¿Cómo se consuela a una persona a la que sus “amigos” han dejado tirado como una colilla en una ocasión importante?
¿Qué palabras de ánimo puedes pronunciar, cuando sabes que le han dejado colgado y solo, precisamente cuando más deseaba tenerles a su lado?
Soy consciente de que no hay palabras de consuelo que puedan aliviar su dolor, y que probablemente nunca les perdonará que le hagan esto.
Ahora está deprimido, reafirmado en su creencia de que todas las personas del mundo son egoístas, mentirosas y traicioneras por definición hasta que no se demuestre lo contrario. ¿Y cómo le sacas de ahí, cuando se la acaban de jugar bien jugada? Imposible.
¿Alguien conoce las palabras mágicas, las palabras de aliento que puedan sacarle de esa desilusión y tristeza en la que se haya sumido? Porque a mí solo se me ocurren unas pocas palabras, y son más de rabia que de aliento:
Pocas veces he tenido que moderar comentarios en este blog, y cuando lo he hecho es porque la persona que lo dejó sabía que su comentario era deliberada y pretendidamente insultante, así que no tenía derecho a reclamar su permanencia. Si vienen a mi casa a insultarme, estoy en mi derecho a cerrarles la puerta en las narices. En los casos más recalcitrantes, en los que la persona insultadora pretendía continuar erre que erre en su actitud, he llegado a banearles la posibilidad de comentar mediante su IP. Una de las cosas que me encantan de wordpress, es tener la oportunidad de cortarles el paso a los insultadores para que no me llenen el blog de mierda mientras yo no estoy de guardia.
Otro tema es la actitud, excesivamente vehemente para mi gusto, de algunas personas al exponer su opinión. Será que soy muy sensible, pero tiendo a sentirme acosada fácilmente ante una actitud vehemente en exceso, y en esos casos me retiro fácilmente de la lucha cuerpo a cuerpo; como mucho, replico un par de veces para que quede constancia de mi posición, pero no tengo ni energía ni ganas para mantener un rifi-rafe que, por otro lado, no llevará a ninguna parte. Hay ocasiones en que, probalemente sin que la otra persona lo pretenda (o quizá sí, vete a saber), me siento insultada y menospreciada con la actitud de la persona con la que se supone que estoy dialogando, aunque la otra persona no haya escrito un solo insulto.
Esto último es lo que me ocurre desde hace algunos días con Caótica. Su vehemencia me abruma, me hace sentir mal, y no me siento con fuerzas para entrarle al trapo. Tiene unas posiciones maximalistas en algunos temas, y su forma de expresarse da a entender que ella tiene la razón y el resto del mundo, o comparte su posición, o está totalmente equivocado, o al menos esa es la sensación que a mí me queda después de leer sus comentarios. Un par de ejemplos:
Pues yo, mujer sin pareja estable y con necesidades sexuales como cualquier ser humano sano que se precie, no voy pidiendo un informe de historial sexual a todo tio que me guste. Para eso siempre llevo un buen surtido de condones en el bolso.
No lo dice, pero da la sensación de que su respuesta me deja a mí como una pámfila reprimida y puritana que en nada se corresponde con mi manera de ser. Es simplemente que me da mucho asco tocarle la polla (menos aún chupársela) a un tío que no conozco y con un trabajo de alto riesgo. ¿Tan raro es? ¿Debería llevar condones en el bolso para que no me dé asco tocarle la espalda sudada a un tío? Lo siento, querida Caótica, pero no van por ahí los tiros. Sinceramente, creo que te pasas de lista, cariño.
Otro comentario que me ha dejado mal cuerpo es en el que ella decía que no entendía cómo nos podían gustar las despedidas de soltera, yo le contestaba que al menos la propia es una experiencia para vivirla, y ella me ha respondido lo siguiente:
Yo no se si algún dia me casaré, pero lo que si tengo claro es que de despedida de soltera nada, me da urticaria solo de pensarlo. Así que en mi caso, la propia, no la voy a vivir.
