Palito siempre con sus sugerentes propuestas… Esta vez se pregunta en su blog si el tamaño importa.
Desgraciadamente, yo sí me he encontrado con los dos casos extremos, y puedo decir con conocimiento de causa que SÍ, el tamaño importa. Más aún cuando el que la tenía enorme no conseguía aguantar una erección más de 10 minutos seguidos, y el que la tenía pequeña no conseguía correrse…
Cierto es que más vale que sea normalita y que la sepa usar a que sea enorme y no se levante, pero eso de que más vale pequeña y juguetona que grande y aburrida tampoco es cierto. Un punto medio es ideal: vamos, grande y que funcione, que se puede tener todo y quien diga que no, nos está timando.
Y no solo eso, sino que ahora que la de mi futuro marido está por encima de la media, se nota la diferencia de esos 3 o 4 centímetros “extra”.
Vamos, que sí, que el tamaño importa. Nos han dicho lo contrario durante décadas, porque nos hemos creído esos estereotipos de mujeres que no han conocido bíblicamente más varón que el marido y no han tenido ocasión de comparar; y también aquéllas que, con condescendencia maternal, se lo decían a sus compañeros de cama menos dotados:
- Tranquilo, cariño, si el tamaño no importa…
¡Mentira! mientes como una perra, y lo sabes.
Tema para el debate es: ¿cuánto daño ha hecho el topicazo ese de el tamaño no importa? Porque, para tranquilizar a los hombres menos dotados, bien, pero ¿qué ha hecho de la vida sexual de muchas mujeres?

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Dic 3, 2006 | Etiquetas:
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Pues al final el golfo no ha podido venir. Causa de “seguridad nacional“. Al final me como el medio kilo de chuches yo sola.

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Nov 27, 2006 | Etiquetas:
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… Piticlín, piticlín …
Suena mi móvil. Es una llamada inesperada. ¡Es mi golfo! Que me llama para reclamarme los minutos de la atención que no le presto y que le corresponden por derecho. Como llevo unos cuantos días sin hacerle mucho caso, me llama para protestar.
Lo hace poniendo su mejor voz de seductor, pero le calo enseguida porque le conozco bien. Me pone excusas que ni cuelan ni han colado nunca: “Es la voz de recién levantado. Ayer trabajé y…”
…
Historia medio real en la que él, como siempre, es el “casi-héroe” de la jornada. Le tengo dicho que él de pequeño quería ser un súper-héroe, y el que le pillaba más a mano era una tortuga ninja.
El caso es que viene. Este sábado se pilla un tren y se presenta en Barcelona “just for party“: sólo para que nos vayamos de fiesta, y el domingo se vuelve a Pamplona.
¡Cómo son los hombres! Estás unos días sin llamarles, les dices que en este momento hay otro que ocupa tu atención, y son capaces de meterse en el cuerpo casi 1.000 km en dos días para verte. ¡Con un par! A este paso, monto una academia.
Hasta ha llegado a decirme ¡que me ha echado de menos! ¡Él! ¡El mayor canalla que campa por el mundo -que yo conozca-! No me lo puedo creer. Advierte que con esos “te he echado de menos” hay que tener mucho cuidado. Pero conmigo se siente cómodo y relajado. ¡Peor para él!
También me advierte de que en principio viene, pero que no me haga muchas ilusiones. En su línea. De momento, he comprado casi medio kilo de chuches de las que le gustan, esas que huelen como mi perfume. Si viene, nos las comeremos a medias, en los ratos libres; y si no viene, me endulzarán una nueva desilusión, a las que ya me tiene acostumbrada. Y será responsable de los michelines que esas chuches me pongan. Que digo yo que medio kilo de chuches me pueden hacer engordar… ¡pues medio kilo! ¿no?

