Escrito por Pimkie el May 14

Ayer fuimos a renovarnos el DNI y el pasaporte, para tener toda la documentación a punto antes de irnos de luna de miel. Nos dijeron que nos lo daban al momento, que ya no es como antes que tenías que esperar dos meses, pero aún así preferimos hacer con tiempo este trámite, por lo que pudiera pasar. No me apetece lo más mínimo que nos quedemos en tierra en nuestro viaje de bodas por no tener la documentación en regla.

Así que ayer al salir del curro nos plantamos en la comisaría de la Policía Nacional para renovarnos el DNI con la nueva dirección y sacarnos los pasaportes, requisito obligatorio para el crucero. Como una es previsora, antes había llamado por teléfono para informarme de los horarios y de los documentos que teníamos que aportar. Además, pregunté si era necesario pedir cita previa, y me dijeron que no, que en esta época _todavía_ no hay mucha gente. Bien, así que allí nos presentamos, sin cita previa ni nada, con las dos fotos tamaño carnet y el dni antiguo.

Lo primero que nos encontramos fue a un policía nacional con cara de malas pulgas en la puerta, que nos dijo que sin cita previa, lo llevábamos crudo. Que el DNI alomojó teníamos suerte y nos lo hacían, pero que la gente que venía con cita previa tenía prioridad, y que del pasaporte nos olvidáramos hoy, imposible que nos lo hicieran sin cita previa. Si hubiéramos venido por la mañana… Ya, pero es que por teléfono nadie me dijo que por la mañana fuese diferente, o que tuviéramos más posibilidades en un horario o en otro. La primera en la frente.

El tío de azul parecía tener una fijación enfermiza con que llamáramos por teléfono para pedir cita previa, por sus santos cojones, y que lo hiciéramos de pie desde la entrada, antes de acceder a la sala de espera, o en su defecto, en una sala a oscuras en el otro lado de la comisaría. Ni jarta vino me meto en una sala oscura con un armario ropero de uniforme vigilándome.

Pero eso no es todo: el pitufo no tenía muy claro si nos iba a dejar pasar y sentarnos en uno de los 30 asientos que había libres, o nos iba a tener allí de pie esperando “a ver si teníamos suerte”. Parecía estar calculando el nivel máximo de sadismo que podía emplear con nosotros hasta que se nos hincharan las pelotas y presentáramos una reclamación por escrito. Este no me conoce.

Conseguimos colarnos en la sala de espera, y al menos matar el rato sentados en unas sillas de plástico esperando que alguna amable funcionaria nos quisiera atender entre crita previa y cita previa. Eran las 7 y media de la tarde cuando entramos, y hasta las 9 estaban supuestamente atendían, así que cabía perfectamente la posibilidad de que alguna persona no acudiera y pudiéramos pasar.

Los DNI’s los tuvimos relativamente rápido, y nos quisimos quedar en la sala de espera a ver si con los pasaportes teníamos la misma suerte. El pitufo quería echarnos de la comisaría, porque ya nos había dicho _él_ que iba a ser imposible. Me da exactamente igual, como si me quiero quedar aquí comiendo pipas hasta que cierren. Soy una mujer con suerte, a lo mejor los que tienen cita no se presentan, ¿qué pasa? ¿No puedo esperar a ver?

El tío se planta en jarras, con cara de malas pulgas por no podernos echar de allí a porrazo limpio. Que se hubiera metido a segurata del Metro de Madrid, ¡no te digo!

Al final teníamos razón. Varias personas con cita no se presentaron, y la funcionaria que se encargaba de los pasaportes no tenía a nadie a quien atender. Preguntó si había alguien esperando para pasaportes, y yo me levanté (Ifo estaba todavía liado con su DNI) y me senté delante de su mesa. Al pitufo gruñón le faltó tiempo para plantarse en la mesa de la funcionaria de pasaportes en dos zancadas, y decirle de muy malas maneras que él ya nos había dicho que el pasaporte no lo tendríamos hoy. Le faltó añadir por mis cojones, porque era evidente que o me hacía el pasaporte a mí, o la funcionaria iba a estar de brazos cruzados lo que le quedaba de jornada laboral.

