan terrorífica como la pintan: conseguimos llegar al exterior sin necesidad de GPS ni nada…
- Que Iberia forma parte de la Alianza Juan Guol para dominar el mundo.
- Que los Pokemon nunca podrán dominar el mundo porque no tienen dedos para apretar el botón que destruirá el planeta.
- Por lo tanto, los Pokemon no son miembros de la Alianza Juan Guol.
- Que ir al mercado a comprar un kilo de gilipoyas no te hace más popular entre las vecinas.
- Que entre los de Bilbao y los de San Sebastián hay el mismo pique tonto que entre los de Terrassa y los de Sabadell.
- Que un Bilbaíno es capaz de “seguir atentamente” un blog, aunque lleve un mes caído. Estos vascos que todo lo pueden: no lo lee ni la caché del google, pero él lo “sigue atentamente“. ¿Milagros de la tecnología, o bilbainada?
- Que con “sólo un e-mail” se pueden hacer un montón de cosas chulas
- Que el primer cohete espacial que los españoles pongamos en órbita se llamará Torrezno I.
- Que la realidad es una mierda y por eso Star Wars mola.
- Y también he aprendido una máxima que me servirá en adelante para caminar por la vida con la cabeza bien alta: “Buen rollito, talante, fuerza y honor“.
- Que cuando me dicen “hasta luego“, me sale sin querer un “deeeeuuuuu” esté donde esté. A ver, Pimkie, ¡céntrate! Estás en Madrid, en MA-DRID! ¿Está claro?
- ¡Y que no soy la baby del grupo! Porque “alguien” es 6 meses (y 17 horas, pero no nos vamos a poner quisquillosos…) más joven que yo, así que me toca conformarme con ser la baby del capítulo catalán…
- ¡Ah! Y que cuando no he dormido lo suficiente no pillo las preguntas que obligan a leer entre líneas… Evidentemente, aquí siempre digo la verdad, menos cuando estoy de cachondeo…
¡Lo que se aprende de visita en Madrid! No entiendo porqué nuestros profes se empeñaban en llevarnos de viaje de estudios a Mallorca…
En esta entrada hablo de: Amigos, ilusión



