Oct
24
    
Lo escribí en Octubre-24-2006 |

¿Sabéis la última genial idea de mi ex? Se le ha ocurrido que sería una buena idea traer a la tarada el día de la firma ante notario de nuestro acuerdo de separación. ¿No os decía yo que es encantador?

No le parece suficiente haberme roto el corazón tres veces en menos de un año;
no le parece suficiente haberse comportado como un capullo integral;
no le parece suficiente haberme estado mintiendo durante todo este tiempo;
no le parece suficiente hacerme desaparecer de su vida de un plumazo;
no le parece suficiente deformar lo que hemos vivido juntos hasta hacerlo parecer una película de terror, que si tan insoportable he sido no se entiende cómo ha podido aguantarme durante más de 8 años;

Parece ser que todo esto no le parece suficiente, y aún tiene que cargarse lo poco de bonito que podía quedar entre nosotros.

No puede permitir que salga de su vida con un poquito de mi dignidad intacta. No. La última vez que me vea, tiene que verme humillada, destrozada y hundida. El día en que firmemos el acta de defunción de nuestra relación, tiene que estar ella allí, para restregarme por la cara no sólo que he fracasado como novia, sino además que todo lo que he perdido se lo va a quedar ella.

No le supe querer como él se merecía, y por eso me merezco sufrir en vida todos los castigos del infierno.

Bueno, pues

¡¡YA-ESTÁ-BIEN!!

He estado luchando para que de todo esto al menos guardáramos un bonito recuerdo, incluso para que pudiéramos ser buenos amigos (como él DECÍA que quería, por otra parte…), pero está visto que si él no quiere, poco puedo hacer yo. Del amor al odio hay sólo un paso, y mi trabajo me ha costado no darlo (que, al fin y al cabo, la que ha salido peor parada de todo esto he sido yo), pero él sí parece dispuesto a dar ese paso, de la mano de la tarada, y empezar a odiarme para así poder olvidarme más fácilmente.

No quiero darle motivos para que me recuerde como una hija de puta, preferiría que cuando echara la vista atrás me recordara, al menos, con cariño. Pero si no es posible, no me voy a comportar como una colifor y dejar que me pisen, me humillen, me hundan, y encima se salga con la suya. Temblad, porque la Pimkie guerrera ha vuelto.

Nota: el golfo se ha ofrecido a acompañarme el día de la firma y a echarme el polvo del siglo encima de la mesa del notario. ¿No es un cielo de niño? No va a poder venir, él lo sabe, yo lo sé, está a 400km de distancia… Pero sólo el hecho de que se haya ofrecido ya dice de qué pasta está hecho. Un besote, mi niño.

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9 comentarios en "La última humillación"

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Pimkie MonsterID Icon Pimkie El Octubre 25th, 2006 a las 11:04 am #
Wendeling MonsterID Icon Wendeling El Octubre 31st, 2006 a las 4:15 pm #

Cuesta superarlo, pero hoy en día, después de 3 años de mi decisión (y 16 años de convivencia) no me explico como llegué a enamorarme y no ver su egoismo. Así, aunque resulte repetitivo, date tiempo.

Besos de una maia.

Manel MonsterID Icon Manel El Noviembre 6th, 2006 a las 12:59 am #

Bueno, quizas el golfo, no podria estar el dia del notario, pero yo puedo ir, eso si de polvos a lo grande nada, como mucho el de la lavadora.
Besos.

Manel

Pimkie MonsterID Icon Pimkie El Noviembre 6th, 2006 a las 10:24 am #

Jajajaja! ¡GRACIAS, MANEL! Se agradece la propuesta. Os mantendré inforad@s

[...] No estoy siendo nada justa con él. Se ha portado muy bien cuando yo he estado con el peor bajón desde hace meses, y se lo agradezco mucho. Ha conseguido [...]

[...] Joan: mi ex. Sin más. 8 años que no serán recordados. [...]

[...] única capaz de animarme cuando pretende hundirme, y de hundirme cuando pretende animarme: - Tía, anímate. Olvídate de todo: A vivir que son dos días, ¡y a follar que son tres noches!- Pues ya me [...]

[...] que me libro de ello, qué va. Durante un tiempo odié a mi ex con todas mis fuerzas. Le odié por humillarme, por engañarme, por dejarme hacer el ridículo delante de una niñata adolescente y semianalfabeta [...]

[...] te dejen sienta fatal. Pero sienta peor que te dejen y encima te mientan, porque la cara de gilipollas no se te quita en una buena temporada. Me duele que mi hermano tenga que pasar por lo que yo pasé, [...]

¿Por qué caminar sin dejar huella?
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