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Nov 2, 2006 | Etiquetas:
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Cumpliendo la palabra dada, por una vez…
Parece que Joan, de momento, está cumpliendo con lo que dijo. Veremos a ver lo que dura, pero de momento se está comportando. Esta mañana me ha llamado para decirme que a ver si hacemos por quedar el sábado. ¿A ver si HACEMOS por quedar? No, querido: yo llevo haciendo por quedar cerca de un año, y aquí el que se está escaqueando eres tú. A ver si HACES TÚ por quedar, que quede claro. Bueno, pues parece que finalmente quedaremos el sábado para aclararlo todo. No me quiere invitar a ¿su? (todavía no) casa a comer, prefiere que quedemos en un sitio “neutral”: un parque, un cyber… No me apetece mucho, pero tampoco está la cosa como para andar poniendo pegas tontas. Ya os contaré si se echa atrás, o al final acude, y como acaba la cosa.
De momento, hasta pretende hacerse el simpático y todo:
Poison Ivy: – Voy a estar el finde en casa de mi madre. El sábado vamos a hacer panellets
Joan: – Se te van a quemar
Poison Ivy: – Qué simpático (el niño de los coxones…)
Cambio móvil con la batería fundida por acciones de Timofónica
Anoche tuvimos noticias de Pamplona. Dos horas hablando. Pagaba él. ¡Menos mal! (la mala noticia es que la próxima llamada me toca a mí…) Cuando tú y yo nos ponemos, mano a mano, a arreglar el mundo, somos un peligro. Desde que se fue, estas conversaciones de horas son una costumbre (y cuando estaba aquí también: no quedaba porque tenía que estudiar, se tomaba una pausa de 10 minutos para llamarme y acabábamos hablando durante dos horas…). Al principio, pensaba que es por la voz tan sensual y seductora que tengo. Y me acordé de Jose.
Cómo decir la verdad con un toque de sensibilidad
Jose es la persona más diplomática que conozco. Es capaz de convertir un Vete a la mierda en un destino turístico de alto standing, hasta tal punto que te quedas con ganas de que empiece el viaje.
Y me acordé de lo que Jose dijo en una ocasión sobre mi voz: dijo que tengo voz de princesita… Voz de princesita. Vaya. Jose me quiere mucho y además es un cielo. Si no me quisiera tanto, me habría dicho que tengo voz de niña mimada y repelente. Voz de princesita. Jose es un encanto.

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Oct 31, 2006 | Etiquetas:
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Mi Golfo lleva 5 días sin llamarme. Debe ser que no ha ligado desde el viernes, porque últimamente sólo me llamaba para contarme sus conquistas.
Es un golfo, sí, pero ¿verdad que es un encanto?

P.D. No estoy siendo nada justa con él. Se ha portado muy bien cuando yo he estado con el peor bajón desde hace meses, y se lo agradezco mucho. Ha conseguido arrancarme una sonrisa cuando peor lo estaba pasando. Es un cielito (un canalla, sí, pero un cielo), y él lo sabe. ¡Tengo muchas ganas de verte!
Campanilla, tú que le tienes más cerca, vigílamelo, que este va de desmadre en desmadre y eso no puede ser sano. Luego ya arreglamos cuentas tú y yo ;)