Primero, por que mis amigos son personas, independientemente de su sexo. Y no me imagino a mis amigos hombres con orejitas de coneja, y comiendo pan en forma de polla. Segundo por que no voy a mandar a mis amigos hombres a la despedida de mi chico, por que mis amigos son “mios”. Tercero por que nunca me ha hecho falta excusa alguna para hacer la loca, lo he hecho cada vez que me apetece. No necesito hacer ostentación de simbolos fálicos, los disfruto cuando cuadra, pero no necesito endiosarlos. Hablo de sexo, de pollas, de orgasmos y de lo que sea cuando me apetece, por lo tanto, no necesito excusas para poner meterme una polla de plástico en la boca.
Y por último, si algún dia me caso, no necesitaré despedirme de nada, por que seguiré sintiendome tan libre como siempre, o esa es la única manera en la que yo, podré ser feliz.
Esto ya ha conseguido cabrearme de verdad. Para empezar, posturas maximalistas a mí, las justitas. Y todo lo dicho anteriormente queda muy bien a nivel retórico, incluso puedo compartirlo, pero cuando sales ahí fuera, al mundo real, ¡sorpresa!, no todo es blanco o negro. Muchas veces, una posición preconcebida, una convicción muy sólida, puede acabar pulverizada por la realidad cuando te encuentras en situación de ponerla en práctica. Quizá un poco más de humildad para con las personas cuando se encuentran en posición de HACER y no de OPINAR pueda ahorrarte algún que otro mal trago si te ves en un futuro próximo ante la misma situación.
O quizá soy yo, que no soporto los radicalismos (me curé de esa enfermedad con la edad), me considero una persona flexible, que no comulga con criterios absolutos y que intenta contemplar las circunstancias y los matices antes de emitir un veredicto que no admite apelación posible. Por eso no admito veredictos inapelables tampoco sobre mí, porque creo que nadie tiene derecho a juzgarme desde una posición meramente contemplativa de la situación. ¿Has pasado por una situación parecida? Admito tu opinión, y tu punto de vista. ¿Hablas de oídas, sin haberte visto en una situación parecida? Pues entonces, maximalismos los justos, los o todo o nada no me sirven, no ayudan, no aportan nada.
Claro que en un país con 45 millones de seleccionadores nacionales, y donde el contemplar los toros desde la barrera es un deporte nacional, no me extraña en absoluto que haya personas que se permitan el lujo de juzgar a los demás a partir de criterios absolutos en los que el mundo es solo blanco o negro. Me pregunto cómo reaccionarían esas personas de tan sólidas convicciones, cuando se vieran en la tesitura de ponerlas a prueba… Llámalo relativismo si quieres.
Le he dado boleto a Zorri, ya no podía más, estoy demasiado harta de ella. Y no por el egoísmo que demostró con el tema de la boda (ayer os expliqué su particular punto de vista al respecto. Resumiendo: no voy a ir a tu boda porque no quiero ser una invitada más, yo quiero ser especial, y como no vas a poder estar por mí, pues no voy y ya lo celebraremos tú y yo otro día…), sino porque me ha fallado tantas veces que ya no la cosidero mi amiga. La gota que colmó el vaso fue un SMS que recibí ayer a las 11 de la noche, pero vayamos por partes.
La ví obsesionada con el concepto “madurez”, cualquier cosa que le preguntara respondía con un tópico seguido de “eso es porque he madurado” y demás. Le dije que no se podía estar perpetuamente enfadada con el mundo, que se preguntara por qué con más de 12 años de experiencia laboral a sus espaldas todavía no sabe lo que es que le renueven un contrato, por qué la han despedido tantas veces, por qué en todos los trabajos por los que ha pasado siempre hay alguna compañera “empeñada en hacerle la vida imposible”… Y su respuesta, poco menos, fue que todo eso le había pasado porque ella es estupenda y el mundo no está preparado para tanta virtud junta en una misma persona, pero ahora que lo sabe ha madurado… En serio, muy fuerte.
No le cae bien a mis padres, no le cae bien a mi hermano, no le cae bien a mis amigos, no le cae bien a mi ex, no le cae bien a mi novio, no le cae bien a ninguna de las compañeras de trabajo que ha tenido, no le cae bien a ninguna de sus jefas, no le cae bien a sus ex-compañeras de piso… Y el problema es de todas y cada una de estas personas, porque ella es perfecta y no hace nada mal.