A algunos tíos de uniforme, eso de la autoridad parece que se les sube a la cabeza y su única neurona se emborracha de poder desde el mismo momento en que aprueban las oposiciones. Ifo dice que para ser poli, es requisito indispensable suspender el examen psicotécnico.

Al final conseguimos nuestro objetivo, y nos fuimos a casa con el dni electrónico y con el pasaporte renovado. Los dos. Y con 40 leuros menos en el bolsillo. Barata no nos salió la broma precisamente, pero al menos no tenemos que pedir cita previa ni volver otro día. Ni volver a verle la cara al borde del policía nacional.

Al salir de la comisaría, me miró de arriba a abajo y me dijo con cachondeíto:

Al final te has salido con la tuya, ¿eh?

Porque me pilló con prisas, que si no le hubiera dado un cursillo intensivo de lo que quiere decir ser funcionario de servicio público. Me parece la cara de cabreo aún le dura.

Tambien te puede interesar:

Escrito por Pimkie el May 13

27 años y un día. Llevo semanas mentalizándome, y me sigue sonando igual de duro. En cuanto me descuide, estoy más cerca de la treintena que de los veinticinco.

Decían que el cumpleaños crítico, el que marca de verdad, es el de los 25, la crisis del cuarto de siglo. Yo esa ni la noté: me acababa de ir a vivir sola a mi apartamento de soltera apenas un mes antes, estaba intentando superar la crisis de que mi ex novio me dejara tirada como una colilla después de todos los planes que habíamos hecho juntos, había cambiado de curro dos o tres meses antes embarcándome en un nuevo proyecto que parecía ser increíble y resultó ser un bluf… Vamos, que como para crisis existenciales por la edad estaba yo, con veinticinco años y llena de energía para superar lo que me pusieran por delante.

Pero ahora es distinto. Ahora son ya veintisiete las velas que he soplado; tenemos la boda prácticamente encima, solo nos queda cerrar los últimos detalles; en el curro estoy asentada y las novedades a la vista son pocas (salvo una probable subida de sueldo en septiembre, cruzad todas los dedos por mí); estamos haciendo planes para tener hijos en breve… En fin, que ahora sí noto que me hago mayor a marchas forzadas. Lo llevo relativamente bien, aunque creo que es porque todavía no me hago a la idea, y en realidad la boda me provoca bastante más nervios que el cumplir años. ¡Qué poquito nos queda!

A todo esto, Ifo me regaló la Wii Fit, el trasto de la Wii para hacer ejercicio y ponerme en forma. Me lo regaló la semana pasada, como un regalo de cumple por anticipado. Llevo casi toda la semana haciendo ejercicio, y no he bajado ni un gramo, así que de momento podemos decir que los resultados son, ¡ejem!, bastante discretos.

Encima, el trasto es de un impertinente que lo flipas: dice que estoy algo pasada de peso, y que tendría que perder un par de kilos para estar en mi peso “ideal”. Yo sé que para estar _ideal_ tendría que perder unos cuantos kilos más, por lo menos unos ocho, pero que un trasto con voz de crío malcriado me diga que estoy ceporra no sienta precisamente bien. Por decirlo un poco menos finamente: no hace ni puñetara gracia. Y me niego a empezar cada entrada de este blog como si esto fuera el Diario de Bridget Jones:

Kilos: chopocientos
cigarros: perdí la cuenta
bono-lotos: perdí la esperanza

Sinceramente, no es plan. Además, los ejercicios de Aeróbic son bastante escasos, tiene mucho más de Yoga, tonificación y equilibrio (lo que tampoco está nada mal, pero unos cuantos más de Aeróbic y steps, que son con los que mejor me lo paso, no vendrían mal). Por cierto, mi equilibrio es patéticamente bajo, pero los ejercicios de Yoga están bien para terminar la sesión.