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Oct 26, 2006 | Etiquetas:
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Como ahora sé que me lees, y anoche me pediste que lo aclarara, pues hoy toca post de aclaraciones.
El GOLFO (le encanta que le llame así… hombres raros han pasado por mi vida y pasarán) me pide que aclare lo siguiente:
Julio del 2006: La novia del golfo pilla un mensajito de cumpleaños y se agarra un rebote de mil pares. El golfo que ya es un poco menos golfo me llama en plena bronca con su novia para que confirme su versión de los hechos. Tiene tela. La que acaba saliendo peor parada, como siempre, Poison Ivy: la novia del golfo le obliga a borrar mi número, a borrar mis mensajes, a que no le llame, a que no me llame… Y ÉL HACE LO QUE LE DA LA GANA, COMO SIEMPRE, pero son unos meses bastante raros a partir de entonces.
Según él, parece que no dejé demasiado claro que, aunque su novia (!!!!) le pidió que borrara mi número y mis mensajes, él hizo lo que le dio la gana. Bueno, pues aclarado queda. Me siguió llamando, se pusiera como se pusiera la parienta (eso sí, a escondidas, lo que te quita puntos). Anda que si Sarita pudiera escuchar nuestras conversaciones nocturnas… A mí me cortaba la lengua y las cuerdas vocales (como poco…), y a tí ya sabes lo que te hubiera cortado… Demasiado tardaste en poder decir eso de ¡por fin libre! Y es que no está hecho el canalla para esas relaciones obsesivas. Apúntatelo bien para que no te vuelva a pasar: el primer error que un canalla no debe cometer nunca en la vida es dejar que un ligue se autoconsidere “novia”, así, por las buenas…
Siguiente punto del día: No te montes películas por esto. Es verdad que me hacía ilusión que vinieras, pero ya sabía que, como ERES UN IMPRESENTABLE, la probabilidad de que no vinieras era alta, así que ya me había hecho a la idea mucho antes. Hasta llegué a decir en su momento:
Con suerte, igual haces como siempre y no te presentas… Quien sabe.
Vamos, que ya me lo esperaba, aunque eso no quita para que fuera un chasco que no vinieras… ¡Me lo vas a tener que compensar! Y ya me debes… mmmm… Bueno, como ahora ya sabes porqué dije lo que dije, me conformo con que no me lo recuerdes y lo dejemos como una fantasía entre tú y esta bocazas que aquí escribe de vez en cuando, ¿vale?
Una aclaración de lo más tonta:
- Oye, he leído ya la mitad y es genial pero… ¿yo quien soy?
- ¡El canalla, por supuesto!
- ¡ME ENCANTA!
Es todo un personaje pero, ¿no es un encanto?
Y la última aclaración: SON VERDES. Digas lo que digas, son verdes (Qué curioso que cuando leíste esto no me protestaras sobre el color de tus ojos, como haces siempre xDDD- …). Aunque a tres metros de distancia o más puedan parecer azules, cuando están a un palmo de mi nariz, son verdes y se acabó la discusión.
Y ahora aclárame tú una cosa: ¿porqué cada vez me recuerdas más a este de la izquierda?
Te echo de menos porque me encanta estar contigo. Y porque contra el virus de los canallas ya estoy vacunada.
LOS PERSONAJES DE ESTA HISTORIA: Que os noto algo perdidos (ayer el golfo me preguntó si David era la tarada, no te digo más… ¡A saber qué debe haber entendido! Supongo que nada, evidentemente… Y hoy toxcatl entiende que o bien el canalla o bien el golfo, uno de los dos, es mi ex. ¡Nada más lejos de la realidad!)
- Joan: mi ex. Sin más. 8 años que no serán recordados.
- La Tarada: la novia de mi ex, que hasta hace unos días ni era novia ni era nada para no hacerme daño (un encanto :P)
- El Golfo: o Canalla, según el día. Mi amante en la distancia. Los ojos verdes más bonitos que he visto en mi vida.
- El Cobarde: un idiota que pasó por mi vida sin pena ni gloria (pero esos 11 orgasmos sí te los agradezco, eso sí…)