Es tan orgullosa que no admite equivocarse en nada, y está obsesionada con la madurez. Si tienes 26 años y vives con un tío de cerca de 40, machista consumado, vago, borracho y porrero que se empeña en humillarte llamándote cría, y que no admite que él pueda cambiar nada de su comportamiento para hacer más fácil la convivencia, porque de los dos el adulto es él y ya tiene su personalidad formada… supongo que es normal obsesionarse con la “madurez”. Lo que me preocupa es qué renuncias, qué humillaciones y qué acatamientos implicará esa supuesta madurez, más aún cuando se basa en un evidente chantaje emocional. Un motivo más para que me preocupara por ella… en el pasado. Ahora que le den.
Le recalqué que me había mentido en un montón de temas y que, por lo tanto, no podía confiar en ella. Y le puse un par de ejemplos. Uno, cuando me dijo orgullosa que había cargado más de 3.000 kilos de cemento; un rato después, y a solas, le dije que eso me parecía una barbaridad y que a mí Ifo no me dejaba ni cargar con las bolsas de la compra, y me negó lo que me había dicho un rato antes, me dijo que a ella el Yerno Perfecto tampoco la dejaba cargar con peso… ¿Qué es lo que consideras tú peso, guapa? ¿A partir de la cuarta tonelada? Otra: hace un par de semanas me dijo que se había marchado ella del Caprabo donde trabajaba porque era muy duro, cada semana iba de un turno distinto y no veía nunca a su querido novio; le dije que mi medio cuñada llevaba 6 años trabajando en un Caprabo, incluso estando embarazada, así que tan duro no sería. Y me confesó que no es que se hubiera marchado, sino que la habían despedido por estar 15 días de baja, porque por lo visto eso a la encargada no le había sentado bien. No quise ni preguntar que por qué se había cogido la baja, porque probablemente me diría otra mentira. La he visto estar dos semanas de baja por un corte en un dedo en el que se puso una tirita.
Parece ser que mis reflexiones le gustaron entre poco y nada al Yerno Perfecto, pero… ¡espera! ¿Por qué Yerno Perfecto está al tanto de lo que hablamos Zorri y yo? Cuando hablé con ella, estaba en el trabajo, así que el tipejo este no ha podido tener acceso a la conversación, salvo que ella se lo contara. ¿Qué parte le contó, y con qué matices? No tengo ni idea, y tampoco me importa. Solo se me ocurre un motivo para que una mujer le diga a su pareja: a mi amiga no le caes bien, y estoy segura de que es el mismo que se os ocurre a vosotras.
Y entonces llegó el detonante. Ayer a las 11 de la noche, unas horas después de la conversación entre Zorri y yo, me llegó el siguiente SMS, con faltas incluidas:
Hola pimkie vete a tomar porkulo. Soy yerno perfecto, ke os vaya bien la boda
En un primer momento pensé: “¡Vete a la mierda, chaval!” (por cierto, sobra decir que este capullo no tiene mi teléfono, así que tuvo que coger el móvil de Zorri para enviar el mensaje). Después pensé en responderle al SMS con algo del tipo:
¿Tomar porkulo? mmmmm! Te deseo los mismos placeres sexuales. Y de paso, a ver si también consigues darle un orgasmo a tu novia, que la pobre ya ni se acuerda de lo que se siente.
(os lo juro: me lo dijo ella. Él es tan torpe sexualmente hablando que no ha sido capaz de hacerle sentir un orgasmo. En serio, no sé como le aguanta).
