Mi hermano pequeño de tan buenazo que es, a veces es tonto. Le lloran un poquito y como es tan sensible, se ablanda y claro, le toman el pelo como quieren. Como ya seguramente sabréis si sois habituales de este rincón, mi ex me debe pasta de la separación: hace ya más de un año que dejamos de vivir juntos, y año y medio desde que rompimos, y el huevón aún se sigue columpiando y poniendo excusas. Como dice Tamaruca, a partir del año ya es hostiable, así que…
Bueno, en fin, a lo que iba, que me despisto y luego me quedan unos posts larguísimos. Os decía que mi hermano es un trozo de pan, que de tan bueno que es, es tonto y eso le expone a que le tomen el pelo impunemente.
Y mi ex es un desgraciado manipulador con una jeta de cemento.
Mala combinación, sin duda.
Pero lo peor no es solo que a mi hermano, de puro bueno le tomen el pelo. Es que en una de estas puede arrastrar a toda la familia. Ayer me enteré de que ha estado a punto de liarla en una de estas muestras de buena fe merecedora de collejas tan propia de él. Os cuento.
Como os decía (como me repito), mi ex me debe pasta. Y no se le ha ocurrido nada mejor al tío que ir a lloriquearle a mi hermano. Que si no tiene cama (pero tiene un sofá de 1.500 leuros), que si no tiene nevera, que si no tiene lavadora, que si no tiene vitrocerámica ni horno (¿para qué los quiere, si no sabe ni freír un huevo? además, todo esto fueron regalos de mis padres cuando nos compramos el piso, así que obviamente no se los iba a dejar a él, ¡demasiado que se ha quedado con el piso en lugar de venderlo como yo quería!), que si no tiene pasta para poder comprárselo; que claro, como me debe tanta pasta todavía; que claro, van tan ahogado con la hipoteca que le ha subido tanto… Pobrecito, me da una lástima… Aproximadamente la misma lástima que me da el violador castrado.
Pero con mi hermano estos lloriqueos y estas lágrimas de cocodrilo le funcionan. Mi hermano tiene 20 años. Cuando yo empecé a salir con mi ex, mi hermano tenía 11 años, y 18 y medio cuando lo dejamos, así que se puede decir que mientras las cosas fueron bien, mi ex fue para él el hermano mayor que nunca tuvo y que tan bien le vino durante su adolescencia. Cuando se conocieron mi hermano era un niño, y cuando mi ex y yo rompimos mi hermano ya era un hombrecito, así que entiendo cómo se debió sentir a pesar de todo. Un año y pico después de todo aquello, mi hermano aún guarda en la agenda el móvil de mi ex con el nombre de “tete Joan”, así que os podéis hacer una idea.
Así que mi hermano, ni corto ni perezoso, se ha puesto a remover cielo y tierra para ayudar a su querido tete. Hace unos meses, él y su novia tuvieron un accidente de coche, y la compañía de seguros les pagó un buen pico de indemnización. Mi hermano pretendía que ese dinero fuera para el tete. Por suerte, mi cuñi tiene unos coxones que para sí los quisiera el toro de Osborne, y le dijo que de eso nada, que con su dinero hiciera lo que le diera la gana pero el dinero de ella era suyo y no pensaba dárselo al impresentable de mi ex, que vete tú a saber cuándo y como se lo devuelve. Ole por mi cuñi.
Pero mi hermano, inasequible al desaliento, aún fue más allá. Se presentó ante mi madre, y sin cortarse un pelo le dijo que le tenía que avalar para pedir un préstamo, pero que no le podía decir por qué. La cara de alucine que se le debió quedar a mi madre, os la podéis imaginar. Le dijo que si tenía algún problema, o estaba metido en algún lío, que no pasaba nada, que se lo contara y mis padres podrían ayudarle, pero que si no le contaba para qué necesitaba tanto dinero, evidentemente mi madre no le podía avalar… Y mi hermano empeñado en que no podía decirlo, que lo había prometido. Hay lealtades masculinas que no dejan de sorprenderme.
Al final, tras mucho insistir, entre mi madre y mi cuñi consiguieron sonsacarle para qué: para mi ex. Es decir: en lugar de que el jeta de mi ex pida un préstamo para pagarme lo que me debe, lo pide mi hermano a su nombre y con mi madre de avalista y así todo queda en familia. Es muy fuerte. Os juro que si mi madre no me lo cuenta, no me lo creo. Y encima el caradura de mi ex tiene el santo morro de decirme a mí que fue él quien le dijo a mi hermano que no, que no hacía falta. Si ya os decía yo que la cara de cemento que le echa de mi ex no es de este planeta, no es normal.