Y ayer por la tarde, a Ifo le tocó trabajar mientras yo aprovechaba el puente para hacer limpieza general en casa (nota mental: nunca vuelvas a mezclar amoniaco y lejía, ni siquiera para limpiar los baños. Joder, todavía tengo ataques de tos si respiro profundamente…). Y cuando llegó a casa, antes de lo previsto, se presentó con mis suegros, y cargado con una cafetera Nescafé Dolce Gusto (que habían comprado a medias), una auténtica Coffee Shop molona que hace unos capuccinos y unos latte machiato que ni en el mejor Starbucks, y encima en casita. Lo que es difrutar del café dulzón y con mucha espuma, como nos gusta en casa. ¡Mi niño sí que sabe lo que me gusta! mmmmmmm…

La pega es que cada cápsula (esas tarrinas que se ponen en la cafetera) vale 0,50 €, y hay que utilizar dos (una para la leche y otra para el café), es decir, que cada café de Dolce Gusto te sale por 1 leuro, casi como en el bar. Solo que más ricos. Y teniendo en cuenta que el mismo café, en un Starbucks, te sale por casi 4 euros, todavía me ahorro una pasta… Bueno, pensándolo mejor, no: no me ahorro nada, porque si antes me tomaba uno, ahora me podré tomar cuatro, sin necesidad de ir a la tienda, pero vamos que igualmente el café me sigue pareciendo caro para estar hecho en casa.

Ahora solo me falta saber dónde comprar las tarrinas de café, cosa que no sé si será fácil, porque en la web www.dolce-gusto.com, lo primero con lo que me encuentro es con una página para seleccionar mi país… Y las opciones son para echarse a llorar: Alemania, Suiza, Reino Unido y ¿Schweiz? ¿Ande coño está Schweiz? ¿Será uno de esos paraísos fiscales, como Liechestein? Pincho ahí más por curiosidad que por otra cosa, y ¡oño! Resulta que es la página web de Nescafé Dolce Gusto en España. Vaya tela. La sorpresa es agradable: puedo comparar en el Carrefour y el Consum. Genial. La próxima vez que mis padres vengan a hacernos una visita, les sorprenderé: a mi madre con un Chococino (chocolate con leche calentito) y a mi padre con un doble Espresso. Lo van a flipar.

¡GRACIAS, CARINYU!

Tambien te puede interesar:

Escrito por Pimkie el May 8

Mi cuñi lleva varios días reclamándome los teléfonos de la gente que va a venir a la despedida de soltera, dice que ha mirado varias cosas que son para un grupo de mínimo 15 personas y si somos menos no se puede hacer. Miedo me da la que puede estar liando.

Ayer le envié la lista y esta mañana he hablado con mi madre sobre el tema. Dice que vamos un poco justas de tiempo, que hemos esperado demasiado. Al final, lo de la despedida de soltera en Ibiza queda completamente descartado por motivos económicos: estamos todas tiesas, y si la montamos tan lejos y tan cara iban a venir cuatro gatas. De todas formas, por una parte confío en mi cuñi, pero por otra me da pánico. Ya veremos como acaba la cosa.

Pero lo que más me ha molestado de la conversación que he tenido con mi madre, es que me dijera que ha invitado, por su cuenta y riesgo, a una persona que yo no soporto, y ella sabe perfectamente que no la trago. Se lo dejé bien claro, que no pensaba invitarla a la boda porque no la aguanto, y ella va y la invita a la despedida de soltera. No lo entiendo, de verdad. No quiero que venga, no me da la gana. De adolescentes mi insultaba, me pegaba, me hacía la vida imposible en el patio del colegio. Es la típica que te mira, se descojona en tu cara, te insulta, te humilla, y todo el mundo se lo toma como una broma porque te lo ha dicho riéndose. Pues con una carcajada yo también me puedo cagar en su puta madre, y entonces nadie se lo toma a broma, y me dicen que qué mal genio tengo. Joder, con la ley del embudo.

No me ha hecho ni puta gracia que la invitara, y presiento que como venga nos va a dar la noche. Es la sobrina de una amiga de la familia, y esa amiga sí que viene. Pero, vamos, que me parece a mí que la despedida de soltera es un momento para celebrarlo con las amigas más íntimas, y no con la petarda a la que tienes que invitar por compromiso. Esa, si quiere, que venga a la boda, que una invitada por compromiso más, total, tampoco se va a notar entre tanta gente, pero ¿en la despedida de soltera? ¿en mi fiesta de cachondeo más íntimo con mis amigas? No, en esa fiesta no pinta nada.