Pero luego pensé que no valía la pena gastar un solo céntimo en este capullo. En lugar de eso, le envié tres SMS’s a ella (sí, lo sé: la capacidad de síntesis no es una mis virtudes):
Nena, me peocupaba por tí. Quiera dios o com se llame q nunca tengas q venir llorando a decirme “ay, si t hubiera hecho caso”. Por lo q a mí respecta, m siento liberada d tu amistad: se acabó, zorri, no cuentes conmigo para nada, espero que t vaya todo muy bien, y si no es así allá tú porque yo no quiero volver a saber qué es de tu vida. 14 años de amistad se acaban de ir a la mierda. Pregúntate si queda alguien en tu vida que te haya aguantado tanto
No he obtenido respuesta por su parte, ni una llamada (juas!), ni un SMS, ni un e-mail… Nada. Allá ella con su orgullo y su prepotencia, que yo ya me he cansado de aguantar gilipolleces. No me siento ni triste, ni decepcionada. Ni siquiera siento nostalgia por el pasado. Me siento liberada, relajada y tranquila. Ya no me preocupa en absoluto lo que haga con su vida, ni si quiere malgastarla al lado de un capullo como el que tiene por pareja. Si ella elige vivir humillada, es su problema, no el mío. Ya no me siento responsable por no poder sacarla de ese pozo.
No hay ser humano que le eche una mano a quien no se quiere dejar ayudar.
Cómo te has dejado llevar a un callejón sin salida, el mejor dotado de los conductores suicidas…
Ayer estuve hablando con Zorri de nuevo, y la sensación de que empezaba a escaquearse de venir a la boda que tuve la última vez que hablé con ella se confirma. Lo peor del asunto es que no pone excusas, sino que creo que el motivo que ha argumentado esta vez para no venir es de todo corazón, y demuestra lo egoísta que puede ser una persona, y lo fácil que es equivocarte y considerar “amiga” a quien no se lo merece.
Me dijo que todavía no ha tomado la decisión de si vendrá o no vendrá a la boda. Falta un mes y aún no ha tomado la decisión de si irá o no a la boda de su amiga. Muy fuerte.
Y es que ayer ya fue imposible seguir negando la evidencia, seguir cerrando los ojos a lo egoísta que es la persona que yo consideraba mi amiga. Me dijo que no sabe si vendrá a la boda porque no quiere ser una invitada más, quiere ser especial, y como considera que no podré estar suficientemente por ella, pues mejor no viene. Así, como suena.
Bueno, antes de soltarme esta preciosidad de argumentación, tuvo todavía algunos momentos estelares. Me exigió que le pidiera que venga a mi boda “como se tiene que pedir“. Y yo lo flipo en 32 bits, claro.
¿Que te lo pida “como se tiene que pedir“? Joder, tengo tu invitación en mi casa para dártela en mano, porque aún no ha habido forma de quedar contigo, y además te la mandé por e-mail ¿Qué pretendes, que te envíe la invitación en un sobre lacrado, por mensajero real montado en blanco corcel? ¿De qué vas, tía?
Pero no, no es eso lo que quería. Quería que le pidiera que viniera a mi boda, porque eso significaría ver completada mi evolución de niña a mujer, o alguna cursilada por el estilo. Os juro que no puedo creerme lo que estoy oyendo.
Pero cuando realmente consigue tocarme los cojones bien tocados es cuando me pregunta que si no podemos celebrar mi boda en el pueblo donde ella vive, en Altafulla, en el castillo de no sé qué, otro día. Por mi mente cruzan imágenes de lo más sádicas, me imagino a mí misma estrangulándola por el cuello como si fuera un pollo de corral. ¿PERO QUÉ COÑO ME ESTÁS CONTANDO, TARADA? Cuando por fin entiendo que a lo que se refiere es a que quedemos ella y yo cualquier otro día, y aprovechemos para celebrar para mi boda por nuestra cuenta, y así ella se libra de tener que venir el día de mi verdadera boda, que le debe parecer un auéntico muermo a la señorita, me agarro un cabreo cósmico.
Vamos, que me case yo por mi cuenta, y ya quedaremos nosotras dos para celebrarlo en otro momento, total, ¿qué diferencia hay? Os lo juro: me preguntó por la diferencia entre que mi amiga venga a mi boda o no venga. Que le diera motivos para ir, que quería saber qué representaría para mí el hecho de que que ella venga a mi boda o no venga, que qué diferencia hay. No puedo creer lo que me está diciendo. O ella está completamente desquiciada, o es la persona más egoísta que he conocido en mi vida y quiere que le haga la pelota un rato.