Tanto mi madre como mi cuñada le dijeron que si estaba loco, que si no se daba cuenta de que al final le iba a tocar pagar el préstamo a él, que mi ex no le iba a devolver un duro, que por mucho cariño que mi hermano le pueda tener este tío es un impresentable al que se la suda deberle dinero a diox y su madre, que ya nos la ha jugado mogollón de veces, que es un desgraciado… Y lo obvio: que el que tiene que pedir un crédito para pagarme lo que me debe y para cubrir sus necesidades si tan mal va es mi ex, y no mi hermano.
Cómo se pondría mi hermano de pesado que, a pesar de la oposición de su novia y de nuestra madre, al final se acabó saliendo con la suya, pidiendo el préstamo y mi madre avalándole. Por suerte, no llegó a consumar la gilipollez que estaba a punto de hacer y no le dio la pasta. Con ese dinero, mi hermano y mi cuñi se van a pegar unas vacaciones de escándalo. Bien por ellos. Y a mi ex, como se me ponga delante lo ahostio.
Más aún. Mi ex cobra poco más de 1000 leuros al mes haciendo horas extras. Paga 613 leuros de hipoteca, 100 de gas, teléfono, luz, agua, comida, transporte… Y se ha puesto teléfono en casa y ADSL. Me lo expliquen. Yo ya sabía que estaba viviendo con La Tarada, pero él sigue empeñado en lloriquear su mala suerte por los rincones como una vulgar Zarzamora, ocultar lo que ya sabemos y aprovecharse de la penita que intenta dar. Si esto no es para romperle la cara, ya me dirán, que una es pacifista y está a favor de la lucha no-violenta y de la no agresión, hasta que intentan aprovecharse de la buena fe de mi hermano pequeño, que entonces no respondo.
Y todavía más: La Tarada trabaja en un túnel de lavado de coches (sí, ¿qué queréis que os diga? me dejó para liarse con el glamour personificado, qué le voy a hacer, contra eso no puedo competir :D). Creo que trabaja 6 horas diarias, y hasta que se fue a vivir con él, vivía de alquiler en Gracia, que es uno de los barrios pijiguays de Barcelona pero donde puedes encontrar cuchitriles medio habitables en callejones por no demasiado dinero. La niña tiene un Opel Astra que no tendrá más de 2 o 3 años, el coche que a él le encantaba y que soñaba comprarse algún día, y lo conduce él. El coche debe tener 2 o 3 años, y ella se sacó el carnet de conducir el verano pasado. De segunda mano, por tanto. Él trabaja en un concesionario Mercedes, y en el grupo Quadis le hacen buen descuento en coches de prácticamente todas las marcas, nuevos y de segunda mano. ¿Adivinais? A mí siguen sin salirme los números, pero las piezas me encajan perfectamente.
Él sigue empeñado en que no comparten gastos. Y yo sigo empeñada en que el hombre nunca ha pisado la luna. Lamentablemente, a los dos la realidad nos da de bofetadas.
Se han visto tabiques de cemento menos duros que la jeta de mi ex.
Nota a pie de página: mi ex dice que si no me ha devuelto toda la pasta que aún me debe, es porque le ha fastidiado mucho que para cancelar la hipoteca que teníamos tuviera que pagar él los gastos de cancelación. Notejode, si todavía querrá que le pague yo para que él se pueda quedar con el piso, es la releche lo de este tío. Se queda el piso, me da la parte que pagué en lugar de la parte proporcional por la revalorización, de lo que no veo un duro, y encima quiere que le pague los gastos de cancelación para que él pueda poner la hipoteca a su nombre. Tiene narices la cosa.
Si en lugar de quedarse con el piso y devolverme mi parte de lo pagado, lo hubiéramos vendido, con lo que sacáramos de la venta cancelábamos la hipoteca y pagábamos la comisión de cancelación, y de lo que sobre a partes iguales. Pero no, quiso quedarse con el piso él solo, no pagarme un duro de la revalorización ni de intereses, y a medias todo aunque yo cobraba casi el doble que él (trabajaba en dos sitios a la vez, 12 horas diarias) y él tenía gastos como el gimnasio o la academia de inglés que yo no tenía… Y encima quiere que le pague los gastos de poder quedarse con el piso. En serio, ¿en qué estaría pensando cuando me lié con este impresentable?
En esta entrada hablo de: dinero, discusión, familia, fotos, hermanos, idiotas, Ifoxe, mi ex-novio