Si me la encuentro antes de la despedida, se lo pienso decir bien clarito a la cara:

Te ha invitado mi madre, pero _yo_ no quiero que vengas a mi despedida de soltera porque no me caes bien.

Que le quede bien claro. Y si aún así tiene el morro de presentarse el gran día… es que no me puedo esperar nada bueno de ella y fijo que la lía.

¿En qué líos me metes, madre? A ver si, con un poco de suerte, lo arregla ella y le dice que ha sido una metedura de pata, un error suyo, y que no puede venir… En fin, ya os contaré.

Escrito por Pimkie el May 6

Ayer estuvimos preguntando precios para reservar el coche en el que mi hermano nos llevará a mi padre y a mí a la Iglesia el día de la boda. La idea inicial es que fuese un BMW 320 descapotable, pero vistos los precios, ha quedado descartado: 400 leuros el fin de semana, más una franquicia de 600 euros más. Además, ¿para qué quiero un coche descapotable, si me voy a dejar una pasta en peluquería? Descartado. Seguimos mirando. La otra alternativa es un Mercedes CLK o similar. Ya veremos.

Esta tarde Ifo y yo vamos con mi suegra a la floristería de una conocida suya (que sale más barato, ya sabéis como es mi suegra para el tema del dinero…), a encargar el ramo, las solapas para los hombres, la decoración del coche (curioso que encarguemos la decoración del coche cuando aún no sabemos qué modelo llevaremos, ¿no?), la decoración del portal (¿todavía se lleva eso?) y demás arreglos florales. Otro nuevo sablazo.

Mi idea es que el ramo sea una cosa sencillita, un bouquet de rosas blancas, que pueda separar en dos para regalarles la mitad a cada cuñada (paso de tirarlo a ver quien es la próxima que se casa, que conociendo a mis amigas, son capaces de rematar de cabeza, las muy petardas).

Así que esta tarde me la pasaré viendo arreglos florales hasta decidirme.

Tambien te puede interesar:

Escrito por Pimkie el Abr 29

En cada planta de la oficina en The Monkey Island tenemos una pequeña salita con microondas (cachondeíto, el justo, ¡brujas!) para hace cafés y para calentar la comida cuando nos la traemos en tuppers.

En mi planta, parece ser que “alguien” (o más bien “algunas”) se han pensado que el Nescafé es un detalle de la casa o algo así. Bueno, pues no: lo compro yo, lo pago de mi bolsillo, Y HAY CRISIS, joder, así que si quieres Nescafé, bonita, ¡cómpratelo tú!

Ayer, lunes, me quedaba el suficiente Nescafé como para prepararme una taza y aún sobraba un poquito (os juro por los pitufos que el viernes quedaban dos dedos en el bote), pero esta mañana ¡¡se lo habían acabado todo!! ¡¡Y no han comprado más!! ¡¡No me he podido tomar mi taza de café por culpa de las gorronas de la oficina!! Y cuando no tengo mi dosis de cafeína diaria, me pongo de muy mala leche, más aún si otras se han tomado su taza de café a mi costa. ¡¡Pero qué morro gastan!!

Bueno, pues ya está bien. Hoy compro un bote de Nescafé nuevo y lo pienso esconder en mi mesa, y guardado bajo llave. Y etiquetado con mi nombre, por si me lo dejo por ahí, que puede pasar. No hay derecho a que le echen tanta jeta, hombre. El primer café de la mañana es sagrado, ¿me oís? SA-GRA-DO. Qué coxones. He dicho.

Como las pille, me van a oír pero bien.

Tambien te puede interesar:

Escrito por Pimkie el Abr 28

El sábado, mi hermano y mi cuñi vinieron a casa a comer, a lagartijear un rato en la piscina y a enseñarnos la pedazo de moto nueva que se ha comprado.

Para comer preparé unos macarrones a la boloñesa, que me salen de muerte. Y se me ocurrió la brillante idea de hacer unos huevos duros para acompañar, en el microondas. Normalmente pongo un solo huevo unos 5 minutos, y como esta vez puse dos, pues programé el microondas el doble de tiempo. Y me olvidé de los huevos mientras seguía cocinando.