Y ya, el remate vino cuando me dijo que aún no había tomado la decisión definitiva, que seguramente no vendría porque ese día yo no podría estar pendiente de ella, y que no quiere ser una invitada más, ella quiere ser especial. No consideré ni siquiera necesario explicarle que vendrán entre 70 y 80 personas, que vendrán familiares muy cercanos y personas muy queridas, y a ella la encontré en la calle (y después de los desplantes que me ha venido haciendo últimamente, muchas ganas de distinguirla de alguna forma especial el día más importante de mi vida, no tengo, precisamente). Me quedé con las ganas de decirle: cuando te cases, comerás huevo.
Cuando se lo he contado a Ifo, no daba crédito a lo que oía, y para ser sincera, yo tampoco. Parece que no entiende que la que se casa soy yo, que ella es una amiga o, mejor dicho, que si realmente fuera una amiga, se daría de hostias por estar ese día en primera fila. Pero no, parece que me está haciendo un favor a mí por venir a mi boda, y que encima tengo que mostrarle una deferencia especial por encima del resto de mi familia y amigos para que la nena esté contenta, porque si ese día no estoy pendiente de ella, no viene, porque es tan divina de la muerte que no puede ser una invitada más, ella tiene que relucir y ser especial ese día, y yo tengo que prestarle a ella más atención que a nadie. Como una cría pequeña, que tiene que ser siempre el centro de atención, o se pone a berrear.
¿Esta tía ha sido siempre así de egoísta y yo no me he dado cuenta, o es que últimamente está degenerando hasta ser insoportable?
Os recuerdo que la apuesta sobre si Zorri fallará o no el día de la boda sigue abierta. En el momento de escribir estas líneas, los resultados estaban de la siguiente manera:
15 votos (41%): Sí, fallará. Pasará de todo y no dará explicaciones. En su línea
12 votos (32%): No, esta vez no te fallará
5 votos (14%): Sí, fallará, pero llamará un par de días antes con una excusa “convinvente” (¡ejem!)
3 votos ( 8%): Otras posibilidades (????)
2 votos ( 4%): Fallará, pero avisará con tiempo suficiente.
¿Os acordáisteis de la apuesta que os propuse a principios de abril, sobre si Zorri vendría o no a mi boda? La mayoría, 10 contra 14, dijísteis que no se presentaría, y en lo que había divergencias es en el aspecto de si avisaría con tiempo o no: 2 personas dijeron que avisaría con tiempo suficiente, 5 que avisaría con un par de días de antelación y con una excusa medio-convinvente, y 7 pensásteis que sudará ampliamente y ni siquiera avisará, demostrando que hasta ella es capaz de superar su propio record mundial de impresentabilidad.
La semana pasada varias de vosotras me preguntábais en los comentarios si Zorri había dado ya señales de vida. Bueno pues sí, hoy mi ¿amiga? Zorri ha dado señales de vida. No ha llamado (sospecho que le tiene alergia a la radiación que emite el teléfono _cuando es ELLA la que llama_), sino que hemos hablado 5 minutos por el messenger. Me ha dicho que vaya a verla _yo a ella_ este domingo; le he explicado que depende de cómo se encuentre Ifo, que lo tengo un poco griposillo, ¡¡y se ha creído que es una excusa!! Cree el ladrón que todos son de su condición, que dicen, como si necesitara excusas para decirle que no me sale del potorro ir a verla, joder, me saca la vena ordinaria.
En realidad, tengo ganas de ir a verla, a comprobar si es cierto lo que me contó la última vez que hablamos. Os cuento:
En su piso anterior, pequeñito, de una sola habitación, como mi apartamento de soltera, pagaba la mitad de lo que Ifo y yo pagamos por nuestro piso en la urbanización pija. He dicho que ella pagaba la mitad de lo que pagamos nosotros, recalco, y a pesar de eso siempre tenían problemas de dinero, y aún así ella se permitía el lujo de rechazar trabajos. Una vez me llegó a confesar que “se había comido” el mes de fianza que dieron cuando entraron en el piso, porque ese mes no tenían dinero para pagar el alquiler, así que habían tenido que utilizar el dinero del mes de fianza como garantía, fianza que nunca repusieron.
