El domingo pasamos el día entero en Port Aventura. Ifo me tenía preparada la sorpresa desde la semana pasada, para celebrar los 3 meses de casados: había conseguido las entradas pero no me dijo nada hasta el último momento.
Nos lo pasamos bomba, aunque hemos acabado hechos polvo, y todavía hoy tengo unas agujetas que no me tengo en pie. Es oficial: me hago mayor y ya no estoy para estos trotes.
Mi suegro ganó en una de las casetas una dragona de peluche enorme de color rosa que tuvo un éxito espectacular toda la tarde danzando por el parque, todo el mundo se la quedaba mirando; nos pusimos hasta las patas comiendo porquerías varias, sobre todo esas pedazo de hamburguesas de kilo en el oeste; hicimos el payaso como nunca, bailamos en plena calle, nos empapamos en el Tutuki, me mareé en el Dragon Khan, nos rajamos y al final no subimos al Huracán Kondor y al final no conseguimos el R2D2 de peluche.
Ya están en modo Halloween y la decoración es una pasada, todo el parque está ambientado en una película de terror, los espectáculos, los actores, todo está ambientado en Halloween. Esto hay que repetirlo.
Lo que sí que tengo que contar es que nos encontramos con tres atracciones diferentes “con problemas técnicos“, en dos de ellas nos tocó esperar más de lo previsto hasta que se solucionó (o no, vete a saber), y en otra nos hicieron bajar después de haber puesto ya la atracción en marcha, cosa que no entiendo.
En cualquier caso, me encantó pasar el día fuera en familia y disfrutando como enanos, me encantó que estuviera todo el día pendiente de mí, que se preocupara porque estuviera bien, porque no me agobiara… ¿Os he dicho alguna vez que tengo el marido más maravilloso del mundo?
Mogollón de fotos del día aquí.
P.D. Creo que tengo una falta… ¿Será la ansiedad? Probablemente. Relax, don’t stress…
En esta entrada hablo de: amor, embarazo, familia, Ifoxe, ilusión, matrimonio
Mis fotos
Mi FotoBlog Móvil
Mi VídeoBlog
Mi MicroBlog
Mi Facebook
Mis enlaces interesantes
Mi e-mail
Mi Messenger