Craso error. Todo. En general.

Los huevos duros explotaron cuando apenas quedaban unos segundos para que se acabara el tiempo marcado, con tanta fuerza que abrieron la puerta y mancharon la pared de enfrente de la cocina y la puerta cristalera de salida al patio. Una salvajada. Mi cuñada, que estaba cerca, en dos saltos y un grito se plantó el puerta de la cocina, en el otro extremo de donde estaba. Los huevos prácticamente se desintegraron, no quedó de ellos ni la cáscara, y toda la cocina se inundó de un pestazo a huevo podrido que tiraba de espaldas.

Media hora nos pasamos Ifo y yo limpiando trocitos de huevo desintegrado por toda la cocina.

Ahora el microondas no funciona. No calienta. Así que por la tontería de los huevos hervidos en el microondas, no nos va a quedar más remedio que ir al Media Markt (por cierto, ¡qué web más mala! aquí no hay ni diox que encuentre precios) a por un microondas nuevo, con la gracia que me hace: como si no tuviéramos ya miles de gastos con la boda inminente.

Por supuesto, el cachondeíto sobre los huevos va a durar una buena temporada… Ahora ya sabemos lo que pasa cuando metes los huevos en el microondas.

Queda abierta la veda. No seáis muy crueles.

Nota: mi drama personal con los microondas viene de lejos. Todavía recuerdo aquélla vez que intenté descongelar unos canelones, que… Bueno, en fin, mejor dejemos el tema.

Por cierto, sigo sin saber quien era la misteriosa señora besucona del coche oficial

Escrito por Pimkie el Abr 25

Son las 10 de la mañana. Llego a la oficina medio somnolienta todavía por la falta de cafeína. Hay un coche oficial aparcando en la puerta, chófer, guardaespaldas y una mujer con mechas rubias y traje-chaqueta beige. El guardaespaldas se baja a abrirle la puerta a la mujer de las mechas, que se encamina hacia la entrada de The Monkey Island. No la conozco, pero tiene que ser alguien importante. Maldigo mi incapacidad para relacionar nombres y caras, pero diría que esa cara ni siquiera me suena.

Voy hacia el trasto de fichar, y mientras espero que a la compañera que hay delante mío la máquina le pille la huella dactilar, la mujer de las mechas ha entrado por el lateral del arco de seguridad y saluda a los seguratas de la puerta (esos que se quejaban porque en verano estuve unos días saliendo más tarde de las tres y tenían que plegar tarde por mi culpa…).

Parece que mi comñera, que sigue bregando con el cacharro de la huella dactilar, sí ha reconocido a la mujer que se ha bajado del coche oficial, pero yo, por más que me estrujo la neurona, no consigo ubicarla.

La mujer que ha bajado del coche oficial nos saluda con un “hola guapaS!” a las dos. Yo la saludo con un discreto “buenos días” idéntico al que le dedico a todo el mundo. Y, sin previo aviso, la mujer del coche oficial me planta dos besos como si me conociera de toda la vida.

Yo no la conozco a ella, y estoy casi segura de que ella tampoco me conoce a mí. Seguro que es alguien importante, aunque yo no sepa por qué. Una ocasión perdida de hacerle la pelota a alguien con poder (una mujer que baja de un coche oficial seguro que tiene poder) y quizá incluso promocionarme. Pero no sé hacer eso, digan lo que digan, no me sale, no soy capaz. Y la falta de cafeína contribuye a mi falta de sociabilidad.

Está claro: si quiero llegar a algún sitio en esta casa, voy a tener que perfeccionar mis habilidades sociales. O nunca podré nombrar a mi madre “asesora personal” ni a mi novio “jefe de seguridad” y ya serán dos promesas electorales incumplidas, pero esa anécdota os la cuento otro día.