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Oct 25, 2006 | Etiquetas:
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Que a las mujeres nos tiran los canallas es un hecho tan incuestionable como difícil de entender (sobre todo para ellos). Tendemos a aburrirnos con facilidad del chico bueno, al que sólo recurrimos cuando la necesidad de estabilidad emocional y familiar es más fuerte que el morbo del canalla para seducirnos.
Sabemos de antemano que el canalla nos hará sufrir; y también sabemos que es mucho más probable que el chico bueno nos trate como una reina (a no ser que sea un soso redomado, pero estos merecen una categoría aparte). Pero aún sabiéndolo, nos lanzamos de cabeza a una relación que nos dará un disgusto tras otro. ¿Porqué? En el fondo, aunque nos cueste admitirlo, porque tenemos la intención de domesticar al animal salvaje, porque creemos que el golfo cambiará por nosotras. Tremendo error. Empezar una relación con un canalla con esta intención es ir directa al sufrimiento. Y encima, en cuanto el golfo se dé cuenta de nuestras intenciones (porque es golfo, pero no tonto) , desaparecerá y no le volveremos a ver el pelo. Apagado o fuera de cobertura permanentemente.
Pero esto no es un manual de uso para canallas, porque el manual que traen de serie sólo contiene un par de instrucciones: “Sólo para uso recreativo. Evita implicarte sentimentalmente.” En definitiva: hay chicos para divertirse y chicos para casarse. Y el canalla es un chico para divertirse, porque es la vida que él mismo ha elegido llevar.
Ahora bien, existe una nueva especie, un híbrido entre los buenos chicos y los canallas, con la que hay que tener cuidado. Me refiero a esa especie compuesta por chicos-buenos-jodidos por alguna bruja, que deciden convertirse en canallas. Esta especie es venenosa, hay que tener mucho cuidado con ellos porque son como medusas: si te tocan, inoculan su veneno y escuece horrores. ¿Porqué? Porque quieren ser canallas y no saben cómo, porque ser canalla es un arte. Para esos chicos que quieren ser canallas y no saben cómo está pensada esta guía.
Para empezar, el canalla no se implica NUNCA sentimentalmente. Como decía aquélla canción de Sabina, “me han traído hasta aquí tus caderas, no tu corazón“. En cambio, al chico bueno que quiere ser un canalla le cuesta mucho no implicarse sentimentalmente cuando la chica le gusta. No quiere hacerlo porque teme sufrir, pero no puede evitar empezar a sentir cariño por esa chica que comparte con él momentos especiales.
Para el canalla, una mujer es, simplemente, su oscuro objeto de deseo; para el aspirante a canalla es una compañera, ocasional (es cierto), pero compañera al fin y al cabo, aunque sólo sea compañera de juegos eróticos. Y cuando el aspirante a canalla se da cuenta de que está empezando a sentir “algo más” que simple morbo, se asusta, teme volver a sufrir y recula. En ocasiones incluso desaparece definitivamente con explicaciones sacadas del Manual Para Solteros que no te dicen nada y te dejan más desconcertada que antes. Y lo que es peor: pasados unos días ni siquiera se acordará de las explicaciones que te dio y te preguntará ofendidísimo que “qué te has creído”. Una especie peculiar.
Un canalla nunca te mentirá, nunca te hará falsas promesas para engatusarte, nunca te dará motivos para que te hagas ilusiones. Si empiezas a soñarte vestida de blanco y con un canalla frente al altar (háztelo mirar), es sólo porque tú solita te has montado una película de amor, no porque él te haya dado motivos. Y si te montas películas de amor con un canalla de protagonista, es porque aspiras a CAMBIARLE, en el fondo crees que se reformará por tí. Momento de despertar, amiga, porque lo llevas crudo: vas de cabeza al matadero sentimental. Si quieres evitarlo a tiempo, desengánchate rápido, porque cuanto más tardes en hacerte a la idea de que un canalla es, por definición, incorregible, más profunda será la desilusión. Se han dado casos de chicas que, tras un desengaño así, se refugian en el archifamoso “todos los hombres son iguales” y no lo superan nunca.
