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Y tú, ¿por qué te casaste, si ahora ya no hace falta?
Empiezo a estar hasta los cojones de que la gente que me conoce, y sabe lo que opino (o lo que opinaba hace taaaantos años) sobre el matrimonio, me pregunte contínuamente que por qué me casé, y añada esa coletilla de “¡si ahora no hace falta!“. “Puedes registrarte como pareja de hecho”, me dicen. Y me parece una broma de mal gusto, me dan ganas de escupirles un inmenso ¡JA! en plena cara. No tienen ni puta idea de lo que están diciendo, hablan de oídas, y no hay cosa que me rebiente más que la gente que da consejos o te dice lo que tienes que hacer con tu vida sin tener ni puta idea de lo que hablan, que hablen de oídas y se crean con derecho a decirte que haces bien o haces mal. Si no tienes ni zorra de lo que hablas, métete tus consejos en el culo, no los necesito para nada.
¿Que por qué me casé? Porque soy de la opinión de que me la jugarán una vez, pero no dos. De los errores se aprende y yo he aprendido de los míos. A palos, pero vaya si he aprendido.
Ha aprendido que para registrarse como pareja de hecho hacen falta dos personas, pero para des-registrarse solo hace falta una. He aprendido que los funcionarios del ayuntamiento se fían de la palabra y la buena fé de una persona que acaba de dejar tirada a otra a la que una vez amó, y corre al ayuntamiento a desregistrarse para que no quede ni rastro. Llamadme desconfiada, pero a mí me parecería al menos sospechoso.
En mi caso, la cosa fue más o menos así (yo no estaba, la funcionara me lo contó):
- Hola, que vengo a anular una pareja de hecho
- ¿Y la otra persona ya lo sabe?
- Sí, sí
- Vale, pues firma aquí (para dejar a tu ex-pareja con el culo al aire, desprotegida y sin los derechos que la amparaban cuando se registró).
La otra persona era yo, y me enteré tres meses después, porque me dio por preguntar en el ayuntamiento (él me lo negaba, y yo era gilipollas perdida). Intuición femenina, lo llaman. Intuición femenina por la parte de los cojones, diría yo.
Y una vez firmado ese papel por UNA sola de las DOS personas que componen la unión, resulta que pierdes todos los derechos que te amparaban cuando te registraste, te quedas con el culo al aire, la que era la vivienda familiar ya no lo es y te pueden dar una patada en el trasero y decirte: “Ala, bonita, ¡con dios!” Y digo yo, si es tan sencillo que te quiten los derechos que adquiriste al registrarte como pareja de hecho, y encima sin que tú te enteres, ¿para qué coño sirve? ¿Para qué coño nos registramos como pareja de hecho, si después se demostró que no sirve para NADA, que no te protege de nada, que puedes perder tus derechos en un momento, sin tu consentimiento y sin que tú te enteres? Sirve para engañar a niñatas ingenuas como yo, y hacerlas creer que tienen una cierta seguridad que es FALSA.
¿Sabes una cosa? No sé si mi matrimonio será para siempre o no lo será (espero que sí, con esa intención me casé), pero si en algún momento se rompe, al menos ME ENTERARÉ. Por mi marido o por su abogado, no lo sé, pero si quiere divorciarse no me enteraré cuando ya lleve tres meses de soltería living la vida loca. Es un salto cualitativo importante, no te creas. Llámame cínica si quieres, pero me la jugaron una vez, y no me la volverán a jugar.
Lorz, supongo que ahoras entiendes por qué no te felicito por tu nuevo “status”, pero te deseo mucha suerte. Como dice Zarajota, más vale eso que nada. Y tiene razón. Mientras dura. Cierto que nadie piensa que se va a separar algún día de la persona a la que justo se acaba de unir en pareja de hecho ante un funcionario del ayuntamiento, por supuesto, pero ¿y si pasa? Por desgracia, en una relación entran en juego aspectos mucho menos etéros que los sentimientos. Y cuando una persona te abandona, ya es capaz de hacer cualquier cosa. Ha dejado de quererte, quizá incluso quiere a otra. Una vez que te han dejado, pensar que esa persona se comportará de forma leal es como creer en las hadas y los duendes: una mera cuestión de fé. Y si no hay ninguna ley que proteja tus derechos, date por vendida porque nada le impide comportarse como un cerdo.