Tambien te puede interesar:

Escrito por Pimkie el Abr 24

¿Os acordáisteis de la apuesta que os propuse a principios de abril, sobre si Zorri vendría o no a mi boda? La mayoría, 10 contra 14, dijísteis que no se presentaría, y en lo que había divergencias es en el aspecto de si avisaría con tiempo o no: 2 personas dijeron que avisaría con tiempo suficiente, 5 que avisaría con un par de días de antelación y con una excusa medio-convinvente, y 7 pensásteis que sudará ampliamente y ni siquiera avisará, demostrando que hasta ella es capaz de superar su propio record mundial de impresentabilidad.

La semana pasada varias de vosotras me preguntábais en los comentarios si Zorri había dado ya señales de vida. Bueno pues sí, hoy mi ¿amiga? Zorri ha dado señales de vida. No ha llamado (sospecho que le tiene alergia a la radiación que emite el teléfono _cuando es ELLA la que llama_), sino que hemos hablado 5 minutos por el messenger. Me ha dicho que vaya a verla _yo a ella_ este domingo; le he explicado que depende de cómo se encuentre Ifo, que lo tengo un poco griposillo, ¡¡y se ha creído que es una excusa!! Cree el ladrón que todos son de su condición, que dicen, como si necesitara excusas para decirle que no me sale del potorro ir a verla, joder, me saca la vena ordinaria.

En realidad, tengo ganas de ir a verla, a comprobar si es cierto lo que me contó la última vez que hablamos. Os cuento:

En su piso anterior, pequeñito, de una sola habitación, como mi apartamento de soltera, pagaba la mitad de lo que Ifo y yo pagamos por nuestro piso en la urbanización pija. He dicho que ella pagaba la mitad de lo que pagamos nosotros, recalco, y a pesar de eso siempre tenían problemas de dinero, y aún así ella se permitía el lujo de rechazar trabajos. Una vez me llegó a confesar que “se había comido” el mes de fianza que dieron cuando entraron en el piso, porque ese mes no tenían dinero para pagar el alquiler, así que habían tenido que utilizar el dinero del mes de fianza como garantía, fianza que nunca repusieron.

La última vez que quedamos, no se presentó y no dio explicaciones de ningún tipo. Meses después hablé con ella y me dijo que _precisamente_ ese día que habíamos quedado, fíjate qué casualidad, oye, se mudaba de casa y no me quiso decir nada ¡¡por vergüenza!! (como si ella supiera lo que es eso). Dice que se han mudado a una casa en un pueblo turístico cerca de Tarragona, y fíjate qué casualidad que es el mismo pueblo en el que mis suegros tienen un apartamento para ir en verano y los fines de semana.

Dice que ahora paga de alquiler ¡lo mismo! que pago yo (¿no es casualidad?), es decir, el doble de lo que pagaban en su anterior piso. También me dijo que no estaba trabajando y que tampoco cobraba el paro porque ya lo había agotado todo, y que había dejado dos trabajos, uno en un Caprabo, porque se trabaja mucho y no veía a Yerno Perfecto (mi medio-cuñada lleva AÑOS trabajando en un Caprabo sin que se le caigan los anillos, y allí sigue trabajando embarazada y todo; claro que no se puede comparar a una con la otra) y otro de recepcionista en la consulta de un dentista, porque no le hacía contrato. Y ahora a vivir la vida en casa, viviendo del sueldo de Yerno perfecto (sueldo que llega con cuentagotas, porque trabaja haciendo ñapas en plan “Manos a la obra”, en lo que va saliendo, y en negro, y luego encima se queja de que no tiene paro porque no ha cotizado el tiempo suficiente), pagando más de la mitad de su sueldo de alquiler, y ella sin dar palo al agua.

También entendí por lo que me dijo, aunque ella no lo admitió abiertamente y no le quise preguntar para no ponerla en una situación incómoda porque no lo admitiría nunca, que Yerno Perfecto no quiere que ella trabaje, o como mucho que trabaje 4 horas fuera de casa y ya está. Él es un machista de cuidado, ya nos dimos cuenta cuando estuvimos en su casa (mientras ella recogía, él se espatarraba en el sofá bebiendo cerveza y le dijo ¡¡a Ifo!! que no ayudara a recoger, que ya lo hacía Zorri) y quiere que ella se encargue de la casa, le tenga la comida lista cada día cuando él llega de trabajar, y él no mueve un plato en casa ni aunque le fuera la vida en ello.