En cambio, el aspirante a canalla o bien miente con frecuencia para conseguir lo que quiere (cree que los canallas se comportan así), o bien no tiene ni puta idea de lo que quiere, está hecho un lío y te acaba liando a tí. Un ejemplo: un canalla auténtico nunca se le pasaría por la cabeza una locura como “a mí me gusta levantarme cada mañana junto a la misma mujer“, y si alguna vez se le ocurre semejante tontería, jamás de los jamases se lo confesaría a su actual compañera de cama, no vaya a hacerse ilusiones y quiera echarle el lazo (¡¡horror de los horrores!!). En cambio, un aspirante a canalla sí puede decirte tal cosa y quedarse tan ancho, porque lo siente de verdad; lo que no significa necesariamente que seas TÚ esa mujer junto a la que aspira a levantarse cada mañana… Pero él te lo suelta y ahí queda. Y tú lo entiendes como te da la gana o como buenamente puedes. Lo mismo puede significar que eres la mujer de su vida como que eres un zorrón desorejado, pero en ese preciso momento ni tú estás para pedir explicaciones, ni él para darlas. En definitiva: el aspirante a canalla es capaz de prometerte la luna para acostarse contigo y cuando el compromiso le supere o sus sentimientos le desborden, no recordará nada de lo prometido. Un canalla únicamente te prometerá noches de placer inolvidables, porque es realmente lo único que está dispuesto a dar.
Un canalla sólo apelará a placeres físicos. El aspirante a canalla no maneja bien los sentimientos, ni propios ni ajenos, y termina rompiendo corazones a pesar de que no pretende hacerlo. Un canalla te pedirá que seas su amante. Un aspirante a canalla te hará creer que podría casarse contigo. Un canalla te dirá cosas como “tu cuerpo es droga dura“, “estar contigo es jugar con fuego, pero estoy dispuesto a quemarme“, “quiero disfrutar de tí” y derivados (encima tienen labia, los jodíos…). Un aspirante a canalla te dirá cosas como “no puedo mirarte a los ojos, porque me ponen tontorrón” o “cuando estoy contigo siento placer, y cuando me voy y lo recuerdo me siento FELIZ“, o rizando el rizo:
ÉL: – Lo he hablado a un amigo* y le he dicho que eres a, b, c, d (lista de piropos) -y también e, pero eso no se lo he dicho-. ¿Qué más puedo pedir?
TÚ: - Que te quiera…
ÉL: – Eso es pedir demasiado…
* Nota a pie de página: un canalla nunca le hablará DE TÍ a sus amigos. Como mucho, les contará el pivón que se ligó el otro día, que no es lo mismo.
Cuando un canalla quiere dejarte, te lo dice a la cara y abiertamente. “Te estás poniendo pesada“, “No estoy preparado para el compromiso” o frases similares suelen dejar bien clarito qué es lo que ocurre entre los dos. Cuando un aspirante a canalla quiere dejarte, no suele dejarte las cosas claras: “No es por tí, es por mí” suele ser una de sus frases más socorridas, lo que es tanto como no decir nada. Otra muy típica “Quizá más adelante, ahora no estoy preparado“. Una muy peculiar es “Las prisas, para los ladrones y los malos toreros“, que te hace pensar “vale, bien, todo esto está iendo demasiado rápido, bajemos el ritmo entonces.” Pero noooo. No hay que bajar el ritmo: él se ha encargado de pisar el freno, y tú sin enterarte. Pero de todas mi preferida es “Eres perfecta, no te encuentro ningún defecto, y eso me asusta.” El aspirante a canalla, pasados unos días, no se acordará, claro, de haber dicho tal cosa, y encima se enfadará y te dirá que él nunca dijo eso: eres tú, que eres una creída. Como os decía, son una especie peculiar. También se han dado casos de aspirantes a canallas que, una vez todo ha terminado, te sueltan algo así como “¿pero es que habíamos empezado algo?” y claro, todo lo que te había dicho días antes, todo eso de “tú eres especial“, “contigo es diferente” ¡¡¡¡”me da miedo enarmorarme de tí“!!!!, todo eso… ¿qué? Nadie lo sabe. No lo sabe ni él.
Con el canalla siempre tendrás claro lo que hay: una relación puramente física, sin compromisos por ninguna de las dos partes. Con el aspirante a canalla nunca sabes qué va a ocurrir, porque lo mismo va que viene.
En fin, resumiendo:
- Un canalla nunca te engañará, siempre te dejará claro qué es lo que quiere de tí.
- Un aspirante a canalla no tiene claro ni él qué es lo que quiere
- Un canalla nunca se implicará sentimentalmente: quiere sexo, y punto
- Un aspirante a canalla evitará implicarse sentimentalmente, pero no siempre puede evitarlo. Cuando le ocurra, se apartará con excusas tontas.
- Con un canalla siempre sabrás porqué te deja (habitualmente: porque te estás poniendo muy pesada)
- Con un aspirante a canalla nunca sabrás si lo habéis dejado, ni porqué. Y en ocasiones, ni siquiera si había algo que dejar…
- Un canalla será siempre sincero aunque te duela
- Un aspirante a canalla te mentirá para no hacerte daño, y acabará haciéndote daño dos veces (como mínimo).
La conclusión, triste pero objetiva, es que habitualmente cuando un chico bueno pretende convertirse en un canalla, no suele conseguirlo; más bien suele convertirse en UN CABRÓN.
P.D.: Supongo que te referías a esto cuando me dijiste que “menos politiqueo y más psicoanálisis“, ¿no, querido?

