Esperando la bronca
¿Sabes esos momentos de angustia horrorosa, cuando has metido la pata y eres consciente de que te va a caer una bronca monumental, y solo te queda esperar el momento en que empiecen a lloverte las hostias? Pues más o menos yo estoy pasando por uno de esos momentos justo ahora.
Esta tarde en el curro me he puesto en plan seria killer, y he enviado un mail a recursos inhumanos, con copia al departamento entero de informática jefe incluido. Les he dicho algo parecido a esto:
El departamento de Marketing en Internet necesita internet, ¿correcto, no? Bueno, pues llevamos con una conexión a internet de mierda desde hace meses, y aunque me he quejado varias veces a informática, la única respuesta que he recibido ha sido del estilo “es lo que hay, te aguantas”. Normalmente, me crispan los nervios y me acaban la paciencia hacia última hora de la tarde (se conoce que he aprendido a dosificar mi propia mala leche), pero hoy son las 13:30h y ya no puedo más, estoy hasta el coño. Me bajo al bar, que tiene wifi. Cualquier cosa, estoy en el móvil. Iros a mamarla todos.
Poco más o menos.

¿Resultado? La jefa ha bajado a buscarme al bar y me ha dicho que esta tarde trabajara desde casa. Me ha cundido mucho más el trabajo, pero sé que mañana me caerá bronca por el mail tan cafre que he enviado (creedme: entre este de aquí arriba y el que he enviado realmente, no hay mucha diferencia). Y estoy esperando a que me caiga la bronca, quiero que pase ese momento de una vez, quitármelo de encima a ver si así se me pasa también esta angustia y este encogimiento de estómago…
Jo, qué temporadita de malos rollos…! Aunque de este, claro, no le puedo echar la culpa a nadie porque me lo he ganado yo solita. ¿Y yo por qué no podré ponerme en plan zen y que me resbale todo?
Actualización: se lo he contado a Ifo, agobiada como estaba por la bronca y por el hecho de que fijo que me he puesto a los informáticos en contra. Él me ha preguntado qué haremos si me despiden y está convencido de que ya me deben haber vetado en el búnker de por vida. Sí, ya lo sé: mi marido es un fenómeno para eso de darme ánimos…


Pues muy bien hecho, hombre ya, que luego si te guardas todo esto te da una úlcera del estrés y te lleva al otro barrio.
jajaja, ¡¡eres mi héroe!! (jooo, es que lo de “eres mi heroína suena fatal, ¿no te parece?)
Yo que tú pasaba, no creo que te digan nada, porque aunque, hay que reconocerlo, las formas te pierden, … ellos saben que tienes más razón que una santa.
Si te despiden¿????…pues hacer palmas con las orejas, coger tu indemnización (pocas cosas hay mas complicadas para una empresa q demostrar un despido procedente, normalmente ni lo intentan), pasarte 15 diítas de vacas, y empezar en el nuevo curro como un bebé recien nacido. Casi es lo mejor q puedes desear. De todos modos no te hagas muchas ilusiones, ninguna empresa renuncia a un buen trabajador..
Pues también tienes razón, Mara, eso es lo que le comentaba a Ifo, aunque si antes estaba rallada, ahora estoy rallada y media :(
Ole tus ovarios, y lo a gusto que te quedaste cuando mandaste el mail, eh??, pues nada, si te cae alguna bronca ( que lo dudo) debería darte lo mismo, que total son dos días lo que te queda de ver a esos cafres. Y le doy la razón a Mara, no te van a despedir por decir una verdad como una casa, todo lo más un pequeño tirón de oreja por tu manifestación de cabreo, algo que no debería hacerte perder el sueño. Seguro. ;)
jajaja, eres la bomba!
[...] los que llevaba 6 meses quejándome sin que me arreglaran, y que me solucionaron en un día cuando me cabreé y di un puñetazo en la mesa, y al cabo de una semana (cuando volvimos de vacaciones de navidad) volvió otra vez a [...]