Así que tú, sí, tú, que me conoces y te metes donde no te llaman, tú que das consejos sin saber de la misa la media, la próxima vez que me preguntes que por qué me casé si me podía haber registrado como pareja de hecho, no me culpes si te meto un zapato en la boca para que te calles de una puta vez.
Nota a pie de página: No estoy diciendo que para casarse sea necesario tampoco organizar un bodorrio como el que montamos nosotros. No. Es perfectamente posible hacerlo de forma sencilla, en el ayuntamiento también o en el juzgado, y no montar toda la parafernalia. O incluso casarse por lo civil de forma sencilla con la familia más cercana, y organizar un bodorrio por la Iglesia un tiempo después, cuando a la pareja le vaya mejor o cuando le dé la gana. Pero mientras no mejoren la ley, lo de registrarse como pareja de hecho no se lo recomiendo a nadie.
P.D. Mi ex aún me debe 11.000 leuros más intereses de demora, y el día que se me gire la pinza me presento en el juzgado de guardia con el papelito que tengo firmado y se lo reclamo vía judicial. Y entonces se le van a quitar las putas ganas de irse de vacaciones a un spá _Y_ a hacer descenso de barrancos con el dinero que todavía me debe.
En esta entrada hablo de: boda, cabreo, decepción, dinero, divorcio, idiotas, matrimonio, mi ex-novio, odio, Sociedad
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- Enero 31, 2007 -- Se te cayó la careta
- Junio 26, 2008 -- Hacienda
- Abril 7, 2008 -- Os propongo una apuesta
- Diciembre 31, 2007 -- No puede ser, no puede ser, no puede ser, no puede ser, no puede ser, no puede ser…
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Hasta que no tengo un litro de café circulando por mis venas no soy persona. ¿Será genético? Estoy valorando la posibilidad de pasarme al ginseng. Maldito septiembre y maldito lunes.
Platero y Tú suena en mis oídos, dos versos se me graban a fuego:
“Tres de azúcar en el café,
la vida ya es bastante amarga“
El título de la canción parece burlarse de mí: Mari Mari Magdalenas… Lo peor es ser consciente de que tiene razón: soy feliz como nunca, pero me quejo como siempre.
Estoy con un bajón horroroso.
Es el peligro de empatizar demasiado con sentimientos ajenos que una vez fueron propios. ¿Puede un libro remover antiguas emociones casi olvidadas? ¡Vaya que sí! Orgullo machacado. A mi amor propio le dieron una paliza y lo mandaron a la UCI. Vuelvo a sentir una piedra en el estómago y el sabor amargo de la humillación como si fuera hoy.
¡Qué pena cuando el dolor y la humillación ahogan los recuerdos de los buenos momentos…! Porque digo yo que en tanto tiempo, algún buen momento tuvo que haber. Pero soy incapaz de recordarlo con cariño, solo con asco y pena. Por eso no le echo de menos _a él_ ni mucho menos, de hecho he visto fotos suyas bastante recientes y no remueven nada en mi interior salvo un ligero vuelco en el estómago próximo a las arcadas. Pero el dolor de la humillación sí que sigue escociendo. No me duele el amor que alguna vez sentí por él (supongo), lo que me duele es el amor que siento POR MÍ y lo bajo que llegué a caer. Me doy vergüenza a mí misma cuando lo recuerdo.
Leer ese libro ha sido una mala idea. Lo que prometía ser una parodia de mi propia experiencia, una caricatura divertida de todas nosotras, ha resultado ser un cruce entre literatura chick-lit y libro de autoayuda que me ha traído recuerdos infernales que no tenía ninguna necesidad de revivir. En la portada deberían añadir una advertencia, como en las cajetillas de tabaco: Producto nocivo para la salud emocional.

La culpa es mía, ya me lo dice Ifo de vez en cuando: si no dejo de leer esa porquería machista, voy a acabar fatal del coco. Es como morderte las uñas o meter la lengua en una muela con caries: no puedes evitar hacerlo, aunque sabes que te va a doler.
En esta entrada hablo de: chick-lit, idiotas, libros, mi ex-novio, tristeza
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Hace unos días os comenté que mi hermano y mi cuñi lo habían dejado. En realidad, ha sido _ella_ quien le ha dejado a él, después de 2 años y medio de relación, de la noche a la mañana, sin dar más explicación que el clásico “necesito tiempo” porque “se estaba agobiando“. La semana antes de dejarlo, era ella quien le estaba metiendo prisa a él para mirar pisos, irse de casa, tener hijos… Solo tienen 20 años.