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Oct 24, 2006 | Etiquetas:
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¿Sabéis la última genial idea de mi ex? Se le ha ocurrido que sería una buena idea traer a la tarada el día de la firma ante notario de nuestro acuerdo de separación. ¿No os decía yo que es encantador?
No le parece suficiente haberme roto el corazón tres veces en menos de un año;
no le parece suficiente haberse comportado como un capullo integral;
no le parece suficiente haberme estado mintiendo durante todo este tiempo;
no le parece suficiente hacerme desaparecer de su vida de un plumazo;
no le parece suficiente deformar lo que hemos vivido juntos hasta hacerlo parecer una película de terror, que si tan insoportable he sido no se entiende cómo ha podido aguantarme durante más de 8 años;
Parece ser que todo esto no le parece suficiente, y aún tiene que cargarse lo poco de bonito que podía quedar entre nosotros.
No puede permitir que salga de su vida con un poquito de mi dignidad intacta. No. La última vez que me vea, tiene que verme humillada, destrozada y hundida. El día en que firmemos el acta de defunción de nuestra relación, tiene que estar ella allí, para restregarme por la cara no sólo que he fracasado como novia, sino además que todo lo que he perdido se lo va a quedar ella.
No le supe querer como él se merecía, y por eso me merezco sufrir en vida todos los castigos del infierno.
Bueno, pues
¡¡YA-ESTÁ-BIEN!!
He estado luchando para que de todo esto al menos guardáramos un bonito recuerdo, incluso para que pudiéramos ser buenos amigos (como él DECÍA que quería, por otra parte…), pero está visto que si él no quiere, poco puedo hacer yo. Del amor al odio hay sólo un paso, y mi trabajo me ha costado no darlo (que, al fin y al cabo, la que ha salido peor parada de todo esto he sido yo), pero él sí parece dispuesto a dar ese paso, de la mano de la tarada, y empezar a odiarme para así poder olvidarme más fácilmente.
No quiero darle motivos para que me recuerde como una hija de puta, preferiría que cuando echara la vista atrás me recordara, al menos, con cariño. Pero si no es posible, no me voy a comportar como una colifor y dejar que me pisen, me humillen, me hundan, y encima se salga con la suya. Temblad, porque la Poison Ivy guerrera ha vuelto.
Nota: el golfo se ha ofrecido a acompañarme el día de la firma y a echarme el polvo del siglo encima de la mesa del notario. ¿No es un cielo de niño? No va a poder venir, él lo sabe, yo lo sé, está a 400km de distancia… Pero sólo el hecho de que se haya ofrecido ya dice de qué pasta está hecho. Un besote, mi niño.

