Hubo un tiempo en el que me preocupaba no saber qué estaba haciendo con mi vida, no tener claro a dónde voy ni a donde quiero ir (que no tiene por qué coincidir).
Hoy ya no me preocupa el destino de mis pasos, porque he aprendido que lo importante no es dónde llegamos, sino el camino que recorremos. ¡Y los que nos acompañan durante el viaje!
He descubierto que no tengo que perder el tiempo buscando a mi media naranja, porque no lo necesito: he descubierto que soy una naranja completa.
He decidido que prefiero que me odien por lo que soy
a que me amen por lo que no soy.
Mis fotos
Mi FotoBlog Móvil
Mi VídeoBlog
Mi MicroBlog
Mi Facebook
Mis enlaces interesantes
Mi e-mail
Mi Messenger