Resulta que mi ex-cuñi ha empezado a trabajar hace un mes en un curro nuevo (es otra a la que los trabajos no le duran ni 3 meses, porque se agobia, está a disgusto, y los deja antes de tener otra cosa). Hace 3 semanas que lo dejó con mi hermano. Y a mí, por las explicaciones que mi hermano me dijo que le había dado (que me trajeron recuerdos nada agradables de cuando mi ex me dejó), me pasó por la cabeza que tal vez habría conocido a alguien en el trabajo. Mi madre, que trabaja en la misma empresa (sí, a eso se le llama enchufe) pero en otro turno, me dijo que eso era imposible porque no había ningún compañero ni siquiera medio potable. Muy convencida no me dejó, pero así quedó la cosa.
Y, mientras tanto, veía a mi hermano humillarse y hacer el capullo igual que yo lo hice en su momento, con la intención de recuperar algo que ya era a todas luces (al menos para mí) irrecuperable. Claro que yo lo veía desde la perspectiva de alguien que ha pasado por una situación similar, y se ha encontrado con reacciones similares de la otra parte. Lo tenía clarísimo: mi ex-cuñi está con otro, y está intentando quitarse de encima a mi hermano como puede, y por mucho que mi hermano haga no la va a recuperar, porque el motivo de que su relación se haya roto no está en él, sino en ella, en que ha conocido a otra persona.
Se da la circunstancia además de que mi ex-cuñi padece un desorden alimenticio, que no es solo un desorden alimenticio sino también una enfermedad psicológica. Seguro que sabéis a qué me refiero, lo cual no hace sino agravar la situación.
Y hace unos días me llamó mi madre para darme la noticia: hay sospechas de que mi ex-cuñi pueda estar liada con un compañero de trabajo, está haciendo total dejación de sus funciones en el curro (no da ni golpe, vamos), y siempre se la ve muy arrimada a un compañero con el que tiene más roce que con el resto. Ella lo niega, evidentemente, pero sus excusas suenan a un falso que lo flipas.
Que te dejen sienta fatal. Pero sienta peor que te dejen y encima te mientan, porque la cara de gilipollas no se te quita en una buena temporada. Me duele que mi hermano tenga que pasar por lo que yo pasé, sangro por dentro cuando lo veo destrozado y llorando la pérdida como un niño pequeño. La pregunta más difícil de responder en estos casos siempre es
Y si me quiere, ¿por qué me hace esto?
Mi hermano estuvo ahí cuando mi ex me dejó y me ayudó a superarlo, aunque sus lealtades estuvieran algo confusas. Y ahora se me parte el alma a mí de verlo así de deshecho.
En esta entrada hablo de: amor, familia, hermanos, mentiras, mi ex-novio, mi madre, trabajo
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Es curioso cómo la mente humana, con el tiempo, selecciona los recuerdos de aquéllo que hemos vivido y les da forma en función de vete a saber qué criterios. ¿No te ha pasado nunca eso de echar la vista atrás, recordar algún momento especial de tu vida, y llegar a la conclusión de que cuando lo viviste no lo sentiste de la misma forma en que ahora lo recuerdas?
Hace casi tres años, cuando mi ex me dejó, tenía una idea determinada de cómo habían sido nuestros casi 8 años de relación y cómo había sido la ruptura; tiempo después, cuando me enteré de todo lo que había ocurrido con la tarada de su novia y todas las movidas que tuvimos, empecé a ver mi pasada relación con él bajo un prisma muy diferente, y cambió la perspectiva sobre la manera en que me había dejado y cómo habíamos quedado desde entonces (empezar a descubrir mentiras y más mentiras hacen que te plantees muchas cosas de tu vida, y que te surjan dudas inevitablemente). Hoy, en cambio, veo todo aquéllo de una forma muy diferente, no solo por todas las cosas de las que me he ido enterando con posterioridad, sino también por el hecho de poder pensar fríamente en lo que ocurrió, y poderlo mirar de forma desapasionada siempre aporta nuevos puntos de vista que en caliente una es incapaz de abordar.