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Oct 20, 2006 | Etiquetas:
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Ayer por la noche, ¡por fín! me vino la regla. No es un tema que me preocupe especialmente, la verdad, porque llevo una temporada que para que me quede preñá tendría que repetirse el milagro del Espíritu Santo (Campanilla, ¡qué envidia me das!)…
Pero con los disgustos que me dan mis chicos últimamente,
¡¡¡ empezaba a estar hasta las narices del síndrome premenstrual !!!
¡Ay que ver qué mal momento escogéis siempre, jodíos!

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Oct 20, 2006 | Etiquetas:
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Yo aprendí que en la vida todo es un fracaso hasta que empiezas a desear que Flanders se muera (Homer Simpson)
O bien… La vida es una aplastante derrota tras otra hasta que acabas deseando que muera Flanders. (Homer Simpson)
Si quieres mantener una relación civilizada, incluso de amistad, con un ex con el que has compartido casi 8 años de tu vida, lo peor que te puede pasar no es que él se empiece a comportar como un capullo después de dejarte. No. Lo peor que te puede pasar es que la primera tía con la que se líe sea una tarada como la que a mí me ha tocado padecer.
Mi ex está liado con una niñata celosa e inaguantable que no confía en él y, evidentemente, menos aún se fía de mí. Por algún motivo que sólo su perversa y retorcida mente conoce, la tarada está convencida de que Joan intentará meterse en mis bragas en cuanto ella se descuide, cosa que él no tiene la menor intención de hacer (muy a mi pesar…).
Dentro de 10 días se cumplirá el primer año desde que Joan y yo lo dejamos. Hace más de 6 meses desde que no vivimos juntos, y hace 8 meses y unos días desde la última vez que nos acostamos.
Y ahora, de repente, me llama esta mañana y para decirme que ha decidido, unilateralmente, que no nos veamos más y que tenemos que seguir nuestras vidas cada uno por su lado… Al parecer ayer estuvieron hablando, y la conclusión a la que han llegado (la conclusión a la que ha llegado ella y de la que le ha conseguido convencer) es que Joan y yo debemos seguir nuestras vidas, cada uno por su lado. Lo que en el idioma de la tarada significa que lo que Joan tiene que hacer es dejar de verme, para que a ella no la devoren los celos. (A todo esto, ¿quien se ha creído que es? ¡Ni siquiera tiene statuts oficial! No es su novia, no es su “amiga especial”, no es nada, NA-DA. O al menos eso es lo que él me dice…)
A ver, querido: nuestras vidas han continuado cada una por su lado, no necesitábamos permiso para eso. Tú te has liado con una tarada, y por mi vida han pasado un golfo, un cobarde, y un número indeterminado de capullos. Creo que eso significa que cada uno ha seguido con su vida, cada uno por su lado, que es lo que a ella tanto le preocupa… ¿no?
Lo que le molesta a la tarada es que podamos seguir siendo amigos después de todo. Lo que le molesta a la tarada es que me has querido y todavía me quieres como nunca podrás quererla a ella. Y lo que a mí me molesta es que lleves un año diciéndome que quieres que seamos amigos, que no me quieres perder, que he sido lo más importante en tu vida durante mucho tiempo… Y ahora, de repente, en una tarde, ella consiga convencerte de que renuncies a todo lo que nos habíamos propuesto durante todo este tiempo.
Lo que me molesta es que me digas que no es una relación como para casarte con ella. Lo que me molesta es que me digas que tienes una relación “casta y pura” con ella, pero en cambio le resulte tan sencillo comerte la cabeza.
Lo que a mí me molesta es que ME MIENTAS cuando no tienes ningún motivo. ¿No habíamos quedado en que seríamos amigos? ¿Pues entonces porqué me mientes?
No voy a renunciar, no voy a dejar de ver a la persona que más he querido en toda mi vida. Podemos ser amigos, aunque a la tarada le pese. Va a tener que acostumbrarse.

——
¡Chicos, zafarrancho de combate!
- ¡David, S.O.S! ¡Llámame, porfa! Ahora soy yo quien te necesita. Nadíe podría entenderme en este momento mejor que tú. Llévame a cenar al mexicano, andaaaaaa…
- Alfonso, este finde nos vemos en el Prat y nos consolamos las penas mútuamente. ¡Qué planazo! Rallada II parte – partida de billar – y beber cerveza hasta perder el conocimiento… Oye, ¿y si nos tiramos a la bebida directamente y sin preliminares?
- Laure, ¡todo esto es culpa tuya! Si hubieras venido el finde como dijiste y hubieras cumplido tu promesa, no habría estado de bajón todo el fin de semana, el domingo no habría hecho esa maldita llamada buscando consuelo, y no se habría liado todo como se ha liado. ¡Todo es culpa tuya!

