¿Sabéis la última genial idea de mi ex? Se le ha ocurrido que sería una buena idea traer a la tarada el día de la firma ante notario de nuestro acuerdo de separación. ¿No os decía yo que es encantador?
No le parece suficiente haberme roto el corazón tres veces en menos de un año;
no le parece suficiente haberse comportado como un capullo integral;
no le parece suficiente haberme estado mintiendo durante todo este tiempo;
no le parece suficiente hacerme desaparecer de su vida de un plumazo;
no le parece suficiente deformar lo que hemos vivido juntos hasta hacerlo parecer una película de terror, que si tan insoportable he sido no se entiende cómo ha podido aguantarme durante más de 8 años;
Parece ser que todo esto no le parece suficiente, y aún tiene que cargarse lo poco de bonito que podía quedar entre nosotros.
No puede permitir que salga de su vida con un poquito de mi dignidad intacta. No. La última vez que me vea, tiene que verme humillada, destrozada y hundida. El día en que firmemos el acta de defunción de nuestra relación, tiene que estar ella allí, para restregarme por la cara no sólo que he fracasado como novia, sino además que todo lo que he perdido se lo va a quedar ella.
No le supe querer como él se merecía, y por eso me merezco sufrir en vida todos los castigos del infierno.
Bueno, pues
¡¡YA-ESTÁ-BIEN!!
He estado luchando para que de todo esto al menos guardáramos un bonito recuerdo, incluso para que pudiéramos ser buenos amigos (como él DECÍA que quería, por otra parte…), pero está visto que si él no quiere, poco puedo hacer yo. Del amor al odio hay sólo un paso, y mi trabajo me ha costado no darlo (que, al fin y al cabo, la que ha salido peor parada de todo esto he sido yo), pero él sí parece dispuesto a dar ese paso, de la mano de la tarada, y empezar a odiarme para así poder olvidarme más fácilmente.
No quiero darle motivos para que me recuerde como una hija de puta, preferiría que cuando echara la vista atrás me recordara, al menos, con cariño. Pero si no es posible, no me voy a comportar como una colifor y dejar que me pisen, me humillen, me hundan, y encima se salga con la suya. Temblad, porque la Pimkie guerrera ha vuelto.
Nota: el golfo se ha ofrecido a acompañarme el día de la firma y a echarme el polvo del siglo encima de la mesa del notario. ¿No es un cielo de niño? No va a poder venir, él lo sabe, yo lo sé, está a 400km de distancia… Pero sólo el hecho de que se haya ofrecido ya dice de qué pasta está hecho. Un besote, mi niño.
En esta entrada hablo de: cabreo, celos, decepción, discusión, idiotas, la novia de mi ex, mentiras, mi ex-novio, odio, tristeza