Por no hablar de la “memoria selectiva”, es decir, quedarte con una parte de lo que realmente pasó y olvidar el resto, que pueden ser incluso detalles importantes pero que por algún motivo tu mente bloquea. A veces Ifo me pregunta por cosas de mi anterior relación, que yo misma le conté en su momento, y que ahora ya no recuerdo. A veces incluso se me queda cara de tonta, preguntándole
¿En serio te conté yo eso? pues la verdad es que no me acuerdo…
Queda fatal, no me extrañaría que el pobre mío pensara que o bien le mentí cuando se lo conté, o bien le estoy mintiendo ahora cuando me pregunta, pero lo cierto es que hay cosas que he olvidado completamente. Sobre todo las que se refieren a los malos momentos. Si hago un esfuerzo, puedo revivir el rechazo y la soledad, incluso cuando estábamos juntos y se suponía que todo iba bien… pero si no me paro a pensar en profundidad, la sensación que me ha quedado y el recuerdo que más persiste de la relación que tuve con mi anterior novio, es la de un aburrimiento tremendo.
Sin embargo, según tenga mi estado de ánimo, puede pasar que todas las ideas que tenía tan claras se desmoronen y empiece a pensar en explicaciones “alternativas”. Claro que ayudaría que mi ex me hubiera dado una explicación clara de por qué me dejó, pero como es tan mierda que es incapaz de hablar claro (y no solo por su dificultad para vocalizar, que debería haber sido estudiada por algún logopeda hace mucho tiempo), pues es lógico que ante el desconocimiento de los motivos auténticos y la gran cantidad de tópicos que me tocó aguantar, mis especulaciones se disparen.
Y hace unos días tuve un bajón monumental, provocado probablemente por el síndrome premenstrual más las dudas y los nervios pre-boda habituales, más un bajoncillo momentáneo… agítese bien, y tienes un cóctel corrosivo. Me dio por pensar que mi ex me había dejado por borde, porque ya no me aguantaba más, y que antes o después con Ifo me pasaría lo mismo pero peor, porque la situación sería mucho más grave si hablamos de un divorcio, y más con hijos de por medio, y también porque Ifo es el hombre de mi vida (y en cambio con mi ex me aburría como una seta, solo que eso no se me ocurrió pensarlo en ese momento de bajón).
Así que en pleno bajón estaba yo, llorando como una Magdalena, con la autoestima en paradero desconocido y muerta de miedo porque Ifo me dejara dentro de unos años, aburrido de mí y de mis tonterías. Suerte que este tipo de bajones duran poco, pero mientras duran es horroroso.
Ifo me ha confesado que él también tiene dudas, pero ¿y quien no las tiene, antes de dar un paso tan importante en nuestras vidas?
Lo que sí tenemos muy claro los dos es que nos hace una ilusión tremenda dar este paso juntos, los dos estamos deseando ponernos el uno al otro el anillo en el dedo ante el altar y decirnos el Sí, Quiero. De hecho, cada uno ha escrito sus votos personalmente y los leeremos el día de la boda. ¡Me muero de ganas!
En esta entrada hablo de: amor, boda, dudas, Ifoxe, ilusión, mentiras, mi ex-novio, tristeza
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Pues si, amiwitos y amiwitas, ayer me enteré por su propia boca de que mi ex lee mi blog. La primera reacción fue quedarme a cuadros. Normal, ¿cómo te quedarías tú si te dijeran que tu ex lee tu blog, que para tí es como tu diario personal? Pues supongo que igual que yo, flipada.
Por la noche, “alguien” (desconozco quien estaba detrás del ordenador, y no sería la primera vez que una persona se hace pasar por otra entrando en su cuenta de correo, ¿verdad?), decía que “alguien” me envió un e-mail. No sé quien estaba detrás del ordenador tecleando, solo sé lo que ví en mi pantalla. Y este e-mail procede de la cuenta morenaza_tatuada@hotmail.com (¡morenaza tatuada! ¿no suena un poco a porno-star?), y en la cabecera del mensaje, en el campo “DE:”, aparece con nombre y apellidos Alba H. Luque (click en la imagen para ampliarla)

Nótese que, hasta el día de ayer, en este blog no encontrarán nombres y apellidos: el criterio editorial ha sido siempre, y lo seguirá siendo, utilizar pseudónimos o simplemente nombres sin apellidos. Así que la persona que me envía este e-mail, sea quien sea, se presenta a sí misma como “la tarada“, a pesar de que YO nunca dije quien era “la tarada” con nombres y apellidos. Esta persona se identifica a sí misma con tal personaje, y en el correo que me ha enviado me cuenta una escena que, efectivamente, pasó (es cierto que tuve que llamar a mi ex porque iba a anular su tarjeta de débito que estaba asociada a un contrato a mi nombre), aunque no sucedió como ella lo cuenta (lo que viene siendo la tónica general cada vez que esta ¿mujer? contacta conmigo de una forma u otra). Esta es una captura de pantalla de MI cuenta de correo, que al ser mía, estoy autorizada a publicar.