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Últimamente, los hombres de mi vida me deben muchas explicaciones. El lunes llegaron unas cuantas; ayer, alguna más.
No soporto a los hombres que primero me hacen sufrir, y después me hacen sentir mal porque tienen una explicación perfectamente razonable para todo.
Conclusión:
Y además, ¡el canalla es mucho más divertido!
Lo tengo claro: Definitivamente, estoy para que me encierren.


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Ya sabía que no volvería a ver esos preciosos ojos verdes. Cuando nos despedimos en tu coche, aquella tarde, delante de mi casa, ya sabía que no volvería a verte. Cuando me preguntaste “¿porqué me miras con esa cara tan triste?”, yo ya sabía que no volvería a verte, aunque tú me lo negaras.
Oficialmente, habíamos quedado al día siguiente, pero yo ya sabía que no volveríamos a vernos. No me preguntes cómo, pero ya lo sabía. Contigo he descubierto lo que significa una intuición que nunca falla. Siempre has sido transparente para mí, no puedes ocultarlo, y lo sabes.
Lo que no me esperaba era esto. Que no te presentaras, sin dar una explicación siquiera, después de tanto tiempo esperándolo, y ni siquiera respondieras al mensaje. Cierto que tenía pánico a este fin de semana. Cierto que llegué a ver el que seas un impresentable, y la posibilidad de que algo así pasara, como una ventaja. Cierto que llegué a pensar en quitarme de enmedio, aterrorizada como estaba… Pero aún así, esperaba este puente con la ilusión de volver a verte, alegrándome de haberme equivocado.
¡¡Cómo me fastidia cuando acabo teniendo razón pero deseaba equivocarme!!

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Oct 6, 2006 | Etiquetas:
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Jueves, 12 de octubre. Zaragoza.
Objetivo: Virgen del Pilar
Lo tengo claro: yo este puente, me quito de enmedio. Por lo que pueda pasar…

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Oct 5, 2006 | Etiquetas:
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Desde que te conozco, nunca me he planteado que a lo mejor el que seas un impresentable tal vez tenga sus ventajas…Con suerte, igual haces como siempre y no te presentas… Quien sabe.
Tengo ganas de verte.Lo malo (para tí) es que sólo tengo ganas de verte.
Y lo malo (para mí) es que tengo miedo de verte.
¿Porqué tienes que poner las cosas tan difíciles? ¡Con lo fácil que era cuando estabas aquí y no me preocupaba de estas cosas…!

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Oct 5, 2006 | Etiquetas:
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Cada vez que me das un disgusto, ya no lloro, pero me compro un pijama. Cariño, vas a ser mi ruina.
Si no fuera porque me desvelaste y no me pude volver a dormir en dos horas, pensaría que lo de anoche lo soñé. Y es que sólo a tí se te ocurre llamar a ciertas horas… Las 6 de la mañana, las 12 de la noche… A esas horas, las personas decentes y responsables, y las marmotas como yo, estamos durmiendo, querido.
No me enfado contigo, pero que sepas que te lo montas fatal. Me enfado conmigo misma, porque no soy quien para dar lecciones. Como estratega, no valgo un duro. Si le contara a Sun Tzu mi peripecia, me daría de collejas hasta que se le cansara la mano. “¿Es que no te he enseñado nada?”. El Arte de la Guerra, máxima namber guan:
- Si no es ventajoso, no actúes
- Si no hay peligro, no presentes batalla
¿Y qué hago yo? Pues todo lo contrario, con un par. Y es que los celos me nublaron la visión. Aún no sé porqué dije lo que dije, me la jugué y metí la pata. Y ahora no hay forma de echarme atrás. Este puente me la juego. Deseadme suerte. Respirar hondo, valor, y al toro…

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Oct 2, 2006 | Etiquetas:
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Los ojos verdes más bonitos de toda España vuelven a estar libres.
Y su propietario me llama para decirme: “Te hice caso“.
¡Cuidado, chicas, que este golfo anda otra vez suelto!
¡Ay, qué peligro tiene mi niño, y qué ganas tengo de verte!

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