En el último post que escribí os comentaba que quiero encargarme de organización, y aún no me ha dado tiempo de hablar de la primera gran empresa que me han encomendado, cuando ya estoy padeciendo el primer navajazo trapero, a manos de un compañero (de quien, por cierto, me esperaba muchas capulladas, pero no que le diera en toda la boca a la organización entera para desacreditarme a mí… hace falta ser tarugo ignorante) y por medio de una persona de renombre en el mundo en el que me muevo.
Tremendo.
Ahora gente que no me conoce, y otros que sí me conocen y me tienen un miedo terrible (según mi jefa, por mi propio potencial, más que por el interés que haya puesto en llegar a algo en esta vida) me están llamando sinvergüenza, tramposa, mentirosa, manipuladora, trepa, marrullera, indeseable, y cientos de canalladas más.
Los jefes me apoyan, y eso me reconforta, pero el navajazo recibido no se va a curar fácilmente.
Al impresentable que me ha dado la puñalada trapera, comprometiendo a toda la organización, por su ambición personal… a ese, ni agua. Pero el colaborador necesario, inútil y pardillo, ese, ¡ese me va a oír mañana!
Desde luego, no entiendo como ignorantes e inútiles llegan tan lejos, y como a capullos peligrosos les dejan meterse hasta la cocina. Hace falta ser imbécil.
14 comentarios en "A navajazos con los compañeros"
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Joder nena, qué mal rollo. Pero según parece por el comentario de toxcatl, era de esperar… ¿No? Lo siento y espero que puedas sobreponerte sin grandes malos.
Hace tiempo que yo descubrí que a veces, en el mundo laboral, cuanto más inútil eres más lejos llegas si sabes hacer la pelota a la persona adecuada; si tú vieses a los 2 “cachos de carne con ojos” con los que yo trabajo y uno ha llegado a director nacional y otro a gerente y apenas saben hablar correctamente… pero como son un par de pelotas pues ahí están!!! pero los tenía que oir el jefe cuando él no está, encima son unos cínicos…. en fin, que mejor no pensarlo y tener la esperanza de que algún día el tiempo ponga a cada uno en su sitio, o al menos yo con eso me consuelo
Por que sera que eso en el trabajo es algo muy comun, los trepas, los que se atribuyen el trabajo de otros, tube, bueno tengo por que al final me toca volver una compañera que hacia eso y mas por que mi jefa lo sabia y se reia en mi cara. No se que decirte mas que paciencia que al final la verdad saldra a la luz. O eso dicen.
Sí que es común en muchos trabajos… y me da que en política debe ser aún peor! Uno diria: “pero entre ellos deberian apoyarse y hacer piña”, pero por conocidos que tengo en política sé que internamente a menudo hay luchas encarnizadas…
Si te sirve de consuelo, mira los malos rollos internos que tienen en el PP últimamente, jejeje
[...] querían aparecer en la foto sonrientes a mi lado, como si no hubiera pasado nada, como si nunca me hubieran llamado trepa, manipuladora y mentirosa. Supongo que para algunos eso es lo norma. Para mí, que todavía soy una aprendiz de trepa, no me [...]
Aprendiendo, es que en esto además se juntan ambición y poder, y eso es muy muy muy malo, un cóctel explosivo. Alguien me dijo una vez (llevo ya unos cuantos años en el negocio) que hay: amigos, conocidos, enemigos… y compañeros de partido.
Y compañeros de trabajo, que también son una especie a parte.
Igualmente, si es normal tener malos rollos en el trabajo a veces, lo que no es normal son los “peazo” insultos que dices que van diciendo… espero que almenos tengas de tu lado a otros compañeros, para que sea más liviano…
[...] el domingo que volví de Madrid, todavía convaleciente de los navagazos recibidos pero con la satisfacción de haber dejado claro finalmente quien tiene aquí la sartén por el [...]
[...] no solo por los navagazos que he recibido últimamente y que me han dejado para el arrastre física, anímica y mentalmente… Quizá, como decía [...]
[...] que un “compañero” un poco tarao, con ayuda de otros, me había dado a mí y que de rebote había salido perjudicada toda la organización (hace falta ser capullo [...]
[...] no tengo ningunas ganas de ver. Me tendré que tragar el sapo de sentarme en la misma mesa que el tipo que me llamó mentirosa, trepa, manipuladora, y recientemente “bonita cerda rosa”; tendré que participar en la misma conversación [...]
¿Por qué caminar sin dejar huella?
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