La última vez que quedamos, no se presentó y no dio explicaciones de ningún tipo. Meses después hablé con ella y me dijo que _precisamente_ ese día que habíamos quedado, fíjate qué casualidad, oye, se mudaba de casa y no me quiso decir nada ¡¡por vergüenza!! (como si ella supiera lo que es eso). Dice que se han mudado a una casa en un pueblo turístico cerca de Tarragona, y fíjate qué casualidad que es el mismo pueblo en el que mis suegros tienen un apartamento para ir en verano y los fines de semana.
Dice que ahora paga de alquiler ¡lo mismo! que pago yo (¿no es casualidad?), es decir, el doble de lo que pagaban en su anterior piso. También me dijo que no estaba trabajando y que tampoco cobraba el paro porque ya lo había agotado todo, y que había dejado dos trabajos, uno en un Caprabo, porque se trabaja mucho y no veía a Yerno Perfecto (mi medio-cuñada lleva AÑOS trabajando en un Caprabo sin que se le caigan los anillos, y allí sigue trabajando embarazada y todo; claro que no se puede comparar a una con la otra) y otro de recepcionista en la consulta de un dentista, porque no le hacía contrato. Y ahora a vivir la vida en casa, viviendo del sueldo de Yerno perfecto (sueldo que llega con cuentagotas, porque trabaja haciendo ñapas en plan “Manos a la obra”, en lo que va saliendo, y en negro, y luego encima se queja de que no tiene paro porque no ha cotizado el tiempo suficiente), pagando más de la mitad de su sueldo de alquiler, y ella sin dar palo al agua.
También entendí por lo que me dijo, aunque ella no lo admitió abiertamente y no le quise preguntar para no ponerla en una situación incómoda porque no lo admitiría nunca, que Yerno Perfecto no quiere que ella trabaje, o como mucho que trabaje 4 horas fuera de casa y ya está. Él es un machista de cuidado, ya nos dimos cuenta cuando estuvimos en su casa (mientras ella recogía, él se espatarraba en el sofá bebiendo cerveza y le dijo ¡¡a Ifo!! que no ayudara a recoger, que ya lo hacía Zorri) y quiere que ella se encargue de la casa, le tenga la comida lista cada día cuando él llega de trabajar, y él no mueve un plato en casa ni aunque le fuera la vida en ello.
Dicen que se largaron de su anterior piso porque Yerno Perfecto estaba rallado de vivir en su pueblo y quería un cambio (no he conocido a persona más ciclotímica que Yerno Perfecto: cuando se ralla, desmonta la parada y se larga a otro sitio a empezar una nueva vida en otra parte, arrasando todo a su paso. También querían empezar una nueva vida en Mallorca, sin conocer a nadie y sin nadie cerca que les pudiera ayudar, pero por suerte la convencí para que, si las cosas le iban mal, siempre tuviera la opción de subirse a un tren por cuatro duros, y no tener que volver nadando). Dice que su piso es casualmente igual que el mío, de tres habitaciones, con patio, en una urbanización con piscina, paga lo mismo que yo de alquiler… ¿No es encantadora tanta coincidencia entre mi vida y la de mi amiga?
Así que tengo ganas de ir a verla, saber cómo está y como vive, ver por mis propios si realmente es cierto todo lo que me ha contado o es cierta la intuición que me dice que aquí hay gato encerrado…
Bueno, pues como os iba contando, esta mañana Zorri y yo hemos hablado por el messenger. Ahora ella está trabajando en Don Colchón (veremos cuanto dura, porque no sabe lo que es que le renueven un contrato, ni ha aguantado más de 6 meses en el mismo sitio, siempre alguien tiene la culpa de que le vayan mal las cosas, no le renueven, la despidan o se largue ella, siempre encuentra compañeras que le hacen la vida imposible… en fin) y me ha dicho que no sabe si podrá venir a mi boda. Ya empezamos con las excusas. Dice que lo intentará, que espera que su jefe no le ponga muchas pegas, que hará todo lo que pueda… pero que ya veremos. ¿Por qué será que no me sorprende en absoluto? Claro que de aquí a la boda, como aún quedan algo más de dos meses, igual la despiden y se acabó el problema… O se inventa otra excusa, vete a saber.
Si todavía tenéis ganas de votar, la encuesta sigue abierta: ¿Fallará Zorri el día de mi boda?
¡¡Cómo mola!! Yo quiero algo así para mi boda… Música en directo, pero no el típico grupo que canta desafinado las canciones del verano pasado, sino un auténtico coro de Gospel. La única pega es que fijo que cobran una pasta… Y que a él no le acaba de convencer. Pues vaya.
Si tener una bronca me deja chafada y triste, tener una bronca completamente estúpida, de esas que ni siquiera llegan a la categoría de bronca sino más bien de mal rollo general y estar de morros, por un tema absurdo como salir del trabajo más tarde de la cuenta y no llegar a tiempo para comer juntos, aderezado con malentendidos que solo a una mente retorcida se le ocurrirían, como por ejemplo que todo estaba pensado desde un primer momento para estar sola sin tener que admitirlo abiertamente… cuando la bronca alcanza este nivel, ya no es que me quede triste y abatida: es que me hacen sentir enferma y cansada, se me quitan las ganas de hacer nada, de intentar nada, me quedo con la amarga sensación de que todo es inútil, de que no vale la pena esforzarme en intentar arreglarlo porque es todo tan absurdo que no hay por dónde cojerlo.
Mejor dejarlo estar. No tengo ganas de insistir, y si lo hago, me parece que me voy a poner de más mala leche todavía. Ya se le pasará. Supongo.
—–
P. S. : Lo peor de todo es que creo que hay algo más, algo que él no me ha dicho pero intuyo que tiene que ver con los celos. Unos celos que, por otro lado, no tienen ninguna razón de ser, pero hacérselo entender es otra historia.
No soporto la indolencia de algunas personas. Me repatea la gente que se pasa el día quejándose, pero cuando tiene la oportunidad de hacer algo por solucionar sus problemas, es más, cuando les ponen la solución en bandeja… no hacen más que poner pegas estúpidas para rechazarla. ¿Sabes esas personas que crees que se quejan de vicio? Algunas, efectivamente, se quejan de puro vicio.
Una de estas personas es mi querida amiga zorri. Hace la tira que se queja de que no llega a final de mes, que le quedan muy pocos meses de paro (2 ó 3), que se le acaba el último contrato que tiene (por 3 meses), que como el Yerno Perfecto ha empezado a trabajar esta semana (???) porque antes trabajaba con su hermano y con la familia ya se sabe… pues no tiene un duro… En fin, quejas y más quejas, y siempre por problemas económicos.
El caso es que se quejaba de que no tiene un duro, que no llega a final de mes, se le acaba el contrato y tiene poco tiempo cotizado de paro. La semana pasada le paso dos ofertas de curro, y a las dos les pone pegas. La primera admito que era algo complicado de cuadrar, pero la segunda está muy bien: de administrativa en The Monkey Island. Trabajo estable, 1.000 euros al mes, 14 pagas, 35 horas semanales, viernes hasta las 2, en verano jornada intensiva, en invierno flexibilidad horaria para montarte la jornada a tu aire (dentro de los horarios de presencia obligada), pillamos casi todos los puentes… No sé qué más quiere. Especialmente, para tener el graduado escolar y nada más, y no haber tenido nunca un trabajo que le durara más de 6 meses.
El viernes le pasé la oferta, era su último día en el curro en el que estaba, y ya me empezó a poner pegas. Me dijo que le quedaba a una hora y cuarto de casa (a mí que queda a hora y media de la mía y no me quejo), y me dijo que ya me diría algo… Vamos, dándome largas. Hoy la he llamado y a las tres de la tarde la tía estaba durmiendo todavía. Ha empezado con su cantinela de siempre, con lo de que no tiene pasta y no llega a final de mes, y lo malo que es el mundo porque a ella no le dura un curro más de 6 meses y siempre tiene la mala suerte de encontrarse con compañeros que le hacen la vida imposible. Le he dicho que me envíe un curriculum y lo paso a recursos humanos, y ha vuelto otra vez con las excusas: que si está lejos, que a ver lo que se gasta en transporte (¡en el bono-tren!), que no sabe dónde tiene un curriculum, que ya mirará… Le he dicho que si prefiere seguir en el paro, o coger este curro hasta que le salga algo mejor y me ha contestado con un lacónico sí, bueno, eso sí… y dos minutos después volvía a darme largas y excusas de las suyas. De verdad que a veces no sé como la aguanto.