Lo cierto es que, por un lado, no tengo manera de saber realmente quien estaba al otro lado del ordenador y redactó este e-mail. Tampoco tengo manera de saber si la novia de mi ex se llama realmente como aparece en el encabezado del e-mail, con nombre y apellidos. Lo único que sé es que “alguien” que dice llamarse así me envía un e-mail donde dice que es la novia de mi ex, amenazándome e insultándome. Pero, claro, nadie te pide el DNI para abrirte una cuenta en hotmail, y tampoco te hacen completar aquello tan arcaico de “estado civil”. Y aunque realmente la cuenta fuese suya, si no guarda bien las contraseñas, cualquiera puede meterse y suplantar su identidad, ¿verdad? Esta es otra historia que es contaré próximamente (¿no lo conté ya por aquí? ahora no lo recuerdo…
También sé que la misma persona (la he reconocido por la voz y por sus latiguillos tan particulares al hablar) con quien hablé el año pasado en calidad de novia de mi ex, me ha llamado esta madrugada del miércoles al jueves, a la 1 y media de la noche (a esas horas, las personas decentes y yo estamos durmiendo), me ha despertado, y me dicho que quite su nombre y sus apellidos de aquí. No sé si estos son realmente su nombre y apellidos, ya que yo los he tomado de un correo electrónico que me ha llegado en su nombre. Como es evidente, ni he visto un registro matrimonial, ni el libro de familia, ni el padrón municipal, ni nada que se le parezca para saber a ciencia cierta si la pareja de mi ex se llama realmente así. Lo que sé es que la misma persona con la que hablé el año pasado como novia de mi ex, ahora me dice que estos son su nombre y apellidos y que los quite. Al negarme, me ha preguntado:
¿Ah, pa chulita tu rajita?
Confieso que me he quedado sin habla ante tal desproporción entre sus argumentos y los míos.
- Que lo quites.
- No me da la gana.
- ¿Pa chulita tu rajita?
Espectacular momentazo a la una y media de la madrugada. Y mi novio, que normalmente ya tiene un mal despertar (excepto si le despierto yo con mimitos, caricias y besitos, claro), y ayer tuvo un día duro en el trabajo, que le despierten con estas tonterías cuando se acababa de quedar dormido hacía poco, maldita la gracia que le hizo. Me quitó el móvil y le dijo cuatro frescas.
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Pues sí, nuestra querida amiga glamourosa, la novia de mi ex, me ha enviado un e-mail porque parece ser que esto no le ha gustado demasiado y dice que es todo mentira. Aparte de unas cuantas matizaciones que le acepto (me cuenta cosas de su vida que no me interesan lo más mínimo, pero oye, si la chica es feliz explicándome quien le paga el piso allá ella… , también se dedica a insultarme y amenazarme.
Deja escapar toda la rabia que lleva dentro, me insulta con todos los recursos que tiene (que, como es bastante limitadita la pobre, no es demasiado) e incluso me amenaza:
ami ho me borras de tu pagina o tendremos problemas, ya que estas hablando de mi sin mi permiso y puede ser que al final tengas tu una deuda con nosotros. mira que bien jejejejeje.
Te tengo tanto miedo, wapa, pero taaaaanto miedo. Hasta ahora nadie sabía quien eras, pero tus amenazas mira el efecto que tienen en mí. ¿Quieres ir a por todas? Pues a por todas.
Insulta lo que quieras, que está todo registrado, tanto lo que le has dicho a mi novio vía messenger, con todos los insultos que me dedicas incluidos (y todas las veces que has intentado contactar con él) como el e-mail que me has enviado.