Dicen que se largaron de su anterior piso porque Yerno Perfecto estaba rallado de vivir en su pueblo y quería un cambio (no he conocido a persona más ciclotímica que Yerno Perfecto: cuando se ralla, desmonta la parada y se larga a otro sitio a empezar una nueva vida en otra parte, arrasando todo a su paso. También querían empezar una nueva vida en Mallorca, sin conocer a nadie y sin nadie cerca que les pudiera ayudar, pero por suerte la convencí para que, si las cosas le iban mal, siempre tuviera la opción de subirse a un tren por cuatro duros, y no tener que volver nadando). Dice que su piso es casualmente igual que el mío, de tres habitaciones, con patio, en una urbanización con piscina, paga lo mismo que yo de alquiler… ¿No es encantadora tanta coincidencia entre mi vida y la de mi amiga?

Así que tengo ganas de ir a verla, saber cómo está y como vive, ver por mis propios si realmente es cierto todo lo que me ha contado o es cierta la intuición que me dice que aquí hay gato encerrado…

Bueno, pues como os iba contando, esta mañana Zorri y yo hemos hablado por el messenger. Ahora ella está trabajando en Don Colchón (veremos cuanto dura, porque no sabe lo que es que le renueven un contrato, ni ha aguantado más de 6 meses en el mismo sitio, siempre alguien tiene la culpa de que le vayan mal las cosas, no le renueven, la despidan o se largue ella, siempre encuentra compañeras que le hacen la vida imposible… en fin) y me ha dicho que no sabe si podrá venir a mi boda. Ya empezamos con las excusas. Dice que lo intentará, que espera que su jefe no le ponga muchas pegas, que hará todo lo que pueda… pero que ya veremos. ¿Por qué será que no me sorprende en absoluto? Claro que de aquí a la boda, como aún quedan algo más de dos meses, igual la despiden y se acabó el problema… O se inventa otra excusa, vete a saber.

Si todavía tenéis ganas de votar, la encuesta sigue abierta: ¿Fallará Zorri el día de mi boda?

Tambien te puede interesar:

Escrito por Pimkie el Abr 22

- Puleva calcio con isoflabonas de sofa… Pero esto es leche de vaca, ¿no?

- Pssssé… supongo. La verdad es que no lo tengo muy claro. Lo único que sé es que estaba en los estantes con las otras leches y que era la más barata del súper…

Tambien te puede interesar:

Escrito por Pimkie el Abr 21

Le leí en el blog de Jessika, y después me encontré con un post similar en Semilla en la tierra. Ambos hablaban sobre los celos, y sobre invadir la intimidad de tu pareja: leerle los mensajes del móvil cuando tu novio no está presente, entrar en su cuenta de correo o fisgonear en su cartera. Ambos admitían haberlo hecho.

Ifo me preguntó abiertamente si yo alguna vez le había leído el correo electrónico. Mi repuesta fue rotunda:

NO, nunca lo he hecho.

No se lo creyó. No entré en matices con él, aunque lo pensé: No descarto que lo haga algún día, llevada por un impulso irracional de celos; y quizá influya en que nunca le haya mirado el correo el hecho de que tenga una contraseña difícil de recordar, con lo que ya tendría que pensármelo dos veces y él podría alegar premeditación y alevosía, y además el saber que en su bandeja de entrada hay más de 400 e-mails sin leer de boletines a los que está suscrito, que ni lee ni borra, ¡uf, qué pereza!

Tampoco le he leído nunca los mensajes del móvil a escondidas. Alguna vez le he cogido el teléfono y me he puesto a cotillear en su agenda y en sus mensajes, pero siempre delante de él, y si alguna cosa me ha chocado, le he preguntado abiertamente

Y esta tal XXXXX, ¿quien es?

Y punto. Ni me avergüenzo ni me escondo. ¿Por qué? Si tiene algo que esconder, debería ser él quien se escondiera y se avergonzara de ello, no yo, ¿no crees?

Y tú, ¿alguna vez has leído el correo, los mensajes del móvil o has fisgoneado la cartera de tu pareja? ¿Y tu pareja te lo ha hecho a tí alguna vez?

Tambien te puede interesar: