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Abr
15
    
Lo escribí el Abril-15-2006 | (2) comentarios |

Como lo prometido es deuda, y prometí que incluiría fotos de mi nuevo apartamento de soltera, aquí cuelgo algunas fotos que ha sacado mi cuñada Marta.

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Abr
11
    
Lo escribí el Abril-11-2006 | (7) comentarios |

Desde el sábado pasado vivo sola. Me he mudado del Prat a Terrassa, y estoy en plena etapa Redecora tu vida. Desde que estoy buscando piso de alquiler (sí, tuve una fase ilusa en la que pensé que quizá podría comprarme un piso yo solita, pero las inmobiliarias se encargaron de hacerme bajar de la nuve) me estoy dando cuenta de lo complicado que está el sector inmobiliario, en el que el precio de la vivienda es sólo la punta del iceberg. Durante estas semanas en que he dejado las keli-finders sin dibujo en la suela me he visto en algunos momentos que podrían los pelos de punta. A saber:

  • Coger el Segonamà y buscar piso de alquiler en Barcelona. Misión imposible: todo está copado por las “asociaciones de propietarios”, o lo que es lo mismo: oficinas que tienen el monopolio del mercado inmobiliario de alquiler en la Ciudad Condal, que te cobran por darte un listado de propietarios de pisos en alquiler con unas determinadas características, a los que tienes que llamar por tu cuenta; y cuando lo haces o bien el piso no reúne las características que decía el anuncio, o bien es el precio lo que no se corresponde (el consabido error de imprenta, ya se sabe…), o bien está alquilado desde hace meses, o bien nadie conoce a la persona de contacto y aquí no se alquila ningún piso… Total: un timo.
  • Descartada la opción del Segonamà, tiro de las inmobiliarias de la zona. Otra misión imposible: termino por descartar también esta opción, harta de que me respondan “Pues buena suerte” cuando les explico las características del piso que busco y el presupuesto que tengo. Llego a la conclusión de que ambas variables deben ser incompatibles y tengo que bajar el nivel de mis exigencias…
  • Tras bajar el listón, me encuentro a mí misma visitando auténticos cuchitriles por 450€ al mes, en los que no me metería ni aunque me pagaran a mí.
  • Descubro que en más ocasiones de las que me gustaría, “piso de una habitación” significa realmente “sofá-cama en la cocina-comedor”. Y algo que probablemente los que ya hayáis pasado por la experiencia de buscar piso ya sabíais pero que para mí ha sido todo un descubrimiento: “cocina americana” significa realmente “cocina en el comedor”. “Vistas panorámicas” significa que es, por lo menos, un cuarto sin ascensor. “Bombonera” es el adjetivo que utilizan las inmobiliarias cuando quieren decir “caja de cerillas”. “Ideal parejas” significa que está todo por hacer pero tenéis toda la vida por delante y mucho amor para hacerlas juntos. En Barcelona, “Casco antiguo” significa que el portal olerá cada mañana a meada de borracho, y si en toda la escalera encuentras a dos vecinos que hablen tu idioma te puedes dar con un canto en los dientes. Y así un largo etcétera.
  • Decidido: tendré que buscar en las rodalías, en el extraradio de toda la vida, a ver si encuentro algo decente…
  • Una anécdota que podría ser más bien una historia de terror es la vez en que fui a visitar un piso en Masquefa. Tenía sólo una vaga idea de dónde está Masquefa, cerca de Martorell, pensé. El anuncio decía que estaba bien comunicado, cerca de la Renfe y de los Ferrocarriles de la Generalitat; un piso de una habitación, estilo rústico, con piscina comunitaria en una finca con pocos vecinos. La realidad es que aquel piso era un auténtico horror. “Bien comunicado, cerca de la Renfe y de los ferrocarriles”, significaba a 20 minutos en coche. Piso de una habitación significaba que todo el piso estaba dentro de una sola habitación (cocina, comedor y habitación, todo en uno). “Finca con pocos vecinos y estilo rústico”, significaba realmente que era una casa de agricultor, perdida en mitad de la nada, reconvertida en viviendas. Mientras me enseñaba toda la masía, la dueña me iba diciendo “este vale 700 euros, aquel de allí 800 porque tiene jardín...” Cuando ví el jardín pensé, “¿jardín? La idea que yo tengo de un jardín es un lugar donde los niños pueden jugar, cosa que justifica que el piso sea más caro, ¿pero esto? Esto no es un jardín: ¡esto es un huertecillo para plantar marihuana!” Me enseñó dos pisos, a cual más pequeño, y encima la jefa al ver la cara de espanto que ponía servidora, todavía tuvo la desfachatez de decirme “¡Uy! Pues aquí vivía antes una pareja con una niña pequeña…” Y tan pequeña, señora: si el “piso” (entre comillas) es una caja de zapatos, espero que la niña pudiera dormir en una caja de cerillas… Y la piscina, ni os cuento: más que piscina era una charca. Y todo esto por el módico precio de 400 euros… Toda una ganga, oiga, me lo quitan de las manos.

Al final creo que he tenido suerte: he alquilado por 500 euros un piso que no tendrá más de 40 metros cuadrados, pero con cada cosa en su sitio: con una habitación, pero de verdad, una habitación; la cocina con sus paredes y su puerta; el cuarto de baño con una minibañera (suerte que soy pequeñita); un comedor bastante amplio, unas vistas panorámicas al polideportivo, al campo de fútbol del Terrassa y a la montaña de Sant Francesc que dejan entrar un sol que es una alegría… Es un piso prácticamente nuevo, en una finca de un año, con suelo de parket y cocina eléctrica, un cuarto pero con ascensor… Y 500 euros al mes de alquiler. Seamos sinceros: es caro, pero es lo que hay.

Pero el precio al mes es sólo un detalle más dentro de todos los gastos que existen para alquilar una vivienda: Aval bancario por x meses (normalmente 6, lo que significa que si el piso cuesta al mes 500 euros, tienes que tener el banco 3.000 euros bloqueados sin poder tocarlos), la fianza (2 meses por un piso equipado, un mes por un piso sin equipar, y llevamos ya 4.000 euros), el mes en curso (4.500), el mes para la inmobiliaria (ya llevamos 5.000) y en ocasiones 100 euros más para la formalización del contrato (5.100), más los gatos notariales y las comisiones bancarias para el aval (100 euros más). Total, que para alquilar un piso de 500€ al mes, necesitas disponer de 5.200 euros en efectivo que no necesites de forma inmediata, más el dinero suficiente para los gastos propios del mes. Todo esto, contando que no tengas que dar de alta los suministros, porque entonces añádele 300 euros más…

Suerte que mis padres me han ayudado, porque si no hubiera tenido que volver a la casa familiar y, la verdad, no me apetece demasiado… No obstante, el peaje que tengo que pagar es llamar a mamá cada mañana cuando llego al trabajo y cada noche cuando llego a casa para que no se preocupe. Y cada domingo por la tarde contar con la visita familiar de rigor. Nadie dijo que la libertad fuese gratuita.

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