Sigue enviándome e-mails insultantes y amenazantes, que me encantan!! Más, más, maaaaaass!!
P.D. Con la hermana de Jordi nunca he tenido relación. Lo único que me dijo, un día que nos encontramos en la cola del súper (guaaaaauuuuu!!) es que Rosa se casaba y que tú estabas invitada, nada más. Además, no creo que la hermana de Jordi pueda saber determinados problemas de cama que teníais tu novio y tú al principio y que sería de mal gusto contar en público… ¿o es que también le explicábais a ella vuestras dificultades íntimas? Y luego me llamas a mí mentirosa. A quien se quiere dejar engañar es muy fácil tomarle el pelo, tómatelo como quieras preciosa.
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Mi hermano pequeño de tan buenazo que es, a veces es tonto. Le lloran un poquito y como es tan sensible, se ablanda y claro, le toman el pelo como quieren. Como ya seguramente sabréis si sois habituales de este rincón, mi ex me debe pasta de la separación: hace ya más de un año que dejamos de vivir juntos, y año y medio desde que rompimos, y el huevón aún se sigue columpiando y poniendo excusas. Como dice Tamaruca, a partir del año ya es hostiable, así que…
Bueno, en fin, a lo que iba, que me despisto y luego me quedan unos posts larguísimos. Os decía que mi hermano es un trozo de pan, que de tan bueno que es, es tonto y eso le expone a que le tomen el pelo impunemente.
Y mi ex es un desgraciado manipulador con una jeta de cemento.
Mala combinación, sin duda.
Pero lo peor no es solo que a mi hermano, de puro bueno le tomen el pelo. Es que en una de estas puede arrastrar a toda la familia. Ayer me enteré de que ha estado a punto de liarla en una de estas muestras de buena fe merecedora de collejas tan propia de él. Os cuento.
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Como os comentaba ayer, mi ex me debe pasta, mucha pasta. Solo me ha pagado una tercera parte de lo que me debe tras la separación de lo que había invertido en el piso que teníamos en común más las reformas, etc. y aún no tengo en mi poder los documentos que dicen que estoy liberada de la hipoteca que firmamos juntos, aunque él asegura que yo ya no consto en ellos. Estoy por llamarle y tirarle otra vez de las orejas, a ver hasta cuando se ha creído que me puede tomar el pelo.
Según dice mi madre que le contó este impresentable, pidió un préstamo para pagarme lo que me debe, pero como decía a mí me hizo una transferencia por una tercera parte, así que imagino que el resto de la pasta se la ha quedado él, para acabar la reforma inacabable (esa en la que, cuando vivía conmigo, se negaba a contratar a nadie para que la terminara y así se hizo eterna), para comprar nevera y lavadora que yo me llevé porque eran mías, o lo que sea. Él me dijo ofendidísimo que lo que no iba a hacer es quedarse sin un duro para pagarme a mí lo que me debe (por favor, faltaría más, notejode), y que el pastizal que falta todavía me lo iría dando poquito a poco (cuando cobre la paga extra, cuando cobre lo de hacienda, y así, sin estrés, en su línea, don pachorrón, así no me lo quito de encima ni dentro de cuatro años bisiestos). No he vuelto a ver un duro y él no da señales de vida.
Por puro interés morboso, me ha dado por mirar en la cuenta que teníamos en común, por la que nos pasaban la letra de la hipoteca para ver cuánto le clavan ahora con las últimas subidas del euribor. También es la cuenta por la que él cobraba la nómina: sigo figurando como titular, y el muy gilipollas sigue cobrando la nómina por ahí. Hace falta ser imbécil para seguir cobrando la nómina en una cuenta conjunta con tu ex, pero si por algo se caracterizaba el mío es por tener menos luces que una patera. El día que se me gire la pinza, me presento en la oficina del Santander más cercana el día uno, y le retiro los poco más de mil leuros que cobra. Igual así aprende y para el mes siguiente pide que le pasen la nómina en otra cuenta, pero ese mes le jodo vivo.