Me han entrado ganas de decirle:
o te dejas de excusas y mueves el puto culo, o dejas de quejarte de vicio, porque no te aguanto.
En el fondo, hasta me alegro de que no se presente a la entrevista. Imagínate que la seleccionan y empieza a trabajar aquí… Y en menos de 6 meses la ponen de patitas en la calle porque no hay quien la soporte más tiempo, y vete a saber la que puede liar poniendo a todo el mundo a parir aquí. Para que me deje a mí mal, prefiero que siga en el paro mientras le dure, que parece que a ella le sienta mejor que currar. Vaya par. Mi madre solía decir: dios los cría y ellos se amontonan.
Si es que a veces no sé para qué me meto en estos líos. Me pasa por querer ayudar, pero mejor estaba calladita y dejándola que se busque la vida… Pero es que hablamos por teléfono, me cuenta lo mal que lo está pasando y se me encoge el corazón y quiero ayudarla.. Pero cuando intento ayudarla y me sale con estas, la mandaría a hacer puñetas un rato. A ver si espabila de una puñetera vez. Y de paso, a ver si espabilo yo también, que buena falta me hace.
Desde luego, tía, como para confiar en tí, ya te vale. Te llamo para avisarte de que ya tengo las entradas para el concierto de Sabina (que te encanta) el mismo día que las consigo, te aviso de que va a venir a tocar a mi pueblo con Serrat (el lunes fue el gran concierto, espectacular por cierto, que te perdiste), te comento que si queréis venir el impresentable Yerno Perfecto y tú con nosotros; que si no tienes pasta para comprar las entradas no pasa nada, que ya te las compro yo y ya me las pagarás cuando puedas; os invito a cenar a mi casa para no dejaros más pasta todavía, que solo tenéis que pagar la gasolina para venir desde Vilafranca hasta Terrassa (tres cuartos de hora en coche como mucho)…
Me dices que lo hablarás con el impresentable Yerno Perfecto y que por la tarde me dirás algo… Y un mes después sigues sin dar señales de vida. Ya te vale. Llega la noche del concierto, y si no te llamo yo, no sé si vienes o no vienes (que ya me imaginaba que iba a ser que no…).
¿Cual es la excusa esta vez?
¿Que os fuísteis de fiesta y volvísteis a casa tan borrachos que se te olvidó llamarme en un mes?
¿Que no tienes saldo en el móvil y no me has podido hacer ni una perdida, ni un mensaje, y tampoco se te ha ocurrido hacer un llámame tú que no tengo saldo?
¿Que tampoco has podido - se te ha olvidado - no se te ha ocurrido (marque la opción que corresponda) enviarme un e-mail desde el ciber al que has ido estos días para buscar curro?
¿Que se te ha olvidado que toca tu cantante favorito, y la desilusión de la última vez hace 3 ó 4 años cuando tuvo que suspender el concierto por problemas de voz cuando tú y yo ya teníamos las entradas compradas?
¿Que te has olvidado de mí, de tu mejor amiga, y que ya nunca me llamas, ni me devuelves las llamadas, y que cada vez que te llamo yo te encuentro rara y distante, como si hubiera algo que te gustaría contarme pero no quieres hacerlo?
No sé, tía, yo ya no puedo más contigo. No puedo conducir por tí. Tú sabrás lo que haces y por qué quieres arruinar tu vida con el impresentable ese, porque yo no te entiendo. Espero que no acabes pareciéndote a quien tú no quieres parecerte por darte cuenta demasiado tarde de que elegiste mal.
¿Quieres recibir en tu e-mail cada día la última entrada de Diario Personal? Pues suscríbete aquí.
Te llegará un correo para confirmar. Revisa también la carpeta de "Spam" o "Correo no deseado", ya que si no confirmas, no podrás recibir Diario Personal en tu e-mail.