Ha querido la casualidad que Van Hessa yo nos pusiéramosh hoy de acuerdo para hablar del mismo tem: Facebook mola. A pesar de lo que dijera hace unos meses, Facebook mola. A mí me pasó un poco como a ella: me dí de alta hace meses, y ahí tenía mi cuenta, cogiendo polvo muerta de aburrimiento. Me agobiaba tanto spam, tanto mensaje reenviado, al principio me parecía un hotmail pero aún más absurdo. Pero han mejorado muchas cosas, ya no llega tanto correo ridículo y ha ganado muchos muchos puntos.
Hoy me he puesto a revisar el correo del propio Facebook (a algunas os he respondido hoy después de semanas, ¡sorry por la tardanza!) y he visto que hace como un mes y medio que me había enviado un mensje un amiga del Instituto con la que habá perdido el contacto hacía milenios. Le he respondido y ha dado a casualidad de que estaba conectada. Hemos estado charlando un rato, hemos intercambiado móviles y hemos quedado en llamarnos y ponernos al día.
Cotilleando en su perfil, he descubierto que mis compañeros de Instituto han creado un grupo de ex-alumnos, donde he podido encontrar gente de la que hacía años que no sabía nada. Y además han creado un foro donde comentar las frases típicas de cada profe. ¡Qué hartón de reír! Me he puesto nostálgica y todo recordando alguno momentazos míticos, como al Anton Bosch con su “Esteu per mí“, las salias de tono del Batalla (”Rubia, ¿tú sabes tocar la flauta?“
o cuando le pedimos al Adolfo Herrera que acompañara a la clase a Port Aventura y nos soltó un rotundo: “A mí no se me ha perdido nada en ese antro del capitalismo“. ¡Qué recuerdos!
En fin, que Facebook mola, y además voy a retomar el contacto con las amigas del insti. Todas hemos cambiado un montón, pero hay cosas que nunca cambian: ¡seguimos siendo igual de petardas!
En esta entrada hablo de: Amigos, blogs, facebook, ilusión, nostalgia
Mis fotos
Mi FotoBlog Móvil
Mi MicroBlog
Mi Facebook
Mis enlaces interesantes
Mi e-mail
Mi Messenger