También le siguen pasando recibos por esa cuenta, y gracias a eso he descubierto que el mes pasado ya tenía conexión ADSL, y tengo incluso el número de teléfono de su casa (un número de teléfono con prefijo de El Prat, lo que indica que, como me temía, efectivamente está viviendo con La Tarada en el piso que él y yo compramos juntos, porque con su sueldo y con lo que le clavan de hipoteca, no llega para ponerse Internet, ni siquiera para comer todos los días). Ya puestos a hacer putaditas, ¿qué me decís de llamadas a las tres de la mañana a su casa, en las que una voz de ultratumba le diga algo así como paga, cabrón?
Todo esto no son más que ideas que probablemente nunca llevaré a la práctica. Ifoxe me dice que por qué no lo hago, y que en lugar de fantasear con lo que podría hacer, nos demos un homenaje a cuenta del sueldo y la paga extra de mi ex, ningún momento mejor que este ahora que cobrará la extra de verano. Si yo soy mala, él es malo y medio.
Y en cuanto al capullo de mi ex, que no me toque mucho los coxones, porque a estas alturas ya tendría que saber con quien se la juega.
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De vez en cuando, mi novio siente la necesidad de hacer una de esas demostraciones de fuerza masculina a las que son tan aficionados algunos hombres: llevarme en brazos desde el sofá hasta la cama cuando me muero de sueño, levantar la cama-canapé (¡sin vaciar su contenido!), con una sola mano mientras hace el tonto, para que yo pueda barrer debajo (si tuviera que mover yo la cama, ya se podría acumular pelusa ahí debajo por los siglos de los siglos…). Le encanta demostrar su fuerza masculina invirtiéndola en cosas prácticas: por ejemplo, dejarme dormir toda la noche recostada sobre su pecho y brazo sin una protesta.
En ocasiones, algunas situaciones me hacen recordar cosas que ya he vivido antes, y recordar cómo era mi ex en la misma situación… Por norma general, llego a la conclusión de que he salido ganando. Por ejemplo, a mi ex le encantaba hacer alarde de su fuerza bruta arreándole a un punchin-ball en la feria o echándole un pulso a Robocop en el New Park. Muy útil. Sí, de todo el grupo, mi ex era el que más fuerza tenía pero, ¿de qué sirve? No me cabe en la cabeza cómo un tío que ha trabajado en la construcción (y no precisamente de arquitecto), que ha trabajado descargando camiones, que levanta sacos de cemento de 50 kilos de dos en dos… ¿cómo un tío así, me dice que se le duerme el brazo a los 10 minutos de que hubiera recostado la cabeza sobre su hombro? Algo no me cuadra…
En cambio, mi novio no se limita simplemente a demostrar su fuerza “porque sí”: Si los zapatos nuevos me están haciendo heridas en los talones, él me lleva en brazos hasta el coche para que no tenga que caminar.
Le tengo dicho que mi padre es un “jefe indio”, y mi novio quiere ser merecedor también del rango de “jefe indio”, apto para formar su propia tribu 
En realidad, estas demostraciones de fuerza masculina no son tan “gratuitas”, porque a mí me encantan y él lo sabe: me hacen sentirme querida, cuidada y especial; nada que ver con aquéllas veces en que mie ex le arreaba un puñetazo a un punchin-ball, que en el mejor de los casos me quedaba fría, y en el peor me asustaba… Nunca fue violento, pero alguna vez algún objeto de su tamaño (pared, armario, árbol… sí aque se llevó un puñetazo…
Me encanta cuando se pasea por casa en tejanos y sin camiseta. Es la cosa más sexy que he visto en mi vida. Y es que la parte del cuerpo de un hombre que más me pone son sus brazos musculosos, su torso fibroso, su espalda fornida… mmmmm… En un par de ocasiones me ha ocurrido sentirme atraída por un tío, y en cuanto se quita la camiseta sentir ganas de salir corriendo. Y es que la barriga cervecera me supera, es superior a mis fuerzas, no puedo. En cambio, cuando mi niño se quita la camiseta, es que me lo comería a besos.
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Después de un año y medio dándome largas con el tema, el viernes por fin me llegaron dos buenas noticias en una: por fin mi difunto ha decidido dejarme libre de una vez, liquidando la hipoteca que teníamos en común y devolviéndome lo que yo pagué para que él ahora pueda disfrutar de un piso en propiedad. No está nada mal. ¡¡POR FIN LIBRE!! Ya era hora: la última cuerda que me ataba a mi pasado se ha roto por fin. Ahora ya puedo concentrarme en mirar al futuro que nos espera. Juntos.
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